La Inevitable
الحاقة Al-HaqqahVersículo (Español)
[69:12] para que sea un motivo de reflexión y para que todo oído atento escuche su historia.
Tafsir de Al-Qurtubi
{لِنَجۡعَلَهَا لَكُمۡ تَذۡكِرَةٗ وَتَعِيَهَآ أُذُنٞ وَٰعِيَةٞ} (12)
Palabras del Altísimo:
«Para hacer de ella, para vosotros, un recordatorio».
Se refiere al arca de Noé —sobre él la plegaria y la paz—. Dios la hizo un recordatorio y una exhortación para esta comunidad, hasta el punto de que la alcanzaron sus primeros, según la opinión de Qatāda.
Dijo Ibn Ŷurayŷ:
Sus tablones estaban sobre al-Ŷūdī.
Y el sentido es:
Se os conservaron aquellas maderas para que recordéis lo que sobrevino al pueblo de Noé, y el que Dios salvara a vuestros antepasados; y cuántas naves han perecido y se han vuelto polvo sin que quedara de ellas nada.
Y se dijo:
«Para hacer de aquel hecho —el anegamiento del pueblo de Noé y la salvación de quienes creyeron con él— una amonestación para vosotros»;
por eso dijo Dios —Altísimo sea—:
«y para que lo retenga un oído atento»;
es decir, que lo preserve y lo escuche un oído que guarda lo que viene de parte de Dios. Y el arca no se describe con esto.
Dijo az-Zaŷŷāŷ:
Se dice: «waʿaytu tal cosa», esto es, la guardé en mi interior; «aʿīhi waʿyan». Y «waʿaytu el conocimiento», y «waʿaytu lo que dijiste»: todo con un mismo sentido. Y «awʿaytu el equipaje en el recipiente».
Dijo az-Zaŷŷāŷ:
Se dice de todo lo que guardas fuera de ti: «awʿaytuhu», con alif; y de lo que guardas en tu interior: «waʿaytuhu», sin alif. Y Ṭalḥa, Ḥumayd y al-Aʿraŷ leyeron «wa-taʿihā» con sukūn en la ʿayn, por analogía con la expresión: «Arinā[15302]» [al-Baqara: 128]. Y se discrepó al respecto de ʿĀṣim e Ibn Kaṯīr. Los demás, con kasra en la ʿayn. Y es análogo a la palabra del Altísimo:
«y para que lo retenga un oído atento»,
«Ciertamente, en ello hay un recordatorio para quien tiene corazón[15303]» [Qāf: 37].
Y dijo Qatāda:
El oído atento es un oído que comprendió de parte de Dios —Altísimo sea— y se benefició de lo que oyó del Libro de Dios —Poderoso y Majestuoso—.
Y Makḥūl transmitió que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo cuando descendió esta aleya:
(Le pedí a mi Señor que la hiciera el oído de ʿAlī).
Dijo Makḥūl:
Y ʿAlī —Dios esté complacido con él— solía decir: «No oí jamás nada del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo olvidé; antes bien, lo memoricé». Lo mencionó al-Māwardī.
Y de al-Ḥasan, algo semejante; lo mencionó aṯ-Ṯaʿlabī. Dijo:
Cuando descendió «y para que lo retenga un oído atento», el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(Le pedí a mi Señor que lo hiciera tu oído, ¡oh ʿAlī!).
Dijo ʿAlī: «Por Dios, no olvidé nada después; y no era propio de mí olvidar».
Y Abū Barza al-Aslamī dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a ʿAlī:
(¡Oh ʿAlī! Ciertamente, Dios me ordenó que te acercara y no te apartara, que te enseñara y que retuvieras; y es un deber para con Dios que retengas).
[15302]
:en la palabra del Altísimo: «Y muéstranos nuestros ritos»; véase t. 2, p. 127.
[15303]
:véase t. 17, p. 23.