Kafalah

كتاب الكفالة

9 hadiths en este libro

Capítulo: Al-Kafala (es decir, la promesa hecha por alguien al acreedor para garantizar que el deudor estará presente en un lugar específico para pagar su deuda o multa, o para someterse a un castigo, etc.) en préstamos y deudas consigo mismo u otras cosas (por ejemplo, el dinero de uno)
وَقَالَ أَبُو الزِّنَادِ عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ حَمْزَةَ بْنِ عَمْرٍو الأَسْلَمِيِّ، عَنْ أَبِيهِ، أَنَّ عُمَرَ ـ رضى الله عنه ـ بَعَثَهُ مُصَدِّقًا، فَوَقَعَ رَجُلٌ عَلَى جَارِيَةِ امْرَأَتِهِ، فَأَخَذَ حَمْزَةُ مِنَ الرَّجُلِ كَفِيلاً حَتَّى قَدِمَ عَلَى عُمَرَ، وَكَانَ عُمَرُ قَدْ جَلَدَهُ مِائَةَ جَلْدَةٍ، فَصَدَّقَهُمْ، وَعَذَرَهُ بِالْجَهَالَةِ‏.‏ وَقَالَ جَرِيرٌ وَالأَشْعَثُ لِعَبْدِ اللَّهِ بْنِ مَسْعُودٍ فِي الْمُرْتَدِّينَ اسْتَتِبْهُمْ، وَكَفِّلْهُمْ‏.‏ فَتَابُوا وَكَفَلَهُمْ عَشَائِرُهُمْ‏.‏ وَقَالَ حَمَّادٌ إِذَا تَكَفَّلَ بِنَفْسٍ فَمَاتَ فَلاَ شَىْءَ عَلَيْهِ‏.‏ وَقَالَ الْحَكَمُ يَضْمَنُ‏.‏
Abu al-Zinad dijo, de Muhammad ibn Hamza ibn Amr al-Aslami, de su padre, que Umar (ra) lo envió como recaudador de la limosna legal. “Entonces un hombre tuvo relaciones con una esclava de su esposa; y Hamza tomó del hombre un fiador hasta que se presentó ante Umar. Y Umar ya le había aplicado cien azotes; y les dio crédito, y lo excusó por ignorancia”. Y Yarir y al-Ashath dijeron a Abd Allah ibn Masud (ra), acerca de los apóstatas: “Pídeles que se arrepientan y exígeles fiadores”. “Y se arrepintieron, y sus clanes salieron fiadores por ellos”. Y Hammad dijo: “Si alguien sale fiador por la persona misma y esta muere, no hay nada contra él”. Y al-Hakam dijo: “Responde como garante”.
Referencia: Sahih al-Bukhari 2290
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 1
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 488
Capítulo: Al-Kafala (es decir, la promesa hecha por alguien al acreedor para garantizar que el deudor estará presente en un lugar específico para pagar su deuda o multa, o para someterse a un castigo, etc.) en préstamos y deudas consigo mismo u otras cosas (por ejemplo, el dinero de uno)
قَالَ أَبُو عَبْدِ اللَّهِ وَقَالَ اللَّيْثُ حَدَّثَنِي جَعْفَرُ بْنُ رَبِيعَةَ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ هُرْمُزَ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏ "‏ أَنَّهُ ذَكَرَ رَجُلاً مِنْ بَنِي إِسْرَائِيلَ سَأَلَ بَعْضَ بَنِي إِسْرَائِيلَ أَنْ يُسْلِفَهُ أَلْفَ دِينَارٍ، فَقَالَ ائْتِنِي بِالشُّهَدَاءِ أُشْهِدُهُمْ‏.‏ فَقَالَ كَفَى بِاللَّهِ شَهِيدًا‏.‏ قَالَ فَأْتِنِي بِالْكَفِيلِ‏.‏ قَالَ كَفَى بِاللَّهِ كَفِيلاً‏.‏ قَالَ صَدَقْتَ‏.