El Perdonador
غافر GhafirVersículo (Español)
[40:51] Les daré Mi socorro a Mis Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también en el Día del Juicio, cuando comparezcan los [ángeles] testigos.
Tafsir de Ibn Kathir
{إِنَّا لَنَنصُرُ رُسُلَنَا وَٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ فِي ٱلۡحَيَوٰةِ ٱلدُّنۡيَا وَيَوۡمَ يَقُومُ ٱلۡأَشۡهَٰدُ} (51)
Abū Ŷa‘far Ibn Ŷarīr —que Allah tenga misericordia de él— mencionó, a propósito de la palabra del Altísimo:
{ إِنَّا لَنَنْصُرُ رُسُلَنَا وَالَّذِينَ آمَنُوا فِي الْحَيَاةِ الدُّنْيَا }
una cuestión, diciendo: se sabe que a algunos profetas —sobre ellos la oración y la paz— su pueblo los mató por completo, como a Yaḥyā y Zakariyyā [25537] y a Ša‘iyā; y entre ellos hubo quien salió de en medio de los suyos, ya fuese emigrando, como Ibrāhīm [25538],
o ya fuese hacia el cielo, como ‘Īsā [25539]; entonces, ¿dónde está la victoria en la vida mundanal? Luego respondió a ello con dos respuestas [25540]
La primera:
que el enunciado haya sido expresado en forma general, pero que con él se pretenda una parte.
Dijo:
y esto es admisible en la lengua.
La segunda:
que lo pretendido por “auxilio/victoria” sea el hacerles prevalecer sobre quienes les dañaron; y ello tanto si ocurre en su presencia como en su ausencia o después de su muerte, tal como se hizo con los asesinos de Yaḥyā y Zakariyyā [25541] y de Ša‘iyā: se les dio poder, contra ellos, a enemigos suyos que los humillaron y derramaron su sangre. Y se ha mencionado que Allah tomó a Nimrūd con el prendimiento del Poderoso, del Omnipotente. En cuanto a quienes pretendieron crucificar al Mesías —sobre él la paz— de entre los judíos, Allah dio poder sobre ellos a los romanos, y los humillaron y los envilecieron, y Allah los hizo prevalecer sobre ellos. Luego, antes del Día de la Resurrección, descenderá ‘Īsā hijo de Maryam como imām justo y juez equitativo: matará al Mesías ad-Daŷŷāl y a sus tropas de entre los judíos; matará al cerdo; romperá la cruz; y abolirá la yizya, de modo que no aceptará sino el Islam. Y esta es una victoria inmensa.
Y esta es la norma de Allah en Su creación, en la antigüedad y en tiempos recientes: que auxilia a Sus siervos creyentes en la vida mundanal y les refresca los ojos respecto de quienes les dañaron. En el Ṣaḥīḥ de al-Buẖārī, de Abū Hurayra —que Allah esté complacido con él—, del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Dice Allah, Altísimo: quien se enemista con un walī Mío, ciertamente Me ha desafiado a la guerra» [25542] Y en el otro ḥadiz:
«Ciertamente, Yo tomo venganza por Mis awliyā’ como el león toma venganza en la guerra» [25543] Por ello, el Altísimo destruyó al pueblo de Nūḥ, a ‘Ād y a Zamūd, a los Compañeros de ar-Rass, al pueblo de Lūṭ y a la gente de [25544] Madyan, y a sus semejantes y pares, de entre quienes desmintieron a los mensajeros y contrariaron la verdad. Y Allah salvó de entre ellos a los creyentes, de modo que no pereció ninguno de ellos; y castigó a los incrédulos, de modo que no escapó ninguno [25545]
Dijo as-Suddī:
Allah no envió jamás a un mensajero a un pueblo y que lo mataran, ni a un grupo de creyentes que llamaran a la verdad y que fueran matados, sin que aquella generación desapareciera hasta que Allah les enviara a quien los auxiliara, reclamando en la vida mundanal la sangre de ellos a quienes les hicieron eso.
Dijo:
así, los profetas y los creyentes eran matados en la vida mundanal, y, sin embargo, en ella eran auxiliados [25546]
Y así auxilió Allah [Glorificado sea] [25547] a Su Profeta Muḥammad —Allah le bendiga y le conceda paz— y a sus Compañeros contra quien le contradecía y le hostilizaba, le desmentía y le era enemigo: hizo que su palabra fuese la más alta y que su religión fuese la manifiesta sobre todas las demás religiones. Y le ordenó emigrar de entre su gente hacia la ciudad profética (al-Madīna), y le dispuso allí auxiliares y ayudantes. Luego le concedió las espaldas de los idólatras el día de Badr: le dio la victoria sobre ellos y los abandonó a su suerte frente a él; mató a sus notables y capturó a sus jefes, conduciéndolos encadenados en grilletes; luego les concedió la gracia de aceptar el rescate de ellos. Después, al poco tiempo, abrió [para él] [25548] La Meca, y se tranquilizó su ojo con su tierra natal —siendo ésta la tierra sagrada, inviolable, noble y venerada—; y Allah la salvó por medio de él de lo que había en ella de politeísmo e incredulidad. Y le abrió el Yemen, y la Península Arábiga en su totalidad se sometió a él [25549], y la gente entró en la religión de Allah en multitudes. Luego Allah —Altísimo— lo tomó para Sí, por la inmensa dignidad que tiene ante Él. Entonces Allah estableció a sus Compañeros como califas después de él: transmitieron de él la religión de Allah y llamaron a los siervos de Allah hacia Allah. Y abrieron países, distritos rurales, regiones, ciudades, aldeas y corazones, hasta que la llamada muḥammadiana se extendió por los orientes y los occidentes de la tierra. Luego esta religión no cesará de estar en pie, auxiliada y manifiesta, hasta que llegue [25550] la Hora.
Por ello dijo el Altísimo:
{ إِنَّا لَنَنْصُرُ رُسُلَنَا وَالَّذِينَ آمَنُوا فِي الْحَيَاةِ الدُّنْيَا وَيَوْمَ يَقُومُ الأشْهَادُ }
es decir: el Día de la Resurrección, el auxilio será mayor, más grande y más sublime.
Dijo Muŷāhid:
“al-ašhād” son los ángeles.
Notas y Referencias
[25537] - (1) En ت, أ: «como Yaḥyā hijo de Zakariyyā».
[25538] - (2) En أ: «como Ibrāhīm —sobre él la paz—».
[25539] - (3) En أ: «como ‘Īsā —sobre él la paz—».
[25540] - (4) Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (24/48).
[25541] - (5) En ت: «Yaḥyā hijo de Zakariyyā».
[25542] - (6) Ṣaḥīḥ de al-Buẖārī, n.º (6502).
[25543] - (7) No lo he encontrado con esta formulación; y Abū Nu‘aym lo transmitió en al-Ḥilya (1/11) como dicho detenido (mawqūf) de Ibn ‘Abbās: «Y Yo soy Quien toma venganza por Mis awliyā’ el Día de la Resurrección».
[25544] - (8) En أ: «y los Compañeros».
[25545] - (9) En س: «uno».
[25546] - (10) En ت, س: «y eran».
[25547] - (1) Adición de أ.
[25548] - (2) Adición de ت; y en أ: «sobre ellos».
[25549] - (3) En ت: «islas».
[25550] - (4) En ت: «día».