Nos informó al-Husayn ibn Muhammad, dijo: nos narró Isma‘il ibn Ibrahim, dijo: nos narró ‘Abd al-Rahman ibn Ishaq, de Abu ‘Ubayda ibn Muhammad, de al-Walid ibn Abi al-Walid, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, dijo: dijo Zayd ibn Thabit (ra): “Que Allah perdone a Rafi‘ ibn Jadiyŷ; por Allah, yo conozco el hadiz mejor que él. No eran sino dos hombres que se pelearon, y el Mensajero de Allah ﷺ dijo: «Si este es vuestro asunto, entonces no arrendéis las tierras de cultivo»”. Y él oyó su dicho: «No arrendéis las tierras de cultivo»”.
Dijo Abu ‘Abd al-Rahman: Escritura de aparcería agrícola con la condición de que la semilla y el gasto corran a cargo del dueño de la tierra, y de que para el aparcero sea la cuarta parte de lo que Allah, Poderoso y Majestuoso, haga salir de ella. Este es un documento que escribió Fulano ibn Fulano ibn Fulano, hallándose en pleno uso de sus facultades y con validez de disposición, para Fulano ibn Fulano: que tú me has entregado toda tu tierra que está en el paraje tal, en la ciudad tal, en aparcería agrícola; y es la tierra que se conoce como tal, y la abarcan cuatro linderos que la circundan por completo: uno de esos linderos, en toda su extensión, colinda con tal, y el segundo, el tercero y el cuarto. Me has entregado toda esta tu tierra, delimitada en este documento por sus linderos que la circundan, con todos sus derechos, su riego, sus ríos y sus acequias, como tierra blanca, vacía, en la que no hay plantación ni siembra, por un año completo: su comienzo, el inicio del mes tal del año tal, y su término, la finalización del mes tal del año tal; con la condición de que yo siembre toda esta tierra delimitada en este documento, cuyo emplazamiento se describe en él, durante este año fijado en él, desde su comienzo hasta su término, todo cuanto yo quiera y me parezca bien sembrar en ella: trigo, cebada, sésamo, arroz, algodón, dátiles frescos, habas, garbanzos, alubias, lentejas, pepinos, sandías, zanahoria, nabo, rábano, cebolla, ajo, hortalizas, plantas aromáticas, y otras cosas de todos los granos y cosechas, en invierno y en verano, con tus semillas y tu simiente, y todo ello corre por tu cuenta, no por la mía; con la condición de que yo me encargue de ello con mi propia mano y con quienes yo quiera de entre mis ayudantes y mis jornaleros, y con mis vacas y mis herramientas, para la siembra de ello, su cultivo y el trabajo por el que se logre su crecimiento y su provecho, el arado de su tierra, la limpieza de su hierba, el riego de lo que necesite riego de lo sembrado, el abonado de lo que necesite abonado, la excavación de sus acequias y sus ríos, la recolección de lo que se recoja de ella, la realización de la siega de lo que se siegue de ella, su acopio, la trilla de lo que se trille de ella y su aventado, con tu gasto para todo ello, no con el mío; y que yo trabaje en todo ello con mi mano y mis ayudantes, no tú; con la condición de que, de todo lo que Allah, Poderoso y Majestuoso, haga salir de todo ello durante este plazo descrito en este documento, desde su comienzo hasta su término, te correspondan sus tres cuartas partes, en razón de tu tierra, tu riego, tu semilla y tus gastos, y a mí me corresponda el cuarto restante de todo ello, por mi siembra, mi trabajo y mi dedicación a ello con mi mano y mis ayudantes. Y tú me has entregado toda esta tu tierra, delimitada en este documento, con todos sus derechos y sus aprovechamientos, y yo he recibido todo ello de ti el día tal del mes tal del año tal; y todo ello ha pasado a estar en mi mano para ti, sin que yo tenga propiedad en nada de ello, ni pretensión ni reclamación, salvo esta aparcería agrícola descrita en este documento, en este año mencionado en él. Y cuando concluya, todo ello te será devuelto a ti y a tu mano; y te es lícito hacerme salir de ella tras su conclusión, y sacarla de mi mano y de la mano de todo aquel que haya llegado a tener en ella mano por causa mía. Reconocieron Fulano y Fulano, y se escribió este documento en dos copias.