La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:6] ¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades [biológicas] o han cohabitado con su mujer y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos.
Tafsir de Ibn Kathir
{¡Oh, vosotros que habéis creído! Cuando os dispongáis para la oración, lavaos los rostros y las manos hasta los codos; y pasaos (la mano húmeda) por las cabezas y (lavaos) los pies hasta los tobillos. Y si estáis en estado de janābah, purificaos. Y si estáis enfermos o de viaje, o viene uno de vosotros del lugar de la necesidad, o habéis tocado a las mujeres y no encontráis agua, entonces recurrid al tayammum con tierra limpia: pasaos (la mano) por los rostros y las manos con ella. Allah no quiere imponeros dificultad alguna, sino que quiere purificaros y completar Su favor sobre vosotros, para que seáis agradecidos} (6)
قال كثيرون من السلف :
Su dicho:
{ إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلاةِ }
significa: estando vosotros en estado de ḥadath (impureza menor).
Y otros dijeron:
«Cuando os levantáis del sueño para la oración»; y ambas interpretaciones son cercanas.
Y otros dijeron:
Más bien, el sentido es más general que eso: el versículo ordena la ablución (wuḍū’) al disponerse para la oración; pero, respecto del que está en ḥadath, es a modo de obligación; y respecto del que ya está en estado de pureza, es a modo de recomendación y preferencia.
Y se ha dicho:
Que la orden de hacer wuḍū’ para cada oración fue obligatoria al comienzo del Islam, y luego fue abrogada.
Dijo el imām Aḥmad ibn Ḥanbal:
Nos narró ʿAbd al-Raḥmān; nos narró Sufyān, de ʿAlqamah ibn Marthad, de Sulaymān ibn Buraydah
[9218] de su padre, quien dijo: El Profeta صلى الله عليه وسلم hacía wuḍū’ para cada oración; pero cuando fue el día de la Conquista, hizo wuḍū’, pasó (la mano) sobre sus juffayn y realizó las oraciones con una sola ablución.
Entonces ʿUmar le dijo:
¡Oh, Mensajero de Allah! Has hecho algo que no solías hacer.
Dijo:
«Lo hice deliberadamente, oh ʿUmar».
Así lo transmitieron también Muslim y los autores de las Sunan, por la vía de Sufyān al-Thawrī, de ʿAlqamah ibn Marthad
[9219] Y en las Sunan de Ibn Mājah aparece, de Sufyān, de Muḥārib ibn Dithār —en lugar de ʿAlqamah ibn Marthad—; ambos, de Sulaymān ibn Buraydah
[9220] con ello. Y al-Tirmidhī dijo: «ḥasan ṣaḥīḥ».
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Muḥammad ibn ʿAbbād ibn Mūsā; nos informó Ziyād ibn ʿAbd Allāh ibn al-Ṭufayl al-Bakkā’ī; nos narró al-Faḍl ibn al-Mubashshir, quien dijo:
Vi a Jābir ibn ʿAbd Allāh realizar las oraciones con una sola ablución; y cuando orinaba o incurría en ḥadath, hacía wuḍū’ y pasaba (la mano) sobre los juffayn con el sobrante de su ṭahūr.
Le dije:
¡Abū ʿAbd Allāh! ¿Es algo
[9221] que haces por tu propia opinión?
Dijo:
Más bien, vi al Profeta
[9222]صلى الله عليه وسلم hacerlo, y yo lo hago tal como vi al Mensajero de Allah [ صلى الله عليه وسلم ] [9223] hacerlo.
[9224]
Y así lo transmitió también Ibn Mājah, de Ismāʿīl ibn Tawbah, de Ziyād al-Bakkā’ī, con ello
[9225] Y dijo Aḥmad: Nos narró Yaʿqūb; nos narró mi padre, de Ibn
[9226] Isḥāq; me narró Muḥammad ibn Yaḥyā ibn Ḥabbān al-Anṣārī, de ʿUbayd Allāh ibn ʿAbd Allāh ibn ʿUmar, quien dijo:
Le dije: ¿Qué opinas del wuḍū’ de ʿAbd Allāh ibn ʿUmar para cada oración, estuviera puro o no puro? ¿De quién lo tomó?
Dijo:
Asma’ bint Zayd ibn al-Khaṭṭāb me narró que ʿAbd Allāh ibn Ḥanẓalah ibn Abī ʿĀmir ibn al-Ghasīl le narró que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم había ordenado el wuḍū’ para cada oración, estuviera uno puro o no puro; pero cuando ello se hizo difícil para el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, ordenó el siwāk en cada oración y se le retiró la obligación del wuḍū’, salvo por ḥadath. Así, ʿAbd Allāh consideraba que tenía fuerza para ello y lo hacía hasta que murió.
[9227]
Y así lo transmitió también Abū Dāwūd, de Muḥammad ibn ʿAwf
[9228] al-Ḥimṣī, de Aḥmad ibn Khālid al-Dhuhanī, de Muḥammad ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Yaḥyā ibn Ḥabbān, de ʿAbd Allāh ibn ʿAbd Allāh
[9229] ibn ʿUmar
[9230] Luego Abū Dāwūd dijo: Y lo transmitió Ibrāhīm ibn Saʿd, de Muḥammad ibn Isḥāq, y dijo: ʿUbayd Allāh ibn ʿAbd Allāh ibn ʿUmar; es decir, como en la transmisión anterior del imām Aḥmad.
Sea como fuere, es
[9231] un isnād auténtico; e Ibn Isḥāq declaró explícitamente en él la narración directa y la audición de Muḥammad ibn Yaḥyā ibn Ḥabbān, con lo cual desaparece el reparo del tadlīs.
Pero dijo al-Ḥāfiẓ Ibn ʿAsākir:
Lo transmitieron Salamah ibn al-Faḍl y ʿAlī ibn Mujāhid, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Ṭalḥah ibn Yazīd ibn Rukānah, de Muḥammad ibn Yaḥyā ibn Ḥabbān, con ello; y Allah
[9232] lo sabe mejor.
Y en este acto de Ibn ʿUmar, y su perseverancia en completar el wuḍū’ para cada oración, hay indicio de su carácter recomendable, como es la doctrina de la mayoría.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Zakariyyā ibn Yaḥyā ibn Abī Zā’idah; nos narró Azhar, de Ibn ʿAwn, de Ibn Sīrīn:
Que los califas hacían wuḍū’ para cada oración.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā
[9233] nos narró Muḥammad ibn Jaʿfar; nos narró Shuʿbah; oí a Masʿūd ibn ʿAlī al-Shaybānī; oí a ʿIkrimah decir:
ʿAlī, رضي الله عنه, hacía wuḍū’ para cada oración y recitaba este versículo:
{ يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلاةِ }
el versículo.
Y nos narró Ibn al-Muthannā; me narró Wahb ibn Jarīr; nos informó Shuʿbah, de ʿAbd al-Malik ibn Maysarah, de al-Nazzāl ibn Sabrah, quien dijo:
Vi a ʿAlī rezar el ẓuhr; luego se sentó para la gente en al-Raḥbah; luego se le trajo agua y lavó su rostro y sus manos, luego pasó (la mano) por su cabeza y sus pies, y dijo:
[9234]«Este es el wuḍū’ de quien no ha incurrido en ḥadath».
Y me narró Yaʿqūb ibn Ibrāhīm; nos narró Hushaym
[9235] de Mughīrah, de Ibrāhīm: que ʿAlī midió
[9236] una cantidad de grano, e hizo un wuḍū’ en el que hubo concesión
[9237](demasiada facilidad), y dijo: «Este es el wuḍū’ de quien no ha incurrido en ḥadath». Estas son vías buenas de ʿAlī [ رضي الله عنه ] [9238] que se refuerzan unas a otras.
Dijo también Ibn Jarīr:
Nos narró Ibn Bashshār; nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Ḥumayd, de Anas, quien dijo:
ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb hizo un wuḍū’ en el que hubo concesión, ligero, y dijo:
[9239]«Este es el wuḍū’ de quien no ha incurrido en ḥadath». Y este isnād es auténtico.
[9240]
Y dijo Muḥammad ibn Sīrīn:
Los califas hacían wuḍū’ para cada oración.
En cuanto a lo que transmitió Abū Dāwūd al-Ṭayālisī, de Abū Hilāl, de Qatādah, de Saʿīd ibn al-Musayyib, que dijo:
El wuḍū’ sin ḥadath es una transgresión.
Es algo extraño respecto de Saʿīd ibn al-Musayyib; y se interpreta en el sentido de que quien crea que es obligatorio, ese sí es transgresor. En cuanto a su legitimidad como recomendación, la Sunnah lo ha indicado.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró ʿAbd al-Raḥmān ibn Mahdī; nos narró Sufyān, de ʿAmr ibn ʿĀmir al-Anṣārī; oí a Anas ibn Mālik decir:
El Profeta صلى الله عليه وسلم hacía wuḍū’ para cada oración.
Dijo:
Le dije
[9241]¿Y vosotros, cómo solíais hacer?
Dijo:
Nosotros rezábamos las oraciones con una sola ablución mientras no incurriéramos en ḥadath.
Al-Bukhārī y los autores de las Sunan lo transmitieron por más de una vía de ʿAmr ibn ʿĀmir, con ello.
[9242]
Dijo Ibn Jarīr:
Me narró Abū Saʿīd al-Baghdādī; nos narró Isḥāq ibn Manṣūr, de Huraym, de ʿAbd al-Raḥmān ibn Ziyād —es al-Ifrīqī— de Abū Ghuṭayf, de Ibn ʿUmar, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Quien haga wuḍū’ estando ya en ṭuhr, se le escribirán
[9243] diez buenas obras».
Y lo transmitió también por la vía de ʿĪsā ibn Yūnus, de al-Ifrīqī, de Abū Ghuṭayf, de Ibn ʿUmar, y lo mencionó; y en él hay una historia.
[9244]
Así lo transmitieron Abū Dāwūd, al-Tirmidhī e Ibn Mājah, por la vía de al-Ifrīqī, con ello, con un texto semejante
[9245] Y al-Tirmidhī dijo: «Es un isnād débil».
