La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:45] He prescrito en ella [la Tora, la justicia retributiva]: Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y con las heridas una similar. Pero si la víctima perdona [que se aplique la pena al culpable] esto le servirá de expiación. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado [por considerarlo inferior], ésos son los verdaderos ofensores.
Tafsir de Ibn Kathir
{وَكَتَبۡنَا عَلَيۡهِمۡ فِيهَآ أَنَّ ٱلنَّفۡسَ بِٱلنَّفۡسِ وَٱلۡعَيۡنَ بِٱلۡعَيۡنِ وَٱلۡأَنفَ بِٱلۡأَنفِ وَٱلۡأُذُنَ بِٱلۡأُذُنِ وَٱلسِّنَّ بِٱلسِّنِّ وَٱلۡجُرُوحَ قِصَاصٞۚ فَمَن تَصَدَّقَ بِهِۦ فَهُوَ كَفَّارَةٞ لَّهُۥۚ وَمَن لَّمۡ يَحۡكُم بِمَآ أَنزَلَ ٱللَّهُ فَأُوْلَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلظَّـٰلِمُونَ} (45)
Y esto también es de aquello por lo que se reprochó a los judíos y se les amonestó severamente,
pues en el texto explícito de la Torá tienen:
«la vida por la vida». Y, sin embargo, lo contravienen deliberadamente y por obstinación: aplican el qiṣāṣ del naḍrī contra el quraẓī, pero no aplican el qiṣāṣ del quraẓī contra el naḍrī; antes bien, se desvían hacia la diya, del mismo modo que contravinieron el juicio de la Torá, explícitamente consignado para ellos, respecto a la lapidación del adúltero muḥṣan, y se desviaron hacia lo que pactaron entre ellos: azotes, ennegrecimiento (taḥmīm) y escarnio público.
Por eso dijo allí:
{ وَمَنْ لَمْ يَحْكُمْ بِمَا أَنزلَ اللَّهُ فَأُولَئِكَ هُمُ الْكَافِرُونَ }
porque negaron el juicio de Allah intencionalmente, por obstinación y deliberación.
Y dijo aquí:
{ فَأُولَئِكَ هُمُ الظَّالِمُونَ }
porque no hicieron justicia al oprimido frente al opresor en el asunto en el que Allah ordenó la equidad y la igualdad entre todos; así, contravinieron, cometieron injusticia y unos transgredieron contra otros.
[9873]
Y dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Yaḥyā ibn Ādam; nos narró Ibn al-Mubārak; de Yūnus ibn Yazīd; de Abū ʿAlī ibn Yazīd —hermano de Yūnus ibn Yazīd—; de al-Zuhrī; de Anas ibn Mālik:
que el Mensajero de Allah ﷺ la recitó:
{ وَكَتَبْنَا عَلَيْهِمْ فِيهَا أَنَّ النَّفْسَ بِالنَّفْسِ وَالْعَيْنَ بِالْعَيْنِ }
poniendo «al-nafs» en acusativo y «al-ʿayn» en nominativo.
Y así lo transmitieron también Abū Dāwūd, al-Tirmidhī y al-Ḥākim en su Mustadrak, por la vía de ʿAbd Allāh ibn al-Mubārak.
[9874] Y dijo al-Tirmidhī: «ḥasan gharīb».
Y dijo al-Bujārī:
Ibn al-Mubārak se singularizó con este ḥadīṯ.
[9875]
Muchos de los uṣūlīes y juristas han inferido de esta aleya —quienes sostuvieron que la ley (šarʿ) de quienes nos precedieron es ley para nosotros, si se transmite como aprobada y no ha sido abrogada, tal como es lo conocido de la mayoría, y tal como lo transmitió el šayj Abū Isḥāq al-Isfarāyīnī como texto de al-Šāfiʿī y de la mayoría de los compañeros—, pues el dictamen entre nosotros concuerda con ella en las lesiones (jināyāt) según todos los imames.
Y dijo al-Ḥasan al-Baṣrī:
«Es para ellos y para la gente en general». Lo transmitió Ibn Abī Ḥātim.
