19

María

مريم Maryam
Aya 7

Versículo (Español)

[19:7] [Le dijo un ángel:] "¡Oh, Zacarías! Te albricio con un hijo al que pondrás por nombre Juan. Nadie ha sido llamado así antes que él".

Tafsir de Al-Qurtubi

{¡Oh Zacarías! Ciertamente, te anunciamos la buena nueva de un muchacho cuyo nombre es Juan; no le hemos dado antes a nadie ese nombre} (7) Palabras del Altísimo: «¡Oh Zacarías!» En el discurso hay una elipsis, es decir: Dios respondió a su súplica y dijo: «¡Oh Zacarías! Ciertamente, te anunciamos la buena nueva de un muchacho cuyo nombre es Juan». Esta buena nueva comprendía tres cosas: la primera, la respuesta a su súplica, y ello es una gracia. La segunda: concederle un hijo, y ello es fortaleza. La tercera: que se le singularice con su denominación; ya ha precedido el sentido de su denominación en «Āl ʿImrān» [10789] Y dijo Muqātil: Lo llamó Juan porque fue vivificado entre un padre anciano y una madre vieja; pero esto es discutible, por lo ya expuesto acerca de que su esposa era estéril y no daba a luz. Y Dios sabe más.

Palabras del Altísimo: «No le hemos dado antes a nadie ese nombre» esto es: no hemos nombrado a nadie antes de Juan con este nombre; así lo dijeron Ibn ʿAbbās, Qatāda, Ibn Aslam y as-Suddī. Y es de Su favor —glorificado sea— que no dejó su denominación en manos de los padres. Y dijo Muǧāhid y otros: «un homónimo» significa: un semejante y un par, y es como las palabras del Altísimo: «¿Conoces a alguien que sea su homónimo?» [10790][María: 65] esto es: un semejante y un par, como si procediera de la «musāmāh» y del «sumū»; pero esto es remoto, pues no sería superior a Abraham ni a Moisés, a menos que se le prefiera en algún aspecto particular, como el señorío y la continencia, según lo ya expuesto «en Āl ʿImrān» [10791] E Ibn ʿAbbās dijo también: significa que las estériles no parieron un hijo semejante a él. Se dijo: Dios —Altísimo sea— condicionó «antes» porque quiso crear después de él a alguien mejor que él, y ese es Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. En esta aleya hay una prueba y un testimonio de que los nombres nobles [10792] son dignos de preferencia, y que eran precisamente los que los árabes buscaban al nombrar, por ser más notorios y más puros de apodos denigrantes, hasta el punto de que dijo un poeta:

Nombres nobles: quienes dejan caer sus sayas*** rojas, que rozan la tierra con los flecos

Y Ruʾba dijo al genealogista al-Bakrī, cuando este le preguntó por su linaje: «Soy hijo de al-ʿAǧǧāǧ»; y él dijo: «Has abreviado y has dado a conocer».

Notas y Referencias

[10789] Véase t. 4, p. 75 y ss.

[10790] Véase p. 130 de este volumen.

[10791] Véase t. 4, p. 74 y p. 79.

[10792] La hermosa.