Sahih Muslim - Hadith 248

Libro: El Libro de la Purificación
Capítulo: La recomendación de aumentar el área lavada de la frente, brazos y piernas al realizar el wudu’

كتاب الطهارة

وَحَدَّثَنَا عُثْمَانُ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ مُسْهِرٍ، عَنْ سَعْدِ بْنِ طَارِقٍ، عَنْ رِبْعِيِّ بْنِ حِرَاشٍ، عَنْ حُذَيْفَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ إِنَّ حَوْضِي لأَبْعَدُ مِنْ أَيْلَةَ مِنْ عَدَنٍ وَالَّذِي نَفْسِي بِيَدِهِ إِنِّي لأَذُودُ عَنْهُ الرِّجَالَ كَمَا يَذُودُ الرَّجُلُ الإِبِلَ الْغَرِيبَةَ عَنْ حَوْضِهِ ‏"‏ ‏.‏ قَالُوا يَا رَسُولَ اللَّهِ وَتَعْرِفُنَا قَالَ ‏"‏ نَعَمْ تَرِدُونَ عَلَىَّ غُرًّا مُحَجَّلِينَ مِنْ آثَارِ الْوُضُوءِ لَيْسَتْ لأَحَدٍ غَيْرِكُمْ ‏"‏ ‏.‏
Nos narró Uthman ibn Abi Shayba, nos transmitió Ali ibn Mushir, de Sa‘d ibn Tariq, de Rib‘i ibn Hirash, de Hudhayfa, que dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Ciertamente, mi estanque es más extenso que la distancia entre Ayla y ‘Adan; y por Aquel en cuya mano está mi alma, ciertamente apartaré de él a los hombres como el hombre aparta a los camellos extraños de su estanque”. Dijeron: “¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Y nos reconocerás?”. Dijo: “Sí; vendréis a mí con rostros resplandecientes y con las extremidades blanqueadas por las huellas de la ablución, cosa que no será de nadie fuera de vosotros”.
Referencia: Sahih Muslim 248
Referencia en el libro: Libro 2, Hadith 50
Referencia USC-MSA: Libro 2, Hadith 481
Nos narró Uthman ibn Abi Shayba, nos transmitió Ali ibn Mushir, de Sa‘d ibn Tariq, de Rib‘i ibn Hirash, de Hudhayfa, que dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Ciertamente, mi estanque es más extenso que la distancia entre Ayla y ‘Adan; y por Aquel en cuya mano está mi alma, ciertamente apartaré de él a los hombres como el hombre aparta a los camellos extraños de su estanque”. Dijeron: “¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Y nos reconocerás?”. Dijo: “Sí; vendréis a mí con rostros resplandecientes y con las extremidades blanqueadas por las huellas de la ablución, cosa que no será de nadie fuera de vosotros”.
Sahih Muslim
Hadith 248 — El Libro de la Purificación
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