Y el šayj Abū Zakariyyā al-Nawawī ha mencionado en esta cuestión tres posturas, la tercera de las cuales es:
que la ley de Ibrāhīm es prueba (ḥuŷŷa) a diferencia de otras; y consideró más correcto, entre ellas, que no tiene fuerza probatoria. Y el šayj Abū Isḥāq al-Isfarāyīnī transmitió como opiniones de al-Šāfiʿī y dio preferencia a que es prueba según la mayoría de nuestros compañeros. Y Allah sabe más.
Y el Imām Abū Naṣr ibn al-Ṣabbāġ —que Allah tenga misericordia de él— ha transmitido en su libro «al-Šāmil» el consenso de los sabios sobre la argumentación con esta aleya conforme a lo que indica. Y todos los imames han argumentado que el hombre es ejecutado por la mujer, por la generalidad de esta noble aleya.
Y asimismo ha llegado en el ḥadīṯ que transmitieron al-Nasāʾī y otros:
que el Mensajero de Allah ﷺ escribió en el escrito de ʿAmr ibn Ḥazm:
«que el hombre es ejecutado por la mujer».
Y en el otro ḥadīṯ:
«Los musulmanes son equivalentes en sus sangres».
[9876] Y esta es la opinión de la mayoría de los sabios.
Y de Amīr al-Muʾminīn ʿAlī ibn Abī Ṭālib: que si el hombre mata a la mujer, no se le da muerte por ella, salvo que su walī entregue a sus herederos la mitad de la diya; porque su diya es la mitad de la diya del hombre. A ello fue Aḥmad en una de sus transmisiones [de él].
[9877] Y se ha transmitido
[9878][esto]
[9879] de al-Ḥasan [al-Baṣrī] [9880] y de ʿAṭāʾ, y de ʿUṯmān al-Battī, y una transmisión de Aḥmad
[9881][en ello]
[9882] que si el hombre mata a la mujer, no se le da muerte por ella, sino que es obligatoria
[9883] su diya.
Y así argumentó Abū Ḥanīfa —que Allah, Altísimo, tenga misericordia de él—, por la generalidad de esta aleya, que el musulmán es ejecutado por el kāfir ḏimmī, y que el libre es ejecutado por el esclavo. La mayoría discrepó con él en ambas.
En los dos Ṣaḥīḥ, de Amīr al-Muʾminīn ʿAlī —que Allah esté complacido con él—, dijo:
Dijo el Mensajero de Allah ﷺ:
«No se mata a un musulmán por un kāfir».
[9884] En cuanto al esclavo, hay de los salaf múltiples
[9885] relatos: que no aplicaban el qiṣāṣ del esclavo contra el libre, ni mataban a un libre por un esclavo. Y han llegado sobre ello ḥadīṯes que no son auténticos. Al-Šāfiʿī transmitió el consenso en contra de la opinión de los ḥanafíes en ello; pero de ello no se sigue la invalidez de su opinión sino con una prueba que especifique la noble aleya.
Y lo que dijo
[9886] Ibn al-Ṣabbāġ, acerca de argumentar con esta noble aleya, lo refuerza el ḥadīṯ firme al respecto, como dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Muḥammad ibn Abī ʿAdī; nos narró Ḥumayd,
de Anas ibn Mālik:
que al-Rubayyiʿ, tía paterna de Anas, quebró el incisivo (ṯaniyya) de una muchacha esclava; pidieron al grupo el perdón, pero se negaron.
Entonces acudieron al Mensajero de Allah ﷺ y él dijo:
«El qiṣāṣ».
Entonces su hermano Anas ibn al-Naḍr dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! ¿Se quebrará el incisivo de fulana?
Y el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«¡Oh Anas! El Libro de Allah: el qiṣāṣ».
Dijo:
Entonces él dijo: No, por Aquel que te envió con la verdad, no se quebrará el incisivo de fulana.
Dijo:
Y el grupo quedó satisfecho, perdonaron y dejaron el qiṣāṣ.
Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«Entre los siervos de Allah hay quien, si jurase por Allah, Él se lo cumpliría».
Lo sacaron ambos en los dos Ṣaḥīḥ.