Dijo Ibn Jarīr:
Y un grupo dijo: Este versículo descendió como información de Allah de que el wuḍū’ no es obligatorio sino al disponerse para la oración, y no para otras obras; pues él, عليه السلام,
[9246] cuando incurría en ḥadath, se abstenía de todas las obras hasta hacer wuḍū’.
Nos narró Abū Kurayb; nos narró Muʿāwiyah ibn Hishām, de Sufyān
[9247] de Jābir, de ʿAbd Allāh ibn Abī Bakr ibn ʿAmr ibn Ḥazm, de ʿAbd Allāh ibn ʿAlqamah ibn al-Faghwā’, de su padre, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, cuando orinaba, le hablábamos y no nos hablaba; y le saludábamos y no nos respondía, hasta que descendió el versículo de la concesión:
{ يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلاةِ }
el versículo.
Ibn Abī Ḥātim lo transmitió de Muḥammad ibn Muslim, de Abū Kurayb, con ello
[9248] con un texto semejante. Es un ḥadīth muy extraño; y este Jābir es Ibn Yazīd
[9249] al-Juʿfī, a quien consideraron débil.
Dijo Abū Dāwūd:
Nos narró Musaddad; nos narró Ismāʿīl; nos narró Ayyūb, de ʿAbd Allāh ibn Abī Mulaykah, de ʿAbd Allāh ibn ʿAbbās: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم salió del retrete, y se le presentó comida.
Dijeron:
¿No te traemos wuḍū’?
Dijo:
«Solo se me ordenó el wuḍū’ cuando me dispongo para la oración».
Así lo transmitieron al-Tirmidhī de Aḥmad ibn Manīʿ, y al-Nasā’ī de Ziyād ibn Ayyūb, de Ismāʿīl —que es Ibn ʿUlayyah— con ello
[9250] Y al-Tirmidhī dijo: «Este ḥadīth es ḥasan».
Muslim transmitió de Abū Bakr ibn Abī Shaybah, de Sufyān ibn ʿUyaynah, de ʿAmr ibn Dīnār, de Saʿīd ibn al-Ḥuwayrith, de Ibn ʿAbbās, quien dijo:
Estábamos con el Profeta صلى الله عليه وسلم y fue al retrete; luego regresó y se le trajo comida.
Se dijo:
¡Oh, Mensajero de Allah! ¿No haces wuḍū’?
Dijo:
«¿Por qué? ¿Acaso voy a rezar
[9251] para hacer wuḍū’?».
[9252] Y Su dicho:
{ فَاغْسِلُوا وُجُوهَكُمْ }
Un grupo de sabios dedujo de Su dicho:
{ إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلاةِ فَاغْسِلُوا وُجُوهَكُمْ }
la obligatoriedad de la intención (niyyah) en el wuḍū’;
pues la elipsis del discurso sería:
«Cuando os dispongáis para la oración, lavaos los rostros por ella»,
tal como dicen los árabes:
«Si ves al emir, levántate», es decir: por él.
Y en los dos Ṣaḥīḥ se ha establecido el ḥadīth:
«Las obras
[9253] son por las intenciones, y a cada hombre le corresponde lo que haya tenido intención».
[9254] Y es recomendable, antes de lavar el rostro, mencionar el Nombre de Allah تعالى en su wuḍū’; por lo que ha llegado en el ḥadīth, por vías
[9255] buenas, de un grupo de Compañeros, del Profeta صلى الله عليه وسلم, que dijo:
«No hay wuḍū’ para quien no mencione el Nombre de Allah sobre él».
[9256]
Y es recomendable lavar las manos antes de introducirlas en el recipiente
[9257] Y ello se enfatiza al levantarse del sueño;
por lo establecido en los dos Ṣaḥīḥ de Abū Hurayrah: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Cuando uno de vosotros se despierte de su sueño, que no introduzca su mano en el recipiente antes de lavarla tres veces, pues uno de vosotros no sabe dónde pasó la noche su mano».
[9258]
El límite del rostro, según los juristas, es:
lo que hay entre el nacimiento del cabello de la cabeza —sin considerar la calvicie ni el ghamm— hasta el final de las mandíbulas y el mentón en longitud; y de oreja a oreja en anchura. Y respecto de las dos entradas
[9259] y el taḥdhīf hay discrepancia: si pertenecen a la cabeza o al rostro. Y respecto de lo que cuelga de la barba fuera del lugar obligatorio, hay dos opiniones:
Una:
que es obligatorio hacer llegar el agua a ello, porque con ello se realiza el enfrentamiento.
Y se narró en un ḥadīth:
Que el Profeta صلى الله عليه وسلم vio a un hombre cubriendo su barba, y dijo:
«Descúbrela, pues la barba es del rostro».
[9260] Y dijo Mujāhid: Es del rostro.
¿Acaso no oyes el dicho de los árabes sobre el muchacho cuando le brota la barba:
«Le ha salido el rostro»?
Y es recomendable para quien hace wuḍū’ que entrelace (yukhallil) su barba si es espesa.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró ʿAbd al-Razzāq; nos narró Isrā’īl, de ʿĀmir ibn Shaqīq ibn Jamrah, de Abū Wā’il
[9261] quien dijo: Vi a ʿUthmān hacer wuḍū’ —y mencionó el ḥadīth—.
Dijo:
Y entrelazó la barba tres veces cuando lavó su rostro; luego dijo: Vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hacer lo que me habéis visto hacer.
Lo transmitieron al-Tirmidhī e Ibn Mājah por la vía de ʿAbd al-Razzāq
[9262] Y al-Tirmidhī dijo: «ḥasan ṣaḥīḥ», y al-Bukhārī lo consideró ḥasan.
Dijo Abū Dāwūd:
Nos narró Abū Tawbah al-Rabīʿ ibn Nāfiʿ; nos narró Abū al-Malīḥ; nos narró al-Walīd ibn Zawrān
[9263] de Anas ibn Mālik: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, cuando hacía wuḍū’, tomaba un puñado de agua y lo introducía bajo su mentón, entrelazando
[9264] con ello su barba, y decía:
«Así me lo ordenó mi Señor, عز وجل».
Abū Dāwūd lo transmitió en solitario
[9265] Y esto
[9266] se ha narrado por más de una vía de Anas.
Dijo al-Bayhaqī:
Y hemos transmitido sobre el entrelazado de la barba de ʿAmmār, ʿĀ’ishah y Umm Salamah, del Profeta صلى الله عليه وسلم; luego, de ʿAlī y otros. Y hemos transmitido sobre la concesión de dejarlo de Ibn ʿUmar y al-Ḥasan ibn ʿAlī; luego, de al-Nakhaʿī y un grupo de los tābiʿīn.
[9267]
Se ha establecido del Profeta صلى الله عليه وسلم por más de una vía en los Ṣiḥāḥ y otros:
que cuando hacía wuḍū’ enjuagaba la boca
[9268] y aspiraba agua por la nariz.
Los imames discreparon sobre ello:
¿Son ambos obligatorios en el wuḍū’ y el ghusl, como es la doctrina de Aḥmad ibn Ḥanbal, رحمه الله? ¿O son recomendables en ambos, como es la doctrina de al-Shāfiʿī y Mālik? Por lo establecido en el ḥadīth que transmitieron los autores de las Sunan y que Ibn Khuzaymah autentificó, de Rifāʿah ibn Rāfiʿ al-Zuraqī: que el Profeta صلى الله عليه وسلم dijo al que rezaba mal:
«Haz wuḍū’ como Allah te ordenó».
[9269]¿O son obligatorios en el ghusl pero no en el wuḍū’, como es la doctrina de Abū Ḥanīfah?
¿O es obligatorio el istinshāq pero no la maḍmaḍah, como es una transmisión del imām Aḥmad, por lo establecido en los dos Ṣaḥīḥ: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Quien haga wuḍū’, que expulse el agua (fal-yastanthir)».
[9270] Y en otra versión:
«Cuando uno de vosotros haga wuḍū’, que ponga agua en sus fosas nasales y luego la expulse».
[9271] Y al-intithār: es exagerar en el istinshāq.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró Abū Salamah al-Khuzāʿī; nos narró Sulaymān ibn Bilāl, de Zayd ibn Aslam, de ʿAṭā’ ibn Yasār, de Ibn ʿAbbās: que hizo wuḍū’ y lavó su rostro; luego tomó un cuenco de agua y con él enjuagó su boca y expulsó el agua por la nariz; luego tomó un cuenco e hizo así —es decir, lo añadió a su otra mano— y con ambas lavó su rostro. Luego tomó un cuenco de agua y con él lavó su mano derecha; luego tomó un cuenco de agua y con él lavó su mano izquierda; luego pasó (la mano) por su cabeza; luego tomó un cuenco de agua y roció su pie derecho hasta lavarlo; luego tomó otro cuenco y con él lavó su pie izquierdo.
Luego dijo:
Así vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم —es decir— hacer wuḍū’.
Al-Bukhārī lo transmitió de Muḥammad ibn ʿAbd al-Raḥīm, de Abū Salamah Manṣūr ibn Salamah al-Khuzāʿī, con ello
[9272]
Y Su dicho:
{ وَأَيْدِيَكُمْ إِلَى الْمَرَافِقِ }
es decir: junto con los codos,
tal como dijo تعالى:
{ وَلا تَأْكُلُوا أَمْوَالَهُمْ إِلَى أَمْوَالِكُمْ إِنَّهُ كَانَ حُوبًا كَبِيرًا } [ النساء : 2 ]
Al-Ḥāfiẓ al-Dāraquṭnī y Abū Bakr al-Bayhaqī transmitieron, por la vía de al-Qāsim ibn Muḥammad, de
[9273]ʿAbd Allāh ibn Muḥammad ibn ʿAqīl, de su abuelo, de Jābir ibn ʿAbd Allāh, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, cuando hacía wuḍū’, hacía girar el agua sobre sus codos.
Pero este al-Qāsim es abandonado en ḥadīth, y su abuelo es débil
[9274] Y Allah lo sabe mejor.
