María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:71] Todos ustedes lo contemplarán [al Infierno], y esa es una determinación irrevocable de tu Señor.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَإِن مِّنكُمۡ إِلَّا وَارِدُهَاۚ كَانَ عَلَىٰ رَبِّكَ حَتۡمٗا مَّقۡضِيّٗا} (71)
En ella hay cinco cuestiones:
Palabra del Altísimo:
«Y no hay ninguno de vosotros…».
Esto es un juramento, y la wāw lo contiene y lo explica el hadiz del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
(«No mueren a nadie de los musulmanes tres hijos sin que el Fuego le toque, salvo la “disolución del juramento”[10918]»).
Al-Zuhrī dijo: como si quisiera decir esta aleya: («Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella»). Lo mencionó Dāwūd al-Ṭayālisī. Así, su expresión:
«salvo la disolución del juramento»
se expone en el tafsir transmitido con isnād; porque el juramento mencionado en este hadiz, según los sabios, significa la palabra del Altísimo:
«Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella».
Y se ha dicho: que lo pretendido por “el juramento” es la palabra del Altísimo: «Por los que esparcen (los vientos) esparciendo…» hasta Su dicho: «Ciertamente, lo que se os promete es veraz, y el Juicio ha de acontecer[10919]».
Pero la primera interpretación es la más conocida, y el sentido es cercano.
La segunda: la gente discrepó acerca del “llegar” (al-wurūd).
Se dijo: el wurūd es entrar. Se transmitió de Jābir b. ʿAbd Allāh, quien dijo: oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: («El wurūd es entrar: no queda ni piadoso ni perverso sin entrar en ella; y para los creyentes será frescor y paz, como lo fue para Abraham: “Luego salvaremos a los que temieron (a Dios) y dejaremos a los injustos en ella, de rodillas”»). Abū ʿUmar lo consignó con isnād en su libro «al-Tamhīd». Esta es la opinión de Ibn ʿAbbās, Jālid b. Maʿdān, Ibn Jurayj y otros. Y se transmitió de Yūnus que solía recitar: «Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella»; “el wurūd es entrar”, como explicación del wurūd. En ello se equivocaron algunos transmisores y lo incorporaron al Corán.
En al-Dārimī, de ʿAbd Allāh b. Masʿūd, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(«La gente llegará al Fuego y luego saldrá de él según sus obras: unos como el parpadeo del ojo, luego como el viento, luego como el galope del caballo[10920], luego como el jinete diligente en su montura, luego como la carrera del hombre en su andar»).
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās que dijo sobre esta cuestión a Nāfiʿ b. al-Azraq, el jariyí:
(«En cuanto a mí y a ti, necesariamente hemos de llegar a ella; en cuanto a mí, Dios me salvará de ella; y en cuanto a ti, no creo que te salve, por tu desmentido»).
Muchos sabios se sobrecogieron ante la certeza del wurūd y la ignorancia acerca de la “salida” (al-ṣadr); ya lo hemos explicado en «al-Tadhkira».
Y un grupo dijo: el wurūd es el paso por el Ṣirāṭ. Se transmitió de Ibn ʿAbbās, Ibn Masʿūd, Kaʿb al-Aḥbār y al-Suddī. Al-Suddī lo narró de Ibn Masʿūd, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. También lo sostuvo al-Ḥasan, quien dijo:
(«El wurūd no es entrar; tú dices: “Llegué a Basora” y no entré en ella”. Dijo: “Así, el wurūd es que pasen por el Ṣirāṭ”»).
Abū Bakr al-Anbārī dijo: sobre la doctrina de al-Ḥasan, algunos lingüistas edificaron su postura y argumentaron con la palabra de Dios Altísimo: «Ciertamente, aquellos para quienes precedió de Nosotros la mejor promesa, esos serán alejados de ella». Dijeron: así, no entra en el Fuego aquel a quien Dios garantizó alejar de él. Y estos recitaban «thumma» con fatḥa en la thāʾ: «thumma nنجّي الذين اتقوا»; y los otros —los de la primera postura— replicaron que el sentido de Su dicho: «esos serán alejados de ella[10921]» es: alejados de su castigo y de arder en ella. Dijeron: quien entra en ella sin percibirla, sin sentir de ella dolor ni sufrimiento, en verdad está alejado de ella. Y se apoyan en Su dicho: «Luego salvaremos a los que temieron (a Dios)» con ḍamma en la thāʾ, pues «thumma» indica salvación después de entrar.
Digo: en el Ṣaḥīḥ de Muslim:
(«Luego se tenderá el puente sobre el Infierno, y se permitirá la intercesión; y dirán: “¡Oh Dios, salva, salva!”»).
Se dijo: ¡Mensajero de Dios! ¿Y qué es el puente?