[9887] Y lo ha transmitido Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn al-Muṯannā al-Anṣārī, en el conocido fascículo de sus ḥadīṯes, de Ḥumayd, de Anas ibn Mālik: que al-Rubayyiʿ bint al-Naḍr, su tía paterna, abofeteó a una muchacha esclava y le quebró su incisivo; les ofrecieron el arš, pero se negaron; pidieron el arš y el perdón, pero se negaron; acudieron al Mensajero de Allah ﷺ y él les ordenó el qiṣāṣ.
Entonces vino su hermano Anas ibn al-Naḍr y dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! ¿Se quebrará el incisivo de al-Rubayyiʿ? Por Aquel que te envió con la verdad, no se quebrará su incisivo.
Y el Profeta ﷺ dijo:
«¡Oh Anas! El Libro de Allah: el qiṣāṣ».
Y el grupo perdonó.
Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«Entre los siervos de Allah hay quien, si jurase por Allah, Él se lo cumpliría».
Lo transmitió al-Bujārī de al-Anṣārī.
En cuanto al ḥadīṯ que transmitió Abū Dāwūd:
Nos narró Aḥmad ibn Ḥanbal; nos narró Muʿāḏ ibn Hišām; nos narró mi padre; de Qatāda; de Abū Naḍra; de ʿImrān ibn Ḥuṣayn:
que un muchacho de gente pobre cortó la oreja de un muchacho de gente rica.
Su familia acudió al Profeta ﷺ y dijeron:
¡Oh Mensajero de Allah! Somos gente pobre, y no impuso nada contra él.
Y así lo transmitió también al-Nasāʾī de Isḥāq ibn Rāhawayh, de Muʿāḏ ibn Hišām al-Dastuwāʾī, de su padre, de Qatāda, con él.
[9888] Y esta cadena es fuerte; todos sus transmisores son fiables. Con todo, es un ḥadīṯ problemático,
salvo que se diga:
que el agresor era antes de la pubertad, y entonces no hay qiṣāṣ contra él; y quizá se asumió el arš de lo que disminuyó del muchacho de los ricos a cargo de los pobres, o se les pidió que lo perdonaran.
Y Su dicho —Altísimo sea—:
{ وَالْجُرُوحَ قِصَاصٌ }
Dijo ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
se mata la vida por la vida, se vacía el ojo por el ojo, se corta la nariz por la nariz, se arranca el diente por el diente, y se aplica el qiṣāṣ de las heridas por las heridas.
Así, en ello son iguales los libres de los musulmanes [en ello] [9889] entre sí, sus hombres y sus mujeres, cuando es intencional en la vida y en lo inferior a la vida; y son iguales en ello los esclavos, sus hombres y sus mujeres, entre sí, cuando es intencional, en la vida y en lo inferior a la vida. Lo transmitieron Ibn Ŷarīr
[9890] y Ibn Abī Ḥātim.
Regla importante:
Las heridas a veces están en una articulación (mafṣil), y entonces el qiṣāṣ es obligatorio por consenso, como el corte de la mano, la pierna, la palma, el pie y similares.
Pero si las heridas
[9891] no están en una articulación sino en un hueso, Mālik —que Allah tenga misericordia de él— dijo:
hay qiṣāṣ en ello, excepto en el muslo y lo semejante, porque es temible y peligroso.
Y Abū Ḥanīfa y sus dos compañeros dijeron:
no es obligatorio el qiṣāṣ en nada de los huesos
[9892] excepto en el diente.
Y al-Šāfiʿī dijo:
no es obligatorio el qiṣāṣ en nada de los huesos en absoluto; y se ha transmitido de ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb y de Ibn ʿAbbās. Y así lo sostienen ʿAṭāʾ, al-Šaʿbī, al-Ḥasan al-Baṣrī, al-Zuhrī, Ibrāhīm al-Naḫaʿī y ʿUmar ibn ʿAbd al-ʿAzīz. A ello fue Sufyān al-Ṯawrī y al-Layṯ ibn Saʿd. Y es lo conocido del madhhab del Imām Aḥmad.
Y Abū Ḥanīfa —que Allah tenga misericordia de él— argumentó con el ḥadīṯ de al-Rubayyiʿ bint al-Naḍr para su madhhab: que no hay qiṣāṣ en un hueso excepto en el diente. Pero el ḥadīṯ de al-Rubayyiʿ no es prueba en ello,
pues llegó con la expresión:
«quebró el incisivo (ṯaniyya) de una muchacha esclava»;
y es posible que se hubiera
[9893] caído sin quebrarse, y entonces el qiṣāṣ sería obligatorio —en tal caso— por consenso.
