71

Noé

نوح Nuh
Aya 28

Versículo (Español)

[71:28] ¡Señor mío! Perdóname y perdona a mis padres, a todo aquel que ingrese a mi casa como creyente, y a todos los hombres y mujeres que crean en Ti. Pero a los injustos opresores, acreciéntales su perdición".

Tafsir de Al-Qurtubi

{رَّبِّ ٱغۡفِرۡ لِي وَلِوَٰلِدَيَّ وَلِمَن دَخَلَ بَيۡتِيَ مُؤۡمِنٗا وَلِلۡمُؤۡمِنِينَ وَٱلۡمُؤۡمِنَٰتِۖ وَلَا تَزِدِ ٱلظَّـٰلِمِينَ إِلَّا تَبَارَۢا} (28) Palabras del Altísimo: «¡Señor mío! Perdóname, a mí y a mis padres». Suplicó por sí mismo y por sus padres, y ambos eran creyentes. Y ellos son: Lamak[15414] hijo de Metusélaj y Shamjā, hija de Anūsh; lo mencionaron al-Qushayrī y ath-Thaʿlabī. Al-Māwardī transmitió, respecto al nombre de su madre, que era Manjal. Dijo Saʿīd ibn Jubayr: con «sus padres» quiso decir su padre y su abuelo. Y Saʿīd ibn Jubayr recitó «لِوَالِدِي» con kasra en la dāl, en singular. Dijo al-Kalbī: entre él y Adán hubo diez padres, todos ellos creyentes. Dijo Ibn ʿAbbās: no hubo, para Noé, ningún padre incrédulo entre él y Adán —sobre ambos la paz—. «Y a quien entre en mi casa siendo creyente»; es decir, mi mezquita y mi lugar de oración, como orante con veracidad en Dios. En efecto, en las casas de los profetas no entraban sino quienes de ellos habían creído; así, hizo de la mezquita una causa para la súplica de perdón. Y el Profeta —la plegaria de Dios y Su paz sean con él— dijo: «Los ángeles oran por uno de vosotros mientras permanezca en el lugar en el que ha orado, siempre que no cometa en él una falta; dicen: “¡Oh Dios, perdónale! ¡Oh Dios, ten misericordia de él!”». El hadiz. Ya se mencionó anteriormente. Este es el dicho de Ibn ʿAbbās: «mi casa» es mi mezquita; lo transmitió ath-Thaʿlabī, y lo dijo ad-Daḥḥāk. Y de Ibn ʿAbbās también: es decir, y a quien entre en mi religión; pues «casa» con el sentido de religión; lo transmitió al-Qushayrī y lo dijo Juwaybir. Y de Ibn ʿAbbās también: quiere decir mi amigo que entra en mi morada; lo transmitió al-Māwardī. Y se dijo: quiso decir mi casa. Y se dijo: mi arca. «Y a los creyentes y a las creyentes»: general hasta el Día de la Resurrección; así lo dijo ad-Daḥḥāk. Y dijo al-Kalbī: de la comunidad de Muḥammad —la plegaria de Dios y Su paz sean con él—. Y se dijo: de su pueblo; pero lo primero es más evidente. «Y no aumentes a los injustos»: es decir, a los incrédulos. «Sino en perdición»: sino en destrucción; y es general respecto de todo incrédulo y asociador. Y se dijo: quiso decir los asociadores de su pueblo. Y at-tabār: la destrucción. Y se dijo: la pérdida; ambos los transmitió as-Suddī. De ello es la palabra del Altísimo: «إن هؤلاء متبر ما هم فيه[15415]» [al-Aʿrāf: 139]. Y se dijo: at-tabār es la ruina; y el sentido es uno. Y Dios sabe mejor acerca de ello. Él es Quien concede el acierto.

[15414] :En el margen de al-Jamal: «Lamak» con dos fatas, o con fata y luego sukūn. Y «Metusélaj» con ḍamma en la mīm, y fata en la tā’ y la wāw, sukūn en la shīn y kasra en la lām. Y «Shamjā» con el patrón de «Sukrā». [15415] :Véase t. 7, p. 273.

Notas y Referencias

[15414] En el margen de al-Jamal: «Lamak» con dos fatas, o con fata y luego sukūn. Y «Metusélaj» con ḍamma en la mīm, y fata en la tā’ y la wāw, sukūn en la shīn y kasra en la lām. Y «Shamjā» con el patrón de «Sukrā».

[15415] Véase t. 7, p. 273.