Los Romanos
الروم Ar-RumVersículo (Español)
[30:41] Se puede ver la devastación en la Tierra y en el mar como consecuencia de las acciones del ser humano. Han de padecer [el resultado de] lo que cometieron, quizás así recapaciten.
Tafsir de At-Tabari
{ظَهَرَ ٱلۡفَسَادُ فِي ٱلۡبَرِّ وَٱلۡبَحۡرِ بِمَا كَسَبَتۡ أَيۡدِي ٱلنَّاسِ لِيُذِيقَهُم بَعۡضَ ٱلَّذِي عَمِلُواْ لَعَلَّهُمۡ يَرۡجِعُونَ} (41)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ ظَهَرَ الْفَسَادُ فِي الْبَرّ وَالْبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أَيْدِي النّاسِ لِيُذِيقَهُمْ بَعْضَ الّذِي عَمِلُواْ لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ }
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Han aparecido las desobediencias en la tierra firme y en su mar, por lo que han adquirido las manos de la gente, de aquello que Dios les prohibió.
Los exégetas discreparon acerca de lo que se entiende por Su dicho:
«Ha aparecido la corrupción en la tierra y en el mar». Unos dijeron: con «tierra» quiso decir los despoblados; y con «mar», las ciudades y aldeas que están junto a las aguas y los ríos.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos contó Abū Kurayb,
dijo:
nos contó ʿAṯṯām,
dijo:
nos contó an-Naḍr b. ʿArabī, de Muǧāhid, {وَإذَا تَوَلّى سَعَى فِي الأرْض لِيُفْسِدَ فِيها . . . الاَية},
dijo:
cuando asume (el poder), se afana en la tierra con transgresión e injusticia; entonces Dios retiene la lluvia, y destruye los cultivos y la descendencia; {وَاللّهُ لا يُحِبّ الفَسادَ}, dijo:
Luego Muǧāhid recitó: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ . . . الاَية}, dijo:
Luego dijo: «Por Dios, no se trata de este vuestro mar; sino que toda aldea junto a un agua corriente es “mar”».
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó mi padre, de an-Naḍr b. ʿArabī,
de ʿIkrima: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}, dijo:
«Ciertamente, no digo que sea este vuestro mar; sino que toda aldea junto a un agua corriente».
Dijo:
nos transmitió Yazīd b. Hārūn, de ʿAmr b. Farrūḫ, de Ḥabīb b. az-Zubayr,
de ʿIkrima: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}, dijo:
«Los árabes llaman “mar” a las ciudades».
Nos contó Bišr,
dijo:
nos contó Yazīd,
dijo:
nos contó Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أيْدِي النّاسِ}, dijo:
Esto fue antes de que Dios enviara a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: se colmó de extravío e injusticia; y cuando Dios envió a Su Profeta, algunos de la gente retornaron.
Su dicho: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}: en cuanto a la tierra, son la gente de las tiendas (del desierto); y en cuanto al mar, la gente de las aldeas y del campo.
Me informó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}, dijo:
son los pecados; y recitó: {لِيُذِيقَهُمْ بَعْضَ الّذِي عَمِلُوا لَعلّهُمْ يَرْجِعُونَ}.
Nos contó Ibn Baššār,
dijo:
nos contó Abū ʿĀmir,
dijo:
nos contó Qurra, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أيْدِي النّاسِ}, dijo:
Dios los corrompió por sus pecados, en el mar de la tierra y en su tierra firme, por sus obras malvadas.
Otros dijeron:
Más bien, con «tierra» se quiso decir la superficie de la tierra —las ciudades y otras—, y con «mar», el mar conocido.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó mi padre, de Sufyān, de Layṯ,
de Muǧāhid: {ظَهَر الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}:
dijo: en la tierra: el hijo de Adán que mató a su hermano; y en el mar: el que se apoderaba de toda nave por la fuerza.