Y es recomendable para quien hace wuḍū’ comenzar por el brazo superior (al-ʿuḍud) para lavarlo junto con sus antebrazos; por lo que transmitieron al-Bukhārī y Muslim, del ḥadīth de Nuʿaym al-Mujmir, de Abū Hurayrah, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Mi comunidad será llamada el Día de la Resurrección con resplandor y blancura en las extremidades por las huellas del wuḍū’; así pues, quien de vosotros pueda prolongar su resplandor, que lo haga».
[9275]
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim:
De Qutaybah, de Khalaf ibn Khalīfah, de Abū Mālik al-Ashjaʿī, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayrah, quien dijo:
Oí a mi íntimo
[9276]صلى الله عليه وسلم decir:
«La joya del creyente alcanza hasta donde alcanza el wuḍū’».
[9277]
Y Su dicho:
{ وَامْسَحُوا بِرُءُوسِكُمْ }
Discreparon sobre esta «bā’»:
¿Es para el ilṣāq (adhesión), que es lo más aparente, o para el tabʿīḍ (parcialidad)? En ello hay consideración, según dos opiniones.
Y algunos uṣūlīes dijeron:
Esto es mujmal; así pues, que se recurra
[9278] a la Sunnah para su explicación.
Y se ha establecido en los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de Mālik, de ʿAmr ibn Yaḥyā al-Māzinī, de su padre: que un hombre dijo a ʿAbd Allāh ibn Zayd ibn ʿĀṣim —que era el abuelo de ʿAmr ibn Yaḥyā, y era de los Compañeros del Profeta صلى الله عليه وسلم—:
¿Puedes mostrarme cómo hacía wuḍū’ el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم?
Dijo ʿAbd Allāh ibn Zayd:
Sí.
Entonces pidió agua para wuḍū’; vertió sobre sus manos y las lavó dos veces, dos veces; luego enjuagó su boca
[9279] y aspiró agua por la nariz tres veces; lavó su rostro tres veces; luego lavó sus manos dos veces, dos veces, hasta los codos; luego pasó sus manos por su cabeza, yendo y volviendo: comenzó por la parte delantera de su cabeza, luego las llevó hasta su nuca, luego las devolvió hasta volver al lugar del que había comenzado; luego lavó sus pies.
[9280]
Y en el ḥadīth de ʿAbd Khayr, de ʿAlī, sobre la descripción del wuḍū’ del Mensajero de Allah
[9281]صلى الله عليه وسلم, es semejante a esto.
Y Abū Dāwūd transmitió de Muʿāwiyah y al-Miqdām ibn Maʿdīkarib, sobre la descripción del wuḍū’ del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, algo similar.
[9282]
En estos ḥadīth hay indicio para quien sostuvo la obligatoriedad de completar el masḥ de toda la cabeza, como es la doctrina del imām Mālik y Aḥmad ibn Ḥanbal, especialmente según quien afirmó que ello salió como explicación de lo que en el Corán quedó mujmal.
Los ḥanafíes sostuvieron la obligatoriedad de pasar (la mano) por un cuarto de la cabeza, que es la medida del flequillo (al-nāṣiyah).
Y nuestros compañeros sostuvieron que solo es obligatorio aquello a lo que se aplique el nombre de masḥ, sin que se determine por un límite: incluso si pasara (la mano) por parte de su cabello de la cabeza, le bastaría.
Ambos grupos argumentaron con el ḥadīth de al-Mughīrah ibn Shuʿbah, quien dijo:
El Profeta صلى الله عليه وسلم se retrasó y yo me retrasé con él. Cuando terminó su necesidad, dijo:
«¿Tienes agua?»
Entonces le traje un recipiente; lavó sus manos y su rostro; luego quiso descubrir sus antebrazos, pero la manga de la jubba era estrecha; así que sacó sus manos por debajo de la jubba y arrojó la jubba sobre sus hombros
[9283] Luego lavó sus antebrazos y pasó (la mano) por su flequillo, y sobre el turbante y sobre sus juffayn... y mencionó el resto del ḥadīth. Está en el Ṣaḥīḥ de Muslim y otros.
[9284]
Entonces los compañeros del imām Aḥmad les dijeron:
Solo se limitó a pasar (la mano) por el flequillo porque completó el masḥ del resto de la cabeza sobre el turbante; y nosotros decimos eso: que ello recae sobre el lugar, tal como han venido muchos ḥadīth; y que él solía pasar (la mano) sobre el turbante y sobre los juffayn. Esto
[9285] es más apropiado; y no tenéis en ello prueba de la licitud de limitarse al masḥ del flequillo o de parte de la cabeza sin completar sobre el turbante. Y Allah lo sabe mejor.
Luego discreparon sobre si:
¿Es recomendable repetir el masḥ de la cabeza tres veces, como es lo conocido de la doctrina de al-Shāfiʿī, o solo
[9286] es recomendable una sola pasada, como es la doctrina de Aḥmad ibn Ḥanbal y quienes le siguieron? Según dos opiniones.
Dijo ʿAbd al-Razzāq:
De Maʿmar, de al-Zuhrī, de ʿAṭā’ ibn Yazīd al-Laythī, de Ḥumrān ibn Abān, quien dijo:
Vi a ʿUthmān ibn ʿAffān hacer wuḍū’: vertió sobre sus manos tres veces y las lavó; luego enjuagó su boca
[9287] y aspiró agua por la nariz; luego lavó su rostro tres veces; luego lavó su mano derecha hasta el codo tres veces; luego lavó la izquierda de igual modo; luego pasó (la mano) por su cabeza; luego lavó su pie derecho tres veces; luego el izquierdo tres veces de igual modo.
Luego dijo: Vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hacer wuḍū’ semejante a este mío.
Luego dijo:
«Quien haga wuḍū’ semejante a este mío, luego rece dos rakʿah sin que su alma se distraiga en ellas, se le perdonará lo anterior de su pecado».
Al-Bukhārī y Muslim lo sacaron en los dos Ṣaḥīḥ por la vía de al-Zuhrī con ello, con un texto semejante
[9289] Y en las Sunan de Abū Dāwūd, por la vía de ʿAbd Allāh ibn ʿUbayd Allāh ibn Abī Mulaykah, de ʿUthmān, en la descripción del wuḍū’:
Y pasó (la mano) por su cabeza una sola vez.
[9290] Y así, por la vía de ʿAbd Khayr, de ʿAlī, algo similar.
Quien consideró recomendable repetir el masḥ de la cabeza argumentó con la generalidad del ḥadīth que Muslim transmitió en su Ṣaḥīḥ, de ʿUthmān, رضي الله عنه:
Que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hizo wuḍū’ tres veces, tres veces.
Dijo Abū Dāwūd:
Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā; nos narró al-Ḍaḥḥāk ibn Makhlad; nos narró ʿAbd al-Raḥmān ibn Wardān; me narró Abū Salamah ibn ʿAbd al-Raḥmān; me narró Ḥumrān, quien dijo:
Vi a ʿUthmān ibn ʿAffān hacer wuḍū’.
[9291] Mencionó algo semejante, pero no mencionó la maḍmaḍah ni el istinshāq.
En él dijo:
Luego pasó (la mano) por su cabeza tres veces; luego lavó sus pies tres veces.
Luego dijo:
Vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hacer wuḍū’ así, y dijo:
«Quien haga wuḍū’ por debajo de esto, le basta».
Abū Dāwūd lo transmitió en solitario
[9292] Luego dijo: Los ḥadīth auténticos de ʿUthmān indican que pasó (la mano) por la cabeza una sola vez.
Y Su dicho:
{ وَأَرْجُلَكُمْ إِلَى الْكَعْبَيْنِ }
Se recitó:
{ وَأَرْجُلَكُمْ }
con acusativo, como coordinación con
{ فَاغْسِلُوا وُجُوهَكُمْ وَأَيْدِيَكُمْ }
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Abū Zurʿah; nos narró Abū Salamah; nos narró Wuhayb, de Khālid, de ʿIkrimah, de Ibn ʿAbbās:
Que la recitó:
{ وَأَرْجُلَكُمْ }
diciendo: «Volvió al lavado».
Y se transmitió de ʿAbd Allāh ibn Masʿūd, ʿUrwah, ʿAṭā’, ʿIkrimah, al-Ḥasan, Mujāhid, Ibrāhīm, al-Ḍaḥḥāk, al-Suddī, Muqātil ibn Ḥayyān, al-Zuhrī, Ibrāhīm al-Taymī, algo semejante.
Esta lectura es manifiesta en la obligatoriedad del lavado, como lo dijeron los salaf; y de aquí fue que quien fue a ello sostuvo la obligatoriedad del orden
[9293] como es la doctrina de la mayoría, en contra de Abū Ḥanīfah, quien no condicionó el orden: más bien, si lavara sus pies, luego pasara (la mano) por su cabeza, y lavara sus manos, luego su rostro, ello le bastaría; pues el versículo ordenó lavar estos miembros, y la «wāw» no indica orden.
La mayoría siguió en la respuesta a esta cuestión varios caminos:
Entre ellos, quien dijo:
El versículo indicó la obligatoriedad de lavar el rostro primero al disponerse para la oración, porque se ordenó con la fā’ de consecuencia, que implica orden; y nadie dijo que sea obligatorio lavar el rostro primero y luego no sea obligatorio el orden después de él. Más bien, hay dos posturas:
Una:
que obliga el orden, como aparece en el versículo.
La otra:
que no obliga el orden en absoluto.
Y el versículo indicó la obligatoriedad de lavar el rostro primero; por tanto, el orden en lo que sigue se hace obligatorio por consenso, pues no hay diferencia.
Entre ellos, quien dijo:
No concedemos que la «wāw» no indique orden; más bien, lo indica, como es la doctrina de un grupo de gramáticos y lingüistas y algunos juristas.
Luego decimos
[9295]—suponiendo que se conceda que no indica el orden lingüístico—:
Indica el orden legal en aquello que es propio que se ordene.
