María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:6] que me suceda y herede [la profecía] de la familia de Jacob. ¡Oh, Señor mío! Hazlo uno de aquellos con los que Tú estás complacido".
Tafsir de Al-Qurtubi
{يَرِثُنِي وَيَرِثُ مِنۡ ءَالِ يَعۡقُوبَۖ وَٱجۡعَلۡهُ رَبِّ رَضِيّٗا} (6)
Palabras del Altísimo:
{ يرثني ويرث من آل يعقوب واجعله رب رضيا }
En ello hay cuatro cuestiones:
La primera.—
Palabras del Altísimo:
«يرثني».
Los habitantes de las Dos Ciudades Sagradas, al-Ḥasan, ʿĀṣim y Ḥamza recitaron: «يرثني ويرث» con nominativo en ambos. Y Yaḥyà b. Yaʿmur, Abū ʿAmr, Yaḥyà b. Waththāb, al-Aʿmash y al-Kisāʾī lo recitaron con apócope (jزم) en ambos; y no son respuesta a «هب» según la doctrina de Sībawayh, sino que su estimación es: «Si se lo concedes, me heredará y heredará». La primera lectura es más acertada en el sentido, porque pidió un heredero descrito por tal cualidad; es decir: «Concédeme, de Tu parte, un walī cuya condición y atributo sea éste»; pues entre los awliyāʾ hay quien no hereda. Así dijo: «Concédeme a quien sea mi heredero», como lo transmitió Abū ʿUbayd, y rechazó la lectura con apócope. Dijo: porque su sentido sería: «Si concedes, heredará»; ¿y cómo habría de informar a Dios —Glorificado y Exaltado sea— de ello, siendo Él más sabedor que él? Al-Naḥḥās dijo: este argumento está exhaustivamente examinado[10788]; porque la respuesta al imperativo, para los gramáticos, contiene el sentido de condición y retribución. Dices: «Obedece a Dios: te hará entrar en el Paraíso», es decir: «Si le obedeces, te hará entrar en el Paraíso».
La segunda.—
Dijo al-Naḥḥās: en cuanto al sentido de «يرثني ويرث من آل يعقوب», los sabios han dado tres respuestas. Se dijo: es herencia de profecía. Y se dijo: herencia de sabiduría. Y se dijo: es herencia de bienes. En cuanto a su dicho «herencia de profecía», es imposible, porque la profecía no se hereda; y si se heredase, diría alguien: «La gente se remonta a Noé —sobre él la paz—, y él es un profeta enviado». La herencia del conocimiento y la sabiduría es una postura buena; y en el ḥadiz: «Los sabios son los herederos de los profetas». En cuanto a la herencia de bienes, no es inadmisible, aunque un grupo la haya negado por el dicho del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—: «No heredamos; lo que dejamos es limosna». Esto no es prueba, porque el singular puede hablar de sí mismo con la expresión del plural. Y esto puede interpretarse con el sentido de: «No se hereda aquello que dejamos como limosna»; porque el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— no dejó nada que se heredase de él. Lo único fue aquello que Dios —Glorificado y Exaltado sea— le permitió en vida, por Su palabra —bendito sea Su Nombre—: «Y sabed que, de cualquier cosa que obtengáis como botín, a Dios pertenece su quinto y al Mensajero» [al-Anfāl: 41]; porque el sentido de «a Dios» es: «y al camino de Dios», y del camino de Dios es lo que redunda en el interés del Mensajero —Dios le bendiga y le dé paz— mientras viva. Y si se dijera: en algunas versiones: «Nosotros, la comunidad de los profetas, no heredamos; lo que dejamos es limosna», en ello caben ambas interpretaciones: una, que «ما» tenga el sentido de «el que / lo que»; y la otra, que no se hereda a quien se halla en tal condición.
Dijo Abū ʿUmar: los sabios discreparon sobre la interpretación de su dicho —sobre él la paz—: «No heredamos; lo que dejamos es limosna», en dos opiniones: una —que es la mayoritaria y la que sostiene el grueso—, que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— no es heredado, y lo que dejó es limosna. La otra: que nuestro Profeta —sobre él la oración y la paz— no fue heredado porque Dios Altísimo lo distinguió haciendo que todos sus bienes fuesen limosna, como aumento de su mérito, del mismo modo que lo distinguió en el matrimonio con cosas que le fueron lícitas a él y vedadas a otros. Esta opinión la sostuvo un grupo de los basríes, entre ellos Ibn ʿUlayya; y el resto de los sabios de los musulmanes están sobre la primera opinión.
La tercera.—
Palabras del Altísimo: «من آل يعقوب».
Se dijo: es Jacob hijo de Israel; y Zacarías estaba casado con la hermana de María hija de ʿImrān, y su linaje se remonta a Jacob, porque ella es de la descendencia de Salomón hijo de David, y éste es de la descendencia de Judá hijo de Jacob. Y Zacarías es de la descendencia de Aarón, hermano de Moisés; y Aarón y Moisés son de la descendencia de Leví hijo de Jacob. Y la profecía estaba en la tribu de Jacob hijo de Isaac.
Y se dijo: el Jacob aludido aquí es Jacob hijo de Jacob hijo de Māthān, hermano de ʿImrān hijo de Māthān, padre de María; dos hermanos de la descendencia de Salomón hijo de David —sobre ambos la paz—; pues Jacob y ʿImrān eran hijos de Māthān, y los hijos de Māthān eran jefes de los Hijos de Israel. Lo dijo Muqātil y otros.
Y al-Kalbī dijo: y la familia de Jacob eran sus tíos maternos; y él es Jacob hijo de Māthān, y entre ellos estaba la realeza; y Zacarías era de la descendencia de Aarón hijo de ʿImrān, hermano de Moisés.
Y Qatāda transmitió que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: «Que Dios —Altísimo— tenga misericordia de Zacarías: ¡qué no habría dado por sus herederos!». Y «يعقوب» no lleva tanwīn porque es extranjero.
La cuarta.—
Palabras del Altísimo: «واجعله رب رضيا».
Es decir: complacido (o aceptado) en su carácter y sus actos.
Y se dijo: satisfecho con Tu decreto y Tu determinación.
Y se dijo: un hombre recto del que Tú estés complacido.
Y Abū Ṣāliḥ dijo: un profeta, como hiciste a su padre profeta.
[10788]: en ج y ك y و y ي: «مستفيضة».
Notas y Referencias
[10788] En ج y ك y و y ي: «مستفيضة».