El Monte
الطور At-TurVersículo (Español)
[52:48] Ten paciencia con los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Mis ojos. Glorifica con alabanzas a tu Señor cuando te levantes [a orar],
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَٱصۡبِرۡ لِحُكۡمِ رَبِّكَ فَإِنَّكَ بِأَعۡيُنِنَاۖ وَسَبِّحۡ بِحَمۡدِ رَبِّكَ حِينَ تَقُومُ} (48)
Consta de dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y ten paciencia ante el decreto de tu Señor».
Se ha dicho: ante el designio de tu Señor respecto de aquello con lo que te ha cargado de Su Mensaje.
Y se ha dicho:
ante Su prueba en aquello con lo que te ha probado por medio de tu pueblo; luego fue abrogado por la aleya de la espada.
La segunda:
«pues ciertamente estás ante Nuestros ojos»;
esto es, a la vista y bajo la observación de Nuestra parte: vemos y oímos lo que dices y haces.
Y se ha dicho:
en el sentido de que te vemos, te preservamos, te rodeamos, te guardamos, te protegemos y te cuidamos. El significado es uno.
Y de ello es Su dicho —Exaltado sea— a Moisés —sobre él la paz—:
«y para que seas formado bajo Mi ojo»,
es decir, bajo Mi preservación y Mi custodia; y ya se ha mencionado
[14325]
Consta de dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes».
Se discrepó acerca de la interpretación de Su dicho:
«cuando te levantes».
Awn ibn Mālik, Ibn Masʿūd, ʿAṭāʾ, Saʿīd ibn Jubayr, Sufyān al-Thawrī y Abū al-Aḥwaṣ dijeron: glorifica a Dios cuando se levante de su asamblea, y dice:
«Subḥāna Allāh wa bi-ḥamdih», o «Subḥānaka Allāhumma wa bi-ḥamdik»; pues si la asamblea fue buena, habrás aumentado una hermosa alabanza; y si fue otra cosa, será expiación para ella.
La prueba de esta interpretación es lo que transmitió al-Tirmidhī de Abū Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Quien se siente en una asamblea y en ella abunde su palabrería, y diga antes de levantarse de su asamblea: “Subḥānaka Allāhumma wa bi-ḥamdik, ashhadu an lā ilāha illā anta, astaghfiruka wa atūbu ilayk”, se le perdonará lo que hubo en aquella asamblea suya».
Dijo: ḥadiz bueno, auténtico, singular.
Y en él, de Ibn ʿUmar, dijo:
Solíamos contar para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en una sola asamblea cien veces, antes de levantarse:
«Rabbi ighfir lī wa tub ʿalayya, innaka anta al-tawwāb al-ghafūr».
Dijo: ḥadiz bueno, auténtico, singular.
Y Muḥammad ibn Kaʿb, al-Ḍaḥḥāk y al-Rabīʿ dijeron:
el sentido es: cuando te levantas para la oración.
Al-Ḍaḥḥāk dijo: es decir:
«Allāhu akbar kabīran, wa al-ḥamdu li-llāhi kathīran, wa subḥāna Allāhi bukratan wa aṣīlan».
Al-Kiyā al-Ṭabarī dijo:
Esto es algo remoto;
pues Su dicho:
«cuando te levantes»
no indica la glorificación después del takbīr, ya que el takbīr es lo que tiene lugar tras el levantarse, y la glorificación viene después de eso; así, indica que lo pretendido es: cuando te levantes de cualquier lugar, como dijo Ibn Masʿūd —Dios esté complacido con él—.
Y Abū al-Jawzāʾ y Ḥassān ibn ʿAṭiyya dijeron:
el sentido es: cuando te levantas de tu sueño.
Ḥassān dijo:
para que el comienzo de su obra sea con el recuerdo de Dios.
Y al-Kalbī dijo:
Y recuerda a Dios con la lengua cuando te levantas de tu lecho hasta que entras en la oración, y es la oración del alba. Sobre esto hay transmisiones diversas y auténticas,
entre ellas el ḥadiz de ʿUbāda, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Quien se desvele por la noche y diga: “Lā ilāha illā Allāh waḥdahu lā sharīka lah, lahu al-mulk wa lahu al-ḥamd wa huwa ʿalā kulli shayʾin qadīr; wa al-ḥamdu li-llāh; wa subḥāna Allāh; wa Allāhu akbar; wa lā ḥawla wa lā quwwata illā bi-llāh”, y luego diga: “Allāhumma ighfir lī”, o haga una súplica, se le responderá; y si hace ablución y ora, se aceptará su oración».