La prueba de ello es que él
[9296]صلى الله عليه وسلم, cuando circunvaló la Casa, salió por la puerta de al-Ṣafā recitando la palabra de Allah تعالى:
{ إِنَّ الصَّفَا وَالْمَرْوَةَ مِنْ شَعَائِرِ اللَّهِ } [ البقرة : 158 ] Luego dijo: «Comienza por lo que Allah comenzó». En la versión de Muslim.
Y en la versión de al-Nasā’ī:
«Comenzad por lo que Allah comenzó».
Este es un mandato, y su isnād es auténtico; por tanto, indica la obligatoriedad de comenzar por lo que Allah comenzó, y ese es el sentido de que indique el orden legal. Y Allah lo sabe mejor.
Entre ellos, quien dijo:
Cuando Allah تعالى mencionó esta descripción en este versículo con este orden, separó lo semejante de lo semejante e introdujo lo que se pasa (la mano) entre lo que se lava; ello indica que se pretendió el orden.
Entre ellos, quien dijo:
No hay duda de que Abū Dāwūd y otros transmitieron por la vía de ʿAmr ibn Shuʿayb, de su padre, de su abuelo: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hizo wuḍū’ una vez, una vez; luego dijo:
«Este es un wuḍū’ sin el cual Allah no acepta la oración».
[9297] Dijeron: No puede sino
[9298] que haya hecho wuḍū’ con orden, y entonces el orden es obligatorio; o que haya hecho wuḍū’ sin orden, y entonces no sería obligatorio el orden; y nadie sostiene esto. Por tanto, se impone lo mencionado.
[9299]
En cuanto a la otra lectura,
que es la lectura de quien recitó:
{ وَأَرْجُلِكُمْ }
[9300] con genitivo, los shiíes argumentaron con ella para su dicho de la obligatoriedad de pasar (la mano) por los pies, pues para ellos está coordinada con el masḥ de la cabeza.
Y se transmitió de un grupo de los salaf lo que sugiere el dicho del masḥ.
Dijo Ibn Jarīr:
Me narró Yaʿqūb ibn Ibrāhīm; nos narró Ibn ʿUlayyah; nos narró Ḥumayd, quien dijo:
Mūsā ibn Anas dijo a Anas, estando nosotros con él: ¡Oh Abū Ḥamzah! Al-Ḥajjāj nos dio un sermón en al-Ahwāz, estando nosotros con él, y mencionó la purificación, y dijo:
«Lavaos los rostros y las manos, y pasaos (la mano) por las cabezas y los pies; y no hay nada del hijo de Adán más cercano a su suciedad que sus pies; así que lavaos sus plantas, sus dorsos y sus talones».
Entonces Anas dijo: «Allah dijo la verdad y al-Ḥajjāj mintió». Dijo Allah [ تعالى ] [9302]{ وَامْسَحُوا بِرُءُوسِكُمْ وَأَرْجُلَكُمْ }
Dijo: Y Anas, cuando pasaba (la mano) por sus pies, los humedecía.
[9303] Su isnād hasta él es auténtico.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró ʿAlī ibn Sahl; nos narró Mu’ammal; nos narró Ḥammād; nos narró ʿĀṣim al-Aḥwal, de Anas
[9304] quien dijo: El Corán descendió con el masḥ, y la Sunnah con el lavado.
[9305] Y este también es un isnād auténtico.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Abū Kurayb; nos narró Muḥammad ibn Qays al-Khurāsānī, de Ibn Jurayj, de ʿAmr ibn Dīnār, de ʿIkrimah, de Ibn ʿAbbās, quien dijo:
El wuḍū’ son dos lavados y dos pasadas (masḥ).
[9306]
Y así lo transmitió Saʿīd ibn Abī ʿArūbah, de Qatādah.
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Me narró mi padre; nos narró Abū Maʿmar al-Minqarī; nos narró ʿAbd al-Wahhāb; nos narró ʿAlī ibn Zayd, de Yūsuf ibn Mihrān, de Ibn ʿAbbās:
{ وَامْسَحُوا بِرُءُوسِكُمْ وَأَرْجُلَكُمْ إِلَى الْكَعْبَيْنِ }
Dijo: Es el masḥ.
Luego dijo:
Y se transmitió de Ibn ʿUmar
[9307] y ʿAlqamah, y Abū Jaʿfar, [ و ] [9308] Muḥammad ibn ʿAlī, y al-Ḥasan —en una de las transmisiones—, y Jābir ibn Zayd, y Mujāhid —en una de las transmisiones—, algo semejante.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Yaʿqūb; nos narró Ibn ʿUlayyah; nos narró Ayyūb, quien dijo:
Vi a ʿIkrimah pasar (la mano) por sus pies.
Dijo: Y solía decirlo.
Dijo Ibn Jarīr:
Me narró Abū al-Sā’ib; nos narró Ibn Idrīs, de Dāwūd ibn Abī Hind, de al-Shaʿbī, quien dijo:
Jibrīl descendió con el masḥ.
Luego al-Shaʿbī dijo:
¿Acaso no ves que el «tayammum» consiste en pasar (la mano) por lo que era lavado y anular
[9309] lo que era masḥ?
Y nos narró Ibn Abī Ziyād; nos narró Yazīd; nos informó Ismāʿīl.
Dije a ʿĀmir:
Hay gente que dice: Jibrīl descendió con el lavado de los pies.
Dijo:
Jibrīl descendió con el masḥ.
Estos relatos son muy extraños; y se interpretan en el sentido de que por masḥ se pretende el lavado ligero, por lo que mencionaremos de la Sunnah establecida
[9310] en la obligatoriedad de lavar los pies.
Y esta lectura con genitivo vino o bien por vecindad y armonía del discurso, como en el dicho de los árabes:
«Jُحْرُ ضَب خربٍ»,
y como Su dicho تعالى:
{ عَالِيَهُمْ ثِيَابُ سُنْدُسٍ خُضْرٌ وَإِسْتَبْرَقٌ } [ الإنسان : 21 ] Esto es permitido y extendido, común en la lengua de los árabes.
Y algunos dijeron:
Se interpreta como el masḥ de los pies cuando llevan juffayn; lo dijo Abū ʿAbd Allāh al-Shāfiʿī, رحمه الله.
Y algunos dijeron:
Indica el masḥ de los pies, pero se pretende con ello el lavado ligero, como ha venido
[9311] la Sunnah.
Y en cualquier caso, lo obligatorio es lavar los pies como deber, sin lo cual no se cumple, por el versículo y los ḥadīth
[9312] que mencionaremos.
De lo mejor con que se prueba que el término masḥ se aplica al lavado ligero es lo que transmitió al-Ḥāfiẓ al-Bayhaqī, cuando dijo:
Nos informó Abū ʿAlī al-Rūdhbārī; nos narró Abū Bakr Muḥammad ibn Aḥmad ibn Maḥmūyah al-ʿAskarī; nos narró Jaʿfar ibn Muḥammad al-Qalānisī; nos narró Ādam; nos narró Shuʿbah; nos narró ʿAbd al-Malik ibn Maysarah; oí a al-Nazzāl ibn Sabrah narrar de ʿAlī ibn Abī Ṭālib: que rezó el ẓuhr; luego se sentó para las necesidades de la gente en la Raḥbah de Kūfah hasta que llegó la oración del ʿaṣr; luego se le trajo un jarro de agua; tomó de él un solo puñado y con él pasó (la mano) por su rostro, sus manos, su cabeza y sus pies; luego se levantó y bebió
[9313] lo que sobró, estando de pie.
Luego dijo:
Hay gente que detesta beber de pie; pero el Mensajero de Allah [ صلى الله عليه وسلم ] [9314] hizo lo que yo hice.
Y dijo:
«Este es el wuḍū’ de quien no ha incurrido en ḥadath».
Al-Bukhārī lo transmitió en el Ṣaḥīḥ, de Ādam, con parte de su sentido.
[9315]
Quien de los shiíes obligó
[9316] el masḥ de ambos como se pasa (la mano) por el juff, ha extraviado y ha extraviado.
Y asimismo, quien permitió el masḥ de ambos y permitió su lavado, también erró.
Y quien transmitió de Abū Jaʿfar ibn Jarīr que obligó su lavado por los ḥadīth y obligó su masḥ por el versículo, no verificó su doctrina en ello: pues sus palabras en su Tafsīr solo indican que pretendía que es obligatorio frotar (dalk) los pies, a diferencia del resto de los miembros del wuḍū’, porque ellos tocan la tierra, el barro y otras cosas; así que obligó
[9317] el frotamiento para eliminar lo que hay sobre ellos. Pero expresó el frotamiento con el término masḥ; y quien no examinó sus palabras creyó que pretendía la obligatoriedad de reunir entre el lavado de los pies y su masḥ; y así lo transmitió quien lo transmitió. Por eso a muchos juristas les resulta problemático, y está excusado
[9319] porque no hay sentido en reunir entre masḥ y lavado, sea que uno preceda o siga al otro, por estar incluido en él.
Más bien, el hombre pretendía lo que he mencionado; y Allah lo sabe mejor.
Luego reflexioné también sobre sus palabras y vi que intenta conciliar entre las dos lecturas:
En Su dicho:
{ وَأَرْجُلَكُمْ }
con genitivo, sobre el masḥ, que es el frotamiento
[9320](dalk), y con acusativo, sobre el lavado; y obligó ambos, tomando la conciliación entre esta y aquella.
Mención de los ḥadīth transmitidos sobre el lavado de los pies y que es indispensable:
Ya ha precedido en el ḥadīth del أمير المؤمنين ʿUthmān y ʿAlī, e Ibn ʿAbbās, y Muʿāwiyah, y ʿAbd Allāh ibn Zayd ibn ʿĀṣim, y al-Miqdād ibn Maʿdīkarib: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم lavó los pies
[9321] en su wuḍū’, ya fuera una vez, o dos, o tres, según la diversidad de sus transmisiones.
Y en el ḥadīth de ʿAmr ibn Shuʿayb, de su padre, de su abuelo: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hizo wuḍū’ y lavó sus pies; luego dijo:
«Este es un wuḍū’ sin el cual Allah no acepta la oración».
