Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:37] Que los avaros, los que incitan a otros a la avaricia, y los que ocultan el favor que Dios les ha concedido, sepan que Dios ha preparado para los ingratos un castigo humillante.
Tafsir de Ibn Kathir
{Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia, y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor. Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante} (37)
Dice el Altísimo, censurando a quienes son avaros con sus bienes y no los gastan en aquello que Allah les ha ordenado —como la piedad filial con los padres, la beneficencia con los parientes, los huérfanos y los pobres, el vecino pariente, el vecino extraño, el compañero de al lado, el viajero y los esclavos que poseen vuestras diestras—, y no entregan en ellos el derecho de Allah; y además ordenan a la gente la avaricia.
Y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo:
«¿Y qué enfermedad es más incurable que la avaricia?».
Y dijo:
«Guardaos de la codicia (shuhh), pues ella destruyó a quienes os precedieron: les ordenó la ruptura de los lazos y los rompieron; y les ordenó la depravación y se entregaron a ella»
[7491]
Y Sus palabras:
{Y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor}
El avaro es ingrato respecto a la gracia de Allah sobre él: no se manifiesta en él ni se hace patente, ni en su comida[7492] ni en su vestido, ni en su dar y prodigar,
como dijo el Altísimo:
{Ciertamente, el ser humano es, para con su Señor, muy ingrato. Y, en verdad, él es testigo de ello} [Al-‘Adiyāt: 6, 7] esto es: por su estado y sus rasgos;
{y ciertamente es intenso en el amor por el bien} [Al-‘Adiyāt: 8] Y aquí dijo:
{Y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor}
Por ello los amenazó con Sus palabras:
{Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante}
Y la incredulidad (kufr) es el encubrimiento y la cobertura: el avaro encubre la gracia de Allah sobre él, la oculta y la niega; así, es ingrato respecto a las gracias de Allah sobre él.
Y en el hadiz:
«Ciertamente, cuando Allah concede una gracia a un siervo, ama que su efecto se manifieste en él»
[7493] Y en la súplica profética:
«Y haznos agradecidos por Tu gracia, alabándote por ella, aceptándola —
y se transmite: proclamándola—, y complétala para nosotros»
[7494]
Algunos de los salaf interpretaron esta aleya como referida a la avaricia de los judíos al no manifestar el conocimiento que tenían acerca de la descripción del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y a su ocultamiento de ello;
por eso dijo:
{Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante}
Lo transmitió Ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Abī Muḥammad, de ‘Ikrima o Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās. Y lo dijo Mujāhid y más de uno.
No hay duda de que la aleya admite esa interpretación; sin embargo, lo aparente es que el contexto trata de la avaricia con el dinero, aunque la avaricia con el conocimiento queda incluida en ello con mayor razón. Pues el hilo del discurso versa sobre el gasto en los parientes y los débiles; y asimismo la aleya que sigue,
que es Su dicho:
{Y aquellos que gastan sus bienes para ser vistos por la gente}
Mencionó a los retenedores censurables, que son los avaros; luego mencionó a los que dan ostentosamente, que con su entrega pretenden la reputación y ser alabados por generosidad, y no buscan con ello el Rostro de Allah. Y en el hadiz acerca de los tres por quienes primero se avivará el Fuego,
y son: el sabio, el combatiente y el que gasta, y los que ostentan con sus obras,
dirá el poseedor de riqueza:
«No dejé nada en lo que ames que se gaste sino que lo gasté por Tu causa».
Entonces Allah dirá:
«Mientes;
solo pretendías que se dijera: “generoso”, y ya se dijo».
Es decir: ya tomaste tu recompensa en la vida mundanal, que era lo que pretendías con tu acto.
Y en el hadiz:
que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo a ‘Adī:
«Ciertamente, tu padre aspiró a un asunto y lo alcanzó».
Y en otro hadiz:
que se preguntó al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— acerca de ‘Abd Allāh ibn Jud‘ān: si le beneficiaría su gasto y sus manumisiones.
Dijo:
«No; ciertamente, no dijo un solo día de su vida: “Señor mío, perdóname mi falta el Día de la Retribución”».
Por ello dijo:
{Y no creen en Allah ni en el Último Día [ y quien tenga a Satanás por compañero, ¡qué mal compañero! ] [7495]} Es decir: lo que los llevó a esta acción fea y a apartarse de realizar la obediencia como corresponde fue Satanás; pues les embelleció (sus obras), les dio largas esperanzas y los acompañó, haciendo que les parecieran buenas las vilezas.
{Y quien tenga a Satanás por compañero, ¡qué mal compañero!}
Por ello dijo el poeta
[7496]
No preguntes por el hombre, pregunta por su compañero *** pues todo compañero, por quien lo acompaña, se guía
[7497]
Notas y Referencias
[7491] Lo narró Abū Dāwūd en as-Sunan, n.º (6698), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn al-‘Āṣ —Allah esté complacido con él—.
[7492] En A: «su comida».
[7493] Lo narró at-Tirmidhī en su Sunan, n.º (2819), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn al-‘Āṣ —Allah esté complacido con él—; y la formulación es: «Ciertamente, Allah ama ver el efecto de Su gracia sobre Su siervo».
[7494] Lo narró Abū Dāwūd en su Sunan, n.º (969), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd —Allah esté complacido con él—.
[7495] Adición de A; y en H: «la aleya».
[7496] El poeta es ‘Adī ibn Zayd, y el verso está en el Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (8/358).
[7497] En A: «imitador».