Y completaron la argumentación con lo que transmitió Ibn Māŷa, por la vía de Abū Bakr ibn ʿAyyāš, de Dahṯam
[9894] ibn Qurrān, de Nimrān ibn Ŷāriya, de su padre Ŷāriya ibn Ẓafar al-Ḥanafī:
que un hombre golpeó a otro en su antebrazo con una espada, fuera de la articulación, y se lo cortó. Entonces pidió auxilio al Profeta ﷺ, y él le ordenó la diya.
El hombre dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! Quiero el qiṣāṣ.
Y él dijo:
«Toma la diya; que Allah te bendiga en ella».
Y no falló a su favor con el qiṣāṣ.
[9895]
Y dijo el šayj Abū ʿUmar ibn ʿAbd al-Barr:
este ḥadīṯ no tiene sino esta cadena; y Dahṯam
[9896] ibn Qurrān al-ʿUklī es un beduino débil, cuyo ḥadīṯ no es de aquello con lo que se argumenta; y Nimrān ibn Ŷāriya es también un beduino débil; y su padre Ŷāriya ibn Ẓafar es mencionado entre los compañeros.
[9897]
Luego dijeron:
no es lícito aplicar el qiṣāṣ por una herida hasta que la herida del lesionado cicatrice; pues si se aplica el qiṣāṣ antes de la cicatrización y luego su herida aumenta, no tiene derecho a nada.
La prueba de ello es lo que transmitió el Imām Aḥmad:
Nos narró Yaʿqūb; nos narró mi padre; de Muḥammad ibn Isḥāq; y mencionó un ḥadīṯ.
Dijo Ibn Isḥāq:
Y mencionó ʿAmr
[9898] ibn Šuʿayb, de su padre, de su abuelo:
que un hombre hirió a otro con un cuerno en su rodilla.
Vino al Profeta ﷺ y dijo:
Concédeme el qiṣāṣ.
Y él ﷺ dijo:
«No te apresures hasta que sane tu herida».
Pero el hombre se negó sino a que se le aplicase el qiṣāṣ; y el Mensajero de Allah ﷺ se lo aplicó contra él.
Dijo:
Entonces el que pidió el qiṣāṣ quedó cojo, y el otro sanó.
El que pidió el qiṣāṣ volvió al Mensajero de Allah ﷺ y le dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! He quedado cojo y mi compañero ha sanado.
Él dijo:
«Te lo prohibí y me desobedeciste; que Allah te aleje, y tu cojera queda anulada».
Luego el Mensajero de Allah ﷺ prohibió que se aplicase el qiṣāṣ por una herida hasta que su dueño sane.
Aḥmad se singularizó con él.
[9899]
Cuestión:
Si el lesionado aplicase el qiṣāṣ contra el agresor y este muriese a causa del qiṣāṣ, entonces no hay nada contra él según Mālik, al-Šāfiʿī y Aḥmad ibn Ḥanbal; y es la opinión de la mayoría de los compañeros, los tābiʿūn y otros.
Y Abū Ḥanīfa dijo:
la diya es obligatoria sobre los bienes del que aplicó el qiṣāṣ.
Y ʿĀmir al-Šaʿbī, ʿAṭāʾ, Ṭāwūs, ʿAmr ibn Dīnār, al-Ḥāriṯ al-ʿUklī, Ibn Abī Laylā, Ḥammād ibn Abī Sulaymān, al-Zuhrī y al-Ṯawrī dijeron:
la diya es obligatoria sobre la ʿāqila del beneficiario del qiṣāṣ.
Y Ibn Masʿūd, Ibrāhīm al-Naḫaʿī, al-Ḥakam ibn ʿUtayba
[9900] y ʿUṯmān al-Battī dijeron:
se descuenta al beneficiario del qiṣāṣ el equivalente de esa herida, y el resto es obligatorio sobre sus bienes.
Y su dicho:
{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
Dijo ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
esto es: quien lo perdona y hace caridad con ello, es expiación para el reclamado y recompensa para el reclamante.
