43

Los Ornamentos

الزخرف Az-Zukhruf
Aya 67

Versículo (Español)

[43:67] Ese día los amigos serán enemigos unos de otros, excepto los que hayan tenido temor de Dios.

Tafsir de Al-Qurtubi

{ٱلۡأَخِلَّآءُ يَوۡمَئِذِۭ بَعۡضُهُمۡ لِبَعۡضٍ عَدُوٌّ إِلَّا ٱلۡمُتَّقِينَ} (67) Palabras del Altísimo: «Los amigos íntimos, ese día» se refiere al Día de la Resurrección. «unos de otros serán enemigos» es decir, enemigos: unos se enemistarán con otros y unos maldecirán a otros. «excepto los temerosos (de Dios)» pues ellos serán amigos íntimos en esta vida y en la Otra. Así lo dijeron Ibn ʿAbbās, Muǧāhid y otros. Al-Naqqāš transmitió que esta aleya descendió acerca de Umayya b. Ḫalaf al-Ǧumaḥī y ʿUqba b. Abī Muʿayṭ: eran amigos íntimos, y ʿUqba solía sentarse con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Entonces Qurayš dijo: «ʿUqba b. Abī Muʿayṭ se ha apartado (de nuestra religión)». Umayya le dijo: «Mi rostro queda vedado para tu rostro si te encuentras con Muḥammad y no le escupes en la cara». Y ʿUqba lo hizo. Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— juró matarlo, y lo mató el día de Badr, ejecutándolo en cautiverio[13671]; y Umayya fue muerto en la batalla. Y acerca de ellos descendió esta aleya. Al-Ṯaʿlabī —Dios tenga misericordia de él— mencionó, respecto de esta aleya, y dijo: había dos amigos íntimos creyentes y dos amigos íntimos incrédulos. Murió uno de los creyentes y dijo: «¡Señor mío! En verdad, fulano me ordenaba obedecerte y obedecer a Tu Mensajero; me ordenaba el bien y me prohibía el mal; y me informaba de que habría de encontrarme Contigo. ¡Señor mío!, no lo extravíes después de mí; guíalo como me guiaste a mí y hónralo como me honraste a mí». Y cuando muere su amigo íntimo creyente, Dios los reúne a ambos, y dice Dios —Altísimo—: «Que cada uno de vosotros elogie a su compañero». Entonces dice: «¡Señor mío! En verdad, él me ordenaba obedecerte y obedecer a Tu Mensajero; me ordenaba el bien y me prohibía el mal; y me informaba de que habría de encontrarme Contigo». Dice Dios —Altísimo—: «¡Qué excelente amigo íntimo, qué excelente hermano y qué excelente compañero fue!». Dijo: y muere uno de los incrédulos y dice: «¡Señor mío! En verdad, fulano me prohibía obedecerte y obedecer a Tu Mensajero; me ordenaba el mal y me prohibía el bien; y me informaba de que yo no habría de encontrarme Contigo. Te pido, ¡Señor mío!, que no lo guíes después de mí, que lo extravíes como me extraviaste a mí, y que lo envilezcas como me envileciste a mí». Y cuando muere su amigo íntimo incrédulo, Dios —Altísimo— les dice a ambos: «Que cada uno de vosotros elogie a su compañero». Entonces dice: «¡Señor mío! En verdad, él me ordenaba desobedecerte y desobedecer a Tu Mensajero; me ordenaba el mal y me prohibía el bien; y me informaba de que yo no habría de encontrarme Contigo. Te pido que le dupliques el castigo». Entonces dice Dios —Altísimo—: «¡Qué pésimo compañero, hermano y amigo íntimo fuiste!». Y cada uno de ellos maldice a su compañero.

Dije: la aleya es general respecto de todo creyente y temeroso (de Dios), y de todo incrédulo y extraviador.

Notas y Referencias

[13671] al-ṣabr: disponer a una persona para la muerte (ejecución).