Los Genios
الجن Al-JinnVersículo (Español)
[72:1] [¡Oh, Mujámmad!] Di: "Me ha sido revelado que un grupo de yinnes dijeron al escuchar [la recitación del Corán]: ‘Hemos oído una recitación maravillosa
Tafsir de Al-Qurtubi
{Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó, y dijeron: Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa} (1)
Introducción de la sura:
Mecana, según la opinión de todos. Consta de veintiocho aleyas.
En ella hay cinco cuestiones:
La primera-
Su dicho —Exaltado sea—:
"Di: se me ha revelado"
esto es: di, ¡oh Muhammad!, a tu comunidad: Dios me reveló, por medio de Gabriel,
"que escuchó"
a mí
"un grupo de los genios".
Y él —la paz sea con él— no tenía conocimiento de ello antes de que se le revelara. Así lo dijeron Ibn ‘Abbās y otros, según se expondrá. E Ibn Abī ‘Abla recitó:
"Aḥī" [15416] conforme al أصل (la forma originaria); se dice: awḥā ilayhi y waḥā; y se cambió la wāw por hamza.
Y de ello es Su dicho —Exaltado sea—:
"Y cuando los enviados sean fijados en su tiempo" [al-Mursalāt: 11] Y esto pertenece a la inversión absoluta, cuya permisibilidad se da en toda wāw con ḍamma. Al-Māzinī lo generalizó también en la wāw con kasra, como en išāḥ [15417], e isāda, e iddi‘ā’ aḫīhi y similares.
La segunda-
Los sabios discreparon: ¿vio el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— a los genios o no? El ظاهر (sentido aparente) del Corán indica que no los vio, por Su dicho —Exaltado sea—:
"escuchó",
y por Su dicho —Exaltado sea—:
"Y cuando dirigimos hacia ti a un grupo de genios para que escucharan el Corán"
[al-Aḥqāf: 29].
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim y en al-Tirmiḏī [15418], de Ibn ‘Abbās, dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no recitó para los genios ni los vio. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— partió con un grupo de sus compañeros, dirigiéndose al mercado de ‘Ukāẓ; y se había interpuesto una barrera entre los demonios y las noticias del cielo, y se les enviaron meteoros. Entonces los demonios regresaron a su gente, y dijeron:
—¿Qué os sucede?
Dijeron:
—Se nos ha impedido el acceso a las noticias del cielo, y se nos han enviado meteoros.
Dijeron:
—Eso no es sino por algo que ha ocurrido; golpead los orientes y los occidentes de la tierra y mirad qué es esto que se ha interpuesto entre nosotros y las noticias del cielo.
Partieron, pues, recorriendo los orientes y los occidentes de la tierra. Y el grupo que tomó rumbo hacia Tihāma pasó por Naḫla [15419], dirigiéndose al mercado de ‘Ukāẓ, mientras él estaba orando con sus compañeros la oración del alba. Cuando oyeron el Corán, lo escucharon y dijeron:
—Esto es lo que se ha interpuesto entre nosotros y las noticias del cielo.
Luego regresaron a su gente y dijeron:
—¡Oh, pueblo nuestro!: "Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa [15420] Guía hacia la rectitud; hemos creído en ella y no asociaremos a nuestro Señor a nadie".
Entonces Dios —Poderoso y Majestuoso— reveló a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
"Di: se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó".
Al-Tirmiḏī lo transmitió de Ibn ‘Abbās, quien dijo: El dicho de los genios a su pueblo:
"Cuando el siervo de Dios se levantó invocándole, casi se amontonaron sobre él en masa"
dijo: cuando lo vieron orar y a sus compañeros orar con su oración, postrándose con su postración, dijo [15421]: se asombraron de la docilidad de sus compañeros hacia él. Dijeron a su pueblo:
"Cuando el siervo de Dios se levantó invocándole, casi se amontonaron sobre él en masa"
[al-Ǧinn: 19].
Dijo: Este es un ḥadīṯ حسن صحيح (bueno y auténtico). En este ḥadīṯ hay prueba de que él —la paz sea con él— no vio a los genios, pero ellos acudieron a él y oyeron su recitación. Y en él hay prueba de que los genios estaban con los demonios cuando espiaron la noticia, a causa de los demonios, cuando fueron apedreados con meteoros. Y los apedreados con meteoros eran también genios.
Y se dijo: se les llama “demonios”, como en Su dicho:
"los demonios de los humanos y de los genios"
[al-An‘ām: 112],
pues “demonio” es todo rebelde y quien se sale de la obediencia a Dios.
Y en al-Tirmiḏī, de Ibn ‘Abbās, dijo: Los genios solían ascender al cielo para escuchar la revelación; y cuando oían una palabra, le añadían nueve. En cuanto a la palabra, era verdad; y en cuanto a lo que le añadían [15422], era falsedad. Cuando fue enviado el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, se les impidieron sus asientos. Mencionaron eso a Iblīs, y antes de ello no se arrojaban estrellas.