Y dijo Sufyān al-Ṯawrī, de ʿAṭāʾ ibn al-Sāʾib, de Saʿīd ibn Ŷubayr,
de Ibn ʿAbbās:
{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
dijo: expiación para el que hiere, y la recompensa del herido
[9901] corre a cargo de Allah —Glorificado y Altísimo—.
Lo transmitió Ibn Abī Ḥātim.
Luego dijo:
Y se transmitió de Ḫayṯama ibn ʿAbd al-Raḥmān, Muŷāhid, e Ibrāhīm —en una de sus dos opiniones—, ʿĀmir al-Šaʿbī y Ŷābir ibn Zayd, conforme a ese segundo enfoque.
Luego dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Ḥammād ibn Zāḏān; nos narró Ḥarmī —es decir, Ibn ʿUmāra—; nos narró Šuʿba, de ʿUmāra —es decir, Ibn Abī Ḥafṣa—, de un hombre, de Ŷābir ibn ʿAbd Allāh, acerca de la palabra de Allah —Glorificado y Altísimo—
[9902]{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
dijo: para el herido.
Y lo transmitió de al-Ḥasan al-Baṣrī, e Ibrāhīm al-Naḫaʿī —en una de sus dos opiniones—, y Abū Isḥāq al-Hamdānī, de manera semejante.
E Ibn Ŷarīr lo transmitió de ʿĀmir al-Šaʿbī y Qatāda, de forma similar.
Y dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Yūnus ibn Ḥabīb; nos narró Abū Dāwūd al-Ṭayālisī; nos narró Šuʿba, de Qays —es decir, Ibn Muslim—,
dijo:
Oí a Ṭāriq ibn Šihāb relatar, de al-Hayṯam Abī
[9903] al-ʿAryān al-Naḫaʿī, que dijo:
Vi a ʿAbd Allāh ibn ʿAmr junto a Muʿāwiya, rojizo, parecido a los mawālī. Le pregunté sobre la palabra de Allah [Glorificado y Altísimo] [9904]{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
y dijo:
se le derriban de sus pecados en la medida de lo que haya dado en caridad.
Y así lo transmitió Sufyān al-Ṯawrī de Qays ibn Muslim. Y asimismo lo transmitió Ibn Ŷarīr por la vía de Sufyān y de Šuʿba.
Y dijo Ibn Mardūyah:
Me narró Muḥammad ibn ʿAlī; nos narró ʿAbd al-Raḥīm ibn Muḥammad al-Muŷāšiʿī; nos narró Muḥammad ibn Aḥmad ibn al-Ḥaŷŷāŷ al-Mahrī; nos narró Yaḥyā ibn Sulaymān al-Ŷuʿfī; nos narró Muʿallā —es decir, Ibn Hilāl
[9905]— que oyó a Abān ibn Taġlib, de Abī al-ʿAryān al-Hayṯam ibn al-Aswad, de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr —y de Abān ibn Taġlib, de al-Šaʿbī—,
de un hombre de los Anṣār, del Profeta ﷺ, acerca de Su dicho:
{ فَمَنْ تَصَدَّقَ بِهِ فَهُوَ كَفَّارَةٌ لَهُ }
dijo:
es aquel a quien se le quiebra un diente, o se le corta una mano, o se le corta algo
[9906] de él, o es herido en su cuerpo y perdona eso.
Dijo: entonces se le rebaja en la medida de sus faltas: si fue un cuarto de la diya, entonces un cuarto de sus faltas; si fue un tercio, entonces un tercio de sus faltas; y si fue la diya completa, se le rebajan sus faltas de igual modo.
[9907]
Luego dijo
[9908] Ibn Ŷarīr:
Nos narró Zakariyyā ibn Yaḥyā ibn Abī Zāʾida; nos narró Ibn Fuḍayl, de Yūnus ibn Abī Isḥāq,
de Abū al-Safar, que dijo:
Un hombre de Qurayš empujó a un hombre de los Anṣār y se le desmenuzó su incisivo. El anṣārī lo elevó a Muʿāwiya.
Cuando el hombre insistió contra él, dijo:
Tú y tu adversario.
Y Abū al-Dardāʾ estaba junto a Muʿāwiya.
