El Arrepentimiento
التوبة At-TawbahVersículo (Español)
[9:75] Entre ellos hay quienes hacen una promesa a Dios diciendo: "Si Dios nos agracia haremos caridades y seremos de los virtuosos".
Tafsir de Ibn Kathir
{۞وَمِنۡهُم مَّنۡ عَٰهَدَ ٱللَّهَ لَئِنۡ ءَاتَىٰنَا مِن فَضۡلِهِۦ لَنَصَّدَّقَنَّ وَلَنَكُونَنَّ مِنَ ٱلصَّـٰلِحِينَ} (75)
Dice el Altísimo:
Y entre los hipócritas hay quien dio a Allah Su promesa y Su pacto: que si Él lo enriquecía con Su favor, ciertamente daría limosna de sus bienes y sería de los rectos. Pero no cumplió lo que dijo, ni fue veraz en lo que pretendía; y este proceder les acarreó una hipocresía asentada en sus corazones hasta el día en que se encuentren con
[13689] Allah, Glorificado y Exaltado sea, el Día de la Resurrección; nos refugiamos en Allah de ello.
Muchos exégetas han mencionado —entre ellos Ibn ‘Abbās y al-Ḥasan al-Baṣrī— que la causa de la revelación de esta noble aleya fue respecto de «Ṯa‘labah ibn Ḥāṭib al-Anṣārī».
Y acerca de ello se ha transmitido un hadiz que narró aquí Ibn Jarīr e Ibn Abī Ḥātim, por la vía de Mu‘ān
[13690] ibn Rifā‘ah, de ‘Alī ibn Yazīd, de Abū ‘Abd al-Raḥmān al-Qāsim ibn ‘Abd al-Raḥmān, liberto de ‘Abd al-Raḥmān ibn Yazīd ibn Mu‘āwiyah, de Abū Umāmah al-Bāhilī, de Ṯa‘labah ibn Ḥāṭib al-Anṣārī,
que dijo al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Ruega a Allah que me provea de riqueza».
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¡Ay de ti, Ṯa‘labah! Poco por lo que cumples su agradecimiento es mejor que mucho que no puedes soportar».
Dijo:
Luego lo dijo otra vez,
y dijo:
«¿Acaso no te satisface ser como el Profeta de Allah? Pues, por Aquel en Cuya mano está mi alma, si yo quisiera que las montañas caminaran conmigo en oro y plata, caminarían».
Dijo:
Por Aquel que te envió con la verdad: si ruegas a Allah y Él me provee de riqueza, ciertamente daré a cada poseedor de un derecho su derecho.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¡Oh Allah, provee a Ṯa‘labah de riqueza!».
Dijo:
Entonces adquirió ovejas, y crecieron como crecen los gusanos; y la ciudad se le hizo estrecha, de modo que se apartó de ella y descendió a un valle de sus valles, hasta que empezó a rezar el ẓuhr y el ‘aṣr en congregación y a dejar lo demás. Luego crecieron y se multiplicaron, y se apartó hasta dejar las oraciones salvo la del viernes; y ellas crecían como crecen los gusanos, hasta que dejó el viernes. Entonces se puso a salir al encuentro de los viajeros
[13691] el día viernes, preguntándoles por las noticias.
Y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿Qué ha sido de Ṯa‘labah?».
Dijeron:
¡Oh Mensajero de Allah! Adquirió ovejas y la ciudad se le hizo estrecha.
Le informaron de su asunto y dijo:
«¡Ay de Ṯa‘labah! ¡Ay de Ṯa‘labah! ¡Ay de Ṯa‘labah!».
Y Allah —Majestuoso sea Su elogio— reveló:
{ خُذْ مِنْ أَمْوَالِهِمْ صَدَقَةً تُطَهِّرُهُمْ وَتُزَكِّيهِمْ بِهَا }
la aleya [at-Tawbah: 103] Dijo: y le fueron reveladas las obligaciones de la limosna.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a dos hombres a recaudar la limosna: un hombre de Juhaynah y un hombre de Sulaym; y les escribió cómo debían tomar la limosna de los musulmanes, y les dijo:
«Pasad por Ṯa‘labah y por fulano —un hombre de Banū Sulaym— y tomad sus limosnas».
Salieron hasta que llegaron a Ṯa‘labah; le pidieron la limosna y le leyeron la carta del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—.
Él dijo:
Esto no es sino yizyah. Esto no es sino hermana de la yizyah. No sé qué es esto. Marchaos hasta que terminéis y luego volved a mí.
Se marcharon; y el sulamí oyó hablar de ellos, miró los mejores dientes (las mejores edades) de sus camellos, los separó para la limosna y luego salió a su encuentro
[13692] con ellos. Cuando los vieron, dijeron:
Esto no es obligatorio para ti; no queremos tomar esto de ti.
Dijo:
Sí; tomadlo, pues mi alma está complacida con ello; no es sino para Él.
Y se lo tomaron.
Cuando terminaron con sus limosnas, regresaron hasta que pasaron por Ṯa‘labah.
Él dijo:
Mostradme vuestra carta. La miró,
y dijo:
Esto no es sino hermana de la yizyah. Marchaos hasta que yo vea qué decido.