Dijo:
(«Resbaladizo, lugar de caída[10922], en él hay garfios, ganchos y espinas como las que hay en Najd; entre ellas hay una espinilla llamada al-saʿdān. Los creyentes pasarán como el pestañeo del ojo, como el relámpago, como el viento, como el ave, como los mejores caballos y monturas: uno se salva indemne, otro queda arañado y es soltado, y otro es arrojado de cabeza al Fuego del Infierno»).
El hadiz.
Con ello argumentó quien dijo: que el “paso” por el Ṣirāṭ es el wurūd que esta aleya contiene, no el entrar en él.
Y un grupo dijo: más bien es un wurūd de asomarse, contemplar y aproximarse; esto es, que asisten al lugar del ajuste de cuentas, que está cerca del Infierno, y lo ven y lo miran durante el juicio; luego Dios salva a los que temieron (a Dios) de aquello que vieron, y se les conduce al Paraíso. «Y dejaremos a los injustos…» es decir, se ordenará llevarlos al Fuego. Dijo Dios Altísimo: «Y cuando llegó al agua de Madián[10923]», es decir, se asomó a ella, no que entró en ella. Y dijo Zuhayr:
«Cuando llegaron al agua, azules[10924] sus remansos… dejaron los bastones del que acampa junto al agua».
Y Ḥafṣa narró que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(«No entrará en el Fuego nadie de la gente de Badr y de al-Ḥudaybiya»).
Ella dijo: entonces dije: ¡Mensajero de Dios! ¿Y dónde queda la palabra de Dios Altísimo: «Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella»?
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: («¡Basta! “Luego salvaremos a los que temieron (a Dios) y dejaremos a los injustos en ella, de rodillas”»).
Lo sacó Muslim del hadiz de Umm Mubashshir, quien dijo: oí al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, estando junto a Ḥafṣa, el hadiz.
Al-Zajjāj prefirió esta opinión por la palabra de Dios Altísimo: «Ciertamente, aquellos para quienes precedió de Nosotros la mejor promesa, esos serán alejados de ella».
Y Mujāhid dijo: el wurūd de los creyentes al Fuego es la fiebre que afecta al creyente en la morada de este mundo; es la porción del creyente del Fuego, y así no llega a él. Abū Hurayra narró que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— visitó a un enfermo aquejado de fiebre, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
(«Alégrate, pues Dios —Bendito y Altísimo— dice: “Es Mi fuego: lo desato sobre Mi siervo creyente para que sea su porción del Fuego”»).
Abū ʿUmar lo consignó con isnād. Dijo: nos narró ʿAbd al-Wārith b. Sufyān; dijo: nos narró Qāsim b. Aṣbagh; dijo: nos narró Muḥammad b. Ismāʿīl al-Ṣāʾigh; dijo: nos narró Abū Usāma; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Yazīd b. Jābir, de Ismāʿīl b. ʿUbayd Allāh [de Abū Ṣāliḥ[10925]] al-Ashʿarī, de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, que visitó a un enfermo y lo mencionó. Y en el hadiz:
(«La fiebre es la porción del creyente del Fuego»).
Y un grupo dijo: el wurūd es mirarlo en la tumba; de él se salva el triunfador, y lo padece quien fue decretado que entrara en él; luego sale de él por la intercesión o por otra misericordia de Dios Altísimo. Y argumentaron con el hadiz de Ibn ʿUmar:
(«Cuando muere uno de vosotros, se le muestra su asiento mañana y tarde»).
El hadiz.
Y Wakīʿ narró de Shuʿba, de ʿAbd Allāh b. al-Sāʾib, de un hombre, de Ibn ʿAbbās, que dijo sobre la palabra de Dios Altísimo:
(«Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella»):
Dijo: esto es un خطاب dirigido a los incrédulos.
Y se transmitió de él que solía recitar: «Y no hay ninguno de ellos…», en respuesta a las aleyas anteriores sobre los incrédulos: Su dicho: «Por tu Señor, ciertamente los reuniremos a ellos y a los demonios; luego los haremos comparecer alrededor del Infierno, de rodillas; luego arrancaremos de cada facción a quien sea más insolente contra el Compasivo; luego Nosotros sabemos mejor quiénes son los más merecedores de arder en él; y no hay ninguno de ellos…» (Maryam: 68). Así también recitó ʿIkrima y un grupo; y, conforme a ello, no hay disputa en esta lectura.
