19

María

مريم Maryam
Aya 93

Versículo (Español)

[19:93] Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos ante el Compasivo.

Tafsir de Al-Qurtubi

{EN VERDAD, todo cuanto hay en los cielos y en la tierra no es sino que vendrá ante el Misericordioso como siervo} (93) «En verdad, todo cuanto hay en los cielos y en la tierra» «En verdad» es negativa con el sentido de “no”; es decir: no hay nadie en los cielos y en la tierra sino que vendrá el Día de la Resurrección reconociéndole la servidumbre, sometido y humillado, como dijo: «y todos vendrán a Él, abatidos» [10978][Las hormigas: 87] es decir, empequeñecidos y humillados; esto es: todas las criaturas son Sus siervos. ¿Cómo, pues, podría uno de ellos ser hijo Suyo —glorificado sea—? Exaltado sea por encima de lo que dicen los injustos y los negadores, con una elevación inmensa. Y «آتِي» se escribe con yā’ en la grafía; el الأصل es la tanwīn, pero se suprimió por aligeramiento y se hizo iḍāfa.

La segunda cuestión.— En esta aleya hay una prueba de que no es lícito que el hijo sea propiedad del padre, en contra de quien dijo: que lo compra y pasa a poseerlo, y que no se emancipa automáticamente por él sino si lo emancipa. Dios —Altísimo sea— ha puesto de manifiesto la incompatibilidad entre la filiación y la propiedad; de modo que, si el padre llega a poseer a su hijo mediante algún tipo de disposición, éste queda emancipado por él. La وجه de la prueba a partir de esta aleya es que Dios —Altísimo sea— colocó la filiación y la servidumbre en dos extremos contrapuestos: negó una y afirmó la otra; y si ambas pudieran reunirse, esta afirmación no tendría utilidad alguna que sirviera como argumento. Y en el hadiz auténtico: “Un hijo no puede retribuir a su padre sino que lo encuentre esclavizado, lo compre y lo emancipe”. Lo transmitió Muslim. Así, si el padre no llega a poseer a su hijo pese a su rango sobre él, con mayor razón el hijo no poseerá al padre, por su inferioridad respecto de él.

La tercera cuestión.— Isḥāq ibn Rāhawayh sostuvo, en la interpretación de la palabra del Profeta —sobre él la plegaria y la paz—: “Quien emancipa la parte de copropiedad que tiene en un siervo”, que lo pretendido con ello son los esclavos varones [10979] y no sus hembras; por tanto, no se completa respecto de quien emancipa una parte de copropiedad en una hembra. Esto contradice lo que sostuvo la mayoría de los salaf y de quienes vinieron después de ellos, pues no distinguieron entre varón y hembra; porque el término «siervo» se pretende con él el género, como dijo Dios —Altísimo sea—: «En verdad, todo cuanto hay en los cielos y en la tierra no es sino que vendrá ante el Misericordioso como siervo»; pues ciertamente puede abarcar, sin duda, al varón y a la hembra entre los siervos. E Isḥāq se apoyó en que se dice: «ʿabda» en femenino.

La cuarta cuestión.— Al-Bujārī روایت de Abū Hurayra —Dios esté complacido con él— que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: “Dice Dios —Bendito y Altísimo—: ‘Me desmintió el hijo de Adán, y no tenía derecho a ello; y Me injurió, y no tenía derecho a ello. En cuanto a su desmentida de Mí, es su dicho: “No me hará volver como me creó al principio”; y la primera creación no Me resulta más fácil que devolverla. Y en cuanto a su injuria contra Mí, es su dicho: “Dios ha tomado un hijo”, mientras que Yo soy el Uno, el Eterno Refugio; no engendro ni soy engendrado, y no hay para Mí igual alguno’”. Ya se mencionó anteriormente en «La vaca» [10980] y en otros lugares; y su reiteración en un lugar como éste es muy buena.

[10978] :Véase t. 13, p. 239 y ss. [10979] :Así en t.; y en A y Ḥ: «al-ʿabd». [10980] :El hadiz ya se mencionó en t. 2, p. 58, con otra formulación.

Notas y Referencias

[10978] Véase t. 13, p. 239 y ss.

[10979] Así en t.; y en A y Ḥ: العبد.

[10980] El hadiz ya se mencionó en t. 2, p. 58, con otra formulación.