Se marcharon hasta que llegaron al Profeta
[13693]—que Allah le bendiga y le conceda paz—.
Cuando los vio, dijo:
«¡Ay de Ṯa‘labah!»
antes de que le hablaran; y suplicó bendición para el sulamí.
Le informaron de lo que hizo Ṯa‘labah y de lo que hizo el sulamí, y Allah —Glorificado y Exaltado sea— reveló:
{ وَمِنْهُمْ مَنْ عَاهَدَ اللَّهَ لَئِنْ آتَانَا مِنْ فَضْلِهِ لَنَصَّدَّقَنَّ }
hasta Su dicho:
{ وَبِمَا كَانُوا يَكْذِبُونَ }
Dijo: y junto al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— había un hombre de los parientes de Ṯa‘labah; oyó eso,
y salió hasta llegar a él y le dijo:
¡Ay de ti, Ṯa‘labah! Allah ha revelado acerca de ti tal y tal.
Entonces Ṯa‘labah salió hasta llegar al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y le pidió que aceptara de él su limosna.
Él dijo:
«Allah me ha impedido aceptar de ti tu limosna».
Entonces empezó a echarse tierra sobre la cabeza.
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo:
« [Esto] [13694] es obra tuya; te ordené y no me obedeciste».
Cuando el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— rehusó tomarla, regresó a su casa; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— fue tomado (murió) sin aceptar de él nada.
Luego acudió a Abū Bakr —que Allah esté complacido con él— cuando fue investido,
y dijo:
Ya conoces mi posición ante el Mensajero de Allah y mi lugar entre los Anṣār; acepta mi limosna.
Abū Bakr dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— no la aceptó de ti y rehusó aceptarla.
Y Abū Bakr fue tomado (murió) sin aceptarla.
Cuando asumió ‘Umar —que Allah esté complacido con él—,
acudió a él y dijo:
¡Oh Príncipe de los Creyentes! Acepta mi limosna.
Dijo:
No la aceptaron el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— ni Abū Bakr, ¿y yo
[13695] la voy a aceptar de ti?
Y fue tomado (murió) sin aceptarla.
Luego asumió ‘Uṯmān —que Allah esté complacido con él—, [entonces acudió a él] [13696] y le pidió que aceptara su limosna.
Dijo:
No la aceptaron el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, ni Abū Bakr ni ‘Umar, ¿y yo la voy a aceptar de ti?
Y no se la aceptó.
Y Ṯa‘labah pereció durante el califato de ‘Uṯmān
[13697]
Notas y Referencias
[13689] - En ت, ك, أ, هـ: «إلى يوم يلقوا», y es un error; lo correcto, en todas las copias: «يلقوا», y lo correcto es lo que hemos fijado: «إلى يوم يلقون»; porque el verbo en imperfecto no fue precedido por un عامل en acusativo (ناصب) ni por un عامل en apócope (جازم).
[13690] - En ت: «معاذ».
[13691] - En ت, أ: «الركاب».
[13692] - En ت, ك, أ: «استقبلهم».
[13693] - En ت: «رسول الله».
[13694] - Adición de ت, ك, أ, y de al-Ṭabarī.
[13695] - En ت, ك: «فأنا».
[13696] - Adición de ت, ك, أ, y de al-Ṭabarī.
[13697] - Tafsīr de al-Ṭabarī (14/370). Los sabios han rechazado esta historia y han afirmado su invalidez; entre quienes sostuvieron eso está el imām Ibn Ḥazm. Dijo en al-Muḥallā (11/207, 208): «Aun cuando hemos transmitido un relato que no es auténtico y que afirma que descendió acerca de Ṯa‘labah ibn Ḥāṭib; esto es falso, porque Ṯa‘labah es un badrí conocido». Luego citó el hadiz con su cadena por la vía de Mu‘ān ibn Rifā‘ah, de ‘Alī ibn Yazīd, de al-Qāsim ibn ‘Abd al-Raḥmān, de Abū Umāmah, y dijo: «Esto es falso sin duda; porque Allah ordenó tomar las zakāt de los bienes de los musulmanes, y el Profeta —la paz sea con él— ordenó, al morir, que no quedaran dos religiones en la Península Arábiga. Así, Ṯa‘labah no puede sino ser musulmán —entonces fue obligatorio para Abū Bakr y ‘Umar tomar su zakāt, necesariamente y sin margen—; y si era incrédulo, entonces fue obligatorio que no permaneciera en la Península Arábiga. Por ello este relato cae sin duda. Y entre sus transmisores están Mu‘ān ibn Rifā‘ah, al-Qāsim ibn ‘Abd al-Raḥmān y ‘Alī ibn Yazīd —que es Ibn ‘Abd al-Malik—, y todos ellos son débiles». Y el erudito ‘Adāb al-Ḥamash tiene un opúsculo en la crítica de esta historia, en el que reunió las palabras de la gente de conocimiento sobre ella, y lo tituló: «Ṯa‘labah ibn Ḥāṭib, el Compañero contra quien se ha inventado una calumnia».