Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:33] Cada uno de ustedes tiene derecho a heredar de lo que dejen sus padres y sus parientes más cercanos. Aquellos con quienes hayan celebrado un pacto, también tienen derecho a heredar. Dios es testigo de todas las cosas.
Tafsir de Ibn Kathir
{وَلِكُلّٖ جَعَلۡنَا مَوَٰلِيَ مِمَّا تَرَكَ ٱلۡوَٰلِدَانِ وَٱلۡأَقۡرَبُونَۚ وَٱلَّذِينَ عَقَدَتۡ أَيۡمَٰنُكُمۡ فَـَٔاتُوهُمۡ نَصِيبَهُمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ كَانَ عَلَىٰ كُلِّ شَيۡءٖ شَهِيدًا} (33)
Dijeron Ibn ‘Abbās, Mujāhid, Sa‘īd ibn Jubayr, Abū Ṣāliḥ, Qatāda, Zayd ibn Aslam, as-Suddī, aḍ-Ḍaḥḥāk, Muqātil ibn Ḥayyān y otros, acerca de Su dicho: {وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ}: es decir: herederos.
Y de Ibn ‘Abbās, en otra transmisión: es decir: ‘aṣaba (agnados).
Dijo Ibn Jarīr: los árabes llaman “mawlā” al hijo del tío paterno, como dijo al-Faḍl ibn ‘Abbās:
«Despacio, hijos de nuestro tío, despacio, nuestros mawālī *** no nos mostréis lo que estaba oculto»
[7400]
Dijo: y con Su dicho: {مِمَّا تَرَكَ الْوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ} se refiere a lo que deja como herencia de sus padres y de sus parientes más cercanos; así, el sentido del enunciado es: “Y para cada uno de vosotros —¡oh gentes!— hemos dispuesto una ‘aṣaba que herede de lo que dejaron sus padres y sus parientes más cercanos, de su herencia para él”.
Y Su dicho: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ[7401]أَيْمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ}: es decir: y aquellos con quienes os habéis aliado mediante juramentos confirmados —vosotros y ellos—, dadles su parte de la herencia, tal como les prometisteis en los juramentos solemnes. En verdad, Allah es testigo entre vosotros de esos pactos y contratos. Esto fue al comienzo del Islam; luego fue abrogado, y se les ordenó cumplir con quienes habían pactado, pero no establecer, tras el descenso de esta aleya, nuevos contratos.
Dijo al-Bujārī: nos narró aṣ-Ṣalt ibn Muḥammad; nos narró Abū Usāma, de Idrīs, de Ṭalḥa ibn Muṣarrif, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās: {وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ} dijo: herederos. {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ}: cuando los emigrados llegaron a Medina, el emigrado heredaba del ansārī, excluyendo a sus parientes consanguíneos, por la hermandad que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— estableció entre ellos. Cuando descendió {وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ}, fue abrogado. Luego dijo: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ}: de auxilio, sustento y consejo; y
[7402] la herencia se fue, y se le hace un legado.
Luego dijo al-Bujārī: Abū Usāma oyó a Idrīs, e Idrīs oyó de Ṭalḥa
[7403]
Dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Abū Sa‘īd al-Ašajj; nos narró Abū Usāma; nos narró Idrīs al-Awdī; me informó Ṭalḥa ibn Muṣarrif, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ [ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ ] [7404] la aleya.
Dijo: cuando los emigrados llegaron a Medina, el emigrado heredaba del ansārī, excluyendo a sus parientes consanguíneos, por la hermandad que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— estableció entre ellos. Cuando descendió esta aleya: {وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ مِمَّا تَرَكَ الْوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ}, fue abrogado. Luego dijo: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ}.
