15

Al-Hijr

الحجر Al-Hijr
Aya 9

Versículo (Español)

[15:9] Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Ciertamente, Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo, y ciertamente Nosotros somos sus custodios} (9) Palabras del Altísimo: «Ciertamente, Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo» esto es, el Corán. «y ciertamente Nosotros somos sus custodios» de que se le añada algo o se le reste algo. Dijeron Qatāda y Ṯābit al-Bunānī: Dios lo preservó de que los demonios le añadieran falsedad o le sustrajeran verdad; así, Él —glorificado sea— asumió su custodia y no ha dejado de estar preservado. Y respecto de otros, dijo: «por aquello cuya custodia se les confió [9600]» [al-Māʾida: 44], y confió su preservación a ellos, y entonces alteraron y cambiaron. Nos informó el shayj, el jurista, el imām Abū l-Qāsim ʿAbd Allāh, de su padre, el shayj, el jurista, el imām, el tradicionista Abū l-Ḥasan ʿAlī b. Ḫalaf b. Muʿazzūz al-Kūmī al-Tilimsānī, quien dijo: Se leyó ante la shayja, la erudita [9601] Faḫr al-Nisāʾ Šahda bt. Abī Naṣr [9602] Aḥmad b. al-Faraǧ al-Dīnawarī, y ello en su casa, en Dār al-Salām, a finales de Ǧumādà al-Āḫira del año cuatrocientos sesenta y cuatro. Se le dijo: Os informó el shayj, el más eminente, el activo, naqīb al-nuqabāʾ Abū l-Fawāris Ṭarrād b. Muḥammad al-Zaynī, por lectura ante él mientras tú escuchabas, en el año cuatrocientos noventa. Nos informó ʿAlī b. ʿAbd Allāh b. Ibrāhīm: nos transmitió Abū ʿAlī ʿĪsà b. Muḥammad b. Aḥmad b. ʿUmar b. ʿAbd al-Malik b. ʿAbd al-ʿAzīz b. Ǧurayǧ, conocido como al-Ṭūmārī; nos transmitió al-Ḥusayn b. Fahm, quien dijo: Oí a Yaḥyà b. Akṯam decir: Al-Maʾmūn —siendo entonces emir— tenía una asamblea de debate. Entró entre la gente un hombre judío, de buena vestimenta, buen semblante y grato aroma. Dijo: habló y lo hizo con excelente discurso y expresión. Dijo: cuando se disolvió la asamblea, al-Maʾmūn lo mandó llamar y le dijo: «¿Israelita?». Respondió: «Sí». Le dijo: «Hazte musulmán para que haga contigo y disponga», y le hizo promesas. Él dijo: «¡Mi religión y la religión de mis padres!», y se marchó. Dijo: al cabo de un año vino a nosotros como musulmán. Dijo: habló sobre jurisprudencia y lo hizo con excelente discurso. Cuando se disolvió la asamblea, al-Maʾmūn lo mandó llamar y dijo: «¿No eres nuestro compañero de ayer?». Respondió: «Sí». Le dijo: «¿Cuál fue la causa de tu islam?». Dijo: «Me retiré de tu presencia y quise poner a prueba estas religiones; y tú, pese a lo que [9603] ves de mí, tengo buena caligrafía. Me dirigí a la Torá y escribí tres copias, añadiendo y suprimiendo en ellas; las introduje en la iglesia y me las compraron. Me dirigí al Evangelio y escribí tres copias, añadiendo y suprimiendo en ellas; las introduje en el templo y me las compraron. Y me dirigí al Corán e hice tres copias, añadiendo y suprimiendo en ellas; las llevé a los copistas de libros, las examinaron, y cuando hallaron en ellas el añadido y la merma, las arrojaron y no las compraron. Entonces supe que éste es un Libro preservado, y ésta fue la causa de mi islam». Dijo Yaḥyà b. Akṯam: Aquel año hice la peregrinación, y me encontré con Sufyān b. ʿUyayna; le mencioné la noticia y me dijo: «La confirmación de esto está en el Libro de Dios —poderoso y majestuoso—». Dije: «¿En qué lugar?». Dijo: «En la palabra de Dios —bendito y exaltado sea— acerca de la Torá y el Evangelio: “por aquello cuya custodia se les confió del Libro de Dios” [al-Māʾida: 44]; puso su preservación en manos de ellos y se perdió. Y dijo —poderoso y majestuoso—: “Ciertamente, Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo, y ciertamente Nosotros somos sus custodios”; así, Dios —poderoso y majestuoso— lo preservó para nosotros y no se perdió». Y se dijo: «y ciertamente Nosotros somos sus custodios», es decir, de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, para que no invente contra Nosotros, o para que no se invente contra él. O bien: «y ciertamente Nosotros somos sus custodios», de que se le tienda una asechanza o se le mate. Su análogo es: «Y Dios te protegerá de la gente [9604]» [al-Māʾida: 67]. Y «Nosotros» puede estar en posición de nominativo como sujeto inicial, y «hemos hecho descender» como predicado; y la oración es el predicado de «inna». Y puede ser que «Nosotros» sea un refuerzo (taʾkīd) del nombre de «inna» en posición de acusativo; y no es separador (fāṣila), porque lo que sigue no es un nombre determinado, sino una oración; y las oraciones pueden ser atributos de los indeterminados, de modo que su régimen es el régimen de los indeterminados.

[9600] :Véase t. 6, p. 188. [9601] :En y: «la virtuosa». [9602] :En w: «Abū Bakr». [9603] :De y. [9604] :Véase t. 6, p. 242.

Notas y Referencias

[9600] Véase t. 6, p. 188.

[9601] En y: «la virtuosa».

[9602] En w: «Abū Bakr».

[9603] De y.

[9604] Véase t. 6, p. 242.