La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:26] Dijo [Dios a Moisés]: "Les estará prohibida [la entrada en Tierra Santa]. Vagarán por la tierra durante cuarenta años. No te aflijas por la gente perversa".
Tafsir de Ibn Kathir
{قَالَ فَإِنَّهَا مُحَرَّمَةٌ عَلَيۡهِمۡۛ أَرۡبَعِينَ سَنَةٗۛ يَتِيهُونَ فِي ٱلۡأَرۡضِۚ فَلَا تَأۡسَ عَلَى ٱلۡقَوۡمِ ٱلۡفَٰسِقِينَ} (26)
Y Su dicho —Exaltado sea—: [ قَالَ ] [9566]فَإِنَّهَا مُحَرَّمَةٌ عَلَيْهِمْ أَرْبَعِينَ سَنَةً يَتِيهُونَ فِي الأرْضِ [ فَلا تَأْسَ عَلَى الْقَوْمِ الْفَاسِقِينَ ] [9567]}
Cuando Mūsā —la paz sea con él— invocó contra ellos, al rehusar éstos el yihād, Allah decretó sobre ellos la prohibición, por decreto (qadaran), de entrar en ella durante cuarenta años; y cayeron en el Tīh, caminando sin cesar, sin hallar guía para salir de él. En él ocurrieron asuntos asombrosos y numerosos prodigios: el que se les diera sombra con las nubes (al-ghamām) y el que se hiciera descender sobre ellos el maná (al-mann) y las codornices (as-salwā); y el que se hiciera brotar agua corriente de una roca dura que llevaban con ellos sobre una montura; y cuando Mūsā la golpeaba con su vara, de aquella piedra manaban doce
[9568][9569] fuentes, fluyendo para cada tribu una fuente; y otras señales de entre los milagros con los que Allah apoyó a Mūsā ibn ʿImrān. Allí fue revelada la Tawrāt, se les legislaron las normas, y se confeccionó la Cúpula del Pacto (Qubbat al-ʿAhd),
y se dice que se la llama:
Qubbat az-Zamān.
Dijo Yazīd ibn Hārūn, de Aṣbagh ibn Zayd
[9570] de al-Qāsim ibn Abī Ayyūb,
de Saʿīd ibn Jubayr:
Pregunté a Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho:
{ فَإِنَّهَا[9571]مُحَرَّمَةٌ عَلَيْهِمْ أَرْبَعِينَ سَنَةً يَتِيهُونَ فِي الأرْضِ } el versículo.
Dijo:
Así, vagaron por la tierra cuarenta años: cada día amanecían caminando, sin tener asentamiento; luego se les dio sombra con las nubes en el Tīh y se hizo descender sobre ellos el maná y las codornices. Esto es un fragmento del hadiz de «al-Futūn». Después ocurrió el fallecimiento de Hārūn —la paz sea con él—; y tras él, al cabo de tres años, murió Mūsā al-Kalīm —la paz sea con él—. Y Allah estableció entre ellos a «Yūshaʿ ibn Nūn»,
la paz sea con él, como profeta y sucesor de Mūsā ibn ʿImrān. Y la mayoría de los Banū Isrāʾīl murieron allí durante ese período.
Y se dice:
que no quedó de ellos nadie salvo «Yūshaʿ» y «Kālib».
A partir de aquí, algunos exégetas dijeron respecto a Su dicho:
{ قَالَ فَإِنَّهَا مُحَرَّمَةٌ عَلَيْهِمْ }
que aquí hay una pausa completa (waqf tāmm);
y Su dicho:
{ أَرْبَعِينَ سَنَةً }
queda en acusativo por Su dicho:
{ يَتِيهُونَ فِي الأرْضِ }.