Me contó Yaʿqūb,
dijo:
dijo Abū Bišr —es decir, Ibn ʿUlayya—,
dijo:
oí a Ibn Abī Naǧīḥ
decir acerca de Su dicho {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أيْدِي النّاسِ}, dijo:
por el asesinato cometido por el hijo de Adán, y por el que se apoderaba de toda nave por la fuerza.
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó Yazīd b. Hārūn, de Fuḍayl b. Marzūq,
de ʿAṭiyya: {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ والبَحْرِ}, dijo:
Dije: «Esta tierra y este mar, ¿qué corrupción hay en ellos?»
Dijo:
Entonces dijo: «Cuando escasea la lluvia, escasea el buceo».
Me contó Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos contó Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos contó ʿĪsā; y me contó al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos contó al-Ḥasan,
dijo:
nos contó Warqāʾ; todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
acerca de Su dicho {ظَهَرَ الفَسادُ فِي البَرّ}, dijo:
el hijo de Adán mató a su hermano;
y el mar:
dijo: el rey se apoderaba de las naves por la fuerza.
Y la opinión más acertada en esto es:
que Dios —Exaltado sea Su recuerdo— informó de que la corrupción ha aparecido en la tierra y en el mar, según el uso de los árabes, en las tierras desérticas; y el mar es de dos clases: mar salado y mar dulce; ambos, para ellos, son “mar”. Y Su Majestad no restringió la noticia de su aparición a un mar en particular; por tanto, recae sobre aquello a lo que se aplica el nombre de “mar”, sea dulce o salado. Y siendo así, quedan incluidas las aldeas situadas junto a ríos y mares.
La interpretación del discurso, pues, dado que el asunto es como he descrito, es: han aparecido las desobediencias a Dios en todo lugar, de tierra y de mar, {بِمَا كَسَبَتْ أيْدِي النّاسِ}:
es decir, por los pecados de la gente; y la injusticia se ha difundido en ambos.
Y Su dicho:
{ولِيُذِيقَهُمْ بَعْضَ الّذِي عَمِلُوا} dice —Glorificado sea—: para hacerles probar el castigo por parte de algunas de las obras que realizaron,
y por su desobediencia con la que desobedecieron. {لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ} dice:
para que vuelvan al arrepentimiento, retornen a la verdad y abandonen las desobediencias a Dios. En un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los exégetas.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos contó Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos contó Ibn Fuḍayl, de Ašʿaṯ,
de al-Ḥasan: {لَعلّهُم يَرْجِعُونَ}, dijo:
se arrepienten.
Dijo:
nos transmitió Ibn Mahdī, de Sufyān, de as-Suddī, de Abī aḍ-Ḍuḥā, de Masrūq, de ʿAbd Allāh: {لَعلّهُمْ يَرْجِعُونَ} el día de Badr, para que se arrepientan.
Dijo:
nos transmitió Abū Usāma, de Zāʾida,
de Manṣūr, de Ibrāhīm: {لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ}, dijo:
a la verdad.
Nos contó Bišr,
dijo:
nos contó Yazīd,
dijo:
nos contó Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho {لِيُذِيقَهُمْ بَعْضَ الّذِي عَمِلُوا لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ}:
quizá alguno que retorna, retorne; quizá alguno que se arrepiente, se arrepienta; quizá alguno que busca ser absuelto, pida ser absuelto.
Nos contó Ibn Baššār,
dijo:
nos contó Abū ʿĀmir,
dijo:
nos contó Qurra, de al-Ḥasan,
{لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ}, dijo:
retorna quien venga después de ellos.
Y los lectores discreparon en la lectura de Su dicho: {لِيُذِيقَهمْ}. La mayoría de los lectores de las ciudades lo leyeron {لِيُذِيقَهُمْ} con yāʾ,
con el sentido de:
«para que Dios les haga probar parte de lo que hicieron». Y se mencionó que Abū ʿAbd ar-Raḥmān as-Sulamī lo leyó con nūn, a modo de enunciado de Dios acerca de Sí mismo.
Notas y Referencias
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