Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:159] La Gente del Libro comprenderá, antes de la muerte, la verdad sobre Jesús, y el Día del Juicio él testificará en contra [de quienes lo negaron y de quienes lo adoraron].
Tafsir de Ibn Kathir
{وَإِن مِّنۡ أَهۡلِ ٱلۡكِتَٰبِ إِلَّا لَيُؤۡمِنَنَّ بِهِۦ قَبۡلَ مَوۡتِهِۦۖ وَيَوۡمَ ٱلۡقِيَٰمَةِ يَكُونُ عَلَيۡهِمۡ شَهِيدٗا} (159)
Y Su dicho, Altísimo:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا }
Dijo Ibn Yarir:
Los exégetas discreparon acerca del sentido de ello.
Unos dijeron:
El sentido de ello es:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ }
esto es, en ‘Isa,
{ قَبْلَ مَوْتِهِ }
esto es: antes de la muerte de ‘Isa; y se orienta esto a que todos ellos creerán en él cuando descienda para matar al Dayyal, de modo que todas las confesiones se tornarán una sola, y será la confesión del Islam hanif, la religión de Ibrahim, عليه السلام.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Bashshar; nos narró ‘Abd al-Rahman; nos narró Sufyan, de Abu Husayn, de Sa‘id ibn Yubayr,
de Ibn ‘Abbas:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: antes de la muerte de ‘Isa hijo de Maryam. Y al-‘Awfi, de Ibn ‘Abbas, dijo algo semejante [8582]
Y Abu Malik dijo, acerca de Su dicho:
{ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: eso será cuando descienda ‘Isa hijo de Maryam, عليه السلام: no quedará nadie de la Gente del Libro sin creer en él.
Y ad-Dahhak, de Ibn ‘Abbas:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: esto se refiere a los judíos en particular.
Y al-Hasan al-Basri dijo:
se refiere al Nayasí y a sus compañeros. Ambos fueron transmitidos por Ibn Abi Hatim.
Y dijo Ibn Yarir:
Y me narró Ya‘qub; nos narró Ibn ‘Ulayya; nos narró Abu Raya’,
de al-Hasan:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: antes de la muerte de ‘Isa. ¡Por Allah!, ciertamente él está ahora vivo junto a Allah; pero cuando descienda, creerán en él todos sin excepción.
Y dijo Ibn Abi Hatim:
Nos narró mi padre; nos narró ‘Ali ibn ‘Uthman al-Lahiqi;
nos narró Juwayriya ibn Bishr, quien dijo:
Oí a un hombre decirle a al-Hasan: ¡Oh Abu Sa‘id!, la palabra de Allah, [ عز وجل ] [8583]{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo:
«Antes de la muerte de ‘Isa. Ciertamente Allah elevó a ‘Isa hacia Él [ إليه ] [8584], y lo enviará antes del Día de la Resurrección en una posición en la que creerán en él el virtuoso y el perverso».
Y así lo dijeron también Qatada, ‘Abd al-Rahman ibn Zayd ibn Aslam y más de uno. Y esta opinión es la verdad, como lo aclararemos después con una prueba concluyente, si Allah quiere; en Él está la confianza y en Él el apoyo.
Dijo Ibn Yarir:
Y otros dijeron: el sentido de ello es:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ }
antes de la muerte del kitabi. Mencionó a quienes orientaban esto a que, cuando presencia (la muerte), conoce la verdad de la falsedad; pues todo aquel a quien le sobreviene la muerte, su alma no sale hasta que se le hace patente [8585] la verdad de la falsedad en su religión.
Dijo ‘Ali ibn Abi Talha, de Ibn ‘Abbas, acerca de Su dicho:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: no muere un judío sin creer en ‘Isa.
Me narró al-Muthanna; nos narró Abu Hudhayfa; nos narró Shibl, de Ibn Abi Najih,
de Muyahid, acerca de Su dicho:
{ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
Todo poseedor de Escritura cree en ‘Isa antes de su muerte —antes de la muerte del poseedor de Escritura—.
Y dijo Ibn ‘Abbas:
Si le cortaras el cuello, su alma no saldría hasta que creyera en ‘Isa.
Nos narró Ibn Humayd; nos narró Abu Numayla Yahya ibn Wadih; nos narró Husayn ibn Waqid, de Yazid an-Nahwi, de ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbas, quien dijo:
No muere el judío hasta que atestigua que ‘Isa es siervo de Allah y Su Mensajero, aunque se le apresure con el arma.
Me narró Ishaq ibn Ibrahim ibn Habib ibn ash-Shahid; nos narró ‘Attab ibn Bashir [8586] de Khusayf, de Sa‘id ibn Yubayr,
de Ibn ‘Abbas:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: en la recitación de Ubayy se lee:
{ قَبْلَ مَوْتِهِمْ }
No muere jamás un judío sin creer en ‘Isa.
Se le dijo a Ibn ‘Abbas:
¿Qué te parece si cae desde lo alto de una casa?
Dijo:
Lo pronuncia mientras cae.
Y se dijo:
¿Qué te parece si se le corta el cuello a alguno de ellos?
Dijo:
Su lengua lo balbucea.
Y así lo transmitió Sufyan ath-Thawri de Khusayf, de ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbas:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: no muere un judío sin creer en ‘Isa, عليه السلام; y aunque sea golpeado con la espada, lo pronuncia.
Dijo:
Y si cae, lo pronuncia [ به ] [8587] mientras cae.
Y así lo transmitió Abu Dawud at-Tayalisi, de Shu‘ba, de Abu Harun al-Ghanawi [8588] de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbas. Todas estas son cadenas auténticas hasta Ibn ‘Abbas; y asimismo se autentificó de Muyahid, ‘Ikrima y Muhammad ibn Sirin. Y así lo sostienen ad-Dahhak, Juwaybir y as-Suddi. Y lo refirió de Ibn ‘Abbas, y transmitió la recitación de Ubayy ibn Ka‘b: «antes de su muerte».
Y dijo ‘Abd ar-Razzaq, de Isra’il, de Furat al-Qazzaz,
de al-Hasan, acerca de Su dicho:
{ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
dijo: no muere ninguno de ellos sin creer en ‘Isa antes de morir.
Esto admite que la intención de al-Hasan sea lo que ya se transmitió de él, y admite que su intención sea lo que pretendían هؤلاء [8589]
Dijo Ibn Yarir:
Y otros dijeron: el sentido de ello es: que no hay nadie de la Gente del Libro sino que creerá en Muhammad صلى الله عليه وسلم antes de la muerte del kitabi.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Ibn al-Muthanna; nos narró al-Hayyay ibn Minhal; nos narró Hammad,
de Humayd, quien dijo:
Dijo ‘Ikrima: no muere el cristiano ni el judío sin creer en Muhammad صلى الله عليه وسلم, acerca de Su dicho:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
Luego dijo Ibn Yarir:
La más digna de ser correcta de estas opiniones es la primera: que no quedará nadie de la Gente del Libro, tras el descenso de ‘Isa, عليه السلام, sin creer en él antes de su muerte, es decir, antes de la muerte de ‘Isa, عليه السلام.
Y no hay duda de que lo que dijo Ibn Yarir, رحمه [ الله ] [8590], es lo correcto; porque es lo pretendido por el contexto de las aleyas al establecer la falsedad de lo que alegaron los judíos acerca de haber matado a ‘Isa y crucificarlo, y de lo que concedieron a ellos algunos cristianos ignorantes. Allah informó que el asunto no fue así, sino que se les hizo parecer; mataron al semejante sin percatarse de ello. Luego, Él lo elevó hacia Sí; y permanece vivo; y descenderá antes del Día de la Resurrección, como lo indican los hadices mutawatir —que citaremos, si Allah quiere, pronto—: matará al Mesías [8591] del extravío, romperá la cruz, matará al cerdo y abolirá la yizya —esto es: no la aceptará de nadie de entre las gentes de las religiones, sino que no aceptará sino el Islam o la espada—. Esta aleya noble informó que entonces creerán en él todos los de la Gente del Libro, y no se abstendrá de confirmarlo ninguno de ellos.
Por eso dijo:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ }
es decir: antes de la muerte de ‘Isa, a quien los judíos y quienes les siguieron de entre los cristianos alegaron que fue muerto y crucificado.
{ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا }
es decir: respecto de sus obras, que él presenció de ellos antes de su elevación al cielo y después de su descenso a la tierra.