Y en los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de Abū ʿAwānah, de Abū Bishr, de Yūsuf ibn Māhak, de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se retrasó respecto de nosotros en un viaje que hicimos; nos alcanzó cuando la oración —la del ʿaṣr— nos había apremiado, mientras hacíamos wuḍū’; y nos pusimos a pasar (la mano) por nuestros pies.
Entonces llamó con su voz más alta:
«Completad el wuḍū’; ¡ay de los talones por el Fuego!».
[9322]
Y así está en los dos Ṣaḥīḥ de Abū Hurayrah
[9323] Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim de ʿĀ’ishah, del Profeta صلى الله عليه وسلم, que dijo:
«Completad el wuḍū’; ¡ay de los talones por el Fuego!».
[9324]
Al-Layth ibn Saʿd transmitió de Ḥaywah ibn Shurayḥ, de ʿUqbah ibn Muslim, de ʿAbd Allāh ibn al-Ḥārith ibn Juz’
[9325] que oyó al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم decir:
«¡Ay de los talones y de las plantas de los pies por el Fuego!».
Lo transmitieron al-Bayhaqī y al-Ḥākim.
[9326] Y este isnād es auténtico.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró Muḥammad ibn Jaʿfar; nos narró Shuʿbah, de Abū Isḥāq: que oyó a Saʿīd ibn Abī Karb —o Shuʿayb ibn Abī Karb
[9327]— decir:
Oí a Jābir ibn ʿAbd Allāh —estando sobre un camello
[9328]— decir:
Oí al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم decir:
«¡Ay de los talones por el Fuego!».
[9329]
Y nos narró Aswad ibn ʿĀmir; nos informó Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de Saʿīd ibn Abī Karb
[9330] de Jābir ibn ʿAbd Allāh, quien dijo:
El Profeta صلى الله عليه وسلم vio en el pie de un hombre de los nuestros algo como un dírham que no había lavado, y dijo:
«¡Ay del talón por el Fuego!».
Ibn Mājah lo transmitió de Abū Bakr ibn Abī Shaybah, de al-Aḥwaṣ
[9331] de Abū Isḥāq, de Saʿīd, con ello, con un texto semejante
[9332] Y así lo transmitió Ibn Jarīr por la vía de Sufyān al-Thawrī, Shuʿbah ibn al-Ḥajjāj y más de uno, de Abū Isḥāq al-Sabīʿī, de Saʿīd ibn Abī Karb
[9333] de Jābir, del Profeta صلى الله عليه وسلم, algo similar.
Luego dijo:
Nos narró
[9334]ʿAlī
[9335] ibn Muslim; nos narró ʿAbd al-Ṣamad ibn ʿAbd al-Wārith; nos narró Ḥafṣ, de al-Aʿmash, de Abū Sufyān, de Jābir: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم vio a un grupo haciendo wuḍū’ y el agua no alcanzaba sus talones; entonces dijo:
«¡Ay de los talones por el Fuego!».
[9336]
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró Khalaf ibn al-Walīd; nos narró Ayyūb ibn ʿUtbah, de Yaḥyā
[9337] ibn Abī Kathīr, de Abū Salamah, de Muʿayqīb, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«¡Ay de los talones por el Fuego!».
Aḥmad lo transmitió en solitario.
[9338]
Dijo Ibn Jarīr:
Me narró ʿAlī ibn ʿAbd al-Aʿlā; nos narró al-Muḥāribī, de Muṭarraḥ ibn Yazīd, de ʿUbayd Allāh ibn Zaḥr, de ʿAlī ibn Yazīd, de al-Qāsim, de Abū Umāmah, quien dijo:
Dijo
[9339] el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«¡Ay de los talones por el Fuego! ¡Ay de los talones por el Fuego!».
Dijo:
No quedó en la mezquita noble ni humilde sino que lo miré volteando sus talones, mirándolos.
[9340]
Y nos narró Abū Kurayb; nos narró Ḥusayn, de Zā’idah, de Layth; me narró ʿAbd al-Raḥmān ibn Sābiṭ, de Abū Umāmah —o de un hermano de Abū Umāmah—: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم vio a un grupo haciendo wuḍū’
[9341] y en el talón de uno de ellos —o: en el tobillo de uno de ellos— algo como el lugar de un dírham —o: el lugar de una uña— que el agua no había tocado; entonces dijo:
«¡Ay de los talones por el Fuego!».
Dijo:
Entonces el hombre, si veía en su talón algo que el agua no había alcanzado,
[9342] rehacía su wuḍū’.
[9343]
La indicación de estos ḥadīth es evidente: pues si el deber de los pies fuera su masḥ, o si ello fuera permitido, no habría amenaza por dejarlo; porque el masḥ no abarca todo el pie, sino que en él ocurre lo que ocurre
[9344] en el masḥ del juff.
Y así fue el modo
[9346] de argumentación contra los shiíes del imām Abū Jaʿfar ibn Jarīr, رحمه الله.
Muslim transmitió en su Ṣaḥīḥ, por la vía de Abū al-Zubayr, de Jābir, de ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb: que un hombre hizo wuḍū’ y dejó el lugar de una uña en su pie
[9347] El Profeta صلى الله عليه وسلم lo vio y dijo:
«Regresa y mejora tu wuḍū’».
[9348] Y dijo al-Ḥāfiẓ Abū Bakr al-Bayhaqī:
Nos informó Abū ʿAbd Allāh al-Ḥāfiẓ; nos informó Abū al-ʿAbbās Muḥammad ibn Yaʿqūb; nos narró Muḥammad ibn Isḥāq al-Ṣāghānī
[9349] nos narró Hārūn ibn Maʿrūf; nos narró Ibn Wahb; nos narró Jarīr ibn Ḥāzim: que oyó a Qatādah ibn Diʿāmah decir: Nos narró Anas ibn Mālik: que un hombre vino al Profeta صلى الله عليه وسلم habiendo hecho wuḍū’ y dejó en su pie algo como el lugar de una uña.
Entonces el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم le dijo:
«Regresa y mejora tu wuḍū’».
Así lo transmitió Abū Dāwūd de Hārūn ibn Maʿrūf, e Ibn Mājah de Ḥarmalah ibn Yaḥyā; ambos de Ibn Wahb, con ello
[9350] Este isnād es bueno; todos sus hombres son fiables.
Pero Abū Dāwūd dijo: [ و ] [9351] Este ḥadīth no es conocido; no lo transmitió sino Ibn Wahb.
Y nos narró Mūsā ibn Ismāʿīl; nos narró Ḥammād
[9352] nos informó Yūnus y Ḥumayd, de al-Ḥasan: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم... con el sentido del ḥadīth de Qatādah.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró Ibrāhīm ibn Abī al-ʿAbbās; nos narró Baqiyyah; me narró Baḥīr
[9353] ibn Saʿd, de Khālid ibn Maʿdān, de una de las esposas del Profeta صلى الله عليه وسلم: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم vio a un hombre rezando y en el dorso de su pie había una mancha del tamaño de un dírham que el agua no había alcanzado; entonces el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم le ordenó repetir el wuḍū’.
Abū Dāwūd lo transmitió por la vía de Baqiyyah
[9354] y añadió: «y la oración».
Este isnād es bueno, fuerte y auténtico. Y Allah lo sabe mejor.
Y en el ḥadīth de Ḥumrān, de ʿUthmān, en la descripción del wuḍū’ del Profeta
[9355]صلى الله عليه وسلم: que entrelazó entre sus dedos.
Y los autores de las Sunan transmitieron, por la vía de Ismāʿīl ibn Kathīr, de ʿĀṣim ibn Laqīṭ ibn Ṣabrah, de su padre, quien dijo:
Dije:
¡Oh, Mensajero de Allah! Infórmame sobre el wuḍū’.
Dijo:
«Completa el wuḍū’, entrelaza entre los dedos, y exagera en el istinshāq salvo que estés ayunando».
[9356]
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró ʿAbd Allāh ibn Yazīd, Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Muqri’
[9357] nos narró ʿIkrimah ibn ʿAmmār; nos narró Shaddād ibn ʿAbd Allāh al-Dimashqī, quien dijo:
[9358] Abū Umāmah dijo: Nos narró ʿAmr ibn ʿAbasah
[9359] quien dijo:
Dije: ¡Oh Profeta de Allah! Infórmame sobre el wuḍū’.
Dijo:
«No hay ninguno de vosotros que acerque su agua de wuḍū’, luego enjuague su boca, aspire agua por la nariz y la expulse,
[9360] sin que sus pecados caigan de su boca y de sus fosas nasales con el agua cuando la expulsa; luego lava su rostro como Allah
[9361] le ordenó, sin que los pecados de su rostro caigan de los extremos de su barba con el agua; luego lava sus manos hasta los codos, sin que los pecados de sus manos caigan de las puntas de sus dedos; luego pasa (la mano) por su cabeza, sin que los pecados de su cabeza caigan de las puntas de su cabello con el agua; luego lava sus pies hasta los tobillos como Allah le ordenó, sin que los pecados de sus pies caigan de las puntas de sus dedos con el agua; luego se pone en pie, alaba a Allah y Le exalta como Él merece, luego reza dos rakʿah, sin que salga de sus pecados como el día en que su madre lo dio a luz».
Abū Umāmah dijo:
¡Oh ʿAmr! Mira lo que dices: ¿oíste esto del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم? ¿Se le da a este hombre todo eso en su situación?
Entonces ʿAmr ibn ʿAbasah
[9362] dijo:
¡Oh Abū Umāmah! Ciertamente mi edad ha avanzado, mis huesos se han debilitado y mi plazo se ha acercado; y no tengo necesidad de mentir contra Allah y contra el Mensajero de Allah
[9363]صلى الله عليه وسلم [ و ] [9364] Si no lo hubiera oído del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم sino una o dos o tres veces, ciertamente lo oí [ منه ] [9365] siete veces o más que eso.
[9366]
Este isnād es auténtico, y está en el Ṣaḥīḥ de Muslim por otra vía.
Y en él:
«Luego lava sus pies como Allah le ordenó».