Entonces Iblīs les dijo:
—Este asunto [15423] no es sino por un asunto que ha ocurrido en la tierra.
Envió a sus tropas y hallaron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en pie, orando entre dos montes —creo que dijo: en La Meca—. Fueron a él y le informaron; y dijo:
—Este suceso [15425] es el que ha ocurrido en la tierra.
Dijo: Este es un ḥadīṯ حسن صحيح. Este ḥadīṯ indica que los genios fueron apedreados como fueron apedreados los demonios.
Y en la versión de al-Suddī: que cuando fueron apedreados, acudieron a Iblīs y le informaron de lo que les había sucedido. Dijo: Traedme de cada tierra un puñado de polvo para que lo huela. Se lo trajeron; lo olió y dijo: vuestro compañero está en La Meca. Entonces envió a un grupo de genios. Se dijo: eran siete. Y se dijo: nueve; entre ellos, Zawba‘a.
Y ‘Āṣim transmitió de Zur: que eran siete individuos: tres de la gente de Ḥarrān y cuatro de la gente de Naṣībīn.
Y Ǧuwaybir narró de al-Ḍaḥḥāk: que eran nueve de la gente de Naṣībīn (una aldea en el Yemen, distinta de la que está en Iraq [15426]).
Y se dijo: los genios que acudieron a La Meca eran los genios de Naṣībīn, y los que acudieron a él en Naḫla eran los genios de Nīnawā. Ya se expuso esto en la sura (al-Aḥqāf [15427]).
Dijo ‘Ikrima: y la sura que recitaba el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— era:
"Lee en el nombre de tu Señor"
[al-‘Alaq: 1].
Y ya se expuso en la sura "al-Aḥqāf" la identificación del grupo de genios; no hay sentido en repetirlo.
Y se dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— vio a los genios la Noche de los Genios, y esto es lo más firme.
‘Āmir al-Ša‘bī narró: pregunté a ‘Alqama: ¿estuvo Ibn Mas‘ūd presente con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— la Noche de los Genios? ‘Alqama dijo: yo pregunté a Ibn Mas‘ūd y dije: ¿estuvo alguno de vosotros presente con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— la Noche de los Genios? Dijo:
—No. Pero una noche estábamos con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo perdimos. Lo buscamos por los valles y los desfiladeros, y dijimos: ha sido arrebatado por los genios [15428] o ha sido asesinado.
Dijo: pasamos la peor noche que un pueblo haya pasado. Cuando amaneció, he aquí que venía desde la dirección de Ḥirā’. Dijimos:
—¡Oh Mensajero de Dios! Te perdimos y te buscamos y no te hallamos; pasamos la peor noche que un pueblo haya pasado.
Dijo:
—(Vino a mí el convocador de los genios; fui con él y les recité el Corán).
Entonces partió con nosotros y nos mostró sus huellas y las huellas de sus fuegos. Le pidieron provisión, y eran de los genios de al-Ǧazīra. Dijo:
—(Para vosotros, todo hueso sobre el que se haya mencionado el nombre de Dios: caerá en vuestras manos con la mayor cantidad de carne que pueda tener; y todo excremento seco será forraje para vuestras bestias).
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
—No os limpiéis con ellos, pues son el alimento de vuestros hermanos, los genios.
Dijo Ibn al-‘Arabī: e Ibn Mas‘ūd es más conocedor que Ibn ‘Abbās, porque lo presenció, mientras que Ibn ‘Abbās lo oyó; y la noticia no es como la visión directa.
Y se ha dicho: los genios acudieron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en dos ocasiones: una en La Meca, que es la mencionada por Ibn Mas‘ūd; y la segunda en Naḫla, que es la mencionada por Ibn ‘Abbās.
Dijo al-Bayhaqī: lo que narró ‘Abd Allāh b. ‘Abbās es únicamente acerca de la primera vez que los genios oyeron la recitación del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y conocieron su situación; y en ese momento él no les recitó ni los vio, como él narró. Luego vino a él el convocador de los genios otra vez; fue con él y les recitó el Corán, como narró ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd.
Dijo al-Bayhaqī: y los ḥadīṯs auténticos indican que Ibn Mas‘ūd no estuvo con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— la Noche de los Genios; más bien caminó con él cuando salió con él y con otros para mostrarle las huellas de los genios y las huellas de sus fuegos.
Dijo: y se ha narrado por más de una vía que estuvo con él aquella noche. Este sentido ya se expuso en la sura "al-Aḥqāf"; y alabado sea Dios.
Se narró de Ibn Mas‘ūd que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
—(Se me ha ordenado recitar el Corán a los genios; ¿quién irá conmigo?).