En cuanto a quien interpretó esta aleya con el sentido de que todo kitabi no muere sin creer en ‘Isa o en Muhammad, عليهما [ الصلاة و ] [8593] el saludo [8594], esto es lo que ocurre en la realidad: pues a todo ser, en el trance de la muerte, se le manifiesta aquello de lo que era ignorante, y cree en ello; pero no es una fe que le beneficie, si ya ha visto al ángel, como dijo el Altísimo al comienzo [8595] de esta sura:
{ وَلَيْسَتِ التَّوْبَةُ لِلَّذِينَ يَعْمَلُونَ السَّيِّئَاتِ حَتَّى إِذَا حَضَرَ أَحَدَهُمُ الْمَوْتُ قَالَ إِنِّي تُبْتُ الآنَ [ وَلا الَّذِينَ يَمُوتُونَ وَهُمْ كُفَّارٌ ] }
la aleya [ النساء : 18 ].
Y dijo el Altísimo:
{ فَلَمَّا رَأَوْا بَأَْسَنَا قَالُوا آمَنَّا بَاللهِ وَحْدَهُ [ وَكَفَرْنَا بِمَا كُنَّا بِهِ مُشْرِكِينَ . فَلَمْ يَكُ يَنْفَعُهُمْ إِيمَانُهُمْ لَمَّا رَأَوْا بَأْسَنَا ] [8596]}
las dos aleyas [8597][ غافر : 84 ، 85 ].
Esto indica la debilidad de lo que adujo Ibn Yarir al رد [8598] de esta opinión, cuando dijo:
Si lo pretendido por esta aleya fuera eso, entonces todo el que creyera en Muhammad o en el Mesías, de entre quienes habían descreído de ambos, estaría sobre su religión; y entonces no lo heredarían sus parientes de la gente de su religión, pues el veraz informó que cree en él antes de su muerte.
Esto no es bueno; pues no se sigue de su fe en un estado en el que su fe no le beneficia que por ello se vuelva musulmán.
¿Acaso no ves la palabra de Ibn ‘Abbas:
Aunque se despeñe desde una altura, o sea golpeado con una espada, o lo devore una fiera, necesariamente creerá en ‘Isa?
La fe en tales estados no es beneficiosa, ni traslada a su poseedor de su incredulidad, por lo que ya expusimos. Y Allah sabe más.
Quien se capacite bien en esto y profundice la mirada, se le hará claro que esto, aunque sea lo que ocurre, no implica que sea lo pretendido por esta aleya; antes bien, lo pretendido es lo que mencionamos: afirmar la existencia de ‘Isa, عليه السلام, y la permanencia de su vida en el cielo, y que descenderá a la tierra antes del Día de la Resurrección, para desmentir a estos y a aquellos, de judíos y cristianos, cuyas palabras sobre él se separaron, se contrapusieron, se invirtieron y se contradijeron, y quedaron vacías de la verdad.
Los judíos incurrieron en defecto y los cristianos en exceso:
los judíos lo denigraron con lo que arrojaron sobre él y su madre de enormidades; y los cristianos lo ensalzaron hasta pretender sobre él lo que no hay en él, elevándolo, en contraposición a aquellos, del rango de la profecía al rango de la divinidad. Exaltado sea Allah por encima de lo que dicen estos y aquellos, con una exaltación grande; y Él se declara trascendente y santísimo: no hay divinidad sino Él.
Mención de los hadices transmitidos acerca del descenso de ‘Isa hijo de Maryam a la tierra desde el cielo al final de los tiempos, antes del Día de la Resurrección, y de que llama a la adoración de Allah, Único, sin asociado:
Dijo al-Bujari, رحمه الله, en el Libro de la mención de los profetas, de su Sahih recibido con aceptación:
(El descenso de ‘Isa hijo de Maryam —عليه السلام—):
Nos narró Ishaq ibn Ibrahim; nos narró Ya‘qub ibn Ibrahim; nos narró mi padre, de Salih, de Ibn Shihab, de Sa‘id ibn al-Musayyab,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Por Aquel en Cuya mano está mi alma: está a punto de descender entre vosotros el hijo de Maryam como juez justo; romperá la cruz, matará al cerdo, abolirá la yizya, y abundará la riqueza hasta que nadie la acepte, hasta que una sola postración sea mejor [8599] que el mundo y cuanto hay en él».
Luego dice Abu Hurayra:
Leed, si queréis:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا }
Y así lo transmitió Muslim de al-Hasan [8600] al-Hulwani y ‘Abd ibn Humayd, ambos, de Ya‘qub, con él [8601] Y lo sacaron al-Bujari y Muslim también, por la vía de Sufyan ibn ‘Uyayna, de az-Zuhri, con él [8602] Y lo sacaron por la vía de al-Layth, de az-Zuhri, con él [8603] Y lo transmitió Ibn Mardawayh por la vía de Muhammad ibn Abi Hafsa, de az-Zuhri, de Sa‘id ibn al-Musayyab,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Está a punto de estar entre vosotros el hijo de Maryam como juez justo: matará al Dayyal, matará al cerdo, romperá la cruz, abolirá la yizya, abundará la riqueza, y una sola postración será para Allah, Señor de los mundos».
Dijo Abu Hurayra:
Leed, si queréis:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ }
la muerte de ‘Isa hijo de Maryam; luego Abu Hurayra la repite tres veces [8604]
Otra vía de Abu Hurayra:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró Rawh; nos narró Muhammad ibn Abi Hafsa, de az-Zuhri, de Hanzala [8605] ibn ‘Ali al-Aslami, de Abu Hurayra:
que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«Ciertamente ‘Isa hijo de Maryam pronunciará la talbiya en Fayy ar-Rawha’ para el hayy o la ‘umra, o para ambos juntos».
Y así lo transmitió Muslim, en solitario, por el hadiz de Sufyan ibn ‘Uyayna, al-Layth ibn Sa‘d y Yunus ibn Yazid, los tres de az-Zuhri, con él [8606]
Y dijo Ahmad:
Nos narró Yazid; nos narró Sufyan —es Ibn Husayn— de az-Zuhri, de Hanzala,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Desciende ‘Isa hijo de Maryam: mata al cerdo, borra la cruz, se reúne para él la oración, da riqueza hasta que no se acepta, abole el jaray, y desciende a ar-Rawha’ para peregrinar desde allí o hacer ‘umra, o reunir ambos».
Dijo: y Abu Hurayra recitó:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ [ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا ] }
Entonces Hanzala [8607] afirmó que Abu Hurayra dijo: creerá en él antes de la muerte de ‘Isa; y no sé si todo esto es hadiz del Profeta صلى الله عليه وسلم o algo que dijo Abu Hurayra.
Y así lo transmitió Ibn Abi Hatim, de su padre, de Abu Musa Muhammad ibn al-Muthanna, de Yazid ibn Harun, de Sufyan ibn Husayn, de az-Zuhri, con él [8608]
Otra vía:
Dijo al-Bujari: nos narró Ibn Bukayr; nos narró al-Layth, de Yunus, de Ibn Shihab, de Nafi‘, el liberto de Abu Qatada al-Ansari:
que Abu Hurayra dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«¿Cómo estaréis cuando descienda entre vosotros el Mesías hijo de Maryam y vuestro imam sea de vosotros?»
Lo siguieron ‘Aqil y al-Awza‘i.
Y así lo transmitió el Imam Ahmad, de ‘Abd ar-Razzaq, de Ma‘mar, y de ‘Uthman ibn ‘Umar, de Ibn Abi Dhi’b, ambos de az-Zuhri, con él. Y lo sacó Muslim por la transmisión de Yunus, al-Awza‘i e Ibn Abi Dhi’b, con él [8609]
Otra vía:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró ‘Affan; nos narró Hammam; nos informó Qatada, de ‘Abd ar-Rahman, de Abu Hurayra:
que el Profeta صلى الله عليه وسلم dijo:
«Los profetas son hermanos de ‘allat: sus madres son diversas y su religión es una. Y yo soy el más cercano de la gente a ‘Isa hijo de Maryam, pues no hubo entre él y yo profeta. Y ciertamente él descenderá.