Y nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad ibn aṣ-Ṣabāḥ; nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj —y ‘Uṯmān ibn ‘Aṭā’, de ‘Aṭā’—, de Ibn ‘Abbās, quien dijo: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ}: antes del Islam, un hombre pactaba con otro y decía: “Tú me heredas y yo te heredo”, y los vivos se aliaban. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Todo pacto de alianza que hubo en la época de la ignorancia o contrato que el Islam alcanzó, el Islam no lo incrementa sino en firmeza; y no hay contrato ni alianza en el Islam». Así, esta aleya fue abrogada por: {وَأُولُو الأرْحَامِ بَعْضُهُمْ أَوْلَى بِبَعْضٍ فِي كِتَابِ اللَّهِ} [al-Anfāl: 75].
Luego dijo: y se transmitió de Sa‘īd ibn al-Musayyab, Mujāhid, ‘Aṭā’, al-Ḥasan, Sa‘īd ibn Jubayr, Abū Ṣāliḥ, aš-Ša‘bī, Sulaymān ibn Yasār, ‘Ikrima, as-Suddī, aḍ-Ḍaḥḥāk, Qatāda y Muqātil ibn Ḥayyān que dijeron: son los aliados.
Dijo el Imām Aḥmad: nos narró ‘Affān; nos narró Šarīk, de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās —y lo elevó—, quien dijo: «Ninguna alianza de la época de la ignorancia fue aumentada por el Islam sino en aspereza y firmeza»
[7405]
Dijo Ibn Jarīr: nos narró Abū Kurayb; nos narró Wakī‘, de Šarīk, de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, quien dijo: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo. Y nos narró Abū Kurayb; nos narró Muṣ‘ab ibn al-Miqdām, de Isrā’īl, de Yūnus, de Muḥammad ibn ‘Abd ar-Raḥmān, mawlā de la familia de Ṭalḥa, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, quien dijo: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay alianza en el Islam; y toda alianza que hubo en la época de la ignorancia, el Islam no la incrementó sino en firmeza. Y no me complacería tener los camellos rojos si yo hubiera quebrantado la alianza que hubo en Dār an-Nadwa». Esta es la formulación de Ibn Jarīr
[7406]
Y dijo también Ibn Jarīr: nos narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm; nos narró Ibn ‘Ulayya, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Isḥāq, de az-Zuhrī, de Muḥammad ibn Jubayr ibn Muṭ‘im, de su padre, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn ‘Awf: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Presencié la alianza de al-Muṭayyibīn, siendo yo un muchacho con mis tíos paternos; y no me agradaría tener los camellos rojos si yo la quebrantara». Dijo az-Zuhrī: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «El Islam no alcanzó alianza alguna sin aumentarla en firmeza». Dijo: «Y no hay alianza en el Islam». Y el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— estableció concordia entre Qurayš y los Anṣār
[7407]
Y así lo narró el Imām Aḥmad, de Bišr ibn al-Mufaḍḍal, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Isḥāq, de az-Zuhrī, completo
[7408]
Y me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm; nos narró Hušaym; me informó Muġīra, de su padre, de Šu‘ba ibn at-Taw’am, de Qays ibn ‘Āṣim: que preguntó al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de la alianza. Dijo: entonces dijo: «La alianza que hubo en la época de la ignorancia, aferraos a ella; y no hay alianza en el Islam».
Y así lo narró Aḥmad, de Hušaym
[7409]
Y nos narró Abū Kurayb; nos narró Wakī‘, de Dāwūd ibn Abī ‘Abdillāh, de Ibn Jud‘ān, de su abuela, de Umm Salama: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay alianza en el Islam; y la alianza que hubo en la época de la ignorancia, el Islam no la incrementó sino en firmeza»
[7410]
Y nos narró Abū Kurayb; nos narró Yūnus ibn Bukayr; nos narró Muḥammad ibn Isḥāq, de ‘Amr ibn Šu‘ayb, de su padre, de su abuelo, quien dijo: cuando el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— estuvo en La Meca el año de la conquista, se levantó como orador ante la gente y dijo: «¡Oh gentes! La alianza que hubo en la época de la ignorancia, el Islam no la incrementó sino en firmeza; y no hay alianza en el Islam».
