Luqman
لقمان LuqmanVersículo (Español)
[31:15] Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcan pero trátenlos con respeto. Sigan el camino de los piadosos, pues ante Mí comparecerán y les informaré de lo que hacían.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y si ambos se esfuerzan por hacer que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no les obedezcas; y acompáñalos en la vida mundanal con benevolencia; y sigue el camino de quien se vuelve a Mí. Luego, a Mí será vuestro retorno, y os informaré de lo que solíais hacer} (15)
Y Su dicho:
{Y si ambos se esfuerzan por hacer que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no les obedezcas}
Es decir: si se empeñan contigo con todo empeño en que los sigas [22955] en su religión, no aceptes de ellos eso; y que ello no te impida acompañarlos en la vida mundanal con benevolencia; es decir: siendo benévolo con ellos.
{Y sigue el camino de quien se vuelve a Mí}
Esto es: los creyentes.
{Luego, a Mí será vuestro retorno, y os informaré de lo que solíais hacer}.
Dijo at-Tabaraní en el Libro de la Convivencia:
Nos narró Abū ʿAbd ar-Raḥmān ʿAbd Allāh ibn Aḥmad ibn Ḥanbal; nos narró Aḥmad ibn Ayyūb ibn Rāshid; nos narró Maslamah ibn ʿAlqamah; de Dāwūd ibn Abī Hind
[de Abū ʿUthmān an-Nahdī] [22956]:
que Saʿd ibn Mālik dijo: Esta aleya fue revelada acerca de mí:
{Y si ambos se esfuerzan por hacer que asocies conmigo aquello de lo que no tienes conocimiento, no les obedezcas}
la aleya.
Y dijo:
Yo era un hombre muy piadoso con mi madre; pero cuando abracé el Islam, ella dijo:
«¡Oh Saʿd! ¿Qué es esto que veo que has introducido? Has de abandonar esta religión tuya, o no comeré ni beberé hasta morir, y por mi causa serás vituperado, y se dirá: “¡Oh, asesino de su madre!”».
Entonces dije:
«No lo hagas, madre mía, pues no abandonaré esta religión mía por nada».
Así permaneció un día y una noche sin comer, y amaneció ya exhausta; y permaneció un día {[otro]} [22957] y otra noche sin comer, y amaneció con su agotamiento ya agravado.
Cuando vi eso, dije:
«Madre mía, sabes —por Allah— que si tuvieras cien almas y fueran saliendo una tras otra, no abandonaría esta religión mía por nada. Así pues, si quieres, come; y si quieres, no comas».
Y entonces comió [22958]
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