Sahih Muslim - Hadith 1064b

Libro: El Libro del Zakat
Capítulo: Los Jariyíes y sus atributos

كتاب الزكاة

حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْوَاحِدِ، عَنْ عُمَارَةَ بْنِ الْقَعْقَاعِ، حَدَّثَنَا عَبْدُ، الرَّحْمَنِ بْنُ أَبِي نُعْمٍ قَالَ سَمِعْتُ أَبَا سَعِيدٍ الْخُدْرِيَّ، يَقُولُ بَعَثَ عَلِيُّ بْنُ أَبِي طَالِبٍ إِلَى رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم مِنَ الْيَمَنِ بِذَهَبَةٍ فِي أَدِيمٍ مَقْرُوظٍ لَمْ تُحَصَّلْ مِنْ تُرَابِهَا - قَالَ - فَقَسَمَهَا بَيْنَ أَرْبَعَةِ نَفَرٍ بَيْنَ عُيَيْنَةَ بْنِ حِصْنٍ وَالأَقْرَعِ بْنِ حَابِسٍ وَزَيْدِ الْخَيْلِ وَالرَّابِعُ إِمَّا عَلْقَمَةُ بْنُ عُلاَثَةَ وَإِمَّا عَامِرُ بْنُ الطُّفَيْلِ فَقَالَ رَجُلٌ مِنْ أَصْحَابِهِ كُنَّا نَحْنُ أَحَقَّ بِهَذَا مِنْ هَؤُلاَءِ - قَالَ - فَبَلَغَ ذَلِكَ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم ‏.‏ فَقَالَ ‏"‏ أَلاَ تَأْمَنُونِي وَأَنَا أَمِينُ مَنْ فِي السَّمَاءِ يَأْتِينِي خَبَرُ السَّمَاءِ صَبَاحًا وَمَسَاءً ‏"‏ ‏.‏ قَالَ فَقَامَ رَجُلٌ غَائِرُ الْعَيْنَيْنِ مُشْرِفُ الْوَجْنَتَيْنِ نَاشِزُ الْجَبْهَةِ كَثُّ اللِّحْيَةِ مَحْلُوقُ الرَّأْسِ مُشَمَّرُ الإِزَارِ فَقَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ اتَّقِ اللَّهَ ‏.‏ فَقَالَ ‏"‏ وَيْلَكَ أَوَلَسْتُ أَحَقَّ أَهْلِ الأَرْضِ أَنْ يَتَّقِيَ اللَّهَ ‏"‏ ‏.‏ قَالَ ثُمَّ وَلَّى الرَّجُلُ فَقَالَ خَالِدُ بْنُ الْوَلِيدِ يَا رَسُولَ اللَّهِ أَلاَ أَضْرِبُ عُنُقَهُ فَقَالَ ‏"‏ لاَ لَعَلَّهُ أَنْ يَكُونَ يُصَلِّي ‏"‏ ‏.‏ قَالَ خَالِدٌ وَكَمْ مِنْ مُصَلٍّ يَقُولُ بِلِسَانِهِ مَا لَيْسَ فِي قَلْبِهِ ‏.‏ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ إِنِّي لَمْ أُومَرْ أَنْ أَنْقُبَ عَنْ قُلُوبِ النَّاسِ وَلاَ أَشُقَّ بُطُونَهُمْ ‏"‏ ‏.‏ قَالَ ثُمَّ نَظَرَ إِلَيْهِ وَهُوَ مُقَفٍّ فَقَالَ ‏"‏ إِنَّهُ يَخْرُجُ مِنْ ضِئْضِئِ هَذَا قَوْمٌ يَتْلُونَ كِتَابَ اللَّهِ رَطْبًا لاَ يُجَاوِزُ حَنَاجِرَهُمْ يَمْرُقُونَ مِنَ الدِّينِ كَمَا يَمْرُقُ السَّهْمُ مِنَ الرَّمِيَّةِ - قَالَ أَظُنُّهُ قَالَ - لَئِنْ أَدْرَكْتُهُمْ لأَقْتُلَنَّهُمْ قَتْلَ ثَمُودَ ‏"‏ ‏.‏
Nos narró Qutayba ibn Sa‘id; nos narró ‘Abd al-Wahid; de ‘Umara ibn al-Qa‘qa‘; nos transmitió ‘Abd al-Rahman ibn Abi Nu‘m, dijo: oí a Abu Sa‘id al-Judri (ra) decir: ‘Ali ibn Abi Talib (ra) envió al Mensajero de Allah ﷺ desde el Yemen una pepita de oro en un cuero curtido, sin haber sido aún depurada de su tierra —dijo—, y él la repartió entre cuatro hombres: entre ‘Uyayna ibn Hisn, al-Aqra‘ ibn Habis, Zayd al-Jayl, y el cuarto era, o bien ‘Alqama ibn ‘Ulatha, o bien ‘Amir ibn al-Tufayl. Entonces un hombre de sus compañeros dijo: “Nosotros éramos más merecedores de esto que estos”. —dijo—. Y aquello llegó al Profeta ﷺ, y dijo: “¿Acaso no confiáis en mí, siendo yo el depositario de quien está en el cielo? Me llega la noticia del cielo por la mañana y por la tarde”. Dijo: entonces se levantó un hombre de ojos hundidos, pómulos prominentes, frente saliente, barba espesa, cabeza afeitada y con el izar recogido, y dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah, teme a Allah!”