Luego lo narró por la vía de Ḥusayn al-Mu‘allim y ‘Abd ar-Raḥmān ibn al-Ḥāriṯ, de ‘Amr ibn Šu‘ayb, con él
[7411]
Dijo el Imām Aḥmad: nos narró ‘Abdullāh ibn Muḥammad; nos narraron Ibn Numayr y Abū Usāma, de Zakariyyā’, de Sa‘d ibn Ibrāhīm, de su padre, de Jubayr ibn Muṭ‘im, quien dijo: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay alianza en el Islam; y cualquier alianza que hubo en la época de la ignorancia, el Islam no la incrementó sino en firmeza».
Y así lo narró Muslim, de ‘Abdullāh ibn Muḥammad —que es Abū Bakr ibn Abī Šayba—, con su cadena, de modo semejante. Y lo narró Abū Dāwūd, de ‘Uṯmān, de Muḥammad ibn Abī Šayba, de Muḥammad ibn Bišr, Ibn Numayr y Abū Usāma: los tres, de Zakariyyā’ —que es Ibn Abī Zā’ida
[7412]—, con su cadena, de modo semejante.
Y lo narró Ibn Jarīr por la vía de Muḥammad ibn Bišr, con él. Y lo narró an-Nasā’ī por la vía de Isḥāq ibn Yūsuf al-Azraq, de Zakariyyā’, de Sa‘d ibn Ibrāhīm, de Nāfi‘ ibn Jubayr ibn Muṭ‘im, de su padre, con él
[7413]
Dijo el Imām Aḥmad: nos narró Hušaym. Dijo: me informó Muġīra, de su padre, de Šu‘ba ibn at-Taw’am, de Qays ibn ‘Āṣim: que preguntó al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de la alianza. Entonces dijo: «La alianza que hubo en la época de la ignorancia, aferraos a ella; y no hay alianza en el Islam».
Y así lo narró Šu‘ba, de Muġīra —que es Ibn Miqsam—, de su padre, con él.
Y dijo Muḥammad ibn Isḥāq, de Dāwūd ibn al-Ḥuṣayn, quien dijo: yo leía a Umm Sa‘d, hija de ar-Rabī‘, junto con el hijo de su hijo, Mūsā ibn Sa‘d —y ella era huérfana bajo la tutela de Abū Bakr—. Le leí {وَالَّذِيَن عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ}, y ella dijo: no, sino: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ}. Dijo: en verdad descendió acerca de Abū Bakr y su hijo ‘Abd ar-Raḥmān, cuando este se negó a abrazar el Islam; entonces Abū Bakr juró que no lo haría heredero. Cuando él abrazó el Islam —cuando fue llevado al Islam por la espada—, Allah ordenó que se le diera su parte.
Lo narró Ibn Abī Ḥātim. Esta es una opinión extraña; lo correcto es lo primero: que esto fue al comienzo del Islam, cuando heredaban por alianza; luego fue abrogado, y permaneció el efecto de la alianza después de ello, aunque se les ordenó cumplir los contratos y pactos. Y la alianza que habían contraído antes de eso ya se mencionó en el ḥadiz de Jubayr ibn Muṭ‘im y otros compañeros: «No hay alianza en el Islam; y cualquier alianza que hubo en la época de la ignorancia, el Islam no la incrementó sino en firmeza».
