37

Los Alineados

الصافات As-Saffat
Aya 62

Versículo (Español)

[37:62] ¿Qué es mejor, esta morada [del Paraíso] o el árbol de Zaqqum?,

Tafsir de Al-Qurtubi

{¿Es eso mejor como hospedaje, o el árbol del Zaqqūm?} (62) Palabras del Altísimo: «¿Es eso mejor?» Es un مبتدأ y su predicado, y procede de Dios —glorificado y exaltado sea—. «como hospedaje» Va a modo de explicación (bayān); y el sentido es: ¿acaso el deleite del Paraíso es mejor hospedaje? «o el árbol del Zaqqūm» Y an-nuzul, en la lengua, es el sustento que posee amplitud —an-Naḥḥās—; y asimismo an-nuzul, salvo que es posible que an-nuzl, con sukūn en la zāy, sea una variante lingüística; y es posible que su أصل sea an-nuzul. De ello: «se dispuso para la gente su hospedaje (nuzul)». Su etimología es que es el alimento con el que conviene que desciendan (nazalū) y con el que se establezcan y permanezcan. Esto ya se mencionó al final de la sura {Āl ʿImrān}. [13260] Y el árbol del Zaqqūm deriva de at-tazaqqum, que es tragar con esfuerzo, por su repugnancia y su hedor. Dijeron los exégetas: Está en la sexta puerta, y vive con la llama del fuego como vive el árbol con el frío del agua. Así, es inevitable que los moradores del Fuego desciendan hacia él —quien esté por encima de él— y coman de él; y del mismo modo asciende hacia él quien esté por debajo. Y discreparon acerca de si es de los árboles de este mundo, conocidos por los árabes, o no, según dos opiniones: La primera: que es conocida entre los árboles de este mundo. Quienes sostuvieron esto discreparon sobre cuál es. Dijo Quṭrub: Es un árbol amargo que se da en Tihāma, de los más detestables árboles. Y otros dijeron: Más bien es toda planta mortífera. La segunda opinión: Que no se conoce entre los árboles de este mundo. Cuando descendió esta aleya acerca del árbol del Zaqqūm, dijeron los incrédulos de Quraysh: No conocemos este árbol. Entonces llegó ante ellos un hombre de Ifrīqiya y le preguntaron, y dijo: Entre nosotros es la manteca y los dátiles. Dijo Ibn az-Zibaʿrī: ¡Que Dios multiplique el zaqqūm en nuestras casas! Entonces Abū Jahl dijo a su esclava: «¡Zaqimīnā!», y ella le trajo manteca y dátiles. Luego dijo a sus compañeros: «Tazaqqamū: esto es con lo que Muḥammad nos atemoriza; pretende que el fuego hace brotar árboles, cuando el fuego quema los árboles».

[13260] :Véase t. 4, p. 321, primera o segunda edición.

Notas y Referencias

[13260] Véase t. 4, p. 321, primera o segunda edición.