Cuando lo veáis, reconocedlo:
un hombre de estatura media, tendente al rojizo y al blanco; lleva dos prendas teñidas, como si su cabeza goteara aunque no le haya alcanzado humedad. Romperá la cruz, matará al cerdo, abolirá la yizya, llamará a la gente al Islam, y Allah hará perecer en su tiempo todas las confesiones salvo el Islam; y Allah hará perecer en su tiempo al Mesías [8610] ad-Dayyal. Luego se asentará la seguridad en la tierra, hasta que los leones pasten con los camellos, los leopardos con las vacas, los lobos con las ovejas, y los niños jueguen con las serpientes sin que les dañen. Permanecerá cuarenta años; luego morirá y los musulmanes rezarán por él».
Y así lo transmitió Abu Dawud, de Hudba ibn Jalid, de Hammam ibn Yahya. Lo transmitió Ibn Yarir —y no citó en esta aleya otro que él— de Bishr [8612] ibn Mu‘adh, de Yazid ibn Harun, de Sa‘id ibn Abi ‘Aruba; ambos de Qatada, de ‘Abd ar-Rahman ibn Adam —que era el liberto de Umm Burthun, el encargado de la aguada— de Abu Hurayra, del Profeta صلى الله عليه وسلم, y mencionó algo semejante, y dijo:
«Entonces combatirá a la gente por el Islam» [8613]
Y al-Bujari transmitió, de Abu al-Yaman, de Shu‘ayb, de az-Zuhri, de Abu Salama,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Oí al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم decir:
«Yo soy el más cercano de la gente a ‘Isa hijo de Maryam; y los profetas son hijos de ‘allat; no hubo entre él y yo profeta» [8614]
Luego transmitió de Muhammad ibn Sinan:
de Fulayh ibn Sulayman, de Hilal ibn ‘Ali, de ‘Abd ar-Rahman ibn Abi ‘Amra,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Yo soy el más cercano de la gente a ‘Isa hijo de Maryam en esta vida y en la otra; y los profetas son hermanos de ‘allat: sus madres son diversas y su religión es una».
Y dijo Ibrahim ibn Tahman, de Musa ibn ‘Uqba, de Safwan ibn Sulaym, de ‘Ata’ ibn Yasar,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم [8615]
Otro hadiz:
Dijo Muslim en su Sahih: me narró Zuhayr ibn Harb; nos narró Mu‘alla ibn Mansur; nos narró Sulayman ibn Bilal; nos narró Suhayl, de su padre, de Abu Hurayra:
que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo:
«No llegará la Hora hasta que los romanos desciendan en al-A‘maq —o en Dabiq—; entonces saldrá hacia ellos un ejército desde Medina, de los mejores habitantes de la tierra en ese día.
Cuando se enfrenten, los romanos dirán:
Dejadnos con quienes capturaron de los nuestros para combatirlos.
Los musulmanes dirán:
No, por Allah, no os dejaremos con nuestros hermanos.
Entonces los combatirán: un tercio huirá —Allah no aceptará su arrepentimiento jamás—; y un tercio será muerto: los mejores mártires ante Allah [ عز وجل ] [8616]; y el tercio restante vencerá: no serán probados jamás, y conquistarán Constantinopla.
Mientras reparten el botín, habiendo colgado sus espadas en los olivos, el Shaytan grita entre ellos:
El Mesías os ha sucedido en vuestras familias.
Entonces salen, y eso es falso.
Cuando llegan a Sham, él sale.
Mientras se preparan para el combate, alinean las filas, y se establece la oración: entonces desciende ‘Isa hijo de Maryam y los dirige [8617]
Cuando el enemigo de Allah lo ve, se derrite como se derrite la sal en el agua; si lo dejara, se derretiría hasta perecer, pero Allah lo mata con su mano, y les muestra su sangre en su lanza» [8618]
Otro hadiz:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró Hushaym, de al-‘Awwam ibn Hawshab, de Yabala ibn [8619] Suhaym, de Mu’aththir ibn ‘Afaza, de Ibn Mas‘ud,
del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, quien dijo:
«La noche en que fui llevado en el Isra’, me encontré con Ibrahim, Musa y ‘Isa, عليهم السلام [8620]; y conversaron sobre el asunto de la Hora. Remitieron su asunto a Ibrahim, y dijo:
No tengo conocimiento de ella.
Remitieron su asunto a Musa, y dijo:
No tengo conocimiento de ella.
Remitieron su asunto a ‘Isa, y dijo:
En cuanto a su fijación, nadie la conoce sino Allah. Y de lo que mi Señor — عز وجل — me encomendó:
que el Dayyal saldrá.
Dijo:
Y conmigo hay dos varas; cuando me vea, se derrite como se derrite el plomo.
Dijo:
Allah lo aniquila cuando me ve, hasta el punto de que la piedra y el árbol dicen: “¡Oh musulmán! Bajo mí hay un kafir: ven y mátalo”.
Dijo:
Allah los aniquila.
Luego la gente regresa a sus tierras y hogares; entonces salen Ya’ŷuŷ y Ma’ŷuŷ, y de toda elevación descienden velozmente; pisan sus tierras: no pasan por nada sin destruirlo, ni pasan por agua sin beberla.
Dijo:
Luego la gente regresa a mí quejándose de ellos; entonces suplico a Allah contra ellos, y los aniquila y los hace morir, hasta que la tierra se vacía por el hedor de su olor; y Allah hace descender la lluvia, que arrastra sus cuerpos hasta arrojarlos al mar.
Y de lo que mi Señor — عز وجل — me encomendó: que cuando eso sea así, la Hora es como la embarazada a término: su familia no sabe cuándo les sorprenderá su parto, de noche o de día» [8623]
Lo transmitió Ibn Mayah, de Muhammad ibn Bashshar, de Yazid ibn Harun, de al-‘Awwam ibn Hawshab, con él, con algo semejante [8624]
Otro hadiz:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró Yazid ibn Harun; nos informó Hammad ibn Salama, de ‘Ali ibn Zayd,
de Abu Nadra, quien dijo:
Fuimos a ‘Uthman ibn Abi al-‘As un viernes para cotejar un mushaf nuestro con su mushaf. Cuando llegó el viernes, nos ordenó que nos laváramos; luego nos trajeron perfume y nos perfumamos; luego fuimos a la mezquita y nos sentamos junto a un hombre, que nos habló del Dayyal. Luego llegó ‘Uthman ibn Abi al-‘As y nos levantamos hacia él; nos sentamos y dijo:
Oí al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم decir:
«Los musulmanes tendrán tres amsar: un misr en la confluencia de los dos mares, un misr en al-Hira y un misr en Sham. La gente se aterroriza [8626] con tres terrores; entonces sale el Dayyal en las regiones de la gente, y derrota a quienes están hacia el oriente.
El primer misr que lo rechaza es el misr de la confluencia de los dos mares; su gente se divide en tres grupos: un grupo permanece diciendo: “Nos quedamos y veremos qué es”; un grupo se une a los beduinos; y un grupo se une al misr que les sigue.
Con el Dayyal hay setenta mil con sayayan; y la mayoría de los que están con él son judíos y mujeres.
Luego llega al misr que le sigue, y su gente se divide en tres grupos: un grupo dice: “Nos quedamos y veremos qué es”; un grupo se une a los beduinos; y un grupo se une al misr que les sigue, al occidente de Sham.
Los musulmanes se repliegan a la cuesta de Afiq; envían un destacamento, y su destacamento es alcanzado. Eso se agrava para ellos, y les sobreviene [8627] una hambruna severa y una fatiga intensa, hasta el punto de que uno de ellos quema la cuerda de su arco y se la come.
Mientras están así, un pregonero llama al alba:
“¡Oh gente! Os ha llegado el socorro”, tres veces.
Entonces algunos dicen a otros: “Este es, ciertamente, la voz de un hombre saciado”.
Y desciende ‘Isa hijo de Maryam, عليه السلام, en la oración del alba.
Su emir le dice:
Ruh Allah, adelántate y dirige la oración.
Él dice:
Esta comunidad tiene emires, unos sobre otros.
Entonces su emir se adelanta y dirige la oración. Cuando concluye su oración, ‘Isa toma su lanza y se dirige hacia el Dayyal; cuando el Dayyal lo ve, se derrite como se derrite el plomo; entonces coloca su lanza entre sus ثَنْدوَته [8630] y lo mata, y sus compañeros huyen.
Ese día no hay cosa que oculte a nadie, hasta el punto de que el árbol dice: “¡Oh creyente! Este es un kafir”. Y la piedra dice: “¡Oh creyente! Este es un kafir”».