Esto es un texto explícito en refutación de quien sostiene hoy la herencia por alianza
[7414] como es la doctrina de Abū Ḥanīfa y sus compañeros, y una transmisión de Aḥmad ibn Ḥanbal, que Allah tenga misericordia
[7415]
Y lo correcto es la opinión de la mayoría, y de Mālik, aš-Šāfi‘ī y Aḥmad en lo más conocido de él. Por ello dijo el Altísimo: {وَلِكُلٍّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ مِمَّا تَرَكَ الْوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ}: es decir, sus herederos de entre sus parientes por línea paterna y materna y sus parientes más cercanos; ellos lo heredan a él, con exclusión del resto de la gente. Tal como está establecido en los dos Ṣaḥīḥ, de Ibn ‘Abbās: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Haced llegar las porciones obligatorias a quienes les corresponden; y lo que reste es para el varón más próximo»
[7416]
Es decir: repartid la herencia entre los titulares de porciones obligatorias que Allah mencionó en las dos aleyas de las porciones; y lo que reste después de ello, dadlo a la ‘aṣaba.
Y Su dicho: {وَالَّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ}: es decir, antes del descenso de esta aleya, dadles su parte, esto es, de la herencia; y cualquier alianza que se contraiga después de ello no tiene efecto.
Y se ha dicho: esta aleya abrogó la alianza en lo futuro, y también el dictamen del pasado: no hay herencia por ella, como dijo Ibn Abī Ḥātim.
Nos narró Abū Sa‘īd al-Ašajj; nos narró Abū Usāma; nos narró Idrīs al-Awdī; me informó Ṭalḥa ibn Muṣarrif, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās: {فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ} dijo: de auxilio, consejo y sustento; y se le hace un legado, y la herencia ya se fue.
Y lo narró Ibn Jarīr, de Abū Kurayb, de Abū Usāma. Y así se transmitió de Mujāhid y Abū Mālik, de manera semejante.
Y dijo ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: {وَالَّذِينَ عَقَدَت أَيْمَانُكُمْ}: un hombre pactaba con otro; cualquiera de los dos que muriera, el otro lo heredaba. Entonces Allah hizo descender: {وَأُولُوا الأرْحَامِ بَعْضُهُمْ أَوْلَى بِبَعْضٍ فِي كِتَابِ اللهِ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُهَاجِرِينَ إِلا أَنْ تَفْعَلُوا إِلَى أَوْلِيَائُكُمْ مَعْرُوفًا} [al-Aḥzāb: 6].
Dice: salvo que hagan un legado a sus awliyā’ con quienes pactaron; un testamento para ellos es válido, de un tercio de los bienes del difunto; y eso es lo reconocido.
Y esto lo afirmaron no pocos de los salaf: que fue abrogada por Su dicho: {وَأُولُوا الأرْحَامِ بَعْضُهُمْ أَوْلَى بِبَعْضٍ فِي كِتَابِ اللهِ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ وَالْمُهَاجِرِينَ إِلا أَنْ تَفْعَلُوا إِلَى أَوْلِيَائُكُمْ مَعْرُوفًا}.
Y dijo Sa‘īd ibn Jubayr: {فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ}: es decir, de la herencia. Dijo: y Abū Bakr pactó con un mawlā y lo heredó. Lo narró Ibn Jarīr.
Y dijo az-Zuhrī, de Sa‘īd ibn al-Musayyab: esta aleya fue revelada acerca de quienes adoptaban a hombres que no eran sus hijos, y los hacían herederos; entonces Allah reveló acerca de ellos, y les asignó una parte en el testamento, y devolvió la herencia a los mawālī entre los parientes consanguíneos y la ‘aṣaba. Y Allah rehusó para los pretendientes una herencia de aquellos a quienes pretendían y adoptaban; pero les asignó una parte del testamento. Lo narró Ibn Jarīr.
Ibn Jarīr escogió que lo pretendido por Su dicho: {فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ} es decir: de auxilio, consejo y ayuda; no que se pretenda “dadles su parte de la herencia” —para que la aleya sea abrogada—, ni que eso fuera un dictamen y luego se abrogara; sino que la aleya solo indica el cumplimiento del pacto contraído sobre auxilio y consejo, de modo que es determinante (muḥkama), no abrogada.
