Al-Hijr
الحجر Al-HijrVersículo (Español)
[15:21] En Mi poder están las reservas de su sustento y les proveo de él en la medida que he determinado.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَإِن مِّن شَيۡءٍ إِلَّا عِندَنَا خَزَآئِنُهُۥ وَمَا نُنَزِّلُهُۥٓ إِلَّا بِقَدَرٖ مَّعۡلُومٖ} (21)
Palabras del Altísimo:
«Y no hay cosa alguna sino que junto a Nosotros están sus tesoros».
Es decir: no hay cosa alguna de los sustentos de las criaturas y de sus beneficios sino que junto a Nosotros están sus tesoros; esto se refiere a la lluvia que desciende del cielo, pues con ella crece toda cosa.
Dijo al-Ḥasan:
La lluvia es el tesoro de toda cosa.
Y se ha dicho: los tesoros son las llaves; esto es, en el cielo están las llaves de los sustentos; así lo dijo al-Kalbī. Y el sentido es uno.
«Y no lo hacemos descender sino con una medida conocida».
Es decir: pero no lo hacemos descender sino conforme a Nuestra voluntad y conforme a la necesidad que las criaturas tienen de ello, como dijo:
«Y si Dios prodigara el sustento a Sus siervos, se insolentarían en la tierra; pero hace descender con medida lo que Él quiere [9633]»
[La Consulta: 27].
Y se transmitió de Ibn Masʿūd, de al-Ḥakam b. ʿUyayna y de otros que no hay un año con más lluvia que otro; sino que Dios la distribuye como quiere: hace llover a unos pueblos y priva a otros, y quizá la lluvia caiga en los mares y en los yermos.
Y «los tesoros» es plural de «tesoro/depósito», que es el lugar en el que el hombre oculta su riqueza; y «tesoro/depósito» es también un nombre de acción de «almacenar/guardar». Y lo que está en el depósito del hombre está preparado para él. Así también lo que el Señor determina es como si estuviera preparado junto a Él; esto lo dijo al-Qušayrī.
Y Jaʿfar b. Muḥammad transmitió de su padre, de su abuelo, que dijo:
En el Trono hay un modelo de toda cosa que Dios creó en la tierra y en el mar.
Y esta es la interpretación de la palabra del Altísimo:
«Y no hay cosa alguna sino que junto a Nosotros están sus tesoros».
Y el «hacer descender» tiene el sentido de «producir» y «dar existencia», como Su dicho:
«Y os hizo descender, del ganado, ocho parejas [9634]»
y Su dicho:
«E hicimos descender el hierro: en él hay un poderío intenso [9635]»
[El Hierro: 25].
Y se ha dicho: el «hacer descender» tiene el sentido de «otorgar»; y lo llamó «descenso» porque los decretos de Dios no descienden sino del cielo.
[9633]: Véase t. 16, p. 27.
[9634]: Véase t. 15, p. 234.
[9635]: Véase t. 17, p. 260.