El Enrollamiento
التكوير At-TakwirVersículo (Español)
[81:9] por qué pecado las mataron,
Tafsir de Al-Qurtubi
{بِأَيِّ ذَنۢبٖ قُتِلَتۡ} (9)
Palabras del Altísimo:
"Y cuando la enterrada viva sea preguntada, ¿por qué pecado fue asesinada?"
La «enterrada viva» (al-maw’ūda) es la asesinada: la niña que era sepultada mientras aún vivía. Se la llamó así por el polvo que se le echaba encima, que la «aplastaba» (yu’īduhā), es decir, la oprimía y la cargaba de peso hasta que moría.
De ello procede la palabra del Altísimo:
"y no le pesa (lā yu’ūduhu) la custodia de ambos" [al-Baqara: 255] esto es: no le resulta gravoso.
Y dijo Mutammim ibn Nuwaira:
Y una enterrada viva, sepultada en una soledad desierta *** con su madre, almohadillada, sin que se le allanase lecho
Y ellos sepultaban vivas a sus hijas por dos motivos:
El primero: decían que los ángeles eran hijas de Dios, y así le atribuyeron las hijas.
El segundo:
o bien por temor a la necesidad y a la indigencia, o bien por miedo al cautiverio y a la esclavitud. Ya se expuso en la sura
"al-Naḥl"
este sentido,
en la palabra del Altísimo:
"¿o lo esconde en la tierra?" [al-Naḥl: 59] de manera completa. Sin embargo, los de noble linaje entre ellos se abstenían de ello y lo impedían, hasta el punto de que al-Farazdaq se jactó de ello,
diciendo:
Y de los nuestros, quien impidió a los que enterraban vivas *** y dio vida a la enterrada viva, y no fue enterrada
Se refiere a su abuelo Ṣa‘ṣa‘a, que las compraba a sus padres. Llegó el Islam cuando él ya había salvado a setenta enterradas vivas.
Dijo Ibn ‘Abbās:
En la época de la ignorancia, cuando una mujer quedaba encinta, cavaba un hoyo y se ponía de parto al borde de él; si daba a luz una niña, la arrojaba al hoyo y le echaba tierra encima; y si daba a luz un varón, lo retenía.
Y de ello es el dicho del rajazí:
La llamaste, cuando nació, «morirá» *** y la tumba es un suegro garante, zammīt
Zammīt es el grave y circunspecto; y zammīt, en el patrón de al-fisīq, es más circunspecto que zammīt; y «fulano azmata a la gente» significa: el más circunspecto de ellos; y ¡cuán intensa es su circunspección! Según al-Farrā’.
Y dijo Qatāda:
En la época de la ignorancia, uno de ellos mataba a su hija y alimentaba a su perro; y Dios los reprendió por ello,
y los amenazó con Su palabra:
"Y cuando la enterrada viva sea preguntada".
Dijo ‘Umar acerca de la palabra del Altísimo:
"Y cuando la enterrada viva sea preguntada":
Dijo: vino Qays ibn ‘Āṣim al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: ¡Mensajero de Dios! En la época de la ignorancia enterré vivas a ocho hijas que tuve.
Dijo:
(Entonces libera, por cada una de ellas, un esclavo)
Dijo: ¡Mensajero de Dios! Yo soy dueño de camellos.
Dijo:
(Entonces ofrece, por cada una de ellas, una camella como sacrificio, si quieres).
Y la palabra del Altísimo:
"sea preguntada":
la pregunta a la enterrada viva es una pregunta de reproche dirigida a quien la mató,
como cuando se dice al niño si es golpeado:
«¿Por qué te golpearon? ¿Y qué culpa tienes?».
Dijo al-Ḥasan:
Dios quiso reprochar a quien la mató, porque fue asesinada sin culpa.
Y dijo Ibn Aslam:
«¿por qué pecado fue golpeada?», pues ellos la golpeaban.
Y algunos sabios mencionaron, acerca de la palabra del Altísimo:
"sea preguntada",
que significa: «sea reclamada», como si quisiera decir: como se reclama la sangre del asesinado.
Dijo:
Y esto es como Su palabra:
"y el pacto de Dios será preguntado" [al-Aḥzāb: 15] es decir: reclamado. Como si ella fuese reclamada a ellos, y se dijera: «¿Dónde están vuestros hijos?». Y al-Ḍaḥḥāk y Abū al-Ḍuḥā, de Jābir ibn Zayd y Abū Ṣāliḥ, leyeron:
"Y cuando la enterrada viva pregunte",
y entonces la niña se aferrará a su padre,
y dirá:
«¿Por qué pecado me mataste?!». Y él no tendrá excusa. Así lo dijo Ibn ‘Abbās, y él solía leer:
"Y cuando la enterrada viva pregunte".
Y así está también en el muṣḥaf de Ubayy.
Y ‘Ikrima روایتó de Ibn ‘Abbās, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
(En verdad, la mujer que mata a su hijo vendrá el Día de la Resurrección mientras su hijo está aferrado a sus pechos, manchado con su sangre, y dirá: «¡Señor mío! Esta es mi madre, y esta me mató»).
. Pero la primera opinión es la de la mayoría,
y es semejante a la palabra del Altísimo a ‘Īsā:
"¿Acaso tú dijiste a la gente...?",
como forma de reproche y de refutación contra ellos. Del mismo modo, la pregunta a la enterrada viva es un reproche a quien la enterró viva; y es más elocuente que preguntarle por su asesinato, porque esto no sería válido sino por un pecado: «¿por qué pecado fue eso?». Y cuando se manifiesta que ella no tiene pecado, es mayor la calamidad y más evidente la prueba contra quien la mató. Y Dios sabe más. Y se recitó:
"fue asesinada"
con geminación (tashdīd); y en ello hay una prueba clara de que los niños de los idólatras no serán castigados, y de que el castigo no se merece sino por un pecado.
Notas y Referencias
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