Lo que dijo es discutible: pues hay alianzas que eran para el apoyo
[7417] y la ayuda, y otras que eran para la herencia, como lo relataron no pocos de los salaf; y como dijo Ibn ‘Abbās: el emigrado heredaba del ansārī, excluyendo a sus parientes y consanguíneos, hasta que eso fue abrogado. ¿Cómo puede decir, entonces, que esta aleya es determinante y no abrogada
[7418]?! Y Allah sabe más.
Notas y Referencias
[7400] El verso está en el Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (8/270) y en Lisān al-‘Arab, en la entrada (ولى).
[7401] Los kufíes leyeron «عقدت» con aligeramiento, sin alif; y Ḥamza intensificó la qāf. Los demás leyeron «عاقدت» con alif. Tomado del margen de Ṭ, aš-Ša‘b.
[7402] En A: «فقد».
[7403] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4580).
[7404] Adición de A.
[7405] Al-Musnad (1/329).
[7406] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/282).
[7407] En D: «خالف».
[7408] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/286) y al-Musnad (1/190).
[7409] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/283) y al-Musnad (5/61).
[7410] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/283).
[7411] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/284).
[7412] En A: «زياد».
[7413] Al-Musnad (4/83), Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2530), Sunan Abī Dāwūd n.º (2925), Tafsīr aṭ-Ṭabarī (8/285) y as-Sunan al-Kubrā de an-Nasā’ī n.º (6418).
[7414] En R: «باليوم».
[7415] En R: «رحمهم».
[7416] Ṣaḥīḥ al-Bujārī n.º (6735) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (1615).
[7417] En A: «المناجزة».
[7418] Dijo el shayj Aḥmad Šākir —que Allah tenga misericordia de él— en su comentario al Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (8/288): «Este pasaje de las palabras de aṭ-Ṭabarī le resultó problemático a Ibn Kaṯīr; lo transmitió de él y luego dijo: “Y esto es discutible, pues hay alianzas que eran para el apoyo y la ayuda, y otras que eran para la herencia, como lo relataron no pocos de los salaf; y como dijo Ibn ‘Abbās: el emigrado heredaba del ansārī, excluyendo a sus parientes y consanguíneos, hasta que eso fue abrogado. ¿Cómo puede decir, entonces, que esta aleya es determinante y no abrogada? Y Allah sabe más”. Y esto de lo que se asombró Ibn Kaṯīr, ya lo explicó aṭ-Ṭabarī y lo fundamentó conforme a toda su metodología en lo abrogante y lo abrogado; lo repitió muchas veces en su Tafsīr. Y lo reiteró aquí al mencionar lo abrogante y lo abrogado, diciendo: que si se discrepa sobre el dictamen de una aleya —si es abrogada o no—, y los discrepantes difieren sobre su dictamen, y existe un fundamento correcto para negar la abrogación y afirmar que es determinante, no le es lícito a nadie dictaminar que su norma es abrogada, salvo con una prueba a la que deba rendirse aceptación. Y Abū Ja‘far explicó repetidas veces que la prueba a la que debe rendirse aceptación es: el sentido aparente del Corán y el reporte auténtico del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—. En cuanto a la interpretación de Ibn ‘Abbās o de otros imames, no es prueba para establecer la abrogación en una aleya, pues para interpretarla como determinante existe un fundamento correcto. Así que es sorprendente que Ibn Kaṯīr se sorprendiera de Abū Ja‘far en su interpretación y explicación; y si hubiera sido justo, habría refutado el argumento de aṭ-Ṭabarī en su postura sobre lo abrogante y lo abrogado, y no habría argumentado contra él ni se habría sorprendido por un argumento que, según aṭ-Ṭabarī, está refutado; pues él se explayó en refutarlo muchas veces en este libro y en otros de sus libros, como dijo. Que Allah tenga misericordia de Abū Ja‘far y perdone a Ibn Kaṯīr».