‏ فَدَفَعَهَا إِلَيْهِ إِلَى أَجَلٍ مُسَمًّى، فَخَرَجَ فِي الْبَحْرِ، فَقَضَى حَاجَتَهُ، ثُمَّ الْتَمَسَ مَرْكَبًا يَرْكَبُهَا، يَقْدَمُ عَلَيْهِ لِلأَجَلِ الَّذِي أَجَّلَهُ، فَلَمْ يَجِدْ مَرْكَبًا، فَأَخَذَ خَشَبَةً، فَنَقَرَهَا فَأَدْخَلَ فِيهَا أَلْفَ دِينَارٍ، وَصَحِيفَةً مِنْهُ إِلَى صَاحِبِهِ، ثُمَّ زَجَّجَ مَوْضِعَهَا، ثُمَّ أَتَى بِهَا إِلَى الْبَحْرِ، فَقَالَ اللَّهُمَّ إِنَّكَ تَعْلَمُ أَنِّي كُنْتُ تَسَلَّفْتُ فُلاَنًا أَلْفَ دِينَارٍ، فَسَأَلَنِي كَفِيلاً، فَقُلْتُ كَفَى بِاللَّهِ كَفِيلاً، فَرَضِيَ بِكَ، وَسَأَلَنِي شَهِيدًا، فَقُلْتُ كَفَى بِاللَّهِ شَهِيدًا، فَرَضِيَ بِكَ، وَأَنِّي جَهَدْتُ أَنْ أَجِدَ مَرْكَبًا، أَبْعَثُ إِلَيْهِ الَّذِي لَهُ فَلَمْ أَقْدِرْ، وَإِنِّي أَسْتَوْدِعُكَهَا‏.‏ فَرَمَى بِهَا فِي الْبَحْرِ حَتَّى وَلَجَتْ فِيهِ، ثُمَّ انْصَرَفَ، وَهْوَ فِي ذَلِكَ يَلْتَمِسُ مَرْكَبًا، يَخْرُجُ إِلَى بَلَدِهِ، فَخَرَجَ الرَّجُلُ الَّذِي كَانَ أَسْلَفَهُ، يَنْظُرُ لَعَلَّ مَرْكَبًا قَدْ جَاءَ بِمَالِهِ، فَإِذَا بِالْخَشَبَةِ الَّتِي فِيهَا الْمَالُ، فَأَخَذَهَا لأَهْلِهِ حَطَبًا، فَلَمَّا نَشَرَهَا وَجَدَ الْمَالَ وَالصَّحِيفَةَ، ثُمَّ قَدِمَ الَّذِي كَانَ أَسْلَفَهُ، فَأَتَى بِالأَلْفِ دِينَارٍ، فَقَالَ وَاللَّهِ مَا زِلْتُ جَاهِدًا فِي طَلَبِ مَرْكَبٍ لآتِيَكَ بِمَالِكَ، فَمَا وَجَدْتُ مَرْكَبًا قَبْلَ الَّذِي أَتَيْتُ فِيهِ‏.‏ قَالَ هَلْ كُنْتَ بَعَثْتَ إِلَىَّ بِشَىْءٍ قَالَ أُخْبِرُكَ أَنِّي لَمْ أَجِدْ مَرْكَبًا قَبْلَ الَّذِي جِئْتُ فِيهِ‏.‏ قَالَ فَإِنَّ اللَّهَ قَدْ أَدَّى عَنْكَ الَّذِي بَعَثْتَ فِي الْخَشَبَةِ فَانْصَرِفْ بِالأَلْفِ الدِّينَارِ رَاشِدًا ‏"
Dijo Abu Abd Allah; y dijo al-Layth: nos narró Ya‘far ibn Rabi‘ah, de ‘Abd al-Rahman ibn Hurmaz, de Abu Hurayrah (ra), del Mensajero de Allah ﷺ. Que él mencionó que un hombre de los Hijos de Israel pidió a uno de los Hijos de Israel que le prestara mil dinares. Él dijo: “Tráeme a los testigos para que los tome por testigos”. Él dijo: “Basta Allah como testigo”. Dijo: “Entonces tráeme un fiador”. Dijo: “Basta Allah como fiador”. Dijo: “Has dicho la verdad”. Y se los entregó a él hasta un plazo determinado. “Entonces salió por el mar y atendió su necesidad; luego buscó una embarcación para montarla y llegar hasta él para el plazo que le había fijado, pero no encontró embarcación. Tomó entonces un madero, lo ahuecó e introdujo en él mil dinares y una hoja escrita de su parte para su compañero; luego selló su abertura. Después lo llevó al mar y dijo: ‘¡Oh Allah! Tú sabes que yo había tomado prestados de fulano mil dinares; él me pidió un fiador y yo dije: basta Allah como fiador, y quedó complacido contigo; y me pidió un testigo y yo dije: basta Allah como testigo, y quedó complacido contigo. Y yo me he esforzado por encontrar una embarcación para hacerle llegar lo que le pertenece, pero no he podido; y ciertamente te lo confío’. Y lo arrojó al mar hasta que se internó en él; luego se marchó, mientras en todo ello seguía buscando una embarcación que saliera hacia su tierra. Y salió el hombre que le había prestado, mirando por si acaso había llegado alguna embarcación