Así indicó que el Corán ordena el lavado.
Y así transmitió Abū Isḥāq al-Sabīʿī, de al-Ḥārith, de ʿAlī ibn Abī Ṭālib, رضي الله عنه, que dijo:
Lavaos los pies hasta los tobillos como se os ha ordenado.
De aquí se aclara lo pretendido por el ḥadīth de ʿAbd Khayr, de ʿAlī: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم roció agua sobre sus pies estando en las sandalias y los frotó. Solo pretendía un lavado ligero estando en las sandalias; y no hay impedimento para realizar el lavado mientras el pie está en su sandalia. Pero en esto hay refutación a los excesivos y a los extremistas de los obsesivos.
Y así el ḥadīth que Ibn Jarīr adujo contra sí mismo —y es de su transmisión— de al-Aʿmash, de Abū Wā’il, de Ḥudhayfah, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم fue a un basurero de un pueblo y orinó de pie; luego pidió agua, hizo wuḍū’ y pasó (la mano) sobre sus sandalias
[9367] Es un ḥadīth auténtico.
Ibn Jarīr respondió a ello diciendo que los fiables ḥuffāẓ lo transmitieron de al-Aʿmash, de Abū Wā’il, de Ḥudhayfah, quien dijo:
Orinó de pie, luego hizo wuḍū’ y pasó (la mano) sobre sus juffayn.
Digo:
Es posible conciliar entre ambos en que en sus pies hubiera juffayn y sobre ellos sandalias.
Y así el ḥadīth que transmitió el imām Aḥmad ibn Ḥanbal:
Nos narró Yaḥyā, de Shuʿbah; me narró Yaʿlā, de su padre, de Aws ibn Abī Aws, quien dijo:
Vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hacer wuḍū’ y pasar (la mano) sobre sus sandalias; luego se levantó para la oración.
Y Abū Dāwūd lo transmitió de Musaddad y ʿAbbād ibn Mūsā, ambos, de Hushaym, de Yaʿlā ibn ʿAṭā’, de su padre, de Aws ibn Abī Aws, quien dijo:
Vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم ir a un basurero de un pueblo, orinar, y hacer wuḍū’
[9368] y pasar (la mano) sobre sus sandalias y sus pies.
Ibn Jarīr lo transmitió por la vía de Shuʿbah y por la vía de Hushaym
[9369] Luego dijo:
Esto se interpreta en el sentido de que hizo wuḍū’ así estando no en ḥadath; pues no es lícito que las obligaciones de Allah y las Sunan de Su Mensajero sean incompatibles y contradictorias.
Y se ha autentificado de él صلى الله عليه وسلم la orden general de lavar los pies en el wuḍū’ con agua por una transmisión
[9370] profusa que corta la excusa de quien le llega y le alcanza.
Y como el Corán ordena el lavado de los pies —como en la lectura con acusativo, y como es obligatorio interpretar la lectura con genitivo conforme a ella—, algunos de los salaf imaginaron que este versículo abrogaba la concesión del masḥ sobre los juffayn. Se transmitió eso de ʿAlī ibn Abī Ṭālib, pero su isnād no es auténtico; luego, lo establecido de él es lo contrario; y no es como lo afirmaron: pues se ha establecido que el Profeta صلى الله عليه وسلم pasó (la mano) sobre los juffayn después del descenso de este noble versículo.
Dijo el imām Aḥmad:
Nos narró Hāshim ibn al-Qāsim; nos narró Ziyād ibn ʿAbd Allāh ibn ʿUlāthah, de ʿAbd al-Karīm ibn Mālik al-Jazarī, de Mujāhid, de Jarīr ibn ʿAbd Allāh al-Bajalī, quien dijo:
Yo acepté el Islam después del descenso de
[9371] al-Mā’idah, y vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم pasar (la mano) después de que acepté el Islam.
Aḥmad lo transmitió en solitario.
[9372]
Y en los dos Ṣaḥīḥ, del ḥadīth de al-Aʿmash, de Ibrāhīm, de Hammām, quien dijo:
Jarīr orinó, luego hizo wuḍū’ y pasó (la mano) sobre sus juffayn.
Se le dijo:
¿Haces esto?
Dijo:
Sí; vi al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم orinar, luego hacer wuḍū’ y pasar (la mano) sobre sus juffayn.
Al-Aʿmash dijo:
Ibrāhīm dijo: Este ḥadīth les gustaba, porque el Islam de Jarīr fue después del descenso de al-Mā’idah. Es el texto de Muslim.
[9373]
Se ha establecido por tawātur del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم la legitimidad del masḥ sobre los juffayn, por su palabra y su acto, como está asentado en el libro «al-Aḥkām al-Kabīr», y lo que
[9374] se necesita mencionar allí: sobre el plazo del masḥ o su ausencia, o el detalle al respecto, como está expuesto en su lugar.
Los rāfiḍah se opusieron a todo ello sin fundamento, más bien por ignorancia y extravío, pese a que está establecido en el Ṣaḥīḥ de Muslim por la vía del أمير المؤمنين ʿAlī ibn Abī Ṭālib, رضي الله عنه.
Y así como está establecido en los dos Ṣaḥīḥ de él, del Profeta صلى الله عليه وسلم, la prohibición del matrimonio de mutʿah, y ellos lo consideran lícito.
Asimismo, este noble versículo indica la obligatoriedad de lavar los pies, junto con lo establecido por tawātur del acto del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم conforme a lo que indicó el noble versículo; y ellos se oponen a todo ello, sin tener prueba auténtica en realidad. Y a Allah pertenece la alabanza.
Y así se opusieron a los imames y a los salaf respecto de los dos tobillos (al-kaʿbayn) que están en los pies: pues para ellos están en el dorso del pie; así, para ellos, en cada pie hay un solo kaʿb. Y para la mayoría, los dos kaʿb son los dos huesos salientes en la articulación entre la pierna y el pie.
Dijo
[9375] al-Rabīʿ: al-Shāfiʿī dijo: No conozco discrepante en que los dos kaʿb que Allah mencionó en Su Libro en el wuḍū’ son los salientes, y son el punto de unión de la articulación entre la pierna y el pie. Este es su texto.
Así, para los imames, رحمهم الله, [ أن ] [9376] en cada pie hay dos kaʿb, como es conocido entre la gente y como lo indicó la Sunnah.
En los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de Ḥumrān de ʿUthmān: que hizo wuḍū’ y lavó su pie derecho hasta los dos kaʿb, y el izquierdo de igual modo.
Y al-Bukhārī transmitió en forma تعليقًا con afirmación categórica, y Abū Dāwūd e Ibn Khuzaymah en su Ṣaḥīḥ, por la vía de Abū al-Qāsim al-Ḥusaynī ibn al-Ḥārith al-Jadalī, de al-Nuʿmān ibn Bashīr, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se volvió hacia nosotros con su rostro y dijo:
«Enderezad vuestras filas —tres veces—. Por Allah, enderezaréis vuestras filas o Allah hará que vuestros corazones discrepen entre sí».
Dijo:
Entonces vi al hombre pegar su kaʿb al kaʿb de su compañero, su rodilla a la rodilla de su compañero y su hombro a su hombro. Es el texto de Ibn Khuzaymah.
[9378]
No es posible que pegue su kaʿb al kaʿb de su compañero sino siendo lo pretendido el hueso saliente de la pierna, de modo que se alinee con el kaʿb del otro. Así se prueba lo que mencionamos: que son los dos huesos salientes en la articulación entre la pierna y el pie, como es la doctrina de Ahl al-Sunnah.
Ibn Abī Ḥātim dijo:
Nos narró mi padre; nos narró Ismāʿīl ibn Mūsā; nos informó Sharīk, de Yaḥyā ibn ʿAbd Allāh ibn al-Ḥārith al-Taymī —es decir, al-Jābir—, quien dijo:
Miré entre los muertos de los compañeros de Zayd y hallé el kaʿb por encima del dorso del pie. Y este es un castigo con el que los shiíes fueron castigados tras su muerte: como escarmiento por su oposición a la verdad y su obstinación en ella.
Y Su dicho:
{ وَإِنْ كُنْتُمْ مَرْضَى أَوْ عَلَى سَفَرٍ أَوْ جَاءَ أَحَدٌ مِنْكُمْ مِنَ الْغَائِطِ أَوْ لامَسْتُمُ النِّسَاءَ فَلَمْ تَجِدُوا مَاءً فَتَيَمَّمُوا صَعِيدًا طَيِّبًا فَامْسَحُوا بِوُجُوهِكُمْ وَأَيْدِيكُمْ مِنْهُ }
Todo ello ya ha precedido en el comentario del versículo de al-Nisā’, así que no necesitamos repetirlo para que el discurso no se alargue. Ya mencionamos allí la causa del descenso del versículo del tayammum.
Pero al-Bukhārī transmitió aquí un ḥadīth específico de este noble versículo, y dijo:
Nos narró Yaḥyā ibn Sulaymān; nos narró Ibn Wahb; me informó ʿAmr ibn al-Ḥārith: que ʿAbd al-Raḥmān ibn al-Qāsim le narró, de su padre, de ʿĀ’ishah:
Se me cayó un collar en al-Baydā’, mientras entrábamos en Medina. Entonces el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hizo detenerse a la montura y descendió; apoyó su cabeza en mi regazo, dormido. Abū Bakr se acercó y me dio un fuerte pellizco, y dijo:
Has retenido a la gente por un collar.
Y la muerte se me hizo insoportable por el lugar del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, y me dolió. Luego el Profeta صلى الله عليه وسلم despertó y llegó el ṣubḥ; se buscó agua y no se encontró.
Entonces descendió:
{ يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِذَا قُمْتُمْ إِلَى الصَّلاةِ فَاغْسِلُوا وُجُوهَكُمْ }
este versículo.
Entonces Usayd ibn al-Ḥuḍayr dijo: Allah ha bendecido a la gente por vosotros, oh familia de Abū Bakr; no sois sino una bendición para ellos.
