El Cálamo
القلم Al-QalamVersículo (Español)
[68:2] que tú [Oh, Mujámmad], por la gracia de tu Señor, no eres un loco,
Tafsir de Al-Qurtubi
{مَآ أَنتَ بِنِعۡمَةِ رَبِّكَ بِمَجۡنُونٖ} (2)
"No eres, por la gracia de tu Señor, un loco".
Esto es la respuesta al juramento, y es una negación. Los idólatras solían decirle al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que estaba loco, que tenía un demonio.
Y es lo que ellos dicen:
"¡Oh tú, a quien se le ha hecho descender el Recuerdo! Ciertamente, eres un loco
[15220]" [al-Ḥiŷr: 6] Entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender, en réplica contra ellos y desmintiendo su dicho:
{No eres, por la gracia de tu Señor, un loco}
Es decir: por la misericordia de tu Señor. Y la “ni‘ma” aquí es la misericordia.
Y cabe, en segundo lugar, que la “ni‘ma” aquí sea un juramento, y su estimación sea:
“No eres —¡por la gracia de tu Señor!— un loco”; pues la wāw y la bā’ son de las partículas del juramento.
Y se dijo que es como cuando dices: “No estás loco, gracias a Dios”.
Y se dijo: su sentido es: “No estás loco, y la gracia es de tu Señor”; como en su dicho: “¡Gloria a Ti, Dios nuestro, y con Tu alabanza!”, es decir: “y la alabanza es de Dios”.
Y de ello es el verso de Labīd:
Y quedé solo en el mundo por la pérdida de mi parentela *** y me abandonó un vecino: Arbad, provechoso.
es decir: “y él es Arbad”
[15221]
Y dijo al-Nābiġa:
No se les privó de la buena alimentación, y su madre *** rebosó sobre ti con un natiq, fecundador.
es decir: “él es natiq”.
Y la bā’ en “por la gracia de tu Señor” está vinculada a “un loco”, en forma negada, del mismo modo que se vincula a “negligente” en forma afirmativa.
Como en tu dicho: “Tú, por la gracia de tu Señor, eres negligente”. Y su lugar sintáctico es el acusativo como ḥāl (circunstancial), como si dijera: “No eres un loco, habiéndosete concedido esa gracia”.
[15220]
:véase t. 10, p. 4.
[15221]
:ar-rabda (con ḍamma y luego sukūn): los celos. Y la versión del dīwān en este verso es:
Y yo estaba en el amparo de un vecino precioso * y me abandonó... etc.
Y “vecino precioso”: un vecino por el que se es avaro (en el sentido de no querer perderlo).