23

Los Creyentes

المؤمنون Al-Mu'minun
Aya 67

Versículo (Español)

[23:67] Por soberbia, pasaban la noche desprestigiando [el Corán].

Tafsir de Al-Qurtubi

{Altivos con respecto a él, trasnochando, profiriendo desatinos} (67) و «Altivos con respecto a él» es un circunstancial (ḥāl), y el pronombre en «con respecto a él». Dijo la mayoría: vuelve al Ḥaram, o a la Mezquita, o a la Ciudad que es La Meca, aunque no haya sido mencionado antes, por su notoriedad en el asunto; es decir, dicen: “Nosotros somos la gente del Ḥaram, así que no tememos”. Y se dijo: el sentido es que creen en su fuero interno que, por la Mezquita y el Ḥaram, les corresponden los mayores derechos sobre la gente y las más altas posiciones; y por ello se ensoberbecen, pero la soberbia no procede de un derecho. Y un grupo dijo: el pronombre vuelve al Corán, en tanto que se han mencionado las aleyas; y el sentido es: la audición de Mis aleyas os produce soberbia y tiranía, y por eso no creéis en él. Dijo Ibn ʿAṭiyya: este es un buen dicho. Al-Naḥḥās: pero el primer dicho es más preferible; y el sentido es que se jactan del Ḥaram y dicen: “Nosotros somos la gente del Ḥaram de Dios —Exaltado sea—”.

Palabra del Altísimo: «trasnochando, profiriendo desatinos». En ello hay cuatro cuestiones:

La primera: Palabra del Altísimo: «trasnochando, profiriendo desatinos». «trasnochando» está en acusativo como circunstancial, y su sentido es “en tertulia nocturna”; y es el grupo que conversa de noche. Deriva de as-samar, que es la sombra de la luna; de ahí, la morenez del color. Solían conversar alrededor de la Kaʿba a la luz de la luna, y por ello se llamó así a la conversación. Dijo al-Ṯawrī: se llama samar a la sombra de la luna; de ahí, la morenez en el color. Y se le dice también: al-faḫt; de ahí que se diga: faḫta. Y Abū Rajāʾ leyó: «سُمَّارا», que es el plural de sāmir, como dijo:

«¿Acaso no ves a los contertulios nocturnos y a la gente, cuál es mi estado?» [11697]

Y en el ḥadiz de Qayla: “cuando viene su marido [11698] de la tertulia nocturna”, es decir, de la gente que trasnocha conversando; pues es un nombre singular con sentido colectivo, como al-ḥāḍir (los que acampan junto al agua), y al-bāqir (conjunto de vacas), y al-jāmil (conjunto de camellos), machos y hembras. Y de ello, la palabra del Altísimo: «Luego os hacemos salir como un niño» [11699][al-Ḥaǧǧ: 5], es decir, “niños”. Se dice: قوم سَمْر y سُمَّر y سامر, con el sentido de “velar la noche”, derivado de as-samar, que es lo que cae sobre los árboles de la luz de la luna. Dijo al-Ǧawharī: as-sāmir también es as-summār: la gente que trasnocha; como se dice del peregrino: حُجَّاج. Y el dicho del poeta:

«Y un contertulio en quien se prolongaron el divertimento y la charla nocturna»

Como si hubiera llamado así al lugar donde se reúne para la tertulia nocturna. Y se dijo: se singularizó «trasnochando» con el sentido de “contertulios”, porque se puso en lugar del tiempo, como en el dicho del poeta:

«Si vienes a ellos de noche, por debajo de ellos, (hallarás) el tañer de las cantoras y una asamblea colmada»

Dijo “de noche” porque su sentido es: si vienes a ellos de noche, los encontrarás trasnochando. Y los dos hijos de Samīr: la noche y el día, porque se trasnocha en ambos. Se dice: “No lo haré mientras los dos hijos de Samīr trasnochen jamás”. Y se dice: as-samīr es el tiempo, y sus dos hijos son la noche y el día. Y: “No lo haré mientras haya tertulia y luna”, es decir, mientras la gente trasnoche en una noche de luna. Y: “No lo haré, samīr de las noches”. Dijo aš-Šanfarā:

«Allí no espero una vida que me alegre, samīr de las noches, entregado por los delitos»

Y as-sammār (con fatḥa) es la leche rala. Los árabes se sentaban a trasnochar conversando, y esto hizo necesaria su familiaridad con las estrellas, pues se sientan en el desierto y ven los astros nacientes y ponientes. Qurayš trasnochaba alrededor de la Kaʿba en asambleas de sus falsedades e incredulidad, y Dios los censuró por ello. Y «profiriendo desatinos» se leyó con ḍamma en la tāʾ y kasra en la ǧīm, de أهجر, cuando se habla con obscenidad; y con fatḥa en la tāʾ y ḍamma en la ǧīm, de هجر el enfermo, cuando delira. Su sentido es: hablan con desvarío y con palabras malas acerca del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y acerca del Corán, según Ibn ʿAbbās y otros.

Narró Saʿīd b. Ǧubayr de Ibn ʿAbbās, que dijo: solo se reprobó el trasnochar cuando descendió esta aleya: «Altivos con respecto a él, trasnochando, profiriendo desatinos», es decir, que Dios —Exaltado sea— censuró a gentes que trasnochan fuera de la obediencia a Dios —Exaltado sea—, ya sea en desvarío, ya sea en daño. Y al-Aʿmaš decía: “Si ves a un anciano que no ha escrito el ḥadiz, abofetéalo, pues es de los shuyūḫ de la luna”; es decir, se reúnen en las noches de luna y conversan sobre los días de los califas y los emires, y ninguno de ellos sabe hacer bien la ablución para la oración.