Ahmad lo transmitió en solitario por esta vía [8632]
Otro hadiz:
Dijo Abu ‘Abd Allah Muhammad ibn Yazid ibn Mayah en sus Sunan conocidas: nos narró ‘Ali ibn Muhammad; nos narró ‘Abd ar-Rahman al-Muharibi, de Isma‘il ibn Rafi‘ Abu Rafi‘, de Abu Zur‘a ash-Shaybani Yahya ibn Abi ‘Amr,
de Abu Umama al-Bahili, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم nos pronunció un sermón; la mayor parte de su sermón fue un relato que nos transmitió sobre el Dayyal, y nos advirtió contra él. Entre lo que dijo, dijo:
«No ha habido en la tierra, desde que Allah creó la descendencia de Adam, عليه السلام, una fitna mayor que la fitna del Dayyal. Y Allah no envió profeta alguno sin advertir a su comunidad contra el Dayyal. Yo soy el último de los profetas, y vosotros sois la última de las comunidades; y él saldrá entre vosotros, sin duda.
Si sale mientras yo estoy entre vosotros, yo seré el contendiente por todo musulmán; y si sale después de mí, entonces cada [ امرئ ] [8633] uno será contendiente por sí mismo; y Allah es mi sucesor sobre todo musulmán.
Ciertamente él sale de un paso entre Sham e Iraq, y corrompe a la derecha y corrompe a la izquierda».
«[ ألا ] [8634]¡Oh siervos de Allah, oh gente!, manteneos firmes.
Y os lo describiré con una descripción que ningún profeta antes de mí lo describió:
comienza diciendo: “Yo soy profeta” [8635]
Pero no hay profeta después de mí.
Luego repite diciendo: “Yo soy vuestro señor”.
Y no veréis a vuestro Señor hasta que muráis.
Ciertamente él es tuerto, y vuestro Señor, عز وجل, no es tuerto.
Y está escrito entre sus ojos: “kafir”; lo lee todo creyente, escriba o no escriba [8636]
Y entre sus tentaciones está que con él hay un paraíso y un fuego: su fuego es paraíso y su paraíso es fuego.
Quien sea probado con su fuego, que pida auxilio a Allah y recite los comienzos de al-Kahf: será para él frescor y paz, como el fuego fue [8637] para Ibrahim [ عليه السلام ] [8638]
Y entre sus tentaciones está que dice a un beduino: “¿Qué te parece si te resucito a tu padre y a tu madre: atestiguarás que yo soy tu señor?”.
Dice: “Sí”.
Entonces dos shayatin se le representan con la forma de su padre y su madre, y dicen: “¡Hijo mío! Síguelo, pues él es tu señor”.
Y entre sus tentaciones está que se le da poder sobre una sola persona: la mata y la corta con una sierra, hasta que es arrojada en dos mitades; luego dice: “Mirad a este siervo mío: ahora lo resucitaré; luego afirmará que tiene un señor distinto de mí”.
Entonces Allah lo resucita, y el malvado le dice: “¿Quién es tu señor?”.
Dice: “Mi Señor es Allah. Y tú eres el enemigo de Allah, el Dayyal. Por Allah, hoy no he sido más perspicaz respecto de ti que ahora”».
Dijo Abu al-Hasan at-Tanafisi:
Entonces al-Muharibi nos narró: nos narró ‘Ubayd Allah [8639] ibn al-Walid al-Wassafi, de ‘Atiyya,
de Abu Sa‘id, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Ese hombre [8640] es el de más alto rango de mi comunidad en el Paraíso».
Dijo:
Dijo Abu [8641] Sa‘id: por Allah, no veíamos a ese hombre sino como ‘Umar ibn al-Jattab, hasta que siguió su camino [8642]
Dijo [8643] al-Muharibi: luego volvimos al hadiz de Abu Rafi‘, quien dijo:
Y entre sus tentaciones está que ordena al cielo que llueva, y llueve; y ordena a la tierra que brote, y brota.
[ Y entre sus tentaciones está que pasa por una gente y lo desmienten, y no les queda ganado sino que perece ] [8644]
Y entre sus tentaciones está que pasa por una gente y le creen, y ordena al cielo que llueva, y llueve; y ordena a la tierra que brote, y brota; hasta que su ganado vuelve ese día más gordo de lo que jamás estuvo, de mayor vientre, de más amplios ijares y de más abundantes ubres.
Y no queda nada de la tierra que no pise y domine, salvo La Meca y Medina: no llega a ellas por ningún paso de sus pasos sin que lo encuentren los ángeles con espadas desenvainadas, hasta que desciende en ad-Darib [8645] al-Ahmar, en el extremo de la sabja; entonces Medina tiembla con sus habitantes tres temblores: no queda hipócrita ni hipócrita sino que sale hacia él; expulsa de ella la inmundicia como el fuelle expulsa la escoria del hierro; y ese día se llama el día de la liberación.
Entonces Umm Sharik bint Abi al-‘Akar [8646] dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! ¿Dónde estarán los árabes ese día?
Dijo:
«Serán pocos; y la mayoría estará en Bayt al-Maqdis. Su imam es un hombre صالح. Mientras su imam se ha adelantado para dirigirles el alba, desciende [ عليهم ] [8647]‘Isa [ ابن مريم ] [8648]عليه السلام, al alba. Ese imam retrocede, caminando hacia atrás, para hacer avanzar a ‘Isa a dirigir la oración de la gente; entonces ‘Isa, عليه السلام, pone su mano entre sus hombros y dice: “Adelántate y dirige la oración, pues para ti fue establecida”. Entonces su imam les dirige la oración.
Cuando termina, ‘Isa, عليه السلام, dice: “Abrid la puerta”. Se abre, y detrás está el Dayyal, con setenta mil judíos, todos con espada adornada y escudo. Cuando el Dayyal lo mira, se derrite como se derrite la sal en el agua; huye, y ‘Isa [ عليه السلام ] [8651] dice: “Tengo para ti un golpe del que no te me escaparás”. Lo alcanza en la puerta oriental de Ludd y lo mata; y Allah derrota a los judíos: no queda cosa creada por Allah تعالى [8652] con la que el judío se oculte [8653] sin que Allah haga hablar a esa cosa —ni piedra, ni árbol, ni muro, ni bestia— salvo el gharqad, pues es de sus árboles y no habla; sino que dice: “¡Oh siervo de Allah, musulmán! Este es un judío: ven [8654] y mátalo”».
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Y sus días son cuarenta años: el año como la mitad de un año, el año como un mes, el mes como una semana, y el final de sus días como una chispa: uno de vosotros amanece en la puerta de la ciudad y no alcanza su otra puerta hasta el anochecer».
Se le dijo:
¡Oh Profeta de Allah! [8655]¿Cómo rezamos en esos días cortos?
Dijo:
«Calculad en ellos la oración como calculáis en estos días largos. Luego rezad».
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Entonces ‘Isa hijo de Maryam estará en mi comunidad como juez justo e imam equitativo: rompe la cruz, mata [8656] al cerdo, abole la yizya, y deja la sadaqa: no se buscará por una oveja ni por un camello; se elevarán la enemistad y el odio; se arrancará el veneno de todo ser venenoso, hasta que el niño mete su mano en la serpiente y no le daña, y la niña ahuyenta al león y no le daña; y el lobo estará entre las ovejas como si fuera su perro; y la tierra se llenará de paz [8658] como se llena el recipiente de agua; y la palabra será una: no se adorará sino a Allah; la guerra depone sus cargas; Quraysh será despojada de su dominio; y la tierra será como un lingote de plata: hará brotar su vegetación como en el عهد de Adam; hasta que un grupo se reúna sobre un racimo de uvas y los sacie, y un grupo se reúna sobre una granada y los sacie; y el buey valdrá tal y tal cantidad de riqueza, y el caballo valdrá unos dirhams».
Se dijo:
¡Oh Mensajero de Allah! ¿Por qué se abarata el caballo?
Dijo:
«No se montará para guerra jamás».
Se le dijo:
¿Y por qué se encarece el buey?
Dijo:
«Se arará toda la tierra».