Y un grupo dijo: lo pretendido por (min-kum, “de vosotros”) son los incrédulos; el sentido es: diles, ¡Muḥammad! Y esta interpretación también es fácil de asumir. Y la kāf en (min-kum) vuelve a la hāʾ en (la-nuḥshirannahum wa-l-shayāṭīn; thumma la-nuḥḍirannahum ḥawla jahannama jithiyyan): no se rechaza que la kāf vuelva a la hāʾ, pues eso es conocido en Su dicho —Glorificado sea—: «Y su Señor les dará de beber una bebida purísima. Ciertamente, esto fue para vosotros recompensa, y vuestro esfuerzo fue agradecido[10926]» [al-Insān: 21-22]; su sentido es: “fue para ellos”, y la kāf volvió a la hāʾ.
Y la mayoría dijo: el خطاب abarca a todo el mundo; y necesariamente todos han de llegar a ella. Sobre ello surgió la discrepancia acerca del wurūd. Ya hemos expuesto las opiniones de los sabios al respecto. Y el ظاهر del wurūd es entrar, por la palabra —sobre él la oración y la paz—: («y el Fuego le toque»), porque el “tocar” en la lengua, en su realidad, es el contacto; salvo que para los creyentes será frescor y paz, y serán salvados de él indemnes. Jālid b. Maʿdān dijo: cuando la gente del Paraíso entre en el Paraíso, dirán: ¿Acaso nuestro Señor no dijo que llegaríamos al Fuego? Se les dirá: ciertamente llegasteis a él y lo hallasteis ceniza.
Digo: esta opinión reúne lo disperso de las opiniones: pues quien llega a él y no es dañado por su llama y su calor, ha sido alejado de él y salvado de él. Que Dios Altísimo nos salve de él por Su favor y Su generosidad, y nos haga de quienes llegan a él, entran en él a salvo y salen de él con ganancia.
Si se dijera: ¿entran los profetas en el Fuego?
Diríamos: no se afirma esto de manera tajante; pero decimos: toda la creación llega a él, como lo indica el hadiz de Jābir al comienzo del capítulo. Los desobedientes entran en él por sus delitos, y los amigos de Dios y los bienaventurados por su intercesión; entre ambos “entrar” hay gran diferencia.
Ibn al-Anbārī dijo, argumentando a favor del muṣḥaf de ʿUthmān y de la lectura de la mayoría: es جائز en la lengua que se pase del خطاب en tercera persona al لفظ de la confrontación en خطاب, como en Su dicho: «Y su Señor les dará de beber una bebida purísima. Ciertamente, esto fue para vosotros recompensa, y vuestro esfuerzo fue agradecido», sustituyendo la kāf por la hāʾ. Este sentido ya ha precedido en (Yūnus)[10927]
La tercera: la excepción en su dicho —sobre él la oración y la paz—:
(«salvo la disolución del juramento»)
puede ser una excepción discontinua: “pero la disolución del juramento”. Esto es conocido en el habla de los árabes. El sentido sería: que el Fuego no le toque en absoluto; y aquí se completa la frase; luego se inicia: «salvo la disolución del juramento», es decir: pero la disolución del juramento es inevitable, en la palabra del Altísimo: «Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella»; y ello es el paso por el Ṣirāṭ, o la visión, o un entrar de seguridad. Así, no habría en ello nada de “tocar”, por su dicho —sobre él la oración y la paz—:
(«No mueren a ninguno de vosotros tres hijos y los cuenta (como obra) sino que serán para él un escudo contra el Fuego»).
Y el escudo (al-junna) es protección y cobertura; y quien es protegido del Fuego queda cubierto de él, y no le tocará en absoluto; pues si le tocara, no sería protegido.
La cuarta: este hadiz explica el primero, porque en él se menciona el “contar (la pérdida) como obra” (al-iḥtisāb); por eso Mālik lo puso, tras su huella, como تفسير de él. Y este hadiz también restringe el segundo, conforme a lo que al-Bujārī narró de Abū Hurayra, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
(«A quien se le mueran tres hijos que no hayan alcanzado el ḥinth, serán para él un velo[10928] contra el Fuego, o entrará en el Paraíso»).
Su dicho —sobre él la oración y la paz—: «que no hayan alcanzado el ḥinth» significa, según los sabios, que no han alcanzado la pubertad ni la edad en que les sea vinculante un ḥinth. Esto es prueba de que los niños de los musulmanes están en el Paraíso —y Dios sabe más—; porque si la misericordia desciende sobre sus padres, es imposible que se les tenga misericordia por causa de quien no es objeto de misericordia. Esto es consenso de los sabios: que los niños de los musulmanes están en el Paraíso. No discrepó de ello sino un grupo aislado de los jabriyya, que los puso bajo la voluntad (divina); es una opinión abandonada y rechazada por el consenso de la prueba, a quienes no es lícito contradecir. Y no es جائز atribuir a tales (sabios) el error por lo que se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en أخبار de transmisión única de transmisores fiables y justos; y que su dicho —sobre él la oración y la paz—:
(«Desdichado es quien fue desdichado en el vientre de su madre, y dichoso quien fue dichoso en el vientre de su madre; y el ángel desciende y escribe su plazo, su obra y su sustento»)
—el hadiz— es específico; y que quien muere de entre los niños de los musulmanes antes de adquirir (obras) es de quienes fueron dichosos en el vientre de su madre, y no desdichados, por la evidencia de los hadices y del consenso.