[9379]
Y Su dicho:
{ مَا يُرِيدُ اللَّهُ لِيَجْعَلَ عَلَيْكُمْ مِنْ حَرَجٍ }
es decir: por eso os lo facilitó y os lo hizo fácil, y no os lo hizo difícil; más bien, permitió el tayammum en la enfermedad y en la ausencia de agua, como amplitud para vosotros y misericordia con vosotros; y lo estableció, respecto de quien Allah legisló, como sustituto del agua salvo en algunos aspectos, como ya se explicó y como está asentado en el libro «al-Aḥkām al-Kabīr».
Y Su dicho:
{ وَلَكِنْ يُرِيدُ لِيُطَهِّرَكُمْ وَلِيُتِمَّ نِعْمَتَهُ عَلَيْكُمْ لَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ }
es decir: para que agradezcáis Sus favores sobre vosotros en lo que os legisló de amplitud, compasión, misericordia, facilidad y tolerancia.
La Sunnah ha venido exhortando a la súplica tras el wuḍū’, para que quien lo haga sea de los purificados que entran en el cumplimiento de este noble versículo.
Así lo transmitieron el imām Aḥmad, Muslim y los autores de las Sunan, de ʿUqbah ibn ʿĀmir, quien dijo:
Nos correspondía el pastoreo de los camellos; llegó mi turno y los llevé de regreso al atardecer. Alcancé al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم de pie, hablando a la gente; alcancé de sus palabras:
«No hay musulmán que haga wuḍū’ y perfeccione su wuḍū’, luego se ponga en pie y rece dos rakʿah, volcado en ellas con su corazón y su rostro, sino que el Paraíso se le hace obligatorio».
Dijo:
Dije: ¡Qué excelente es esto!
Entonces alguien delante de mí dijo: Lo anterior a ello es mejor.
Miré y era ʿUmar, رضي الله عنه.
Dijo:
Ciertamente te vi llegar hace un momento.
Dijo:
«No hay ninguno de vosotros que haga wuḍū’ y alcance —o: complete— el wuḍū’, y diga:
Testifico que no hay divinidad sino Allah y que Muḥammad es Su siervo y Su Mensajero,
sin que se le abran las ocho puertas del Paraíso: entra por la que quiera».
Es el texto de Muslim.
[9380]
Y dijo Mālik:
De Suhayl
[9381] ibn Abī Ṣāliḥ, de su padre, de Abū Hurayrah:
Que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Cuando el siervo musulmán —o: creyente— hace wuḍū’ y lava su rostro, sale de su rostro todo pecado que miró con sus ojos con el agua —o: con la última gota de agua—; y cuando lava sus manos, sale de sus manos todo pecado que cometieron con el agua —o: con la última gota de agua—; y cuando lava sus pies, sale todo pecado al que caminaron sus pies con el agua —o: con la última gota de agua—, hasta que sale limpio de pecados».
Muslim lo transmitió de Abū al-Ṭāhir, de Ibn Wahb, de Mālik, con ello.
[9382]
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Abū Kurayb; nos narró Muʿāwiyah ibn Hishām, de Sufyān, de Manṣūr, de Sālim ibn Abī al-Jaʿd, de Kaʿb ibn Murrah, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«No hay hombre que haga wuḍū’ y lave sus manos —o: sus antebrazos— sino que sus pecados salen de ambos; y cuando lava su rostro, sus pecados salen de su rostro; y cuando pasa (la mano) por su cabeza, sus pecados salen de su cabeza; y cuando lava sus pies, sus pecados salen de sus pies».
[9383]
Este es su texto.
Y el imām Aḥmad lo transmitió de Muḥammad ibn Jaʿfar, de Shuʿbah, de Manṣūr, de Sālim, de Murrah ibn Kaʿb —o Kaʿb ibn Murrah al-Sulamī—, del Profeta صلى الله عليه وسلم, que dijo:
«Cuando el siervo hace wuḍū’ y lava sus manos, salen
[9384] sus pecados de entre sus manos; y cuando lava su rostro, salen
[9385] sus pecados de su rostro; y cuando lava sus antebrazos, salen
[9386] sus pecados de sus antebrazos; y cuando lava sus pies, salen
[9387] sus pecados de sus pies».
Shuʿbah dijo:
Y no mencionó el masḥ de la cabeza.
Este isnād es auténtico.
[9388]
Ibn Jarīr transmitió por la vía de Shamir ibn ʿAṭiyyah, de Shahr ibn Ḥawshab, de Abū Umāmah, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Quien haga wuḍū’ y perfeccione el wuḍū’, luego se ponga en pie para la oración, sus pecados salen de su oído, su vista, sus manos y sus pies».
[9389]
Muslim transmitió en su Ṣaḥīḥ, del ḥadīth de Yaḥyā ibn Abī Kathīr, de Zayd ibn Salām, de su abuelo Mamṭūr, de Abū Mālik al-Ashʿarī:
Que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«La purificación (al-ṭahūr) es la mitad de la fe; y al-ḥamdu lillāh llena la balanza; y subḥān Allāh y al-ḥamdu lillāh
[9390] llenan lo que hay entre el cielo y la tierra; y la oración es luz; y la limosna es prueba; y la paciencia es resplandor; y el Corán es argumento a tu favor o en tu contra. Toda la gente sale por la mañana: uno vende su alma y la libera, o la destruye».
[9391]
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, por la vía de Simāk ibn Ḥarb, de Muṣʿab ibn Saʿd, de Ibn ʿUmar, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Allah no acepta una limosna procedente de ghulūl, ni una oración sin ṭahūr».
[9392]
Dijo Abū Dāwūd al-Ṭayālisī:
Nos narró Shuʿbah, de Qatādah.
Oí a Abū al-Malīḥ al-Hudhalī narrar de su padre, quien dijo:
Estaba con el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم en una casa, y le oí decir:
«Allah no acepta una oración sin ṭahūr, ni una limosna procedente de ghulūl».
Así lo transmitieron Aḥmad, Abū Dāwūd, al-Nasā’ī e Ibn Mājah, por la vía de Shuʿbah.
[9393]
Notas y Referencias
[9218] En A: «Yazīd».
[9219] Al-Musnad (5/358), Ṣaḥīḥ Muslim n.º (277), Sunan Abī Dāwūd n.º (172), Sunan al-Tirmidhī n.º (61), Sunan al-Nasā’ī (1/86) y Sunan Ibn Mājah n.º (510).
[9220] En A: «Yazīd».
[9221] En A: «¿acaso algo?».
[9222] En A: «Mensajero de Allah».
[9223] Adición de A.
[9224] En A: «lo hace».
[9225] Tafsīr al-Ṭabarī (10/11) y Sunan Ibn Mājah n.º (511). Al-Būṣīrī dijo en al-Zawā’id (1/202): «Este isnād es débil; al-Faḍl ibn Mubashshir fue debilitado por la mayoría; y está en al-Bukhārī, Abū Dāwūd, al-Tirmidhī, al-Nasā’ī e Ibn Mājah por la vía de Anas ibn Mālik».
[9226] En R: «mi padre».
[9227] Al-Musnad (5/225).
[9228] En A: «ʿAwn».
[9229] En R y A: «ʿUbayd Allāh».
[9230] Sunan Abī Dāwūd n.º (48).
[9231] En A: «pues es fiable, pues».
[9232] En R y A: «pues Allah».
[9233] En R: «Muthannā».
[9234] En A: «Hishām».
[9235] En A: «Hishām».
[9236] En H: «hizo girar», y lo establecido es lo de R y A.
[9237] En R y A: «tajāwuz».
[9238] Adición de A.
[9239] En A: «y dijo».
[9240] Tafsīr al-Ṭabarī (10/13).
[9241] En A: «entonces dije».
[9242] Al-Musnad (3/132), Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (214), Sunan Abī Dāwūd n.º (171), Sunan al-Tirmidhī n.º (60), Sunan al-Nasā’ī (1/85) y Sunan Ibn Mājah n.º (509).
[9243] En A: «se escribió».
[9244] Tafsīr al-Ṭabarī (10/21, 22).
[9245] Sunan Abī Dāwūd n.º (62), Sunan al-Tirmidhī n.º (59) y Sunan Ibn Mājah n.º (512).
[9246] En A: «ṣallā Allāhu ʿalayhi wa-sallam».
[9247] En A: «Shaybān».
[9248] Tafsīr al-Ṭabarī (10/23). Y al-Ṭabarānī lo transmitió en al-Muʿjam al-Kabīr (18/6) por la vía de Abū Kurayb con ello. Al-Haythamī dijo en al-Majmaʿ (1/276): «En él está Jābir al-Juʿfī, y es débil».
[9249] En R y A: «Ibn Zayd».
[9250] Sunan Abī Dāwūd n.º (3760), Sunan al-Tirmidhī n.º (1847) y Sunan al-Nasā’ī (1/85).
[9251] En A: «¿acaso no rezo?».
[9252] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (374).
[9253] En A: «Ciertamente las obras».
[9254] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (1) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (1907).
[9255] En A: «vía».
[9256] Se narró por la vía de Abū Hurayrah: lo transmitió Abū Dāwūd en al-Sunan n.º (101). Y se narró por la vía de Abū Saʿīd al-Khudrī: lo transmitió Ibn Mājah en al-Sunan n.º (397). Y se narró por la vía de Sahl ibn Saʿd: lo transmitió Ibn Mājah en al-Sunan n.º (400).
[9257] En A: «introducirlas en el agua».
[9258] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (162) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (278).
[9259] En R y A: «al-nazʿatān», y es un error.
[9260] Al-Musnad (1/149), Sunan al-Tirmidhī n.º (31) y Sunan Ibn Mājah (430). Y el imām Aḥmad dijo: «Lo mejor sobre el entrelazado de la barba es el ḥadīth de Shaqīq de ʿUthmān».
[9261] En R y A: «de Shaqīq ibn Salamah».
[9262] Sunan Abī Dāwūd n.º (145).
[9263] En R: «Zarwān», y en A: «Wardān».
[9264] En A: «y entrelazó».
