Los Ornamentos
الزخرف Az-ZukhrufVersículo (Español)
[43:77] Y clamarán: "¡Oh, Málik! Que tu Señor acabe con nosotros [y así dejemos de sufrir]". Pero él les responderá: "Han de permanecer allí por toda la eternidad".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y clamaron: «¡Oh Málik! Que tu Señor acabe con nosotros». Dijo: «Ciertamente, vosotros permaneceréis»} (77)
Palabras del Altísimo:
«Y clamaron: “¡Oh Málik!”»
Y él es el guardián del Infierno; fue creado para Su ira. Cuando reprende al Fuego con una reprensión, una parte de él devora a otra. ‘Alí e Ibn Mas‘ūd —Dios esté complacido con ambos— recitaron:
«Y clamaron: “¡Oh Mál!”»
Y ello contradice el muṣḥaf.
Abū al-Dardā’ e Ibn Mas‘ūd dijeron:
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó:
«Y clamaron: “¡Oh Mál”»
con la lām únicamente; es decir, aplicó el tarjīm al nombre y suprimió la kāf. El tarjīm es la elisión; de ello es el tarjīm del nombre en el vocativo, que consiste en suprimir de su final una letra o más. Así dices en Mālik:
«¡Oh Mál!»,
y en Ḥārith:
«¡Oh Ḥār!»,
y en Fāṭima:
«¡Oh Fāṭim!»,
y en ‘Ā’iša:
«¡Oh ‘Ā’iš!»,
y en Marwān:
«¡Oh Marw!», y así.
Dijo:
¡Oh Ḥār! No os arrojaré contra vosotros con una calamidad *** que no encontró plebeyo antes que yo ni rey
[13686]
Y dijo Imru’ al-Qays:
¡Oh Ḥār! ¿Ves un relámpago que te muestro, su fulgor *** como el brillo de dos manos en una nube coronada
[13687]
Y dijo también:
¡Oh Fāṭim! Despacio, basta ya de este coqueteo *** y si has resuelto romper conmigo, sé decorosa
[13688]
Y dijo otro
[13689]:
¡Oh Marw! Ciertamente mi montura está retenida *** espera el don, y su Señor no ha desesperado
Y en el ḥadiz auténtico:
(«¡Oh Ful! Ven»).
Y en el final del nombre apocopado tienes dos posibilidades:
La primera: dejarlo tal como era antes de la supresión.
La segunda:
mantenerlo en ḍamma,
como:
«¡Oh Zayd!», como si lo hubieras puesto en su lugar sin atender a lo elidido.
Abū Bakr al-Anbārī mencionó —dijo—:
Nos narró Muḥammad ibn Yaḥyà al-Marwazī; dijo: nos narró Muḥammad —y es Ibn Sa‘dān—; dijo: nos narró Ḥajjāj, de Šu‘ba, de al-Ḥakam ibn ‘Uyayna, de Muǧāhid, que dijo:
No sabíamos qué era «al-zuḫruf» hasta que lo hallamos en la recitación de ‘Abd Allāh:
«una casa de oro»
[13690]; y no sabíamos si era:
«Y clamaron: “¡Oh Mālik!”»
o «¡Oh Malik!»
(ya con la lām en fatḥa, ya en kasra)
hasta que lo hallamos en la recitación de ‘Abd Allāh:
«Y clamaron: “¡Oh Mál!”»
por tarjīm.
Dijo Abū Bakr:
No se actúa conforme a este ḥadiz, porque es maqṭū‘ y no se acepta algo semejante en la transmisión atribuida al Enviado —sobre él la paz—; y el Libro de Dios es más digno de que se extreme la cautela respecto de él y se aparte de él lo falso.
Dije:
Y en el Ṣaḥīḥ de al-Buḫārī, de él: Ṣafwān ibn Ya‘lā, de su padre, dijo: oí al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— recitar desde el púlpito:
«Y clamaron: “¡Oh Mālik! Que tu Señor acabe con nosotros”»
confirmando la kāf.
Y dijo Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī:
Me ha llegado —o se me mencionó—
que la gente del Fuego pidió auxilio a los guardianes, y entonces Dios —Altísimo— dijo:
«Y quienes están en el Fuego dirán a los guardianes del Infierno: “Invocad a vuestro Señor para que nos alivie un día del castigo”»
[13691][ Ghāfir: 49 ]
Pidieron un solo día en el que se les aliviara el castigo, y se les respondió:
«Dirán: “¿Acaso no venían a vosotros vuestros mensajeros con las pruebas claras?” Dirán: “Sí”. Dirán: “Entonces invocad”; pero la invocación de los incrédulos no es sino extravío» [ Ghāfir: 50 ] Dijo: cuando desesperaron de lo que había junto a los guardianes, llamaron a Mālik; él está sobre ellos y tiene un sitial en su centro, y hay puentes por los que pasan los ángeles del castigo. Él ve su extremo más lejano como ve su parte más cercana. Entonces dijeron:
«¡Oh Mālik! Que tu Señor acabe con nosotros».