Cuando concluyó el plazo, «Yūshaʿ ibn Nūn» —la paz sea con él— salió con ellos, o con quienes quedaban de ellos y con el resto de los Banū Isrāʾīl de la segunda generación, y se dirigió
[9572] con ellos a Bayt al-Maqdis y la sitió. Su conquista tuvo lugar un viernes después del ʿaṣr. Cuando el sol se aproximaba a la puesta y temió que les alcanzara el sábado, dijo
[9573]: «Tú estás sometido a una orden y yo estoy sometido a una orden. ¡Oh Allah, deténlo para mí!». Y Allah —Exaltado sea— lo detuvo hasta que la conquistó.
Y Allah ordenó a «Yūshaʿ ibn Nūn» que ordenara a los Banū Isrāʾīl, cuando entraran en Bayt al-Maqdis, que entraran por su puerta postrándose,
diciendo:
ḥiṭṭa,
es decir:
quita de nosotros nuestros pecados. Pero alteraron lo que se les ordenó y entraron
[9574] arrastrándose sobre sus posaderas,
diciendo:
ḥabba fī shaʿra.
Todo esto ya ha sido expuesto en Sūrat al-Baqara.
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró mi padre; nos narró Muḥammad ibn Abī ʿUmar al-ʿAdanī; nos narró Sufyān, de Abī Saʿīd, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho:
{ فَإِنَّهَا مُحَرَّمَةٌ عَلَيْهِمْ أَرْبَعِينَ سَنَةً يَتِيهُونَ فِي الأرْضِ }
Dijo: Vagaron cuarenta años; y perecieron Mūsā y Hārūn en el Tīh, y todo aquel que había sobrepasado los cuarenta años. Cuando pasaron los cuarenta años, «Yūshaʿ ibn Nūn» los levantó,
y él fue quien asumió el asunto tras Mūsā, y él fue quien la conquistó.
Y a él se le dijo: «Hoy es viernes». Entonces se dispusieron a conquistarla, y el sol se acercó
[9575] a la puesta; temió que, si entraba la noche del sábado, observarían el sábado.
Entonces llamó al sol: «Yo estoy sometido a una orden y tú estás sometido a una orden». Y se detuvo hasta que la conquistó.
Y halló en ella riquezas como jamás se había visto. Las acercaron al fuego, pero éste no vino. Dijo: «Entre vosotros hay ghulūl». Entonces convocó a los jefes de las tribus, que eran doce hombres, y les tomó juramento; y la mano de uno de ellos se pegó a su mano.
Dijo: «El ghulūl está contigo». Lo apartó, y éste sacó una cabeza de vaca de oro, con dos ojos de rubí y dientes de perla. La puso junto con la ofrenda, y el fuego vino y la consumió.
Este relato tiene un testimonio en el Ṣaḥīḥ.
Ibn Jarīr prefirió que Su dicho:
{ فَإِنَّهَا مُحَرَّمَةٌ عَلَيْهِمْ }
sea el عامل (ʿāmil) de «cuarenta años», y que permanecieron sin entrar en ella cuarenta años, mientras vagaban por el desierto sin hallar el rumbo.
Dijo:
Luego salieron con Mūsā —la paz sea con él— y con él conquistaron Bayt al-Maqdis.
Después argumentó para ello diciendo:
por el consenso de los sabios de las noticias de los antiguos, que
[9576]ʿŪj ibn ʿUnuq
«lo mató Mūsā —la paz sea con él—».
Dijo:
Si lo hubiera matado antes del Tīh, los Banū Isrāʾīl no habrían temido a los ʿAmālīq; esto indica que fue después del Tīh.
Dijo:
Y acordaron que «Balʿām ibn Bāʿūrā» ayudó a los tiranos (al-jabbārīn) suplicando contra Mūsā.
Dijo:
Y eso no fue sino después del Tīh, pues antes del Tīh no temían a Mūsā y a su pueblo. Ésta es su inferencia.
Luego dijo:
Nos narró Abū Kurayb; nos narró Ibn ʿAṭiyya; nos narró Qays, de Abī Isḥāq, de Saʿīd ibn Jubayr,
de Ibn ʿAbbās, quien dijo:
La vara de Mūsā medía diez codos; su salto, diez codos; su estatura, diez codos. Saltó y alcanzó el talón de «ʿŪj» y lo mató; y fue un puente para la gente del Nilo durante un año.
