Las Gradas
المعارج Al-Ma'arijVersículo (Español)
[70:2] para que caiga sobre los que niegan el Mensaje. Cuando ocurra, nadie podrá impedirlo,
Tafsir de Al-Qurtubi
{لِّلۡكَٰفِرِينَ لَيۡسَ لَهُۥ دَافِعٞ} (2)
Palabra del Altísimo:
«Suplicó un suplicante por un castigo que ha de acaecer».
Nāfi‘ e Ibn ‘Āmir leyeron: «sāl sāyil» sin hamza; los demás, con hamza. Quien lo lee con hamza, lo deriva de su’āl (preguntar/suplicar). Y la bā’ puede ser زائد (pleonástica), y puede ser con el sentido de «sobre/por» (عن). Y su’āl tiene el sentido de du‘ā’ (invocación), esto es: invocó un invocante un castigo; según Ibn ‘Abbās y otros.
Se dice: «invocó contra fulano la perdición», y «invocó contra él el castigo».
Y se dice: «llamé a Zayd», es decir, procuré su comparecencia. Esto es: procuró un solicitante un castigo para los incrédulos, y éste caerá sobre ellos sin duda el Día de la Resurrección. Según esto, la bā’ es pleonástica, como Su dicho —exaltado sea—: «brotáis con aceite [15328]» [Los creyentes: 20], y Su dicho: «y sacude hacia ti el tronco de la palmera [15329]» [María: 25]. Es, pues, de énfasis. Es decir: «suplicó un suplicante un castigo que ha de acaecer».
«para los incrédulos»: es decir, contra los incrédulos.
Y fue al-Naḍr b. al-Ḥārith, cuando dijo: «¡Oh Dios! Si esto es la verdad que procede de Ti, haz llover sobre nosotros piedras del cielo o tráenos un castigo doloroso [15330]» [El botín: 32]. Entonces descendió su súplica, y fue ejecutado en Badr, ajusticiado [15331], él y ‘Uqba b. Abī Mu‘ayṭ; no fue ajusticiado nadie más que ellos dos. Así lo dijeron Ibn ‘Abbās y Muǧāhid.
Y se dijo: el suplicante aquí es al-Ḥārith b. al-Nu‘mān al-Fihrī. Y ello porque, cuando le llegó la palabra del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ‘Alī —Dios esté complacido con él—: «De quien yo sea su mawlā, ‘Alī es su mawlā», montó su camella y vino hasta hacer arrodillar su montura en al-Abṭaḥ; luego dijo: «¡Oh Muḥammad! Nos ordenaste, de parte de Dios, que atestiguáramos que no hay divinidad sino Dios y que tú eres el Mensajero de Dios, y lo aceptamos de ti; y que rezáramos cinco (oraciones), y lo aceptamos de ti; y que diéramos el azaque de nuestros bienes, y lo aceptamos de ti; y que ayunáramos el mes de Ramaḍān cada año, y lo aceptamos de ti; y que peregrináramos, y lo aceptamos de ti. Luego no te satisfizo esto hasta que preferiste a tu primo sobre nosotros. ¿Es esto algo tuyo o de Dios?» Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡Por Aquel fuera del cual no hay divinidad! No es sino de Dios». Al-Ḥārith se dio la vuelta diciendo: «¡Oh Dios! Si lo que dice Muḥammad es verdad, haz llover sobre nosotros piedras del cielo o tráenos un castigo doloroso». Y, por Dios, no alcanzó su camella cuando Dios le arrojó una piedra que cayó sobre su cráneo y salió por su ano, y lo mató.
Entonces descendió: «Suplicó un suplicante por un castigo que ha de acaecer», la aleya.
Y se dijo: el suplicante aquí es Abū Ǧahl, y él fue quien dijo eso; así lo dijo al-Rabī‘.
Y se dijo: es la palabra de un grupo de incrédulos de Qurayš.
Y se dijo: es Noé —la paz sea con él—, que pidió el castigo contra los incrédulos.
Y se dijo: es el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—; esto es, invocó —la paz sea con él— el castigo y pidió que Dios lo hiciera caer sobre los incrédulos, y caerá sobre ellos sin duda.
Y el discurso se prolonga hasta Su dicho —exaltado sea—: «Así pues, sé paciente con una paciencia hermosa» [Al-Ma‘āriǧ: 5], es decir: no lo apresures, pues está cerca.
Y si la bā’ tiene el sentido de «sobre/por» (عن) —y es la opinión de Qatāda—, es como si un suplicante preguntara acerca del castigo: sobre quién caerá o cuándo caerá. Dijo Dios —exaltado sea—: «pregunta por ello a quien está bien informado [15332]» [El Criterio: 59], es decir: pregunta acerca de ello.
Y dijo ‘Alqama:
Si me preguntáis por las mujeres, ciertamente yo *** soy conocedor de los males de las mujeres, médico.
es decir, acerca de las mujeres.
Y se dice: «salimos a preguntar por fulano y acerca de fulano». Así, el sentido es: preguntaron por quién recaerá el castigo y para quién será.
Entonces dijo Dios: «para los incrédulos».