Y antes de la salida [8661][ del Dayyal ] habrá tres años duros: la gente padecerá en ellos un hambre severa. Allah ordenará al cielo, en el primer año, [ que retenga un tercio de su lluvia; y ordenará a la tierra que retenga un tercio de su vegetación; luego ordenará al cielo, en el segundo, que retenga dos tercios de su lluvia; y ordenará a la tierra que retenga dos tercios de su vegetación; luego ordenará Allah al cielo, en el tercer año ] [8662] que retenga toda su lluvia: no caerá una gota; y ordenará a la tierra que retenga toda su vegetación: no brotará nada verde; no quedará ser de pezuña hendida sin perecer, salvo lo que Allah quiera».
Se dijo:
¿De qué vive la gente en ese tiempo?
Dijo:
«Del tahlil, el takbir, el tasbih y el tahmid; y eso correrá para ellos como corre el alimento».
Dijo Ibn Mayah:
Oí a Abu al-Hasan at-Tanafisi decir: oí a ‘Abd ar-Rahman al-Muharibi decir: conviene entregar este hadiz al maestro, para que lo enseñe a los niños en el kuttab.
Este es un hadiz muy extraño por esta vía [8663]; y parte de él tiene corroboraciones en otros hadices. Mencionemos aquí el hadiz de an-Nawwas ibn Sam‘an por su semejanza con el estilo de este hadiz.
Dijo Muslim ibn al-Hayyay en su Sahih:
Nos narró Abu Jaythama Zuhayr ibn Harb; nos narró al-Walid ibn Muslim; me narró ‘Abd ar-Rahman ibn Yazid ibn Yabir; me narró Yahya ibn Yabir at-Ta’i, juez de Hims; me narró ‘Abd ar-Rahman ibn Jubayr, de su padre Jubayr ibn Nufayr al-Hadrami, que oyó a an-Nawwas ibn Sam‘an al-Kilabi (ح).
Y nos narró Muhammad ibn Mihran ar-Razi; nos narró al-Walid ibn Muslim; nos narró ‘Abd ar-Rahman ibn Yazid ibn Yabir, de Yahya ibn Yabir at-Ta’i, de ‘Abd ar-Rahman ibn Jubayr, de su padre Jubayr ibn Nufayr,
de an-Nawwas ibn Sam‘an, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم mencionó al Dayyal una mañana: lo minimizó y lo magnificó, hasta que pensamos que estaba en un grupo de palmeras. Cuando volvimos a él, reconoció eso en nosotros y dijo:
«¿Qué os pasa?».
Dijimos: ¡Oh Mensajero de Allah!, mencionaste al Dayyal esta mañana y lo minimizaste y lo magnificaste hasta que pensamos que estaba en un grupo de palmeras.
Dijo:
«Más que el Dayyal, temo por vosotros otras cosas. Si sale mientras yo estoy entre vosotros, yo seré su contendiente por vosotros; y si sale y yo no estoy entre vosotros, entonces cada uno será contendiente por sí mismo; y Allah es mi sucesor sobre todo musulmán.
Ciertamente él es un joven de cabello muy rizado, con el ojo prominente; como si lo comparara con ‘Abd al-‘Uzza ibn Qatan. Quien de vosotros lo alcance, que recite sobre él los comienzos de la sura al-Kahf. Ciertamente él sale de un paso entre Sham e Iraq: corrompe a la derecha y corrompe a la izquierda. ¡Oh siervos de Allah!, manteneos firmes».
Dijimos: ¡Oh Mensajero de Allah!, ¿cuánto tiempo [8664] permanecerá [8665] en la tierra?
Dijo:
«Cuarenta días: un día como un año, un día como un mes, un día como una semana, y el resto de sus días como vuestros días».
Dijimos:
¡Oh Mensajero de Allah!, ese día que es como un año, ¿nos bastará en él la oración de un día?
Dijo:
«No: calculadle su medida».
Dijimos:
¡Oh Mensajero de Allah!, ¿cuán rápido se desplaza por la tierra?
Dijo [8667]:
«Como la lluvia a la que el viento empuja por detrás. Llega a una gente y los llama: creen en él y le responden; entonces ordena al cielo y llueve, y a la tierra y brota; su ganado vuelve hacia ellos al atardecer con las jorobas más altas que jamás tuvieron, las ubres más llenas y los ijares más amplios.
Luego llega a otra gente y los llama, y rechazan su palabra; se aparta de ellos, y amanecen en sequía, sin tener nada de sus bienes.
Pasa por la ruina y le dice: “Saca tus tesoros”; y sus tesoros lo siguen como enjambres de abejas.
Luego llama a un hombre lleno de juventud, lo golpea con la espada y lo corta en dos partes, como el tiro al blanco; luego lo llama y él viene, con el rostro resplandeciente [8668] y riendo [8669]
Mientras está así, Allah envía al Mesías hijo de Maryam, عليه السلام: desciende junto al minarete blanco, al oriente de Damasco, entre dos prendas teñidas, poniendo sus manos sobre las alas de dos ángeles; cuando baja la cabeza, gotea; y cuando la levanta, caen de él perlas como el lu’lu’. Ningún kafir al que le alcance el olor de su aliento sino que muere; y su aliento alcanza hasta donde alcanza su mirada [8670] Lo persigue hasta alcanzarlo en la puerta de Ludd y lo mata».
Luego ‘Isa, عليه السلام, llega a una gente a quienes Allah protegió de él: les limpia los rostros y les habla de sus grados en el Paraíso. Mientras [8671] está así, Allah, عز وجل, revela a ‘Isa:
He sacado siervos Míos contra los que nadie tiene manos para combatirlos; protege a Mis siervos en el Tur.
Allah envía a Ya’ŷuŷ y Ma’ŷuŷ, y de toda elevación descienden velozmente. Los primeros pasan por el lago de Tabariya [8672] y beben lo que hay en él; los últimos pasan [8673] y dicen: “Aquí hubo una vez agua”.
El Profeta de Allah ‘Isa y sus compañeros quedan sitiados, hasta que la cabeza de un buey para uno de ellos es mejor [8674] que cien dinares para uno de vosotros hoy. El Profeta de Allah ‘Isa y sus compañeros suplican a Allah; entonces Allah envía sobre ellos el nighaf en sus cuellos, y amanecen muertos como la muerte de una sola alma.
Luego el Profeta de Allah ‘Isa y sus compañeros descienden a la tierra: no encuentran en la tierra un lugar de un palmo sin que esté lleno de su hedor y su fetidez. El Profeta de Allah ‘Isa y sus compañeros suplican a Allah; entonces Allah envía aves como cuellos de bujt, que los cargan y los arrojan donde Allah quiera.
Luego Allah envía una lluvia de la que no habrá casa de barro ni de pelo que se proteja [8675]; lava la tierra hasta dejarla como un espejo.
Luego se dice a la tierra:
Saca tu fruto y devuelve tu bendición.
Ese día, un grupo come de una granada y se cobija a la sombra de su cáscara; y Allah bendice el rebaño, hasta que una camella lechera basta para una multitud de gente, y una vaca lechera basta para una tribu de gente, y una oveja lechera basta para una familia de gente.
Mientras están así, Allah envía un viento bueno: los toma bajo sus axilas, y Allah toma el alma de todo creyente y de todo musulmán; y quedan los peores de la gente, que se entregan a la promiscuidad como los asnos: sobre ellos se establece la Hora» [8676]
Lo transmitieron el Imam Ahmad y los autores de las Sunan por el hadiz de ‘Abd ar-Rahman ibn Yazid ibn Yabir, con él. Y lo mencionaremos también por la vía de Ahmad, en Su dicho, Altísimo, en la sura al-Anbiya’:
{ حَتَّى إِذَا فُتِحَتْ يَأْجُوجُ وَمَأْجُوجُ [ وَهُمْ مِنْ كُلِ حَدَبٍ يَنْسِلُونَ ] [8677]}
[ الأنبياء : 96 ].
Otro hadiz:
Dijo Muslim en su Sahih también: nos narró ‘Ubayd Allah [8678] ibn Mu‘adh ibn Mu‘adh al-‘Anbari; nos narró mi padre; nos narró Shu‘ba,
de an-Nu‘man ibn Salim, quien dijo:
Oí a Ya‘qub ibn ‘Asim ibn ‘Urwa ibn Mas‘ud ath-Thaqafi decir: oí a ‘Abd Allah ibn ‘Amr —y vino a él un hombre y dijo—:
¿Qué es este hadiz que transmites, diciendo que la Hora se establecerá hacia tal y tal?