Asimismo, su dicho —Dios le bendiga y le conceda paz— a ʿĀʾisha —Dios Altísimo esté complacido con ella—:
(«¡Oh ʿĀʾisha! Ciertamente Dios creó el Paraíso y creó para él gente, y ellos están en los lomos de sus padres; y creó el Fuego y creó para él gente, y ellos están en los lomos de sus padres»)
es ساقط, débil, rechazado por el consenso y las transmisiones; y Ṭalḥa b. Yaḥyā, quien lo narra, es débil, no se argumenta con él. Este hadiz es de los que él transmitió en solitario, y no se le presta atención.
Y Shuʿba narró de Muʿāwiya b. Qurra b. Iyās al-Muzanī, de su padre, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: que a un hombre de los Anṣār se le murió un hijo pequeño y se afligió por ello; el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
(«¿No te complacería que no llegues a una puerta de las puertas del Paraíso sin que lo encuentres pidiendo que se te abra?»).
Dijeron: ¡Mensajero de Dios! ¿Es para él en particular o para los musulmanes en general?
Dijo:
(«Más bien para los musulmanes en general»).
Abū ʿUmar dijo: este es un hadiz firme y auténtico; es decir, lo que mencionamos junto con el consenso de la mayoría. Y se opone al hadiz de Yaḥyā y lo refuta.
Abū ʿUmar dijo:
La وجه, a mi juicio, respecto de este hadiz y de lo semejante de las transmisiones, es que se refiere a quien persevera en cumplir sus obligaciones y evita los pecados mayores, y tiene paciencia y cuenta (su pérdida) como obra en su calamidad; pues el خطاب en aquella época no se dirigía sino a gente cuya condición predominante era lo que hemos descrito: los Compañeros —Dios Altísimo esté complacido con todos ellos—.
Al-Naqqāsh mencionó de algunos que dijo: abrogó la palabra de Dios Altísimo: «Y no hay ninguno de vosotros sino que ha de llegar a ella» la palabra: «Ciertamente, aquellos para quienes precedió de Nosotros la mejor promesa, esos serán alejados de ella» [al-Anbiyāʾ: 101]. Esto es débil; y este no es lugar de abrogación. Ya hemos explicado que, si el Fuego no le toca, entonces ha sido alejado de él.
Y en la noticia:
(«El Fuego dirá al creyente el Día de la Resurrección: “Pasa, oh creyente, pues tu luz ha apagado mi llama”»).
La quinta:
Palabra del Altísimo:
«Era, para tu Señor, un decreto inevitable».
Al-ḥatm: la imposición del decreto; es decir, eso era un decreto inevitable.
«Decretado» (maqḍiyyan): es decir, Dios Altísimo lo decretó sobre vosotros.
Ibn Masʿūd dijo: es decir, un juramento obligatorio.
Notas y Referencias
[10918] «salvo la disolución del juramento»: es decir, no entra en el Fuego para ser castigado en él; sino que pasa por encima de él, y ello no será sino en la medida en que Dios cumpla Su juramento.
[10919] Véase t. 17, p. 29.
[10920] al-ḥaḍr (con ḍamma): la carrera; y shadd al-rajul: también su carrera.
[10921] Véase la p. 345 de este tomo.
[10922] daḥḍ maزلة: ambos tienen el mismo sentido; es el lugar donde los pies resbalan y no se afirman.
[10923] Véase t. 13, p. 267.
[10924] yiqbāl: agua azul cuando está clara. Y jimām es plural de jumm y jumma: el agua reunida. al-ḥāḍir: el que desciende junto al agua. al-mutakhayyim: el que permanece; su أصل es de takhayyama, cuando planta la tienda. Zuhayr describe a las ظعائن como estando en seguridad y protección; cuando descienden, descienden seguras, como el descenso de quien está entre los suyos y en su patria. El verso es de su Muʿallaqa.
[10925] El añadido es de «Tahdhīb al-Tahdhīb» y del Tafsīr de al-Ṭabarī.
[10926] Véase t. 19, p. 141 y ss.
[10927] Véase t. 8, p. 324 y ss.
[10928] «kāna»: en singular, y su nombre es un pronombre que vuelve a la muerte entendida por lo anterior; es decir: “su muerte fue para él un velo”. Y en la versión de Abū Dharr, según al-Kushmīhanī: «kānū lahu ḥijāban». «Qasṭallānī».