El Enrollamiento
التكوير At-TakwirVersículo (Español)
[81:15] Juro por los astros
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَلَآ أُقۡسِمُ بِٱلۡخُنَّسِ} (15)
Palabras del Altísimo:
«No juro»;
esto es: juro; y
«no»
es redundante, como ya se ha mencionado.
«por las que se esconden, las que corren y se ocultan»:
son los cinco astros resplandecientes: Saturno, Júpiter, Mercurio, Marte y Venus, según lo que han mencionado los exegetas. Y Allah sabe más. Y ello se ha transmitido de ‘Alī —que Allah ennoblezca su rostro—.
En el hecho de particularizarlas con mención, entre todas las demás estrellas, hay dos aspectos:
uno: que se sitúan frente al sol. Lo dijo Bakr ibn ‘Abd Allāh al-Muzanī.
el segundo:
que atraviesan la Vía Láctea. Lo dijo Ibn ‘Abbās.
Y dijeron al-Ḥasan y Qatāda:
son las estrellas que se esconden de día y cuando se ponen; y lo dijo ‘Alī —Allah esté complacido con él—,
dijo:
son estrellas que se esconden de día, aparecen de noche y se ocultan en el momento de su ocaso; esto es, se retrasan respecto de la vista por su sutileza, y no se ven.
En al-Ṣiḥāḥ:
«al-juns»:
son todos los astros, porque se esconden en el ocaso, o porque se esconden de día.
Y se dice:
son, de entre ellos, los astros errantes (planetas), no los fijos.
Y al-Farrā’ dijo acerca de las palabras del Altísimo:
«No juro por las que se esconden, las que corren y se ocultan»:
que son los cinco astros: Saturno, Júpiter, Marte, Venus y Mercurio; porque se esconden en su curso y se ocultan, esto es, se encubren como se encubren las gacelas en las grutas; y eso es el kanās.
Y se dice:
se las llamó «juns» por su retraso, pues son los astros perplejos que retroceden y se enderezan.
Se dice:
janasa ‘anhu yaḥnusu (con ḍamma) junūsan: se retrasó.
Y «ajnasahu» otro:
cuando lo dejó atrás y se alejó de él. Y «al-juns» es el retraso de la nariz respecto del rostro, con una ligera elevación en la punta; el hombre es «ajnas», la mujer «junsā’», y el ganado vacuno, todo él, es «juns».
Y se ha transmitido de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd, acerca de las palabras del Altísimo:
«No juro por las que se esconden»:
que son las vacas salvajes.
Hushaym روایتó de Zakariyyā’, de Abū Isḥāq, de Abū Maysara ‘Amr ibn Shuraḥbīl, que dijo:
me dijo ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd: «Vosotros sois gente árabe; entonces, ¿qué son “al-juns”?».
Dije:
«son las vacas salvajes».
Dijo:
«y yo opino eso». Y lo dijeron Ibrāhīm y Jābir ibn ‘Abd Allāh.
Y se transmitió de Ibn ‘Abbās:
que Allah no juró sino por las vacas salvajes.
Y se transmitió de él, de ‘Ikrima, que dijo:
«al-juns»:
son las vacas; y
«al-kuns»:
son las gacelas; así, son «juns» cuando ven al ser humano: se esconden, se encogen, se retrasan y entran en sus guaridas.
Al-Qushayrī:
se dijo, según esto, que
«al-juns»
proviene de la «juns» de la nariz, que es el retraso de la punta y la brevedad del tabique; y las narices de las vacas y de las gacelas son «juns». Pero lo más correcto es interpretarlo como las estrellas, por la mención de la noche y del alba después de esto; así, mencionar las estrellas es más adecuado a ello.
Digo:
Allah tiene derecho a jurar por lo que quiera de Sus criaturas, sean animales o inanimadas, aunque no se conozca el aspecto de la sabiduría en ello.
Y ha llegado de Ibn Mas‘ūd y de Jābir ibn ‘Abd Allāh —y ambos son Compañeros— y de al-Nakha‘ī:
que son las vacas salvajes. Y de Ibn ‘Abbās y Sa‘īd ibn Jubayr: que son las gacelas.
Y de al-Ḥajjāj ibn Mundhir, que dijo:
pregunté a Jābir ibn Zayd por «las que corren y se ocultan».
Dijo:
«las gacelas y las vacas»; con todo, no es remoto que lo pretendido sean las estrellas.
Y se ha dicho:
que son los ángeles. Lo refirió al-Māwardī. Y «al-kuns» son los ocultos. Tomado de «al-kanās», que es la guarida de la fiera en la que se esconde.
Dijo Aws ibn Ḥajar:
¿Acaso no ves que Allah ha hecho descender su nube de lluvia *** mientras las gacelas de pelaje claro, en la guarida, se agitan
[15824]
Y dijo Ṭarafa:
Como si dos guaridas de un azufaifo silvestre la cobijaran *** y (como) arcos de madera flexible bajo un lomo reforzado
[15825]
Y se dijo:
«al-kunūs» es que se refugien en sus guaridas, que son los lugares a los que se refugian las fieras y las gacelas.
Dijo al-A‘shā acerca de ello:
Cuando llegamos al poblado, se alzó un hombre familiar *** como se alza, bajo las guaridas, un rebaño de vacas
Se dice:
«tala‘a».
El día se elevó; y «atla‘at» la gacela desde su guarida:
es decir, alzó su cuello.
Y dijo Imru’ al-Qays:
Cenó
[15826] Un poco, luego inclinó sus pezuñas *** levantando el polvo de un lugar de pernocta y de una guarida
Y «al-kuns»:
es el plural de «kānis» y «kānisa»; y asimismo «al-juns» es el plural de «khānis» y «khānisa».
Y «al-jawārī»:
es el plural de «jāriya», de «jarā yajri».
Notas y Referencias
[15824] taqma‘: agita sus hocicos a causa de la qam‘a, que es una mosca azul que entra en las narices de las bestias o se posa sobre ellas y las pica.
[15825] Dijo: «kanāsī» porque el animal se guarece por la mañana en su sombra y por la tarde en su sombra proyectada. Y al-ḍāl: el azufaifo silvestre; su singular es ḍāla. Y al-aṭr; y al-mu’ayyad: el fortalecido. Dice el poeta: como si dos guaridas de un azufaifo silvestre cobijaran a esta camella, por la amplitud de lo que hay entre sus codos y su pecho.
[15826] ta‘ashshā: entró en el ‘ishā’, que es el comienzo de la noche. ẓulūfuhu: sus pezuñas.