Dijo:
¡Subhan Allah! —o: لا إله إلا الله, o una palabra semejante—: estuve a punto de no transmitir nada a nadie jamás.
Yo solo dije:
Ciertamente veréis pronto un asunto عظيما: se quemará la Casa, y ocurrirá y ocurrirá.
Luego dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Sale el Dayyal en mi comunidad y permanece cuarenta; no sé si cuarenta días, o cuarenta meses, o cuarenta años. Entonces Allah تعالى envía a ‘Isa hijo de Maryam, como si fuera ‘Urwa ibn Mas‘ud: lo busca y lo aniquila. Luego la gente permanece siete años sin que haya entre dos enemistad.
Luego Allah envía un viento frío desde Sham: no queda sobre la faz de la tierra nadie en cuyo corazón haya el peso de un átomo de bien —o de fe— sin que lo tome, hasta que si uno de vosotros entrara en lo profundo de una montaña, entraría en ella hasta tomarlo».
Dijo: la oí del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم.
Dijo:
«Entonces quedan los peores de la gente, con la ligereza de las aves y los sueños de las fieras: no reconocen bien ni rechazan mal.
El Shaytan se les aparece y dice:
¿No respondéis?
Dicen:
¿Qué nos ordenas?
Les ordena adorar ídolos, y en ello su sustento es abundante y su vida es buena.
Luego se sopla en el cuerno: nadie lo oye sin inclinar un lado y levantar el otro.
Dijo:
Y el primero en oírlo es un hombre que enluce el abrevadero de sus camellos.
Dijo:
Entonces cae fulminado y la gente cae fulminada.
Luego Allah envía —o dijo: hace descender— una lluvia como el rocío —o dijo: la sombra; an-Nu‘man dudó [8681]—: de ella brotan los cuerpos de la gente.
Luego se sopla por segunda vez, y he aquí que están en pie, mirando.
Luego se dice:
¡Oh gente!, venid a vuestro Señor.
{ وَقِفُوهُمْ إِنَّهُمْ مَسْئُولُونَ }
[ الصافات : 24 ].
Dijo:
«Luego se dice: sacad el contingente del Fuego.
Se dice:
¿De cuántos?
Se dice:
De cada mil, novecientos noventa y nueve».
Dijo:
{ يَجْعَلُ الْوِلْدَانَ شِيبًا }
[ المزمل : 17 ].
Y eso es
{ يَوْمَ يُكْشَفُ عَنْ سَاقٍ }
[ القلم : 42 ].
Luego lo transmitieron Muslim y an-Nasa’i en su Tafsir, ambos, de Muhammad ibn Bashshar, de Ghundar, de Shu‘ba, de an-Nu‘man ibn Salim, con él [8683]
Otro hadiz:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró ‘Abd ar-Razzaq; nos informó Ma‘mar, de az-Zuhri, de ‘Abd Allah ibn ‘Ubayd Allah [8684] ibn Tha‘laba al-Ansari, de ‘Abd Allah ibn Yazid [8685] al-Ansari, de Mujammi‘ ibn Jariya [8686], quien dijo:
Oí al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم decir:
«El hijo de Maryam matará al Mesías Dayyal en la puerta de Ludd —o: junto a Ludd—» [8687]
Y Ahmad lo transmitió también, de Sufyan ibn ‘Uyayna, por el hadiz de al-Layth y al-Awza‘i: los tres de az-Zuhri, de ‘Abd Allah ibn ‘Ubayd Allah ibn Tha‘laba, de ‘Abd ar-Rahman ibn Yazid, de su tío Mujammi‘ ibn Jariya [8688], del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, quien dijo:
«El hijo de Maryam matará al Dayyal en la puerta de Ludd».
Y así lo transmitió at-Tirmidhi, de Qutayba, de al-Layth, con él, y dijo:
Este hadiz es sahih.
Dijo:
Y en el capítulo hay (relatos) de ‘Imran ibn Husayn, Nafi‘ ibn ‘Utba, Abu Barza, Hudhayfa ibn Usayd, Abu Hurayra, Kaysan, ‘Uthman ibn Abi al-‘As, Yabir, Abu Umama, Ibn Mas‘ud, ‘Abd Allah ibn ‘Amr, Samura ibn Jundub, an-Nawwas ibn Sam‘an, ‘Amr ibn ‘Awf y Hudhayfa ibn al-Yaman, رضي الله عنهم [8689][8690]
Con la transmisión de هؤلاء se refiere a lo que contiene la mención del Dayyal y a que ‘Isa hijo de Maryam, عليه السلام, lo mata. En cuanto a los hadices que solo mencionan al Dayyal, son numerosísimos, más de lo que puede enumerarse, por su difusión y la abundancia de sus transmisores en los sahih, los hasan, los masanid y otros [8691]
Otro hadiz:
Dijo el Imam Ahmad: nos narró Sufyan, de Furat, de Abu at-Tufayl,
de Hudhayfa ibn Usayd al-Ghifari, quien dijo:
El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se asomó a nosotros desde una habitación mientras conversábamos sobre la Hora, y dijo:
«No se establecerá la Hora hasta que veáis diez signos: la salida del sol por su occidente, el humo, la bestia, la salida de Ya’ŷuŷ y Ma’ŷuŷ, el descenso de [8692]‘Isa hijo de Maryam, el Dayyal, y tres hundimientos: un hundimiento en el oriente, un hundimiento en el occidente y un hundimiento en la península arábiga; y un fuego que sale del fondo de ‘Adan, que conduce —o reúne— a la gente: pasa la noche con ellos donde pasen la noche, y descansa con ellos donde descansen».
Y así lo transmitieron Muslim y los autores de las Sunan por el hadiz de Furat al-Qazzaz [8693], con él. Y Muslim lo transmitió también por la vía de ‘Abd al-‘Aziz ibn Rafi‘, de Abu at-Tufayl, de Abu Sariha Hudhayfa ibn Usayd al-Ghifari, como mawquf [8694] Y Allah sabe más.
Estos son hadices mutawatir del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, transmitidos por Abu Hurayra, Ibn Mas‘ud, ‘Uthman ibn Abi al-‘As, Abu Umama, an-Nawwas ibn Sam‘an, ‘Abd Allah ibn ‘Amr ibn al-‘As, Mujammi‘ ibn Jariya [8695] y Abu Sariha y Hudhayfa ibn Usayd, رضي الله عنهم.
En ellos hay indicación de la descripción de su descenso y de su lugar: que es en Sham, más bien en Damasco, junto al minarete [8696] oriental, y que eso será al establecerse la oración del alba [8697] En estos tiempos se ha construido, en el año 741, un minarete blanco para la mezquita omeya, de piedra tallada, en sustitución del minarete que fue derribado por el incendio atribuido a la acción de los cristianos —sobre ellos las maldiciones de Allah, sucesivas hasta el Día de la Resurrección—; y la mayor parte de su construcción fue con sus bienes. Se fortalecieron las conjeturas de que es sobre él donde descenderá [ المسيح ] [8698]‘Isa hijo de Maryam, عليه السلام: matará al cerdo, romperá la cruz y abolirá la yizya, y no aceptará sino el Islam, como se adelantó en los dos Sahih. Esto es una información del Profeta صلى الله عليه وسلم sobre ello, y una confirmación, legislación y autorización para él en ese tiempo, cuando se disipen sus excusas y se eleven sus شبه de sí mismos; por eso todos entran en la religión del Islam siguiendo a ‘Isa, عليه السلام, y por su mano.
Por eso dijo el Altísimo:
{ وَإِنْ مِنْ أَهْلِ الْكِتَابِ إِلا لَيُؤْمِنَنَّ بِهِ قَبْلَ مَوْتِهِ [ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا ] [8699]}.
Y esta aleya es como Su dicho [ تعالى ] [8700]:
{ وَإِنَّهُ لَعِلْمٌ لِلسَّاعَةِ }
[ الزخرف : 61 ].
Y se recitó: «عَلَم» con vocalización, es decir, señal [8701] y prueba de la cercanía de la Hora; pues él desciende tras la salida del Mesías Dayyal, y Allah lo mata por su mano, como se estableció en el Sahih:
«Allah no creó enfermedad sin hacer descender para ella cura» [8702]
Y Allah envía en sus días a Ya’ŷuŷ y Ma’ŷuŷ, y Allah los aniquila [ به ] [8703] por la bendición de su súplica.