Abū al-Dardāʾ dijo:
Oí al Mensajero de Allah ﷺ decir:
«No hay musulmán que sea afectado en algo de su cuerpo y lo done, sino que Allah lo eleva con ello un grado y le borra con ello un pecado».
El anṣārī dijo:
¿Tú lo oíste del Mensajero de Allah ﷺ?
Él dijo:
Lo oyeron mis oídos y lo comprendió mi corazón.
Entonces dejó libre al qurayší.
Muʿāwiya dijo:
Ordenad que se le dé dinero.
Así lo transmitió Ibn Ŷarīr.
[9909] Y lo transmitió el Imām Aḥmad, diciendo:
Nos narró Wakīʿ; nos narró Yūnus ibn Abī Isḥāq,
de Abū al-Safar, que dijo:
Un hombre de Qurayš quebró el diente de un hombre de los Anṣār, y este pidió auxilio contra él ante Muʿāwiya.
El qurayší dijo:
¿Acaso este ha desmenuzado mi diente?
Muʿāwiya dijo:
Lo satisfaremos.
Pero el anṣārī insistió.
Muʿāwiya dijo:
Tú con tu adversario.
Y Abū al-Dardāʾ estaba sentado.
Abū al-Dardāʾ dijo:
Oí al Mensajero de Allah ﷺ decir:
«No hay musulmán que sea afectado en algo en
[9910] su cuerpo y lo dé en caridad, sino que Allah lo eleva con ello un grado o le borra con ello un pecado».
El anṣārī dijo:
En cuanto a mí —es decir—, he perdonado.
Y así lo transmitió al-Tirmidhī por la vía de Ibn al-Mubārak, e Ibn Māŷa por la vía de Wakīʿ; ambos de Yūnus ibn Abī Isḥāq, con él.
[9911] Luego dijo al-Tirmidhī:
«Gharīb; no lo conocemos sino por esta vía, y no conozco para Abū al-Safar audición de Abū al-Dardāʾ».
Y dijo [Abū Bakr] [9912] ibn Mardūyah:
Nos narró Daʿlaŷ ibn Aḥmad; nos narró Muḥammad ibn ʿAlī ibn Zayd; nos narró Saʿīd ibn Manṣūr; nos narró Sufyān, de ʿImrān ibn Ẓubyān, de ʿAdī ibn Ṯābit:
que un hombre destrozó la boca de otro, en tiempos de Muʿāwiya —que Allah esté complacido con él—. Se le dio una diya, pero se negó sino a aplicar el qiṣāṣ. Se le dieron dos diyas, pero se negó. Se le dieron tres, pero se negó.
Entonces un hombre de los compañeros del Mensajero de Allah ﷺ relató que el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«Quien haga caridad con una sangre o con algo inferior a ella, es expiación para él desde el día en que nació hasta el día en que muera».
[9913][9914]
Y dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Surayŷ ibn al-Nuʿmān; nos narró Hušaym, de al-Muġīra, de al-Šaʿbī:
que ʿUbāda ibn al-Ṣāmit dijo:
Oí al Mensajero de Allah ﷺ decir:
«No hay hombre que reciba una herida en
[9915] su cuerpo y haga caridad con ella, sino que Allah le expía en la misma medida de lo que haya dado en caridad».
Y lo transmitió al-Nasāʾī, de ʿAlī ibn Ḥuŷr, de Ŷarīr ibn ʿAbd al-Ḥamīd; y lo transmitió Ibn Ŷarīr, de Maḥmūd ibn Ḫidāš, de Hušaym; ambos de al-Muġīra, con él.
[9916]
Y dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Yaḥyā ibn Saʿīd al-Qaṭṭān, de Muŷālid, de ʿĀmir, de al-Muḥarrar ibn Abī Hurayra,
de un hombre de los compañeros del Profeta ﷺ, que dijo:
«Quien sea afectado en algo de su cuerpo y lo deje por Allah, será expiación para él».
[9917]
Y Su dicho:
{ وَمَنْ لَمْ يَحْكُمْ بِمَا أَنزلَ اللَّهُ فَأُولَئِكَ هُمُ الظَّالِمُونَ }
Ya se ha mencionado de Ṭāwūs y ʿAṭāʾ que dijeron: kufr menor que kufr, ẓulm menor que ẓulm, y fisq menor que fisq.