[9265] 1) Se narró por la vía de ʿUmar ibn Dhu’ayb, de Thābit, de Anas: lo transmitió al-ʿUqaylī en al-Ḍuʿafā’ (3/157). 2) Se narró por la vía de al-Ḥasan al-Baṣrī, de Anas: lo transmitió al-Dāraquṭnī en al-Sunan (1/106). 3) Se narró por la vía de al-Zuhrī, de Anas. 4) Y se narró por la vía de Mūsā ibn Abī ʿĀ’ishah, de Anas: ambos los transmitió al-Ḥākim en al-Mustadrak (1/149).
[9266] En A: «esta vía».
[9267] Al-Sunan al-Kubrā de al-Bayhaqī (1/54). En cuanto al ḥadīth de ʿAmmār: lo transmite Sufyān ibn ʿUyaynah, de Saʿīd ibn Abī ʿArūbah, de Qatādah, de Ḥassān ibn Bilāl, de él; lo sacó al-Tirmidhī en al-Sunan n.º (30). En cuanto al ḥadīth de ʿĀ’ishah: lo transmite Mūsā ibn Tharwān, de Ṭalḥah ibn ʿUbayd, de ella; lo sacó Aḥmad en al-Musnad (6/235), y al-Haythamī dijo en al-Majmaʿ (1/235): «Sus hombres están acreditados». En cuanto al ḥadīth de Umm Salamah: lo transmite Khālid ibn Ilyās, de ʿAbd Allāh ibn Rāfiʿ, de ambas; lo sacó al-Ṭabarī en su Tafsīr (10/39).
[9268] En A: «enjuagó la boca».
[9269] Sunan Abī Dāwūd n.º (861), Sunan al-Tirmidhī n.º (302), Sunan al-Nasā’ī (2/20), Sunan Ibn Mājah n.º (460) y Ṣaḥīḥ Ibn Khuzaymah n.º (545).
[9270] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (161) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (237).
[9271] En A: «luego que lo expulse».
[9272] Al-Musnad (1/268) y Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (140).
[9273] En A: «ibn».
[9274] Sunan al-Dāraquṭnī (1/83) y al-Sunan al-Kubrā de al-Bayhaqī (1/56). Al-Ḥāfiẓ Ibn Ḥajar dijo en al-Fatḥ (1/293): «Débil».
[9275] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (136) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (246).
[9276] En A: «mi íntimo, el Mensajero de Allah».
[9277] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (246).
[9278] En A: «así que se recurra».
[9279] En A: «enjuagó la boca».
[9280] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (185, 186) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (235).
[9281] En A: «el wuḍū’ del Profeta».
[9282] El ḥadīth de ʿAlī lo transmitió Abū Dāwūd en sus Sunan n.º (111); y asimismo el ḥadīth de al-Miqdām n.º (121) y el ḥadīth de Muʿāwiyah n.º (124).
[9283] En R: «su hombro».
[9284] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (274).
[9285] En A: «y esto».
[9286] En A: «y solo».
[9287] En A: «enjuagó la boca».
[9288] En A: «luego pasó (la mano) por su cabeza; luego lavó sus pies tres veces hasta los tobillos».
[9289] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (159) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (226).
[9290] Sunan Abī Dāwūd n.º (108).
[9291] En A: «hace wuḍū’».
[9292] Sunan Abī Dāwūd n.º (107).
[9293] En A: «el orden en el wuḍū’».
[9294] En A: «entonces se hace obligatorio».
[9295] En A: «decimos».
[9296] En A: «que el Mensajero de Allah».
[9297] Lo transmitió Abū Dāwūd en sus Sunan n.º (135) por la vía de ʿAmr ibn Shuʿayb, de su padre, de su abuelo; pero su contexto difiere de este contexto. Y este contexto lo transmitió Ibn Mājah en al-Sunan n.º (419) por la vía de ʿAbd Allāh ibn ʿUmar, رضي الله عنهما.
[9298] En A: «y no puede sino».
[9299] En A: «lo que mencionamos».
[9300] «Wa-arjulikum».
[9301] En A: «sus talones».
[9302] Adición de A.
[9303] En A: «los humedecía».
[9304] En R: «de al-Ḥasan».
[9305] En A: «con el lavado».
[9306] Tafsīr al-Ṭabarī (10/58). Y ʿAbd al-Razzāq lo transmitió en al-Muṣannaf n.º (55) por la vía de Ibn Jurayj con ello.
[9307] En A: «Maʿmar».
[9308] Adición de R.
[9309] En A: «y basta».
[9310] En A: «la segunda».
[9311] En A: «vino».
[9312] En R: «y por los ḥadīth».
[9313] En R: «y bebió de él».
[9314] Adición de R y A.
[9315] Al-Sunan al-Kubrā (1/75) y Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (5616).
[9316] En R: «consideró recomendable».
[9317] En A: «pues lo obligatorio».
[9318] En A: «de».
[9319] En A: «posible».
[9320] En A: «así».
[9321] En R: «el rostro».
[9322] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (60) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (241).
[9323] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (165) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (242).
[9324] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (240).
[9325] En A: «Ṣard».
[9326] Al-Sunan al-Kubrā (1/70) y al-Mustadrak (1/162). E Ibn Khuzaymah lo transmitió en su Ṣaḥīḥ n.º (163) por la vía de al-Layth con ello.
[9327] En A: «oyó a Ibn Abī Kurayb».
[9328] En R: «montaña».
[9329] Al-Musnad (3/369).
[9330] En A: «Kurayb».
[9331] En R y A: «de Abū al-Aḥwaṣ».
[9332] Al-Musnad (3/390) y Sunan Ibn Mājah n.º (454). Al-Būṣīrī dijo en al-Zawā’id (1/182): «Este isnād, sus hombres son fiables».
[9333] En A: «Kurayb».
[9334] En A: «me narró».
[9335] En R: «ʿAffān».
[9336] Tafsīr al-Ṭabarī (10/71).
[9337] En R: «Muḥammad», y en A: «ʿAwn».
[9338] Al-Musnad (3/426). Al-Haythamī dijo en al-Majmaʿ (1/240): «En él está Ayyūb ibn ʿUtbah, y la mayoría se inclinó por debilitarlo».
[9339] En A: «que».
[9340] Tafsīr al-Ṭabarī (10/73). Y en su isnād, Muṭarraḥ ibn Yazīd es débil.
[9341] En R: «rezan».
[9342] En A: «lo tocara».
[9343] Tafsīr al-Ṭabarī (10/74). Y al-Ṭabarānī lo transmitió en al-Muʿjam al-Kabīr (8/347) por la vía de Layth ibn Abī Sulaym con ello. Al-Haythamī dijo en al-Majmaʿ (1/240): «El eje de todas sus vías recae en Layth ibn Abī Sulaym, y se mezcló (ikhtalaṭa)».
[9344] En R: «basta».
[9345] En R: «basta».
[9346] En A: «y así, este modo de indicación».
[9347] En A: «sus pies».
[9348] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (243).
[9349] En A: «al-Ṣanʿānī».
[9350] Al-Sunan al-Kubrā (1/70), Sunan Abī Dāwūd n.º (173) y Sunan Ibn Mājah n.º (665).
[9351] Adición de A.
[9352] En A: «Mūsā ibn al-Muʿallā: nos informó...».
[9353] En A: «informante».
[9354] Al-Musnad (3/424) y Sunan Abī Dāwūd n.º (175). Aviso: en al-Musnad y Sunan Abī Dāwūd aparece: «de algunos de los Compañeros del Profeta صلى الله عليه وسلم».
[9355] En A: «Mensajero de Allah».
[9356] Sunan Abī Dāwūd n.º (142), Sunan al-Tirmidhī n.º (788), Sunan al-Nasā’ī (1/66) y Sunan Ibn Mājah n.º (448).
[9357] En A: «al-Muqbirī».
[9358] En A: «nos narró Shaddād ibn ʿAbd Allāh al-Dimashqī, dijeron...».
[9359] En A: «ʿAnbasah».
[9360] En A: «y expulse el agua».
[9361] En R: «ordenó».
[9362] En A: «ʿAnbasah».
[9363] En A: «Su Mensajero».
[9364] Adición de A.
[9365] Adición de A.
[9366] Al-Musnad (4/112).
[9367] Tafsīr al-Ṭabarī (10/75).
[9368] En A: «entonces hizo wuḍū’».
[9369] Al-Musnad (4/8), Sunan Abī Dāwūd n.º (160) y Tafsīr al-Ṭabarī (10/76).
[9370] En R: «por el acto».
[9371] En A: «después de que descendió».
[9372] Al-Musnad (4/363).
[9373] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (387) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (272).
[9374] En A: «y lo que».
[9375] En A: «y dijo».
[9376] Adición de A.
[9377] En A: «el ḥadīth».
[9378] Sunan Abī Dāwūd n.º (662) y Ṣaḥīḥ Ibn Khuzaymah n.º (160).
[9379] Ṣaḥīḥ al-Bukhārī n.º (4608).
[9380] Al-Musnad (4/153), Ṣaḥīḥ Muslim n.º (234), Sunan Abī Dāwūd n.º (169) y Sunan al-Nasā’ī (1/95).
[9381] En A: «Sahl».
[9382] Al-Muwaṭṭa’ (1/32) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (244).
[9383] Tafsīr al-Ṭabarī (10/87).
[9384] En A: «cayeron».
[9385] En A: «cayeron».
[9386] En A: «cayeron».
[9387] En A: «cayeron».
[9388] Al-Musnad (4/334). Al-Haythamī dijo en al-Majmaʿ (1/224): «Sus hombres son los hombres del Ṣaḥīḥ».
[9389] Tafsīr al-Ṭabarī (10/86). Y Aḥmad lo transmitió en su Musnad (5/252) por la vía de Shamir ibn ʿAṭiyyah con ello.
[9390] En A: «y subḥān Allāh y Allāhu akbar».
[9391] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (223).
[9392] Ṣaḥīḥ Muslim n.º (224).
[9393] Musnad al-Ṭayālisī n.º (153), Sunan Abī Dāwūd n.º (59), Sunan al-Nasā’ī (1/87) y Sunan Ibn Mājah n.º (271).