con su dinero; y he aquí el madero en el que estaba el dinero. Lo tomó para su familia como leña; y cuando lo partió encontró el dinero y la hoja escrita. Luego llegó aquel a quien había prestado, y trajo los mil dinares, y dijo: ‘Por Allah, no he dejado de esforzarme en buscar una embarcación para traerte tu dinero, pero no encontré embarcación antes de aquella en la que he venido’. Dijo: ‘¿Me habías enviado algo?’. Dijo: ‘Te informo que no encontré embarcación antes de aquella en la que he venido’. Dijo: ‘Ciertamente Allah ha cumplido por ti aquello que enviaste en el madero; así que márchate con los mil dinares, bien guiado’.”
Referencia: Sahih al-Bukhari 2291
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 2
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 488
Capítulo: La declaración de Allah jala jalaaluhu: "... A aquellos con quienes has hecho un pacto, dales su porción correspondiente por Wasiya..."
حَدَّثَنَا الصَّلْتُ بْنُ مُحَمَّدٍ، حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، عَنْ إِدْرِيسَ، عَنْ طَلْحَةَ بْنِ مُصَرِّفٍ، عَنْ سَعِيدِ بْنِ جُبَيْرٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما – ‏{‏وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ‏}‏ قَالَ وَرَثَةً ‏{‏وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ‏}‏ قَالَ كَانَ الْمُهَاجِرُونَ لَمَّا قَدِمُوا الْمَدِينَةَ يَرِثُ الْمُهَاجِرُ الأَنْصَارِيَّ دُونَ ذَوِي رَحِمِهِ لِلأُخُوَّةِ الَّتِي آخَى النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم بَيْنَهُمْ، فَلَمَّا نَزَلَتْ ‏{‏وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ‏}‏ نَسَخَتْ، ثُمَّ قَالَ ‏{‏وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ ‏}‏ إِلاَّ النَّصْرَ وَالرِّفَادَةَ وَالنَّصِيحَةَ، وَقَدْ ذَهَبَ الْمِيرَاثُ وَيُوصِي لَهُ‏.‏
Nos narró al-Salt ibn Muhammad, nos narró Abu Usama, de Idris, de Talha ibn Musarrif, de Sa‘id ibn Yubayr, de Ibn ‘Abbas (ra): “Y para cada uno hemos establecido herederos”. Dijo: “herederos”. “Y aquellos con quienes vuestras diestras han concertado un pacto”. Dijo: “Los emigrados, cuando llegaron a Medina, el emigrado heredaba del ansarí, con exclusión de sus parientes consanguíneos, por la hermandad que el Profeta ﷺ estableció entre ellos. Pero cuando descendió: ‘Y para cada uno hemos establecido herederos’, lo abrogó. Luego dijo: ‘Y aquellos con quienes vuestras diestras han concertado un pacto’, excepto el auxilio, la manutención y el consejo sincero; y la herencia ya ha desaparecido, pero se le hace un legado testamentario”.”
Referencia: Sahih al-Bukhari 2292
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 3
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 489
Capítulo: La declaración de Allah jala jalaaluhu: "... A aquellos con quienes has hecho un pacto, dales su porción correspondiente por Wasiya..."
حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ، حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ بْنُ جَعْفَرٍ، عَنْ حُمَيْدٍ، عَنْ أَنَسٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ قَدِمَ عَلَيْنَا عَبْدُ الرَّحْمَنِ بْنُ عَوْفٍ فَآخَى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم بَيْنَهُ وَبَيْنَ سَعْدِ بْنِ الرَّبِيعِ‏.‏
Nos narró Qutayba, nos narró Isma‘il ibn Ya‘far, de Humayd, de Anas (ra), dijo: “Llegó a nosotros ‘Abd al-Rahman ibn ‘Awf, y el Mensajero de Allah ﷺ estableció la hermandad entre él y Sa‘d ibn al-Rabi‘.”
Referencia: Sahih al-Bukhari 2293
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 4
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 490
Capítulo: La declaración de Allah jala jalaaluhu: "... A aquellos con quienes has hecho un pacto, dales su porción correspondiente por Wasiya..."
حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ الصَّبَّاحِ، حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ بْنُ زَكَرِيَّاءَ، حَدَّثَنَا عَاصِمٌ، قَالَ قُلْتُ لأَنَسٍ رضى الله عنه أَبَلَغَكَ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏ "‏ لاَ حِلْفَ فِي الإِسْلاَمِ ‏"
Nos narró Muhammad ibn al-Sabbah, nos narró Isma‘il ibn Zakariyya, nos narró ‘Asim; dijo: dije a Anas (ra): “¿Te ha llegado que el Profeta ﷺ dijo?” “No hay pacto de alianza en el islam.”
Referencia: Sahih al-Bukhari 2294
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 5
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 491
Capítulo: Quien se compromete a saldar las deudas de una persona fallecida
حَدَّثَنَا أَبُو عَاصِمٍ، عَنْ يَزِيدَ بْنِ أَبِي عُبَيْدٍ، عَنْ سَلَمَةَ بْنِ الأَكْوَعِ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم أُتِيَ بِجَنَازَةٍ، لِيُصَلِّيَ عَلَيْهَا، فَقَالَ ‏"‏ هَلْ عَلَيْهِ مِنْ دَيْنٍ ‏"‏‏.‏ قَالُوا لاَ‏.‏ فَصَلَّى عَلَيْهِ، ثُمَّ أُتِيَ بِجَنَازَةٍ أُخْرَى، فَقَالَ ‏"‏ هَلْ عَلَيْهِ مَنْ دَيْنٍ ‏"‏‏.‏ قَالُوا نَعَمْ‏.‏ قَالَ ‏"‏ صَلُّوا عَلَى صَاحِبِكُمْ ‏"‏‏.‏ قَالَ أَبُو قَتَادَةَ عَلَىَّ دَيْنُهُ يَا رَسُولَ اللَّهِ‏.‏ فَصَلَّى عَلَيْهِ‏.‏
Nos narró Abu ‘Asim, de Yazid ibn Abi ‘Ubayd, de Salama ibn al-Akwa‘ (ra), que al Profeta Muhammad ﷺ le fue traído un difunto para que rezara por él, y dijo: “¿Tiene alguna deuda?”. Dijeron: “No”. Entonces rezó por él. Luego le fue traído otro difunto, y dijo: “¿Tiene alguna deuda?”. Dijeron: “Sí”. Dijo: “Rezadle a vuestro compañero”. Abu Qatada dijo: “Yo me hago cargo de su deuda, ¡oh Mensajero de Allah!”. Entonces rezó por él.
Referencia: Sahih al-Bukhari 2295
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 6
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 492
Capítulo: Quien se compromete a saldar las deudas de una persona fallecida
حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، حَدَّثَنَا عَمْرٌو، سَمِعَ مُحَمَّدَ بْنَ عَلِيٍّ، عَنْ جَابِرِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ ـ رضى الله عنهم ـ قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏ "‏ لَوْ قَدْ جَاءَ مَالُ الْبَحْرَيْنِ، قَدْ أَعْطَيْتُكَ هَكَذَا وَهَكَذَا وَهَكَذَا ‏"
Nos narró Ali ibn Abd Allah, nos narró Sufyan, nos narró Amr, que oyó a Muhammad ibn Ali, de Yabir ibn Abd Allah (ra), quien dijo: el Profeta ﷺ dijo: "Si hubiera llegado ya el dinero de Bahrayn, te habría dado así y así y así."