La tercera: Muslim narró de Abū Barza, que dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— retrasaba la oración de ʿišāʾ hasta el tercio de la noche, y detestaba dormir antes de ella y conversar después de ella. Dijeron los sabios: en cuanto a la reprobación de dormir antes de ella, es para que no se exponga a perderla en todo su tiempo o en su mejor tiempo. Por eso dijo ʿUmar: “Quien duerma, que no duerma su ojo”, tres veces. Entre quienes reprobaron dormir antes de ella están ʿUmar, su hijo ʿAbd Allāh, Ibn ʿAbbās y otros; y es la doctrina de Mālik. Algunos lo permitieron, entre ellos ʿAlī y Abū Mūsā y otros; y es la doctrina de los kufíes. Algunos condicionaron que se tenga a alguien que lo despierte para la oración. Y se transmitió de Ibn ʿUmar algo semejante; a ello fue al-Ṭaḥāwī. En cuanto a la reprobación de conversar después de ella, es porque la oración ya ha expiado sus pecados, y duerme en estado de salvaguarda; y porque ha cerrado el registro de su hoja con adoración: si trasnocha y conversa, la llena de desvarío y hace que su cierre sea frivolidad y falsedad; y esto no es propio de los creyentes. Además, el trasnochar conversando es ocasión de que el sueño venza al final de la noche, y duerma sin levantarse al final de la noche; y quizá duerma y pierda la oración del alba. Y se ha dicho: solo se reprueba el trasnochar después de ella por lo que narró Ǧābir b. ʿAbd Allāh, que dijo: dijo el Mensajero de Dios: “Guardaos de trasnochar después de que el hombre se haya aquietado, pues ninguno de vosotros sabe qué criaturas esparce Dios —Exaltado sea—; cerrad las puertas, atad el odre, cubrid el recipiente y apagad las lámparas”. Y se narró de ʿUmar que golpeaba a la gente por conversar después de ʿišāʾ, y decía: “¿Tertulia al comienzo de la noche y sueño al final de ella? Dad descanso a vuestro registro”. Hasta el punto de que se narró de Ibn ʿUmar que dijo: “Quien recite un verso de poesía después de ʿišāʾ, no se le aceptará oración hasta que amanezca”. Y Šaddād b. Aws lo atribuyó con cadena al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y se ha dicho: la sabiduría de la reprobación de conversar después de ella es que Dios —Exaltado sea— hizo la noche como quietud, es decir, para que se repose en ella; si el ser humano conversa en ella, la convierte en el día, que es el tiempo de la gestión del sustento, como si pretendiera contradecir la sabiduría de Dios —Exaltado sea— según la cual dispuso su existencia, pues dijo: «Y Él es Quien os hizo la noche como vestidura, el sueño como reposo, y el día como resurrección» [11700][al-Furqān: 47].

La cuarta: Esta reprobación se restringe únicamente a lo que no sea del género de los actos de acercamiento, las evocaciones y la enseñanza del conocimiento; en cuanto a la tertulia con la familia sobre conocimiento, enseñanza de intereses y lo semejante, se ha transmitido del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y de los piadosos predecesores lo que indica su licitud, más aún, su recomendación. Al-Buḫārī dijo: “Capítulo: la tertulia nocturna en jurisprudencia y bien después de ʿišāʾ”. Y mencionó que Qurra b. Ḫālid dijo: “Esperamos a al-Ḥasan, y se retrasó [11701] con nosotros hasta que llegó cerca del momento de su levantarse; vino y dijo: ‘Nos han invitado estos vecinos nuestros’”. Luego dijo Anas: “Esperamos al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— una noche, hasta que fue la mitad de la noche; vino, oró y luego nos exhortó, y dijo: ‘La gente ya ha orado, y vosotros no habéis dejado de estar en oración mientras hayáis esperado la oración’”. Dijo al-Ḥasan: “La gente no deja de estar en bien mientras espere el bien”. Dijo: “Capítulo: la tertulia nocturna con el huésped y la familia”. Y mencionó el ḥadiz de Abū Bakr b. ʿAbd al-Raḥmān: que los Compañeros de la Ṣuffa eran pobres… el ḥadiz. Lo transmitió también Muslim. Y ha llegado, respecto a la vigilancia de las fronteras y la custodia de los ejércitos por la noche, una recompensa inmensa y un gran mérito, bien conocido en los relatos. Ya pasó de ello un conjunto al final de «Āl ʿImrān» [11702] Y alabado sea Dios, Único.

[11697] :Es el hemistiquio final de un verso de Imruʾ al-Qays; su primer hemistiquio es: *Entonces dijo: que Dios te preserve; ciertamente estás al descubierto*. [11698] :En ب y ك: “nuestro marido”. [11699] :Véase la p. 6 de este volumen. [11700] :Véase t. 13, p. 38. [11701] :راث: se retrasó. [11702] :Véase t. 4, p. 323 y lo que sigue.

Notas y Referencias

[11697] Es el hemistiquio final de un verso de Imruʾ al-Qays; su primer hemistiquio es: *Entonces dijo: que Dios te preserve; ciertamente estás al descubierto*.

[11698] En ب y ك: “nuestro marido”.

[11699] Véase la p. 6 de este volumen.

[11700] Véase t. 13, p. 38.

[11701] راث: se retrasó.

[11702] Véase t. 4, p. 323 y lo que sigue.