Lo transmitió al-Bujārī.
El hombre se desvela por la noche (taʿārra):
cuando se incorpora de su sueño con sonido; y de ello: «ʿārra al-ẓalīm yuʿārru ʿarāran», que es su voz.
Y algunos dicen:
«ʿarra al-ẓalīm yaʿirru ʿirāran»,
como dijeron: «zamara al-naʿām yazmiru zimāran».
De Ibn ʿAbbās: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir cuando se levantaba a la oración en el corazón de la noche:
«Allāhumma laka al-ḥamd, anta nūru al-samāwāti wa al-arḍ wa man fīhinna; wa laka al-ḥamd, anta qayyūmu al-samāwāti wa al-arḍ wa man fīhinna; wa laka al-ḥamd, anta rabbu al-samāwāti wa al-arḍ wa man fīhinna; anta al-ḥaqq, wa waʿduka al-ḥaqq, wa qawluka al-ḥaqq, wa liqāʾuka al-ḥaqq, wa al-jannatu ḥaqq, wa al-nāru ḥaqq, wa al-sāʿatu ḥaqq, wa al-nabiyyūna ḥaqq, wa Muḥammadun ḥaqq. Allāhumma laka aslamtu, wa ʿalayka tawakkaltu, wa bika āmantu, wa ilayka anabtu, wa bika khāṣamtu, wa ilayka ḥākamtu; faghfir lī mā qaddamtu wa mā akhkhartu, wa asrartu wa aʿlantu; anta al-muqaddim wa anta al-muʾakhkhir; lā ilāha illā anta, wa lā ilāha ghayruk».
Concordado.
Y de Ibn ʿAbbās también: que él —sobre él la oración y la paz— cuando despertaba por la noche se pasaba el sueño del rostro, y luego recitaba las diez aleyas finales de la sura
«Āl ʿImrān»
[14326]
Y Zayd ibn Aslam dijo:
el sentido es: cuando te levantas del sueño de la siesta para la oración del mediodía.
Ibn al-ʿArabī dijo:
En cuanto al sueño de la siesta, no hay sobre ello rastro (athar), y se lo asimila al sueño nocturno.
Y al-Ḍaḥḥāk dijo:
Es la glorificación en la oración cuando se levanta para ella.
Al-Māwardī:
Y sobre esta glorificación hay dos opiniones: una: que es decir «Subḥāna rabbī al-ʿaẓīm» en la inclinación y «Subḥāna rabbī al-aʿlā» en la postración.
La segunda:
que es la invocación de orientación (tawajjuh) en la oración, diciendo: «Subḥānaka Allāhumma wa bi-ḥamdik, wa tabāraka ismuk, wa taʿālā jadduk, wa lā ilāha ghayruk».
Ibn al-ʿArabī dijo:
Quien dijo que es la glorificación de la oración, eso es lo más excelente; y los relatos sobre ello son muchos, el mayor de ellos es lo que se estableció de ʿAlī ibn Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: que cuando se levantaba a la oración decía:
«Wajjahtu wajhī…»,
el ḥadiz. Ya lo hemos mencionado, y otros, al final de la sura
«al-Anʿām
[14327]».
Y en al-Bujārī, de Abū Bakr al-Ṣiddīq —Dios esté complacido con él—, que dijo:
Dije: “¡Oh Mensajero de Dios! Enséñame una súplica con la que suplique en mi oración”.
Entonces dijo:
«Di: “Allāhumma innī ẓalamtu nafsī ẓulman kathīran, wa lā yaghfiru al-dhunūba illā anta; faghfir lī maghfiratan min ʿindik, wa irḥamnī; innaka anta al-ghafūru al-raḥīm”».
[14325]
:véase t. 11, p. 196.
[14326]
:desde Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, en la creación de los cielos y la tierra…», aleya 190.
[14327]
:véase t. 7, p. 153.