La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:7] Recuerden la bendición que Dios les concedió, y [recuerden] el pacto que hizo con ustedes cuando dijeron: "Oímos y obedecemos". Tengan temor de Dios, porque Dios bien sabe lo que encierran los corazones.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y recordad la gracia de Allah sobre vosotros y Su pacto con el que os comprometió, cuando dijisteis: «Oímos y obedecemos». Y temed a Allah. Ciertamente, Allah conoce bien lo que hay en los pechos} (7)
Dice el Altísimo, recordando a Sus siervos creyentes Su gracia sobre ellos al legislarles esta inmensa religión, al enviarles a este noble Mensajero, y lo que tomó de ellos de compromiso y pacto en su juramento de fidelidad (bay‘a) para seguirle, apoyarle y auxiliarle, así como para sostener Su religión, transmitirla de parte de él y aceptarla de él. Dijo, pues, [el Altísimo]:
[9394]{Y recordad la gracia de Allah sobre vosotros y Su pacto con el que os comprometió, cuando dijisteis: «Oímos y obedecemos»}.
Y este es el juramento de fidelidad (bay‘a) sobre el que solían jurar fidelidad al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando abrazaban el Islam, tal como dijeron: «Juramos fidelidad al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— sobre escuchar y obedecer, en nuestra facilidad y en nuestra dificultad, aun cuando se nos prefiera a otros, y en no disputar la autoridad a quienes la poseen».
Y dijo el Altísimo: {¿Y qué os sucede que no creéis en Allah, cuando el Mensajero os llama a creer en vuestro Señor, y Él ya ha tomado vuestro pacto, si sois creyentes?} [al-Ḥadīd: 8].
Y se dijo: esto es un recordatorio a los judíos de lo que se tomó de ellos de pactos y compromisos respecto a seguir a Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz— y someterse a su ley; lo transmitió ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās.
Y se dijo: es un recordatorio de lo que el Altísimo tomó como pacto de la descendencia de Adán cuando los extrajo de su lomo y les hizo atestiguar contra sí mismos: {¿Acaso no soy Yo vuestro Señor? Dijeron: Sí, damos testimonio} [al-A‘rāf: 172]. Esto lo dijo Muǧāhid y Muqātil ibn Ḥayyān. Pero la primera opinión es más evidente; es la transmitida de Ibn ‘Abbās y as-Suddī. Y la escogió Ibn Ǧarīr.
Luego dijo el Altísimo: {Y temed a Allah}, como reafirmación e incitación a perseverar en la taqwā en toda circunstancia.
Luego les informó de que Él sabe lo que se agita en las conciencias y en los secretos interiores, de secretos y pensamientos; y dijo: {Ciertamente, Allah conoce bien lo que hay en los pechos}.