/خ44
Notas y Referencias
[9873] En A: «y transgredieron unos contra otros».
[9874] Al-Musnad (3/215), y Sunan Abī Dāwūd con el n.º (3977), y Sunan al-Tirmidhī con el n.º (2929).
[9875] En A: «se singularizó con él Ibn al-Mubārak».
[9876] Se transmitió del ḥadīṯ de ʿAbd Allāh ibn ʿAbbās: lo sacó Ibn Māŷa en al-Sunan con el n.º (2683), por la vía de Sulaymān, de su padre, de Ḥanaš, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās. Y al-Būṣīrī dijo en al-Zawāʾid (2/353): «Esta cadena es débil por la debilidad de Ḥanaš, cuyo nombre es Ḥusayn ibn Qays». Y se transmitió del ḥadīṯ de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr ibn al-ʿĀṣ: lo sacó Abū Dāwūd en al-Sunan con el n.º (4531), por la vía de Yaḥyā, de ʿAmr ibn Šuʿayb, de su padre, de su abuelo.
[9877] Adición de R, A.
[9878] En R: «y se relata».
[9879] Adición de R, A.
[9880] Adición de R, A.
[9881] En R, A: «y de Aḥmad, una transmisión».
[9882] Adición de A.
[9883] En R: «y es obligatoria», y en A: «es obligatorio».
[9884] Ṣaḥīḥ al-Bujārī con el n.º (6903).
[9885] En D: «en él».
[9886] En R: «lo que dijo».
[9887] Al-Musnad (3/128), Ṣaḥīḥ al-Bujārī con el n.º (6894), y Ṣaḥīḥ Muslim con el n.º (1675).
[9888] Sunan Abī Dāwūd con el n.º (4590), y al-Sunan al-Kubrā de al-Nasāʾī con el n.º (6953).
[9889] Adición de A.
[9890] En D: «Ŷurayŷ».
[9891] En R: «no sea la herida».
[9892] En A: «los huesos en absoluto».
[9893] En R: «sea».
[9894] En A: «Duhaym».
[9895] Sunan Ibn Māŷa con el n.º (2636).
[9896] En A: «Duhaym».
[9897] Al-Istiḏkār (25/287).
[9898] En R: «y mencionó de ʿAmr».
[9899] Al-Musnad (2/217).
[9900] En R, A: «ʿUyayna».
[9901] En R: «para el herido».
[9902] En A: «Altísimo».
[9903] En H, R: «Ibn». Lo establecido es según al-Ṭabarī.
[9904] Adición de A.
[9905] En R: «Bilāl».
[9906] En A: «la derecha».
[9907] Y lo transmitió al-Daylamī en Musnad al-Firdaws (3/153), por la vía de Yaḥyā ibn Salām, de su padre, de al-Muʿallā, de Abān ibn Taġlib, de al-Šaʿbī; y de al-ʿAryān ibn al-Hayṯam, de su padre, de Ibn ʿUmar, elevado (marfūʿ).
[9908] En A: «y dijo».
[9909] Tafsīr al-Ṭabarī (10/364).
[9910] En R: «de».
[9911] Al-Musnad (6/448), Sunan al-Tirmidhī con el n.º (1393), y Sunan Ibn Māŷa con el n.º (2693).
[9912] Adición de R.
[9913] En R: «de».
[9914] Lo transmitió Saʿīd ibn Manṣūr en al-Sunan con el n.º (762); y lo transmitió Abū Yaʿlā en su Musnad (12/284); y al-Ṭabarī en su Tafsīr (10/368), por la vía de ʿImrān ibn Ẓubyān, con él. Dijo al-Hayṯamī en al-Maŷmaʿ (6/302): «Sus transmisores son los del Ṣaḥīḥ, excepto ʿImrān ibn Ẓubyān; Ibn Ḥibbān lo consideró fiable, pero en él hay debilidad».
[9915] En R: «en».
[9916] Al-Musnad (5/316), al-Sunan al-Kubrā de al-Nasāʾī con el n.º (11146), y Tafsīr al-Ṭabarī (10/364).
[9917] Al-Musnad (5/412). Y al-Hayṯamī dijo en al-Maŷmaʿ (6/302): «en él está Muŷālid, y se mezcló (iḫtalaṭa)».