Referencia: Sahih al-Bukhari 2296
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 7
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 493
Capítulo: El pacto de protección otorgado a Abu Bakr
حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ بُكَيْرٍ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ، عَنْ عُقَيْلٍ، قَالَ ابْنُ شِهَابٍ فَأَخْبَرَنِي عُرْوَةُ بْنُ الزُّبَيْرِ، أَنَّ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ زَوْجَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَتْ لَمْ أَعْقِلْ أَبَوَىَّ إِلاَّ وَهُمَا يَدِينَانِ الدِّينَ‏.‏ وَقَالَ أَبُو صَالِحٍ حَدَّثَنِي عَبْدُ اللَّهِ عَنْ يُونُسَ عَنِ الزُّهْرِيِّ قَالَ أَخْبَرَنِي عُرْوَةُ بْنُ الزُّبَيْرِ أَنَّ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ قَالَتْ لَمْ أَعْقِلْ أَبَوَىَّ قَطُّ، إِلاَّ وَهُمَا يَدِينَانِ الدِّينَ، وَلَمْ يَمُرَّ عَلَيْنَا يَوْمٌ إِلاَّ يَأْتِينَا فِيهِ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم طَرَفَىِ النَّهَارِ بُكْرَةً وَعَشِيَّةً، فَلَمَّا ابْتُلِيَ الْمُسْلِمُونَ خَرَجَ أَبُو بَكْرٍ مُهَاجِرًا قِبَلَ الْحَبَشَةِ، حَتَّى إِذَا بَلَغَ بَرْكَ الْغِمَادِ لَقِيَهُ ابْنُ الدَّغِنَةِ ـ وَهْوَ سَيِّدُ الْقَارَةِ ـ فَقَالَ أَيْنَ تُرِيدُ يَا أَبَا بَكْرٍ فَقَالَ أَبُو بَكْرٍ أَخْرَجَنِي قَوْمِي فَأَنَا أُرِيدُ أَنْ أَسِيحَ فِي الأَرْضِ فَأَعْبُدَ رَبِّي‏.‏ قَالَ ابْنُ الدَّغِنَةِ إِنَّ مِثْلَكَ لاَ يَخْرُجُ وَلاَ يُخْرَجُ، فَإِنَّكَ تَكْسِبُ الْمَعْدُومَ، وَتَصِلُ الرَّحِمَ، وَتَحْمِلُ الْكَلَّ، وَتَقْرِي الضَّيْفَ، وَتُعِينُ عَلَى نَوَائِبِ الْحَقِّ، وَأَنَا لَكَ جَارٌ فَارْجِعْ فَاعْبُدْ رَبَّكَ بِبِلاَدِكَ‏.‏ فَارْتَحَلَ ابْنُ الدَّغِنَةِ، فَرَجَعَ مَعَ أَبِي بَكْرٍ، فَطَافَ فِي أَشْرَافِ كُفَّارِ قُرَيْشٍ، فَقَالَ لَهُمْ إِنَّ أَبَا بَكْرٍ لاَ يَخْرُجُ مِثْلُهُ، وَلاَ يُخْرَجُ، أَتُخْرِجُونَ رَجُلاً يُكْسِبُ الْمَعْدُومَ، وَيَصِلُ الرَّحِمَ، وَيَحْمِلُ الْكَلَّ، وَيَقْرِي الضَّيْفَ، وَيُعِينُ عَلَى نَوَائِبِ الْحَقِّ‏.‏ فَأَنْفَذَتْ قُرَيْشٌ جِوَارَ ابْنِ الدَّغِنَةِ وَآمَنُوا أَبَا بَكْرٍ وَقَالُوا لاِبْنِ الدَّغِنَةِ مُرْ أَبَا بَكْرٍ فَلْيَعْبُدْ رَبَّهُ فِي دَارِهِ، فَلْيُصَلِّ وَلْيَقْرَأْ مَا شَاءَ، وَلاَ يُؤْذِينَا بِذَلِكَ، وَلاَ يَسْتَعْلِنْ بِهِ، فَإِنَّا قَدْ خَشِينَا أَنْ يَفْتِنَ أَبْنَاءَنَا وَنِسَاءَنَا‏.‏ قَالَ ذَلِكَ ابْنُ الدَّغِنَةِ لأَبِي بَكْرٍ، فَطَفِقَ أَبُو بَكْرٍ يَعْبُدُ رَبَّهُ فِي دَارِهِ، وَلاَ يَسْتَعْلِنُ بِالصَّلاَةِ وَلاَ الْقِرَاءَةِ فِي غَيْرِ دَارِهِ، ثُمَّ بَدَا لأَبِي بَكْرٍ فَابْتَنَى مَسْجِدًا بِفِنَاءِ دَارِهِ، وَبَرَزَ فَكَانَ يُصَلِّي فِيهِ، وَيَقْرَأُ الْقُرْآنَ، فَيَتَقَصَّفُ عَلَيْهِ نِسَاءُ الْمُشْرِكِينَ وَأَبْنَاؤُهُمْ، يَعْجَبُونَ وَيَنْظُرُونَ إِلَيْهِ، وَكَانَ أَبُو