Allah تعالى dijo:
{ حَتَّى إِذَا فُتِحَتْ يَأْجُوجُ وَمَأْجُوجُ وَهُمْ مِنْ كُلِ حَدَبٍ يَنْسِلُونَ . وَاقْتَرَبَ الْوَعْدُ الْحَقُّ }
la aleya
[ الأنبياء : 96 ، 97 ].
Descripción de ‘Isa عليه السلام:
Ya se adelantó en el hadiz de ‘Abd ar-Rahman ibn Adam, de Abu Hurayra [ رضي الله عنه ] [8704]:
«Cuando lo veáis, reconocedlo: un hombre de estatura media, tendente al rojizo y al blanco; lleva dos prendas teñidas, como si su cabeza goteara aunque no le haya alcanzado humedad».
Y en el hadiz de an-Nawwas ibn Sam‘an:
«Desciende junto al minarete blanco, al oriente de Damasco, entre dos prendas teñidas, poniendo sus manos sobre las alas de dos ángeles; cuando baja la cabeza, gotea; y cuando la levanta, caen de él como perlas de lu’lu’. Ningún kafir al que le alcance el olor de su aliento sino que muere; y su aliento alcanza hasta donde alcanza su mirada».
Y al-Bujari y Muslim transmitieron, por la vía de az-Zuhri, de Sa‘id ibn al-Musayyab,
de Abu Hurayra, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«La noche en que fui llevado en el Isra’, me encontré con Musa».
Dijo:
Y lo describió:
«He aquí un hombre —creo que dijo— de cabello suelto y agitado [8705], como si fuera de los hombres de Shanu’a».
Dijo:
«Y me encontré con ‘Isa».
El Profeta صلى الله عليه وسلم lo describió y dijo:
«De estatura media, rojizo, como si hubiera salido de un diماس —es decir, del baño—. Y vi a Ibrahim, y yo soy el más parecido de sus hijos a él» [8706]
Y al-Bujari transmitió, por el hadiz de Muyahid,
de Ibn ‘Umar, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم:
«Vi a Musa, a ‘Isa y a Ibrahim. En cuanto a ‘Isa, era rojizo, de cabello rizado, de pecho ancho; y en cuanto a Musa, era moreno, corpulento, de cabello lacio, como si fuera de los hombres de az-Zutt» [8708]
Y él, y Muslim, por la vía de Musa ibn ‘Uqba,
de Nafi‘, quien dijo:
Dijo ‘Abd Allah ibn ‘Umar:
El Profeta صلى الله عليه وسلم mencionó un día, entre la gente, al Mesías Dayyal, y dijo:
«Ciertamente Allah no es tuerto. Sabed que el Mesías Dayyal es tuerto del ojo derecho, como si su ojo fuera una uva flotante. Y Allah me mostró junto a la Ka‘ba en un sueño: he aquí un hombre moreno, de la mejor morenez que ves en los hombres, cuya cabellera cae entre sus hombros, de cabello lacio, con la cabeza goteando agua, poniendo sus manos sobre los hombros de dos hombres, y circunvalaba la Casa.
Dije:
¿Quién es este?
Dijeron:
El Mesías hijo de Maryam.
Luego miré detrás de él: he aquí un hombre de cabello muy rizado, tuerto del ojo derecho, el más parecido de los que vi a Ibn Qatan, poniendo sus manos sobre los hombros de un hombre, circunvalando la Casa.
Dije:
¿Quién es este?
Dijeron:
El Mesías Dayyal».
Lo siguió ‘Ubayd Allah de Nafi‘ [8710]
Luego al-Bujari lo transmitió [8711] de Ahmad ibn Muhammad al-Makki, de Ibrahim ibn Sa‘d, de az-Zuhri, de Salim,
de su padre, quien dijo:
No, por Allah, el Profeta صلى الله عليه وسلم no dijo de ‘Isa [ عليه السلام ] [8712] que fuera rojizo; sino que dijo:
«Mientras yo dormía, circunvalaba la Ka‘ba: he aquí un hombre moreno, de cabello lacio, que se balancea entre dos hombres, con la cabeza goteando agua —o derramándose agua de su cabeza—.
Dije:
¿Quién es este?
Dijeron:
El hijo de Maryam.
Me volví a mirar: he aquí un hombre rojizo, corpulento, de cabello rizado, tuerto del ojo derecho, como si su ojo fuera una uva flotante.
Dije:
¿Quién es este?
Dijeron:
El Dayyal.
Y el más parecido de la gente a él es Ibn Qatan».
Dijo az-Zuhri:
Un hombre de Juza‘a que murió en la Yahiliyya [8713]
Estas son todas expresiones de al-Bujari, رحمه الله.
Y ya se adelantó en el hadiz de ‘Abd ar-Rahman ibn Adam, de Abu Hurayra:
que ‘Isa, عليه السلام, permanece en la tierra tras su descenso cuarenta años; luego muere y los musulmanes rezan por él.
Y en el hadiz de ‘Abd Allah ibn ‘Amr, en Muslim:
que permanece siete años.
Es posible —y Allah sabe más— que lo pretendido por su permanencia en la tierra cuarenta años sea el total de su estancia en ella antes de su elevación y después de su descenso; pues fue elevado teniendo treinta y tres años, según lo auténtico. Se transmitió eso en un hadiz sobre la descripción de la gente del Paraíso: que están sobre la forma de Adam, y el nacimiento de ‘Isa fue a los treinta y tres años.
En cuanto a lo que Ibn ‘Asakir transmitió de algunos, de que fue elevado teniendo ciento cincuenta años, es شاذ, extraño y remoto.
Y el hafiz Abu al-Qasim ibn ‘Asakir mencionó, en la biografía de ‘Isa hijo de Maryam en su Tarij, de algunos de los salaf:
que será enterrado junto al Profeta صلى الله عليه وسلم en su habitación. Allah sabe más [8714]
Y Su dicho, Altísimo:
{ وَيَوْمَ الْقِيَامَةِ يَكُونُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا }
Dijo Qatada:
Dará testimonio contra ellos de que les transmitió el mensaje de Allah, y reconoció la servidumbre a Allah [8715]عز وجل.
Esto es como Su dicho, Altísimo, al final de la sura al-Ma’ida:
{ وَإِذْ قَالَ اللَّهُ يَا عِيسَى ابْنَ مَرْيَمَ أَأَنْتَ قُلْتَ لِلنَّاسِ [ اتَّخِذُونِي وَأُمِّيَ إِلَهَيْنِ مِنْ دُونِ اللَّهِ قَالَ سُبْحَانَكَ مَا يَكُونُ لِي أَنْ أَقُولَ مَا لَيْسَ لِي بِحَقٍّ إِنْ كُنْتُ قُلْتُهُ فَقَدْ عَلِمْتَهُ تَعْلَمُ مَا فِي نَفْسِي وَلا أَعْلَمُ مَا فِي نَفْسِكَ إِنَّكَ أَنْتَ عَلامُ الْغُيُوبِ . مَا قُلْتُ لَهُمْ إِلا مَا أَمَرْتَنِي بِهِ أَنِ اعْبُدُوا اللَّهَ رَبِّي وَرَبَّكُمْ وَكُنْتُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا مَا دُمْتُ فِيهِمْ فَلَمَّا تَوَفَّيْتَنِي كُنْتَ أَنْتَ الرَّقِيبَ عَلَيْهِمْ وَأَنْتَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ شَهِيدٌ . إِنْ تُعَذِّبْهُمْ فَإِنَّهُمْ عِبَادُكَ وَإِنْ تَغْفِرْ لَهُمْ فَإِنَّكَ أَنْتَ ] [8716]الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ }
[ المائدة : 116 - 118 ].
Notas y Referencias
[8582] Tafsir de at-Tabari (9/380).
[8583] Adición de A.
[8584] Adición de A.
[8585] En D: «sabe».
[8586] En D: «Ghiyath ibn Bashir»; y en R: «‘Attab ibn Yashkur».
[8587] Adición de R.
[8588] En D: «al-‘Awfi».
[8589] Tafsir de ‘Abd ar-Razzaq (1/170).
[8590] Adición de R, A.
[8591] En A: «masij».
[8592] En D, R, A: «que».
[8593] Adición de A.
[8594] En D: «que Allah le bendiga y le conceda paz».
