4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 38

Versículo (Español)

[4:38] También para los que hacen caridad solo para ser vistos por la gente, y no creen [de corazón] en Dios ni en el Día del Juicio Final. ¡Quien tome al demonio por compañero, qué pésimo es su consejero!

Tafsir de Ibn Kathir

{Y quienes gastan sus bienes para ser vistos por la gente, y no creen en Allah ni en el Último Día. Y a quien Satanás tenga por compañero, ¡qué mal compañero!} (38) Dice el Altísimo, censurando a quienes son avaros con sus bienes y no los gastan en aquello que Allah les ha ordenado —como la piedad filial con los padres, el buen trato a los parientes, a los huérfanos y a los pobres, al vecino pariente, al vecino extraño, al compañero de lado, al viajero, y a los esclavos que poseen vuestras diestras—, y no entregan en ellos el derecho de Allah, y además ordenan a la gente la avaricia. Y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «¿Y qué enfermedad es más incurable que la avaricia?». Y dijo: «Guardaos de la codicia, pues ella destruyó a quienes os precedieron: les ordenó la ruptura de los lazos y los rompieron; y les ordenó la depravación y se entregaron a ella» [7491]

Y Su dicho: {Y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor} El avaro es ingrato ante la gracia de Allah sobre él: no se manifiesta en él ni se hace patente, ni en su comida[7492] ni en su vestido, ni en su dar y prodigar, como dijo el Altísimo: {Ciertamente, el ser humano es, para con su Señor, muy ingrato. Y él, ciertamente, es testigo de ello} [Al-‘Adiyāt: 6, 7] es decir: por su estado y sus rasgos. {Y ciertamente, por amor al bien, es intenso} [Al-‘Adiyāt: 8] Y aquí dijo: {Y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor} Por ello los amenazó con Su dicho: {Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante} Y la incredulidad (kufr) es encubrimiento y ocultación: el avaro encubre la gracia de Allah sobre él, la oculta y la niega; así, es ingrato ante las mercedes de Allah sobre él.

Y en el hadiz: «Ciertamente, cuando Allah concede una gracia a un siervo, ama que su huella se manifieste en él» [7493] Y en la súplica profética: «Y haznos agradecidos por Tu gracia, alabándote por ella, aceptándola — y se transmite: proclamándola—, y complétala sobre nosotros» [7494]

Algunos de los salaf interpretaron esta aleya como referida a la avaricia de los judíos al no manifestar el conocimiento que tenían acerca de la descripción del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y a su ocultación de ello; por eso dijo: {Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante} Lo transmitió Ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Abī Muḥammad, de ‘Ikrima o Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās. Y lo dijo Mujāhid y más de uno.

No hay duda de que la aleya admite esa interpretación; sin embargo, lo aparente es que el contexto trata de la avaricia con el dinero, aunque la avaricia con el conocimiento queda incluida en ello con mayor razón. Pues el hilo del discurso versa sobre el gasto en favor de los parientes y de los débiles; y asimismo la aleya que sigue, que es Su dicho: {Y quienes gastan sus bienes para ser vistos por la gente} Mencionó, pues, a los retenedores censurados —que son los avaros—; luego mencionó a los dadivosos ostentosos, que con su dar pretenden la fama y ser alabados por generosidad, y no buscan con ello el rostro de Allah. Y en el hadiz acerca de los tres por quienes el Fuego será avivado en primer lugar, que son: el sabio, el combatiente y el que gasta, y los que ostentan con sus obras, el dueño de la riqueza dice: «No dejé nada en lo que te guste que se gaste sino que lo gasté por Tu causa». Entonces Allah dice: «Mientes; solo pretendías que se dijera: “generoso”, y ya se dijo». Es decir: ya tomaste tu recompensa en la vida mundanal, que era lo que pretendías con tu acción.

Y en el hadiz: que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo a ‘Adī: «Tu padre aspiró a un asunto y lo alcanzó».

Y en otro hadiz: que se preguntó al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— acerca de ‘Abd Allāh ibn Jud‘ān: si le beneficiaría su gasto y sus manumisiones. Dijo: «No; pues no dijo un solo día de su vida: “Señor mío, perdóname mi falta el Día del Juicio”».

Por ello dijo: {Y no creen en Allah ni en el Último Día [ Y a quien Satanás tenga por compañero, ¡qué mal compañero! ] [7495]} Es decir: lo que los llevó a esta acción repugnante y a apartarse de realizar la obediencia como corresponde fue Satanás; pues les embelleció (sus obras), les dio largas esperanzas, los acompañó y les adornó las vilezas. {Y a quien Satanás tenga por compañero, ¡qué mal compañero!} Por eso dijo el poeta [7496]

No preguntes por el hombre, pregunta por su compañero *** pues todo compañero sigue el ejemplo de aquel a quien acompaña [7497]

Notas y Referencias

[7491] Lo narró Abū Dāwūd en As-Sunan con el número (6698), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn al-‘Āṣ —Allah esté complacido con él—.

[7492] En A: «su comida».

[7493] Lo narró At-Tirmiḏī en su Sunan con el número (2819), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn al-‘Āṣ —Allah esté complacido con él—; y la formulación es: «Ciertamente, Allah ama ver el efecto de Su gracia sobre Su siervo».

[7494] Lo narró Abū Dāwūd en su Sunan con el número (969), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd —Allah esté complacido con él—.

[7495] Adición de A; y en H: «la aleya».

[7496] El poeta es ‘Adī ibn Zayd, y el verso está en el Tafsīr de Aṭ-Ṭabarī (8/358).

[7497] En A: «seguidor».