[9577]
También se روایت (ruwiyā) de Muḥammad ibn Bashshār: nos narró Muʾammal; nos narró Sufyān, de Abī Isḥāq,
de Nawf al-Bikālī, quien dijo:
El lecho de «ʿŪj» era de ochocientos
[9578] codos. La estatura de Mūsā era de diez codos; su vara, de diez codos; y saltó hacia el cielo diez codos. Golpeó a «ʿŪj» y alcanzó su talón; cayó muerto, y fue un puente para que la gente pasara sobre él.
[9579]
Y Su dicho —Exaltado sea—:
{ فَلا تَأْسَ عَلَى الْقَوْمِ الْفَاسِقِينَ }
es un consuelo para Mūsā —la paz sea con él— respecto de ellos;
es decir:
no te apenes ni te entristezcas por ellos, pues cualquier cosa que
[9580] se haya decretado sobre ellos, la merecen.
Esta historia incluyó la reprensión a los judíos y la exposición de sus infamias: su oposición a Allah y a Su Mensajero, y su desistimiento de obedecerlos en aquello que
[9581][9582] les ordenó del yihād. Sus almas se debilitaron para soportar a los enemigos, enfrentarlos y combatirlos, pese a que entre ellos se hallaba el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, Su Kalīm y Su escogido de entre Su creación en aquel tiempo, y él les prometía la victoria y el triunfo sobre sus enemigos.
Y esto, cuando habían presenciado lo que Allah hizo caer sobre su enemigo Firʿawn de castigo, escarmiento y ahogamiento —a él y a sus tropas— en el mar, mientras ellos miraban, para que sus ojos se aquietaran con ello, y sin que el pacto fuera antiguo; luego rehúsan combatir a
[9583] los habitantes de una ciudad que, en comparación con las tierras de Egipto, no equivale ni a una décima parte de una décima parte en número de habitantes y pertrechos.
Así quedaron manifiestas
[9584] las vilezas de su proceder para propios y extraños, y quedaron expuestos con una ignominia que no cubre la noche ni vela la cola (adh-dhayl). Y esto, mientras en su ignorancia andan a ciegas, y en su extravío se agitan, siendo los más aborrecidos para Allah y Sus enemigos.
Y aun así dicen:
{ نَحْنُ أَبْنَاءُ اللَّهِ وَأَحِبَّاؤُهُ }
[al-Māʾida: 18].
¡Que Allah afee sus rostros, de los cuales fueron transformados los cerdos y los monos, y les imponga una maldición que los acompañe hasta el Fuego de combustible, y decrete para ellos en él la perpetuidad eterna! Y ciertamente lo ha hecho —y a Él la alabanza— de entre
[9586] toda la existencia.
Notas y Referencias
[9566] Adición de A.
[9567] Adición de R; y en H: «el versículo».
[9568] En R: «tutḥamal».
[9569] En R y A: «ithnā ʿashar».
[9570] En R y A: «Yazīd».
[9571] En R y H: «innahā»; y lo correcto es lo que hemos establecido.
[9572] En A: «yaqṣid».
[9573] En A: «fa-qāla».
[9574] En A: «wa-dakhalū».
[9575] En A: «wa-qarubat».
[9576] En R: «wa-an».
[9577] En A: «años».
[9578] En R y A: «trescientos».
[9579] El hadiz de ʿŪj ibn ʿUnuq es un hadiz largo y falso; no es auténtico lo que se menciona acerca de sus descripciones. El imām Ibn al-Qayyim —que Allah tenga misericordia de él— habló de ello en al-Manār al-Munīf (p. 76) de manera suficiente.
[9580] En A: «fīmā».
[9581] En R: «fī alladhī».
[9582] En A: «les ordenó a ambos».
[9583] En A: «muʿāmala».
[9584] En R: «y quedaron manifiestas».
[9585] En A: «min».
[9586] En A: «fī».