[8595] Adición de A.
[8596] Adición de A.
[8597] En A: «la aleya».
[8598] En D: «su refutación».
[8599] En A: «mejor».
[8600] En R: «Hasan».
[8601] Sahih al-Bujari n.º (3448) y Sahih Muslim n.º (155).
[8602] Sahih al-Bujari n.º (2476) y Sahih Muslim n.º (155).
[8603] Sahih al-Bujari n.º (2222) y Sahih Muslim n.º (155).
[8604] Lo mencionó as-Suyuti en ad-Durr al-Manthur (2/735).
[8605] En A: «Abu Hanzala».
[8606] Al-Musnad (2/513) y Sahih Muslim n.º (1252).
[8607] En A: «Abu Hanzala».
[8608] Al-Musnad (2/290).
[8609] Sahih al-Bujari n.º (3449); y Al-Musnad (2/272) por la transmisión de ‘Abd ar-Razzaq y (2/336) por la transmisión de ‘Uthman ibn ‘Umar; y Sahih Muslim n.º (155).
[8610] En A: «al-masij».
[8611] En A: «lo transmiten».
[8612] En A: «Bishir».
[8613] Al-Musnad (2/406), Sunan Abi Dawud n.º (4324) y Tafsir de at-Tabari (9/388).
[8614] Sahih al-Bujari n.º (3443).
[8615] Sahih al-Bujari n.º (3443).
[8616] Adición de R, A.
[8617] En R: «su imam».
[8618] Sahih Muslim n.º (2897).
[8619] En R: «de».
[8620] En D, R, A: «sobre ellos».
[8621] En R: «ar-rudab».
[8622] En D: «y no».
[8623] En A: «por su parto».
[8624] Al-Musnad (1/375) y Sunan Ibn Mayah n.º (4081). Al-Busiri dijo en az-Zawa’id (3/260): «Esta cadena es auténtica; sus hombres son fiables».
[8625] En R: «vino a nosotros».
[8626] En D: «se aterroriza».
[8627] En D: «y les sobreviene».
[8628] En R: «hasta que se queme la cuerda de su arco».
[8629] En R: «la voz».
[8630] En A: «thandawatayhi».
[8631] En R: «y derrota».
[8632] Al-Musnad (4/216). Y lo transmitió at-Tabarani en al-Mu‘yam al-Kabir (9/51) por la vía de Hammad ibn Salama. Al-Haythami dijo en al-Maŷma‘ (7/342): «En él está ‘Ali ibn Zayd; en él hay debilidad, aunque fue considerado fiable; y el resto de los hombres de ambas cadenas son hombres de los dos Sahih».
[8633] Adición de A.
[8634] Adición de D.
[8635] En D: «dice».
[8636] En D: «o no escriba».
[8637] En A: «el fuego (será) frescor».
[8638] Adición de A.
[8639] En R: «‘Abd Allah».
[8640] En A: «y ese hombre».
[8641] En R: «Abu».
[8642] En D: «su camino».
[8643] En R: «luego dijo».
[8644] Adición de A y de Ibn Mayah.
[8645] En D: «ad-darb»; y en R: «ad-darib».
[8646] En R: «al-‘Akm».
[8647] Adición de A y de Ibn Mayah.
[8648] Adición de A y de Ibn Mayah.
[8649] En R: «para que se adelante».
[8650] En A: «a ellos».
[8651] Adición de A.
[8652] En A: «Glorificado y Exaltado sea».
[8653] En D: «judío».
[8654] En D: «y se dice».
[8655] En A: «¡Oh Mensajero de Allah!».
[8656] En D, A: «y degüella».
[8657] En R, A: «en en».
[8658] En R: «del Islam».
[8659] En D: «y será».
[8660] En D: «se monta».
[8661] En D: «su salida».
[8662] Adición de D, R y de Ibn Mayah.
[8663] Sunan Ibn Mayah n.º (4077). En su isnad está ‘Abd ar-Rahman ibn Muhammad al-Muharibi. Ibn Ma‘in dijo: «transmite munkarat de desconocidos». Abu Hatim dijo: es veraz cuando transmite de los fiables, pero transmite de desconocidos hadices reprobables, por lo que su hadiz se interpreta por su transmisión de desconocidos. Aquí transmite de Isma‘il ibn Rafi‘ al-Madani, que es débil: lo debilitaron Ibn Ma‘in y an-Nasa’i. Abu Hatim dijo: munkar al-hadiz. Ibn ‘Adi dijo: «todos sus hadices son de los que hay que examinar, aunque se escribe su hadiz dentro del conjunto de los débiles».
[8664] En R: «¿y cuánto?».
[8665] En A: «su permanencia».
[8666] En D: «y ese».
[8667] En R: «dijo».
[8668] En D: «resplandeciente».
[8669] En W: «su rostro ríe».
[8670] En R: «alcanza».
[8671] En D: «mientras ellos y él».
[8672] En R: «at-Tabariyya».
[8673] En R: «uno de ellos».
[8674] En A: «mejor».
[8675] En R: «se protege».
[8676] Sahih Muslim n.º (2137), Al-Musnad (4/182), Sunan Abi Dawud n.º (4321), Sunan at-Tirmidhi n.º (2240), Sunan an-Nasa’i al-Kubra n.º (10783) y Sunan Ibn Mayah n.º (40375).
[8677] Adición de R, A; y en H: «la aleya».
[8678] En R: «‘Abd Allah».
[8679] En A: «hasta».
[8680] En D: «un grano de mostaza».
[8681] En A: «por ‘Uman as-Sayl».
[8682] En D, R, A: «dijo: y eso es el día».
[8683] Sahih Muslim n.º (2940) y Sunan an-Nasa’i al-Kubra n.º (11629).
[8684] En D: «‘Ubayd Allah ibn ‘Abd Allah».
[8685] En H: Zayd.
[8686] En A: «Haritha».
[8687] Al-Musnad (3/420).
[8688] En A: «Haritha».
[8689] En A: «رضي الله عنهم أجمعين».
[8690] Al-Musnad (3/420) y Sunan at-Tirmidhi n.º (2244).
[8691] El autor, el hafiz Ibn Kathir, mencionó estos hadices y amplió el الكلام sobre ellos en su libro: an-Nihaya fi al-Fitan wa al-Malahim.
[8692] En D, A: «y la salida de».
[8693] Al-Musnad (4/6) con un contexto distinto; este es el contexto de la transmisión de Ibn Mahdi de Sufyan, y está en Al-Musnad (4/7). Y lo transmitieron Muslim en su Sahih n.º (2901), Abu Dawud en as-Sunan n.º (4311), at-Tirmidhi en as-Sunan n.º (2183) e Ibn Mayah en as-Sunan n.º (4055).
[8694] Sahih Muslim n.º (2901).
[8695] En A: «Haritha».
[8696] En D: «su minarete».
[8697] En D: «al establecerse la oración del alba».
[8698] Adición de D, A.
[8699] Adición de A.
[8700] Adición de: D, R, A.
[8701] En D, A: «señal».
[8702] Sahih al-Bujari n.º (5678), por el hadiz de Abu Hurayra, y su formulación es: «Allah no hizo descender enfermedad sin hacer descender para ella cura».
[8703] Adición de D.
[8704] Adición de A.
[8705] En D: «dijo: creo que (dijo) de cabello agitado».
[8706] Sahih al-Bujari n.º (3437) y Sahih Muslim n.º (168).
[8707] En D: «en cuanto a».
[8708] Sahih al-Bujari n.º (3438). El hafiz Ibn Hajar, en Fath al-Bari (6/484), consideró más probable que lo correcto sea de Ibn ‘Abbas, no de Ibn ‘Umar; consúltese allí.
[8709] En D: «dijeron: él es el Mesías».
[8710] Sahih al-Bujari n.º (3439, 3440) y Sahih Muslim n.º (169).
[8711] En D: «transmitió».
[8712] Adición de A.
[8713] Sahih al-Bujari n.º (3441).
[8714] Tarij Dimashq (14/106, manuscrito) y Mujtasar Tarij Dimashq de Ibn Manzur (20/154), con su isnad hasta ‘Abd Allah ibn Salam رضي الله عنه. Al-Bujari dijo: esto no es auténtico para mí y no se le sigue en ello.
[8715] En D: «de la servidumbre a Allah».
[8716] Adición de A; y en H: «hasta Su dicho».