Dijo Abū ‘Alī y otros: si es de su’āl, su origen es que rija dos objetos, y es lícito limitarse a uno de ellos. Y si se limita a uno, es lícito que rija ese objeto mediante una preposición; de modo que la elipsis sería: «preguntó un preguntador al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— o a los musulmanes por un castigo», o «acerca de un castigo».
Y quien lo leyó sin hamza tiene dos posibilidades:
Una: que sea una lengua (variante) de su’āl, y es la lengua de Qurayš; los árabes dicen: sāl yasāl, como nāl yanāl y ḫāf yaḫāf.
La segunda: que sea de sayalān (fluir), y lo apoya la lectura de Ibn ‘Abbās: «sāl sayl».
Dijo ‘Abd al-Raḥmān b. Zayd: «Fluyó un valle de entre los valles del Infierno, al que se llama Sā’il»; y (así) la palabra de Zayd b. Thābit.
Dijo al-Ṯa‘labī: lo primero es mejor, como el dicho de al-A‘šā [15333] en la atenuación de la hamza:
Me preguntaron por el divorcio cuando me vieron *** menguar mi hacienda: habéis venido con algo reprobable.
Y en al-Ṣiḥāḥ: dijo al-Aḫfaš: se dice: «salimos a preguntar por fulano y acerca de fulano». Y puede aligerarse su hamza, y se dice: sāl yasāl.
Y dijo:
Y un joven al que alcanzó (la muerte), que pidió disfrute con su uṣda *** no se depiló, y las causas de la muerte lo cubren
[15334]
al-murhiq: el que ha sido alcanzado para ser matado.
Al-uṣda (con ḍamma): una camisa pequeña que se viste bajo la prenda.
Al-Mahdawī: quien leyó «sāl» puede haber aligerado la hamza sustituyéndola por alif; y es una sustitución no conforme a analogía. Y puede ser que el alif esté invertido de wāw, según la lengua de quien dice: sult asāl, como ḫift aḫāf.
Al-Naḥḥās: Sībawayh transmitió «sult asāl», como «ḫift aḫāf», con el sentido de «sa’altu». Y recitó:
Hudhayl preguntó al Mensajero de Dios una indecencia *** Hudhayl se extravió con lo que preguntó y no acertó
[15335]
Y se dice: «ellos dos se preguntan mutuamente» (yatasa’awlān).
Al-Mahdawī: y puede ser que esté sustituida de yā’, de sāl yasīl; y entonces sāyil sería un valle en el Infierno. Así, la hamza de sāyil, según la primera opinión, es originaria; según la segunda, es sustitución de wāw; y según la tercera, sustitución de yā’.
Al-Qušayrī: sā’il lleva hamza; porque si procede de sa’ala con hamza, es hamzado; y si procede de la forma sin hamza, también es hamzado, como qā’il y ḫā’if; pues la ‘ayn se debilitó en el verbo y se debilitó también en el nombre de agente. Y la debilidad no fue por elisión, por temor a la confusión; así que fue por inversión a hamza. Y es posible aligerar la hamza para que quede «entre dos».
«que ha de acaecer»: es decir, acaecerá a los incrédulos; y aclaró que procede de Dios, Dueño de los ascensos.
Y dijo al-Ḥasan: Dios —exaltado sea— hizo descender: «Suplicó un suplicante por un castigo que ha de acaecer». Entonces (se) dijo: «¿para quién es?» Dijo: «para los incrédulos». Así, la lām en «los incrédulos» se vincula con «que ha de acaecer».
Y dijo al-Farrā’: la elipsis es: «por un castigo para los incrédulos, que ha de acaecer»; así, «que ha de acaecer» es un adjetivo del castigo, y la lām entró para «castigo», no para «que ha de acaecer»; es decir: este castigo es para los incrédulos en la Otra Vida, y nadie lo apartará de ellos. Y se dijo que la lām tiene el sentido de «sobre», y el sentido es: «que ha de acaecer sobre los incrédulos». Y se transmitió que así está en la lectura de Ubayy.
Y se dijo: con el sentido de «de/desde» (عن), es decir: no hay quien lo aparte de los incrédulos, de parte de Dios.
Notas y Referencias
[15328] Véase t. 12, p. 114.
[15329] Véase t. 11, p. 94.
[15330] Véase t. 81, p. 398.
[15331] Al-ṣabr: disponer a la persona para la ejecución.
[15332] Véase t. 13, p. 63.
[15333] No hallamos el verso en la poesía de los dos al-A‘šā. En el libro de Sībawayh (t. 1, p. 291; t. 2, p. 170) se indica que es de Zayd b. ‘Amr b. Nufayl al-Qurašī. Y al-A‘lam al-Šantamarī comentó que se transmite como de Nubayh b. al-Ḥaǧǧāǧ.
[15334] «No se depiló», es decir, no se afeitó el vello púbico. Y ḥawāmī al-mawt y ḥawā’imu-hu: sus causas. Dijo Ibn Barrī: lo recitó Abū ‘Alī al-Bāhilī, de Ġayṯ b. ‘Abd al-Karīm, de algunos árabes, describiendo a un hombre noble que fue herido en algunas batallas y les pidió que lo protegieran con su camisa, es decir, que no lo despojaran.
[15335] El verso es de Ḥassān b. Ṯābit.