بَكْرٍ رَجُلاً بَكَّاءً لاَ يَمْلِكُ دَمْعَهُ حِينَ يَقْرَأُ الْقُرْآنَ، فَأَفْزَعَ ذَلِكَ أَشْرَافَ قُرَيْشٍ مِنَ الْمُشْرِكِينَ، فَأَرْسَلُوا إِلَى ابْنِ الدَّغِنَةِ فَقَدِمَ عَلَيْهِمْ، فَقَالُوا لَهُ إِنَّا كُنَّا أَجَرْنَا أَبَا بَكْرٍ عَلَى أَنْ يَعْبُدَ رَبَّهُ فِي دَارِهِ، وَإِنَّهُ جَاوَزَ ذَلِكَ، فَابْتَنَى مَسْجِدًا بِفِنَاءِ دَارِهِ، وَأَعْلَنَ الصَّلاَةَ وَالْقِرَاءَةَ، وَقَدْ خَشِينَا أَنْ يَفْتِنَ أَبْنَاءَنَا وَنِسَاءَنَا، فَأْتِهِ فَإِنْ أَحَبَّ أَنْ يَقْتَصِرَ عَلَى أَنْ يَعْبُدَ رَبَّهُ فِي دَارِهِ فَعَلَ، وَإِنْ أَبَى إِلاَّ أَنْ يُعْلِنَ ذَلِكَ فَسَلْهُ أَنْ يَرُدَّ إِلَيْكَ ذِمَّتَكَ، فَإِنَّا كَرِهْنَا أَنْ نُخْفِرَكَ، وَلَسْنَا مُقِرِّينَ لأَبِي بَكْرٍ الاِسْتِعْلاَنَ‏.‏ قَالَتْ عَائِشَةُ فَأَتَى ابْنُ الدَّغِنَةِ أَبَا بَكْرٍ، فَقَالَ قَدْ عَلِمْتَ الَّذِي عَقَدْتُ لَكَ عَلَيْهِ، فَإِمَّا أَنْ تَقْتَصِرَ عَلَى ذَلِكَ وَإِمَّا أَنْ تَرُدَّ إِلَىَّ ذِمَّتِي، فَإِنِّي لاَ أُحِبُّ أَنْ تَسْمَعَ الْعَرَبُ أَنِّي أُخْفِرْتُ فِي رَجُلٍ عَقَدْتُ لَهُ‏.‏ قَالَ أَبُو بَكْرٍ إِنِّي أَرُدُّ إِلَيْكَ جِوَارَكَ، وَأَرْضَى بِجِوَارِ اللَّهِ‏.‏ وَرَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَوْمَئِذٍ بِمَكَّةَ، فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ قَدْ أُرِيتُ دَارَ هِجْرَتِكُمْ، رَأَيْتُ سَبْخَةً ذَاتَ نَخْلٍ بَيْنَ لاَبَتَيْنِ ‏"‏‏.‏ وَهُمَا الْحَرَّتَانِ، فَهَاجَرَ مَنْ هَاجَرَ قِبَلَ الْمَدِينَةِ حِينَ ذَكَرَ ذَلِكَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم، وَرَجَعَ إِلَى الْمَدِينَةِ بَعْضُ مَنْ كَانَ هَاجَرَ إِلَى أَرْضِ الْحَبَشَةِ، وَتَجَهَّزَ أَبُو بَكْرٍ مُهَاجِرًا، فَقَالَ لَهُ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ عَلَى رِسْلِكَ فَإِنِّي أَرْجُو أَنْ يُؤْذَنَ لِي ‏"‏‏.‏ قَالَ أَبُو بَكْرٍ هَلْ تَرْجُو ذَلِكَ بِأَبِي أَنْتَ قَالَ ‏"‏ نَعَمْ ‏"‏‏.‏ فَحَبَسَ أَبُو بَكْرٍ نَفْسَهُ عَلَى رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لِيَصْحَبَهُ وَعَلَفَ رَاحِلَتَيْنِ كَانَتَا عِنْدَهُ وَرَقَ السَّمُرِ أَرْبَعَةَ أَشْهُرٍ‏.‏
Nos narró Yahya ibn Bukayr; nos narró al-Layth, de Uqayl. Dijo Ibn Shihab: y me informó Urwa ibn al-Zubayr que Aisha (ra), esposa del Profeta ﷺ, dijo: “No tuve conciencia de mis dos padres sino cuando ambos profesaban la religión”. Y Abu Salih dijo: me narró Abd Allah, de Yunus, de al-Zuhri, quien dijo: me informó Urwa ibn al-Zubayr que Aisha (ra) dijo: “Jamás tuve conciencia de mis dos padres sino cuando ambos profesaban la religión; y no pasaba sobre nosotros un día sin que viniera a nosotros el Mensajero de Allah ﷺ en los dos extremos del día, por la mañana temprano y al atardecer. Y cuando los musulmanes fueron puestos a prueba, Abu Bakr salió como