. Y él dijo: “¡Ay de ti! ¿Acaso no soy yo quien más derecho tiene, entre la gente de la tierra, a temer a Allah?”. Dijo: luego el hombre se dio la vuelta, y Jalid ibn al-Walid dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah! ¿No he de cortarle el cuello?”. Y él dijo: “No; quizá sea de los que rezan”. Dijo: Jalid dijo: “¡Y cuántos de los que rezan dicen con su lengua lo que no está en su corazón!”. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “No se me ha ordenado escudriñar los corazones de la gente ni abrirles los vientres”. Dijo: luego lo miró mientras se alejaba de espaldas y dijo: “De la descendencia de este saldrá un pueblo que recitará el Libro de Allah con frescura, pero no pasará de sus gargantas; se saldrán de la religión como se sale la flecha de la presa”. —dijo: creo que dijo—: “Si los alcanzo, ciertamente los mataré con la matanza de Zamud”.
Referencia: Sahih Muslim 1064b
Referencia en el libro: Libro 12, Hadith 189
Referencia USC-MSA: Libro 5, Hadith 2319
Nos narró Qutayba ibn Sa‘id; nos narró ‘Abd al-Wahid; de ‘Umara ibn al-Qa‘qa‘; nos transmitió ‘Abd al-Rahman ibn Abi Nu‘m, dijo: oí a Abu Sa‘id al-Judri (ra) decir: ‘Ali ibn Abi Talib (ra) envió al Mensajero de Allah ﷺ desde el Yemen una pepita de oro en un cuero curtido, sin haber sido aún depurada de su tierra —dijo—, y él la repartió entre cuatro hombres: entre ‘Uyayna ibn Hisn, al-Aqra‘ ibn Habis, Zayd al-Jayl, y el cuarto era, o bien ‘Alqama ibn ‘Ulatha, o bien ‘Amir ibn al-Tufayl. Entonces un hombre de sus compañeros dijo: “Nosotros éramos más merecedores de esto que estos”. —dijo—. Y aquello llegó al Profeta ﷺ, y dijo: “¿Acaso no confiáis en mí, siendo yo el depositario de quien está en el cielo? Me llega la noticia del cielo por la mañana y por la tarde”. Dijo: entonces se levantó un hombre de ojos hundidos, pómulos prominentes, frente saliente, barba espesa, cabeza afeitada y con el izar recogido, y dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah, teme a Allah!”. Y él dijo: “¡Ay de ti! ¿Acaso no soy yo quien más derecho tiene, entre la gente de la tierra, a temer a Allah?”. Dijo: luego el hombre se dio la vuelta, y Jalid ibn al-Walid dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah! ¿No he de cortarle el cuello?”. Y él dijo: “No; quizá sea de los que rezan”. Dijo: Jalid dijo: “¡Y cuántos de los que rezan dicen con su lengua lo que no está en su corazón!”. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “No se me ha ordenado escudriñar los corazones de la gente ni abrirles los vientres”. Dijo: luego lo miró mientras se alejaba de espaldas y dijo: “De la descendencia de este saldrá un pueblo que recitará el Libro de Allah con frescura, pero no pasará de sus gargantas; se saldrán de la religión como se sale la flecha de la presa”. —dijo: creo que dijo—: “Si los alcanzo, ciertamente los mataré con la matanza de Zamud”.
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Hadith 1064b — El Libro del Zakat
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