Pidieron la muerte.
Dijo: y guardó silencio ante ellos, sin responderles, durante ochenta años.
Dijo: y el año es de trescientos sesenta días; el mes, de treinta días; y el día es como mil años de los que contáis.
Luego los miró tras los ochenta y dijo:
«Ciertamente, vosotros permaneceréis».
Y mencionó el ḥadiz. Lo transmitió Ibn al-Mubārak.
Y en el ḥadiz de Abū al-Dardā’ del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
[Entonces dirán: “Llamad a Mālik”. Y dirán: “¡Oh Mālik! Que tu Señor acabe con nosotros”. Dijo: “Ciertamente, vosotros permaneceréis”].
Dijo al-A‘maš:
Se me informó que entre su clamor y la respuesta de Mālik a ellos hay mil años. Lo registró al-Tirmiḏī.
E Ibn ‘Abbās dijo:
Dicen eso y él no les responde durante mil años; luego dice: «Ciertamente, vosotros permaneceréis».
Y dijeron Muǧāhid y Nūf al-Bakkālī:
Entre su llamada y su respuesta a ellos hay cien años.
Y dijo ‘Abd Allāh ibn ‘Amr:
Cuarenta años. Lo transmitió Ibn al-Mubārak.
[13686]
:El verso es de Zuhayr ibn Abī Sulmà, y pertenece a una qaṣīda en la que se dirige a al-Ḥārith ibn Warqā’ al-Ṣaydāwī. Este había hecho una incursión contra los Banū ‘Abd Allāh ibn Ġaṭafān, obtuvo botín y se llevó los camellos de Zuhayr y a su pastora, Yasārā; él les reclamó por ello para que le devolvieran lo que le habían tomado y los amenazó con la sátira... etc. Véase el comentario del Dīwān de Zuhayr, p. 164, impreso en Dār al-Kutub al-Miṣriyya.
[13687]
:Se transmite «aṣāḥ». Al-ḥabī: la nube que se extiende atravesando el horizonte. Al-mukallal: lo amontonado.
[13688]
:Fāṭima es la hija de ‘Ubayd ibn Tha‘laba ibn ‘Āmir. Y al-ṣarm (con ḍamma): la ruptura.
[13689]
:Es al-Farazdaq, que se dirige a Marwān ibn al-Ḥakam, quien era gobernador de Medina; acudió a él elogiándolo, pero este se demoró en darle su recompensa... Y al-ḥibā’ (con kasra en la ḥā’ muhmalah): el don. Atribuyó la esperanza a la camella, queriéndose a sí mismo por metáfora. (Šarḥ al-Šawāhid de al-Šantamarī).
[13690]
:En la palabra del Altísimo: «o que tengas una casa de zuḫruf», aleya 93 de la sura al-Isrā’. Véase t. 10, p. 331.
[13691]
:Aleya 49 de la sura Ghāfir.
Notas y Referencias
[13686] El verso es de Zuhayr ibn Abī Sulmà, y pertenece a una qaṣīda en la que se dirige a al-Ḥārith ibn Warqā’ al-Ṣaydāwī. Este había hecho una incursión contra los Banū ‘Abd Allāh ibn Ġaṭafān, obtuvo botín y se llevó los camellos de Zuhayr y a su pastora, Yasārā; él les reclamó por ello para que le devolvieran lo que le habían tomado y los amenazó con la sátira... etc. Véase el comentario del Dīwān de Zuhayr, p. 164, impreso en Dār al-Kutub al-Miṣriyya.
[13687] Se transmite «aṣāḥ». Al-ḥabī: la nube que se extiende atravesando el horizonte. Al-mukallal: lo amontonado.
[13688] Fāṭima es la hija de ‘Ubayd ibn Tha‘laba ibn ‘Āmir. Y al-ṣarm (con ḍamma): la ruptura.
[13689] Es al-Farazdaq, que se dirige a Marwān ibn al-Ḥakam, quien era gobernador de Medina; acudió a él elogiándolo, pero este se demoró en darle su recompensa... Y al-ḥibā’ (con kasra en la ḥā’ muhmalah): el don. Atribuyó la esperanza a la camella, queriéndose a sí mismo por metáfora. (Šarḥ al-Šawāhid de al-Šantamarī).
[13690] En la palabra del Altísimo: «o que tengas una casa de zuḫruf», aleya 93 de la sura al-Isrā’. Véase t. 10, p. 331.
[13691] Aleya 49 de la sura Ghāfir.