Al-Hijr
الحجر Al-HijrVersículo (Español)
[15:99] y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza} (99)
En él hay una sola cuestión:
y es que la certeza es la muerte. Le ordenó adorarlo, puesto que[9774] restringió a Sus siervos a Su servicio, y que eso le es obligatorio.
Y si se dijera:
¿Cuál es, entonces, el beneficio de Su dicho:
«hasta que te llegue la certeza»,
siendo que Su dicho:
«Y adora a tu Señor»
era suficiente como orden de adoración?
Se le responde:
el beneficio de esto es que, si hubiera dicho:
«Y adora a tu Señor»
de manera absoluta, y luego lo hubiera adorado una sola vez, habría sido obediente; pero cuando dice:
«hasta que te llegue la certeza»,
su sentido es: no te separes de esto hasta que mueras.
Y si se dijera:
¿Cómo dijo —glorificado sea—:
«Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza»,
y no dijo «para siempre»?
La respuesta es que «la certeza» es más elocuente que Su dicho «para siempre», por cuanto el término «para siempre» puede abarcar un solo instante o todo el tiempo indefinido. Ya ha precedido este sentido[9775] Lo que se pretende es la continuidad de la adoración durante el tiempo de su vida, como dijo el siervo justo:
«Y me ha encomendado la oración y la limosna mientras viva».
Y sobre esto se construye que, si un hombre dice a su mujer:
«Estás divorciada para siempre»,
y dice:
«Tuve la intención de un día o de un mes»,
le corresponde la revocación.
Pero si dijera:
«La he divorciado por el tiempo de su vida»,
no la revocaría.
La prueba de que la certeza es la muerte es el hadiz de Umm al-‘Alā’ al-Anṣāriyya —y ella era de las que prestaron el juramento de fidelidad—, y en él:
Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«En cuanto a ‘Uṯmān —quiero decir, ‘Uṯmān ibn Maẓ‘ūn—, ciertamente le ha llegado la certeza, y yo espero para él el bien; y, por Dios, no sé —siendo yo el Mensajero de Dios— qué se hará con él».
Y mencionó el hadiz[9776]
Al-Bujārī —Dios tenga misericordia de él— fue el único en transmitirlo.
Y ‘Umar ibn ‘Abd al-‘Azīz decía:
«No he visto certeza más parecida a la duda que la certeza de la gente respecto de la muerte, y luego no se preparan para ella»,
es decir, como si estuvieran dudando de ella.
Y se ha dicho:
que la certeza aquí es la verdad, sobre la que no hay duda, de tu victoria sobre tus enemigos; lo dijo Ibn Šaŷara.
Pero lo primero es más correcto, y es la opinión de Muŷāhid, Qatāda y al-Ḥasan.
Y Dios sabe más.
Y Ŷubayr ibn Nufayr transmitió de Abū Muslim al-Jawlānī que lo oyó decir:
que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No se me reveló que acumule riqueza y sea de los comerciantes; más bien se me reveló: “Glorifica con la alabanza de tu Señor, y sé de los que se postran; y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza”».
[9774]
:en y: «y ya».
[9775]
:véase t. 2, p. 33.
[9776]
:véase Ṣaḥīḥ al-Bujārī, t. 3, p. 151, edición de Būlāq.