emigrante en dirección a Abisinia, hasta que, cuando llegó a Bark al-Ghimad, se encontró con Ibn al-Daghinna —y él era el señor de al-Qara—, y le dijo: “¿Adónde quieres ir, oh Abu Bakr?” Y Abu Bakr dijo: “Mi gente me ha expulsado, y yo quiero recorrer la tierra para adorar a mi Señor”. Ibn al-Daghinna dijo: “A alguien como tú no se le permite salir, ni se le expulsa; pues tú procuras al desprovisto, mantienes los lazos de parentesco, cargas con el desvalido, das hospitalidad al huésped y ayudas en las calamidades de la verdad. Yo soy para ti un protector; regresa y adora a tu Señor en tu tierra”. Entonces Ibn al-Daghinna partió, y regresó con Abu Bakr; y recorrió a los notables de los incrédulos de Quraysh y les dijo: “Abu Bakr no sale, ni alguien como él es expulsado. ¿Vais a expulsar a un hombre que procura al desprovisto, mantiene los lazos de parentesco, carga con el desvalido, da hospitalidad al huésped y ayuda en las calamidades de la verdad?” Entonces Quraysh hizo efectivo el amparo de Ibn al-Daghinna y dio seguridad a Abu Bakr, y dijeron a Ibn al-Daghinna: “Ordena a Abu Bakr que adore a su Señor en su casa; que rece y que recite lo que quiera, pero que no nos perjudique con ello y que no lo haga públicamente, pues tememos que seduzca a nuestros hijos y a nuestras mujeres”. Ibn al-Daghinna dijo eso a Abu Bakr, y Abu Bakr se puso a adorar a su Señor en su casa, y no hacía pública la oración ni la recitación fuera de su casa. Luego se le ocurrió a Abu Bakr y construyó una mezquita en el patio de su casa; salió y se puso a rezar en ella y a recitar el Corán, y las mujeres de los asociadores y sus hijos se agolpaban a su alrededor, admirados, mirándolo. Y Abu Bakr era un hombre muy lloroso, que no podía contener sus lágrimas cuando recitaba el Corán. Eso alarmó a los notables de Quraysh entre los asociadores, y enviaron a por Ibn al-Daghinna, y él se presentó ante ellos. Le dijeron: “Nosotros habíamos dado amparo a Abu Bakr con la condición de que adorara a su Señor en su casa, y él ha sobrepasado eso: ha construido una mezquita en el patio de su casa y ha hecho pública la oración y la recitación. Tememos que seduzca a nuestros hijos y a nuestras mujeres. Ve a él: si quiere limitarse a adorar a su Señor en su casa, que lo haga; y si se niega y no quiere sino hacerlo público, pídele que te devuelva tu garantía, pues hemos detestado faltar a tu protección, y no consentimos que Abu Bakr lo haga públicamente”. Dijo Aisha: “Entonces Ibn al-Daghinna fue a Abu Bakr y le dijo: “Ya sabes aquello a lo que me comprometí por ti: o te limitas a eso, o me devuelves mi