Guardaron silencio. Luego lo dijo por segunda vez, luego por tercera.
Entonces ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd dijo:
—Yo iré contigo, ¡oh Mensajero de Dios!
Partió hasta llegar a al-Ḥaǧūn, junto al desfiladero de Abī Dubb [15429] Trazó para mí una línea y dijo:
—(No la traspases).
Luego avanzó hacia al-Ḥaǧūn; y descendieron sobre él como bandadas de perdices, haciendo rodar [15430] piedras con sus pies; caminaban golpeando sus panderos como las mujeres golpean sus panderos, hasta que lo cubrieron y ya no lo veía. Me levanté, y él me hizo una seña con su mano para que me sentara. Recitó el Corán, y su voz no dejó de elevarse; y ellos se pegaron al suelo hasta que ya no los veía. Cuando se volvió hacia mí, dijo:
—(¿Querías venir a mí?).
Dije:
—Sí, ¡oh Mensajero de Dios!
Dijo:
—(Eso no te era permitido. Estos genios vinieron a escuchar el Corán; luego se volvieron hacia su gente como advertidores. Me pidieron provisión y les proveí de huesos y excremento seco; que ninguno de vosotros considere lícito limpiarse con hueso ni con excremento seco).
Dijo ‘Ikrima: y eran doce mil, de la isla de al-Mawṣil.
Y en una versión: me llevó —la paz sea con él— hasta que llegamos a la mezquita junto al muro de ‘Awf; trazó para mí una línea. Vino a él un grupo de ellos; y nuestros compañeros dijeron: parecían hombres de los zutt [15431], y sus rostros parecían al-makākī [15432] Dijeron:
—¿Qué eres tú?
Dijo:
—(Soy el Profeta de Dios).
Dijeron:
—¿Y quién atestiguará para ti eso?
Dijo:
—(Este árbol).
Entonces dijo:
—(¡Oh árbol!).
Y vino arrastrando sus raíces; tenía un estrépito hasta que se irguió ante él. Dijo:
—(¿Sobre qué atestiguas?).
Dijo: atestiguo que tú eres el Mensajero de Dios. Luego regresó como había venido, arrastrando con sus raíces las piedras; tenía un estrépito hasta que volvió a estar como estaba.
Luego narró que él —la paz sea con él—, cuando terminó, apoyó su cabeza sobre el muslo de Ibn Mas‘ūd y se durmió; luego despertó y dijo:
—(¿Hay agua para ablución?).
Dijo: no, salvo que conmigo hay una cantimplora con nabīḏ.
Dijo:
—(¿Acaso no es sino dátiles y agua?).
E hizo la ablución con ello.
La tercera-
Ya se trató el tema del agua en la sura "al-Ḥiǧr" [15433], y lo relativo a con qué se hace la limpieza en la sura "Barā’a" [15434]; no hay sentido en repetirlo.
La cuarta-
Los sabios discreparon acerca del origen de los genios.
Ismā‘īl narró de al-Ḥasan al-Baṣrī: que los genios son descendencia de Iblīs, y los humanos descendencia de Adán; y entre estos y aquellos hay creyentes e incrédulos, y son copartícipes en recompensa y castigo. Quien de estos y aquellos sea creyente, es walī de Dios; y quien de estos y aquellos sea incrédulo, es demonio.
Y al-Ḍaḥḥāk narró de Ibn ‘Abbās: que los genios son descendencia de al-Ǧān y no son demonios; creen, y entre ellos hay creyente e incrédulo. Y los demonios son descendencia de Iblīs; no mueren sino con Iblīs.
Discreparon acerca de si los genios creyentes entran en el Paraíso, conforme a la discrepancia sobre su origen.
Quien sostuvo que son de al-Ǧān y no de la descendencia de Iblīs, dijo: entran en el Paraíso por su fe.
Y quien dijo que son de la descendencia de Iblīs, tiene dos opiniones: una, que es la de al-Ḥasan: entran en él. La segunda, que es una transmisión de Muǧāhid: no entran en él, aunque sean apartados del Fuego. Lo mencionó al-Māwardī.
Y ya se expuso en la sura "al-Raḥmān" [15435], en Su dicho —Exaltado sea—:
"No las tocó antes de ellos humano alguno ni genio"
[al-Raḥmān: 56],
la aclaración de que entran en él.
La quinta-
Dijo al-Bayhaqī en su versión: “y le pidieron provisión, y eran de los genios de al-Ǧazīra; dijo: (para vosotros, todo hueso...)”, lo cual es prueba de que comen y se alimentan.
Y un grupo de médicos y filósofos incrédulos negó a los genios, y dijeron: son sustancias simples, y no es válido que tengan alimento; osadía contra Dios y calumnia. El Corán y la Sunna los refutan. Y no hay en las criaturas nada simple: todo es compuesto y doble; el Único, el Único [15436] es Él —Glorificado sea—, y lo demás es compuesto y no es uno, sea cual sea el estado en que se halle.
