El Cálamo
القلم Al-QalamVersículo (Español)
[68:16] [Como castigo] le marcaré su nariz.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Lo marcaremos en el hocico} (16)
En él hay dos cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«Lo marcaremos».
Dijo Ibn ʿAbbās: el sentido de «Lo marcaremos» es: le pondremos el bozal con la espada.
Dijo: y, en efecto, aquel respecto del cual descendió fue marcado el día de Badr con la espada, y no dejó de estar marcado hasta que murió.
Y dijo Qatāda: lo marcaremos el Día de la Resurrección en su nariz con una marca por la que será reconocido; se dice: «lo marqué» (wasamtuhu) con un marcaje (wasman) y una marca (sima) cuando dejas en él huella mediante la marca de un cauterio.
Y —Exaltado sea— ha dicho:
«el día en que unos rostros blanquearán y otros rostros ennegrecerán
[15243]» [Āl ʿImrān: 106] Esta es, pues, una señal manifiesta.
Y —Exaltado sea— ha dicho:
«y reuniremos a los criminales ese día, azules
[15244]» [Ṭā Hā: 102] Y esta es otra señal manifiesta. Así, esta aleya aporta una tercera señal: el marcaje en la nariz con fuego.
Y esto es como Su dicho —Exaltado sea—:
«los criminales serán reconocidos por sus señales
[15245]» [al-Raḥmān: 41] Así lo dijo al-Kalbī y otros.
Y dijeron Abū al-ʿĀliya y Muǧāhid: «Lo marcaremos en el hocico», es decir, en su nariz; y ennegreceremos su rostro en la Otra Vida, y será reconocido por la negrura de su rostro.
Y al-ḫurṭūm: es la nariz del ser humano. Y, en las fieras, es el lugar del labio. Y los «hocicos» de la gente: sus señores.
Dijo al-Farrāʾ: aunque el hocico haya sido singularizado con la marca, está en el sentido del rostro; porque una parte de la cosa se emplea para expresar el todo.
Y dijo al-Ṭabarī: haremos patente su asunto con una explicitación clara, hasta que lo reconozcan y no se les oculte, como no se oculta la marca en los hocicos.
Y se dijo: el sentido es: le adheriremos una deshonra y un baldón, hasta que sea como quien ha sido marcado en su nariz.
Dijo al-Quṭbī: los árabes dicen del hombre al que se injuria con un insulto malo, feo y perdurable: «ha sido marcado con el hierro de un mal», es decir, se le ha pegado una ignominia que no lo abandona, como la marca cuyo rastro no se borra.
Dijo Ǧarīr:
Cuando puse sobre al-Farazdaq mi hierro de marcar *** y sobre al-Baʿīṯ
[15246] le cercené la nariz a al-Aḫṭal
Con ello quiso decir la sátira.
Dijo: y todo esto descendió acerca de al-Walīd b. al-Muġīra. Y no sabemos que Dios —Exaltado sea— haya llegado, al mencionar los defectos de alguien, a lo que llegó con él: le adhirió una deshonra que no lo abandona en esta vida ni en la otra, como el marcaje en el hocico.
Y se dijo: es aquello con lo que Dios lo probó en esta vida, en su persona, su hacienda y su familia, de mal, vileza y humillación; así lo dijo Ibn Baḥr.
Y lo corroboró con el dicho de al-Aʿšā:
Déjala, pues no te aprovecha, y dirígete a otra *** con tu poesía, y vence
[15247] la nariz de aquel a quien tú marcas
Y dijo al-Naḍr b. Šumayl: el sentido es: lo castigaremos por beber vino;
y al-ḫurṭūm: es el vino, y su plural es ḫarāṭīm.
Dijo el poeta:
Pasas tu día en diversión y en regocijo *** y tú, de noche, bebedor de ḫarāṭīm
Dijo el raǧazista
[15248]:
Rubia, ḫurṭūm, vino puro, áspero
[15249]
Y dijo otro:
¡Oh Abā Ḥāḍir! Quien fornica, su fornicación se conoce *** y quien bebe al-ḫurṭūm amanece embriagado
La segunda.—
Dijo Ibn al-ʿArabī: «El marcaje en el rostro para el que comete pecado era antiguo entre la gente; hasta el punto de que se transmitió —como ya se adelantó— que los judíos, cuando descuidaron la lapidación del fornicador, la sustituyeron por los azotes y el ennegrecimiento del rostro
[15250]; y esto es una disposición falsa.
Y del marcaje correcto en el rostro: lo que los sabios han considerado respecto a ennegrecer el rostro del falso testigo, como señal de la fealdad del pecado y como severidad para quien lo practica, para otros de quienes se espera que lo eviten, por lo que se espera del castigo del falso testigo y de su notoriedad
[15251]: pues era noble por decir la verdad, y ha pasado a ser vil por el pecado. Y la mayor de las humillaciones es la humillación del rostro.
Asimismo, el menosprecio de él en la obediencia a Dios fue causa
[15252] de la excelencia de la eternidad y de su prohibición al Fuego: pues Dios —Exaltado sea— ha vedado al Fuego que coma del hijo de Adán la huella de la postración, según lo que está establecido en el Ṣaḥīḥ».
[15243]
:véase t. 4, p. 166.
[15244]
:véase t. 11, p. 244.
[15245]
:véase t. 17, p. 175.
[15246]
:al-Baʿīṯ: es Ḫudāš b. Bišr (y se dice: Bašīr), de Banū Muǧāšiʿ; se satirizaba mutuamente con Ǧarīr.
[15247]
:ʿalabahu yaʿlubuhu ʿalban wa-ʿulūban: dejó huella en él, lo trazó o lo arañó.
[15248]
:es al-ʿAǧǧāǧ.
[15249]
:todo esto es de los nombres del vino. Y antes de ello: «*fa-ġammamhā ḥawlayn ṯumma istawdfā*». Y «ġammamtu» la cosa: la cubrí. Y «istawdfa» la leche: la vertió en el recipiente.
[15250]
:«ennegrecimiento del rostro»: tiznarlo con carbón.
[15251]
:la expresión de Ibn al-ʿArabī en sus Aḥkām: «...para otros de quienes se espera que lo eviten, por lo que se ve del castigo...».
[15252]
:en Ibn al-ʿArabī: «causa de la vida de la eternidad».
Notas y Referencias
[15243] Véase t. 4, p. 166.
[15244] Véase t. 11, p. 244.
[15245] Véase t. 17, p. 175.
[15246] al-Baʿīṯ: es Ḫudāš b. Bišr (y se dice: Bašīr), de Banū Muǧāšiʿ; se satirizaba mutuamente con Ǧarīr.
[15247] ʿalabahu yaʿlubuhu ʿalban wa-ʿulūban: dejó huella en él, lo trazó o lo arañó.
[15248] Es al-ʿAǧǧāǧ.
[15249] Todo esto es de los nombres del vino. Y antes de ello: «*fa-ġammamhā ḥawlayn ṯumma istawdfā*». Y «ġammamtu» la cosa: la cubrí. Y «istawdfa» la leche: la vertió en el recipiente.
[15250] «Ennegrecimiento del rostro»: tiznarlo con carbón.
[15251] La expresión de Ibn al-ʿArabī en sus Aḥkām: «...para otros de quienes se espera que lo eviten, por lo que se ve del castigo...».
[15252] En Ibn al-ʿArabī: «causa de la vida de la eternidad».