garantía; pues no me gusta que los árabes oigan que se ha faltado a mi protección respecto de un hombre al que yo di garantía”. Abu Bakr dijo: “Te devuelvo tu protección, y me satisfago con la protección de Allah”. Y el Mensajero de Allah ﷺ estaba entonces en La Meca, y el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Se me ha mostrado la morada de vuestra emigración: vi una tierra salitrosa con palmeras entre dos coladas de lava”. Y son las dos Harra. Entonces emigró hacia Medina quien emigró cuando el Mensajero de Allah ﷺ mencionó eso; y regresó a Medina parte de quienes habían emigrado a la tierra de Abisinia. Abu Bakr se preparó como emigrante, y el Mensajero de Allah ﷺ le dijo: “Con calma, pues espero que se me conceda permiso”. Abu Bakr dijo: “¿Esperas eso, por mi padre, tú?”. Él dijo: “Sí”. Entonces Abu Bakr se retuvo a sí mismo para el Mensajero de Allah ﷺ, a fin de acompañarlo, y alimentó con hojas de samur a dos monturas que tenía durante cuatro meses”.
Referencia: Sahih al-Bukhari 2297
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 8
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 494
Capítulo: Deudas
حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ بُكَيْرٍ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ، عَنْ عُقَيْلٍ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم كَانَ يُؤْتَى بِالرَّجُلِ الْمُتَوَفَّى عَلَيْهِ الدَّيْنُ فَيَسْأَلُ ‏"‏ هَلْ تَرَكَ لِدَيْنِهِ فَضْلاً ‏"‏‏.‏ فَإِنْ حُدِّثَ أَنَّهُ تَرَكَ لِدَيْنِهِ وَفَاءً صَلَّى، وَإِلاَّ قَالَ لِلْمُسْلِمِينَ ‏"‏ صَلُّوا عَلَى صَاحِبِكُمْ ‏"‏‏.‏ فَلَمَّا فَتَحَ اللَّهُ عَلَيْهِ الْفُتُوحَ قَالَ ‏"‏ أَنَا أَوْلَى بِالْمُؤْمِنِينَ مِنْ أَنْفُسِهِمْ، فَمَنْ تُوُفِّيَ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ فَتَرَكَ دَيْنًا فَعَلَىَّ قَضَاؤُهُ، وَمَنْ تَرَكَ مَالاً فَلِوَرَثَتِهِ ‏"‏‏.‏
Nos narró Yahya ibn Bukayr, nos narró al-Layth, de Uqayl, de Ibn Shihab, de Abu Salama, de Abu Hurayra (ra), que el Mensajero de Allah ﷺ solía recibir al hombre fallecido sobre el cual pesaba una deuda, y preguntaba: “¿Dejó un excedente para su deuda?”. Si se le informaba que había dejado con qué saldar su deuda, realizaba la oración fúnebre; y, si no, decía a los musulmanes: “Rezadle a vuestro compañero”. Y cuando Allah le concedió las conquistas, dijo: “Yo tengo más derecho sobre los creyentes que ellos mismos; así pues, quien de los creyentes fallezca y deje una deuda, su pago recae sobre mí; y quien deje bienes, serán para sus herederos”.
Referencia: Sahih al-Bukhari 2298
Referencia en el libro: Libro 39, Hadith 9
Referencia USC-MSA: Vol. 3, Libro 37, Hadith 495