Y no es imposible que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— los vea en sus formas, como ve a los ángeles. La mayoría de las veces se nos representan en forma de serpientes.
En el Muwaṭṭa’: que un hombre, recién casado, pidió permiso al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— a mediodía para volver con su familia... el ḥadīṯ. En él: “y he aquí una gran serpiente enroscada sobre el lecho; se lanzó hacia ella con la lanza y la atravesó”. Y mencionó el ḥadīṯ.
Y en el Ṣaḥīḥ, que él —la paz sea con él— dijo:
—(Ciertamente, en estas casas hay moradores; si veis de ellos algo, conminadles tres veces; si se va, si no, matadlo, pues es incrédulo).
Y dijo:
—(Id y enterrad a vuestro compañero [15437]).
Este sentido ya se expuso en la sura "al-Baqara" [15438], así como la explicación de la conminación. Y algunos sostuvieron que esto es específico de Medina, por su dicho en el Ṣaḥīḥ:
—(En Medina hay genios que han abrazado el Islam).
Esta formulación es particular de ella, por lo que su norma sería particular de ella.
Decimos: esto indica que otras casas son como ella, porque no lo fundamentó en la sacralidad de Medina para que la norma fuese específica de ella; más bien lo fundamentó en el Islam, y eso es general fuera de ella.
¿Acaso no ves su dicho en el ḥadīṯ, informando acerca del genio con el que se encontró:
—(y eran de los genios de al-Ǧazīra)?
Esto es claro y lo refuerza su dicho:
—(Y prohibió [matar] a los moradores de las casas).
Y esto es general.
Ya se expuso en la sura (al-Baqara) la palabra sobre ello; no hay sentido en repetirlo.
Su dicho —Exaltado sea—:
"y dijeron: ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa"
esto es: por la elocuencia de su discurso.
Y se dijo: “maravillosa” por la fuerza de sus exhortaciones.
Y se dijo: “maravillosa” por la grandeza de su bendición.
Y se dijo: una Recitación poderosa, sin igual.
Y se dijo: quieren decir: عظيما (grandiosa).
Notas y Referencias
[15416] En los ejemplares base figura (وحى), pero lo correcto es lo que hemos establecido; concuerda con lo que aparece en (Tāǧ al-‘Arūs: وحى), donde dice: y recitó Ǧu’iyya al-Asadī: (قل أحي إلي), y no atribuyó la lectura a Ibn Abī ‘Abla.
[15417] La expresión «إشاح» falta en el original impreso.
[15418] La formulación es la de Muslim; en cuanto a al-Tirmiḏī, en su versión hay un añadido.
[15419] Así en A, Ḥ, Ṭ, y es lo correcto.
[15420] En Ḥ: «إنا سمعنا كتابا أنزل من بعد موسى قرآنا عجبا»... etc.
[15421] En Ḥ: «ويسجدون معه . . .».
[15422] La palabra «فيها» falta en el original impreso.
[15423] La palabra «الأمر» falta en el original impreso.
[15424] En Ṭ: «عن» en lugar de «من».
[15425] La palabra «الحدث» falta en el original impreso.
[15426] No hallamos la Naṣībīn mencionada por el autor en Mu‘ǧam mā ista‘ǧam de al-Bakrī, ni en Mu‘ǧam al-buldān de Yāqūt, ni en lo que transmitió el autor de Tāǧ al-‘Arūs de Yāqūt.
[15427] Véase t. 16, p. 211.
[15428] En al-Tāǧ: «استطير فلان»: se aterrorizó.
[15429] Se dice que en Ši‘b Abī Dubb está la tumba de Āmina bt. Wahb, madre del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.
[15430] «يحدرون الحجارة», con ḍamma en la dāl o con kasra: las hacen caer de lo alto a lo bajo.
[15431] Al-zutt: un grupo de los indios; su color tiende al negro.
[15432] Al-makākī: plural de makūk, que es un cuenco del que se bebe: su parte superior es estrecha y su parte media es ancha; y también es una medida conocida entre la gente de Iraq con esta misma forma. Quizá sea del tipo de expresión árabe: «golpeó su cabeza como un makūk», a modo de comparación.
[15433] Véase t. , p. 15 y ss.
[15434] Véase t. 8, p. 259 y ss.
[15435] Véase t. 17, p. 181.
[15436] «الواحد الواحد»: así en algunos ejemplares; en otros, sin repetición. En al-Šawkānī: «إنما الواحد الله سبحانه».
[15437] Esto debería ir antes del ḥadīṯ precedente, como en Ibn al-‘Arabī.
[15438] Véase t. , p. 315.