La Inevitable
الحاقة Al-HaqqahVersículo (Español)
[69:33] porque no creía en Dios, el Grandioso,
Tafsir de Al-Qurtubi
{Ciertamente, él no creía en Allah, el Inmenso} (33)
«Ciertamente, él no creía en Allah, el Inmenso, y no incitaba a dar de comer al pobre».
Es decir, a la alimentación, del mismo modo que se pone “la dádiva” en lugar de “el dar”.
Dijo el poeta:
¿Incredulidad, después de que apartaras de mí la muerte *** y después de tu dádiva: las cien camellas que pastan?
[15321]
Quiso decir: “después de tu dar”. Así dejó claro que fue castigado por abandonar la alimentación y por ordenar la avaricia, del mismo modo que fue castigado a causa de la incredulidad.
Y “al-ḥaḍḍ” es: la incitación y el estímulo. Y el origen de “ṭaʿām” es que esté en acusativo por el maṣdar implícito. Y “ṭaʿām” es una expresión que designa la cosa misma, y se añadió al pobre por la relación que hay entre ambos. Y quien hace que “ṭaʿām” opere como opera “iṭʿām”, entonces la posición de “al-miskīn” es el acusativo. Y la estimación es: “a alimentar el alimentador al pobre”; se omitió el agente y se anexó el maṣdar al objeto directo.
Notas y Referencias
[15321] El verso pertenece a una qaṣīda de al-Quṭāmī con la que elogió a Ẓafar b. al-Ḥārith al-Kilābī. Dijo Ibn Qutayba en *al-Shiʿr wa-l-shuʿarāʾ*: «Al-Quṭāmī fue hecho prisionero por Ẓafar en la guerra que hubo entre Qays y Taghlib; Qays quiso matarlo, pero Ẓafar se interpuso entre ellos y quienes estaban con él, y le dio cien camellos y lo dejó libre; entonces dijo: “¿Incredulidad…”, etc.». Y *al-ritāʿ* (con kasra en la rāʾ): la que pace. (Véase *Khizānat al-adab*, en el testimonio nonagésimo noveno después del quinientos).