15

Al-Hijr

الحجر Al-Hijr
Aya 42

Versículo (Español)

[15:42] No tendrás poder alguno sobre Mis siervos, salvo los que se extravíen siguiéndote".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Ciertamente, Mis siervos: no tienes sobre ellos autoridad alguna, salvo quien te siga de entre los extraviados} (42) En ella hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, Mis siervos: no tienes sobre ellos autoridad alguna». Los sabios dijeron: es decir, sobre sus corazones. E Ibn ‘Uyayna dijo: es decir, en cuanto a arrojarlos en un pecado que les impida Mi perdón y se lo estreche. Estos son aquellos a quienes Dios ha guiado, ha escogido, ha elegido y ha seleccionado. Digo: quizá alguien diga: Dios ha informado acerca de la condición de Adán y Eva —sobre ambos la paz— con Su dicho: «Entonces Satanás les hizo resbalar [9674]» [La Vaca: 36], y acerca de un conjunto de los compañeros de Su Profeta con Su dicho: «Satanás no los hizo caer sino por algo de lo que habían adquirido [9675]» [La Familia de ‘Imrán: 155]. La respuesta es lo ya mencionado: que él no tiene autoridad sobre sus corazones, ni sobre el lugar de su fe, ni los arroja en un pecado que conduzca a la no aceptación [9676]; antes bien, el arrepentimiento lo elimina y el retorno lo borra. Y la salida de Adán no fue un castigo por lo que tomó, según lo que ya se adelantó en «La Vaca» [9677] en su explicación. En cuanto a los compañeros del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, ya pasó la exposición acerca de ellos en «La Familia de ‘Imrán» [9678] Luego, Su dicho —glorificado sea—: «no tienes sobre ellos autoridad alguna» admite que sea específico respecto de quien Dios ha preservado; y admite que sea en la mayoría de los tiempos y estados. Y puede ocurrir que, en su dominio, haya alivio de una angustia y eliminación de una aflicción, como hizo con Bilal: pues vino a él guiándolo como se guía a un niño hasta que se durmió; y se durmieron el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— y sus compañeros, y no despertaron hasta que salió el sol. Se alarmaron y dijeron: ¿Cuál es la expiación de lo que hemos hecho por nuestra negligencia respecto de nuestra oración? Y el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— les dijo: (En el sueño no hay negligencia). Y les dio alivio. «salvo quien te siga de entre los extraviados»: es decir, los descarriados, los asociadores. Es decir, su autoridad es sobre esos; lo prueba: «Su autoridad es solamente sobre quienes lo toman por aliado y quienes, por su causa, son asociadores [9679]» [Las Abejas: 100].

La segunda: Esta aleya y la anterior son prueba de la licitud de exceptuar lo poco de lo mucho y lo mucho de lo poco, como que uno diga: diez, excepto un dírham; o diga: diez, excepto nueve. Y Ahmad ibn Hanbal dijo: no es lícito exceptuar sino la mitad o menos. En cuanto a exceptuar la mayor parte del conjunto, no es válido. Y nuestra prueba es esta aleya, pues en ella hay la excepción de «los extraviados» de entre los siervos, y la de los siervos de entre los extraviados; y ello indica que exceptuar lo menor del conjunto y exceptuar lo mayor del conjunto es lícito.

[9674] :[9674] [9675] :[9675] [9676] :[9676] [9677] :[9677] [9678] :[9678] [9679] :[9679]

Notas y Referencias

[9674] Véase t. 1, p. 11 y p. 321, y t. 4, p. 243.

[9675] Véase t. 4, p. 243.

[9676] En y: el perdón.

[9677] Véase t. 1, p. 11 y p. 321, y t. 4, p. 243.

[9678] Véase t. 4, p. 243.

[9679] Véase p. 175 de este volumen.