Qaf
ق QafVersículo (Español)
[50:18] no pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un ángel observador que la registre.
Tafsir de Al-Qurtubi
{مَّا يَلۡفِظُ مِن قَوۡلٍ إِلَّا لَدَيۡهِ رَقِيبٌ عَتِيدٞ} (18)
Palabras del Altísimo:
«No profiere palabra alguna sin que junto a él haya un vigilante, presto».
Es decir: no pronuncia nada sin que se le escriba; tomado de la expresión “lafẓ” del alimento, que es expulsarlo de la boca.
En cuanto a «al-raqīb», hay tres interpretaciones:
La primera: que es el que sigue de cerca los asuntos.
La segunda: que es el guardián; así lo dijo al-Suddī.
La tercera: que es el testigo; así lo dijo al-Ḍaḥḥāk.
Y en cuanto a «al-ʿatīd», hay dos interpretaciones:
La primera: que es el presente, el que no se ausenta.
La segunda: que es el guardián preparado, ya sea para la custodia o para el testimonio.
Dijo al-Jawharī:
«Al-ʿatīd» es la cosa presente, dispuesta; y se dice: ʿattadahu taʿtīdan y aʿtadahu iʿtādan, es decir, lo preparó para un día.
Y de ello es la palabra del Altísimo:
«Y les preparé un reclinatorio [14164]»
[José: 31].
Y un caballo ʿatad y ʿatīd —abriendo la tā’ o quebrándola— es el preparado para correr.
Digo: todo ello retorna al sentido de la presencia.
Y de ello es el dicho del poeta:
«Si de mí estás ausente a la vista, *** tu recuerdo, en mi corazón, está presente».
Dijeron Abū al-Jawzā’ y Mujāhid:
Se escribe contra el ser humano toda cosa, incluso el gemido en su enfermedad.
Y dijo ʿIkrima:
No se escribe sino aquello por lo que se obtiene recompensa o por lo que se incurre en carga.
Y se dijo:
Se le escribe todo cuanto pronuncia; y cuando llega el final del día se borra de él lo que era lícito, como: “ve”, “siéntate”, “come”, y lo semejante de aquello a lo que no se vincula ni recompensa ni carga. Y Dios sabe más.
Y se transmitió de Abū Hurayra y Anas que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No hay dos guardianes que eleven a Dios lo que han guardado y Dios vea al comienzo del registro bien y al final de él bien, sin que Dios —Altísimo— diga a Sus ángeles: Sed testigos de que he perdonado a Mi siervo lo que hay entre los dos extremos del registro».
Y dijo ʿAlī —Dios esté complacido con él—:
«Ciertamente, Dios tiene ángeles con hojas blancas: dictad en su comienzo y en su final bien, y se os perdonará lo que haya entre ello».
Y Abū Nuʿaym, el ḥāfiẓ, transmitió —dijo: nos informó Abū Ṭāhir Muḥammad b. al-Faḍl b. Muḥammad b. Isḥāq b. Khuzayma; dijo: nos informó mi abuelo Muḥammad b. Isḥāq; dijo: nos informó Muḥammad b. Mūsā al-Ḥarshī; dijo: nos informó Suhayl b. ʿAbd Allāh; dijo—:
Oí a al-Aʿmash relatar de Zayd b. Wahb, de Ibn Masʿūd, que dijo:
Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente, cuando los dos guardianes descienden sobre el siervo o la sierva, cada uno de ellos tiene un escrito sellado; y escriben lo que el siervo o la sierva profiere. Y cuando quieren levantarse, uno de ellos dice al otro: Abre el escrito sellado que tienes contigo; y se lo abre. Y he aquí que en él está lo que escribió, exactamente. Y eso es la palabra del Altísimo:
«No profiere palabra alguna sin que junto a él haya un vigilante, presto»».
Extraño, por la vía de al-Aʿmash de Zayd: no lo transmitió de él sino Suhayl.
Y se transmitió por la vía de Anas que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente, Dios ha encargado a Su siervo dos ángeles que escriben su obra. Y cuando muere, dicen: Señor nuestro, ha muerto fulano; concédenos permiso para ascender al cielo. Y Dios —Altísimo— dice: Ciertamente, Mis cielos están llenos de Mis ángeles que Me glorifican. Dicen: Señor nuestro, permanezcamos en la tierra. Y Dios —Altísimo— dice: Ciertamente, Mi tierra está llena de Mis criaturas que Me glorifican. Dicen: ¡Señor nuestro! Entonces, ¿dónde estaremos?
Dice Dios —Altísimo—:
Permaneced junto a la tumba de Mi siervo: proclamad el takbīr, pronunciad el tahlīl y glorificadme [14165], y escribid eso para Mi siervo hasta el Día de la Resurrección».
[14164]
:véase t. 9, p. 178.
[14165]
:en A, Ḥ, N, H: «واذكراني».