3

La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 7

Versículo (Español)

[3:7] Él es Quien te ha revelado el Libro [¡oh, Mujámmad!]. En él hay versículos categóricos de significado evidente, que son la base del Libro, y otros que aceptan interpretaciones. Los que tienen el corazón extraviado siguen solo los interpretables con el fin de sembrar la discordia y hacer una interpretación interesada. Pero Dios conoce su verdadero significado. Los que tienen un conocimiento afirmado, dicen: "Creemos en todos los versículos por igual, todos proceden de nuestro Señor. Aunque solo los dotados de intelecto tienen esto presente.

Tafsir de Ibn Kathir

{Él es Quien ha hecho descender sobre ti el Libro: en él hay aleyas decisivas (muḥkamāt), ellas son la Madre del Libro, y otras son equívocas (mutashābihāt). En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación, siguen lo que de él es equívoco, buscando la sedición y buscando su interpretación; pero nadie conoce su interpretación sino Allah. Y los firmemente arraigados en el conocimiento dicen: «Creemos en ello; todo procede de nuestro Señor». Y no reflexionan sino los dotados de entendimiento.} (7) Informa el Altísimo que en el Corán hay aleyas decisivas, que son la Madre del Libro; es decir: claras, manifiestas en su indicación, sin ambigüedad para nadie de la gente. Y en él hay otras aleyas cuya indicación resulta equívoca para muchos de la gente o para algunos de ellos. Quien remite lo que se le ha hecho equívoco a lo que es claro de él, y hace prevalecer lo decisivo sobre lo equívoco para sí, ha sido guiado. Y quien hace lo contrario, se invierte (su guía). Por eso dijo el Altísimo: {Él es Quien ha hecho descender sobre ti el Libro: en él hay aleyas decisivas, ellas son la Madre del Libro} es decir: su fundamento al que se retorna cuando hay equívoco. {Y otras son equívocas} es decir: su indicación puede[4736] admitir conformidad con lo decisivo, y puede[4737] admitir otra cosa en cuanto a la expresión y la composición, no en cuanto a lo pretendido.

Han discrepado acerca de lo decisivo y lo equívoco, y se han transmitido de los salaf muchas expresiones. Dijo ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās [que dijo][4738]: las decisivas son su abrogante, su lícito y su ilícito, sus límites y sus obligaciones, y aquello que se ordena[4739] y se practica.

Así mismo se transmitió de ʿIkrima, Muǧāhid, Qatāda, aḍ-Ḍaḥḥāk, Muqātil ibn Ḥayyān y ar-Rabīʿ ibn Anas, y de as-Suddī, que dijeron: lo decisivo es aquello por lo que se obra.

Y de Ibn ʿAbbās también se transmitió que dijo: las decisivas [en][4740] la palabra del Altísimo: {Di: «Venid, recitaré lo que vuestro Señor os ha prohibido: que no asociéis nada con Él»} [al-Anʿām: 151] y las dos aleyas posteriores; y la palabra del Altísimo: {Y tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él} [al-Isrāʾ: 23] hasta tres aleyas posteriores. Lo narró Ibn Abī Ḥātim, y lo refirió de Saʿīd ibn Ǧubayr; [luego][4741] dijo: nos narró mi padre, nos narró Sulaymān ibn Ḥarb, nos narró Ḥammād ibn Zayd, de Isḥāq ibn Suwayd: que Yaḥyā ibn Yaʿmar y Abū Fāḫta discreparon en esta aleya: {Ellas[4742] son la Madre del Libro}. Dijo Abū Fāḫta: las aperturas de las suras. Y dijo Yaḥyā ibn Yaʿmar: las obligaciones, la orden y la prohibición, y lo lícito y lo ilícito[4743]

Dijo Ibn Lahīʿa, de ʿAṭāʾ ibn Dīnār, de Saʿīd ibn Ǧubayr: {Ellas son la Madre del Libro} quiere decir: el fundamento del Libro; y solo las llamó Madre del Libro porque están escritas en todos los libros.

Y dijo Muqātil ibn Ḥayyān: porque no hay gente de religión alguna sino que se complace con ellas.

Y se dijo acerca de las equívocas: que son las abrogadas, lo adelantado y lo retrasado, los ejemplos y los juramentos que hay en él, y aquello en lo que se cree pero no se obra. Lo narró ʿAlī ibn Abī Ṭalḥa de Ibn ʿAbbās.

Y se dijo: son las letras aisladas al comienzo de las suras; lo dijo Muqātil ibn Ḥayyān.

Y de Muǧāhid: las equívocas se confirman unas a otras. Esto solo es en la explicación de Su palabra: {Un Libro semejante, reiterado} [az-Zumar: 23]. Allí mencionaron que “semejante” es el discurso que se halla en un mismo contexto, y “reiterado” es el discurso en dos cosas contrapuestas, como la descripción del Paraíso y la descripción del Fuego, y la mención del estado de los justos y luego el estado de los[4744] perversos, y cosas semejantes. En cambio aquí, lo equívoco es lo que se contrapone a lo decisivo.

Lo mejor que se ha dicho al respecto es lo que hemos adelantado, y es lo que afirmó Muḥammad ibn Isḥāq ibn Yasār —que Allah tenga misericordia de él— cuando dijo: {En él hay aleyas decisivas, ellas son la Madre del Libro}: en ellas está la prueba del Señor, la protección de los siervos, y el rechazo de los adversarios y de lo falso; no admiten variación ni tergiversación respecto de aquello para lo que fueron establecidas[4745]

Dijo: y las equívocas, en cuanto a veracidad, admiten variación, tergiversación e interpretación; Allah probó con ellas a los siervos, como los probó con lo lícito y lo ilícito, para que[4746] no las desvíen hacia lo falso ni las tergiversen apartándolas de la verdad.

Por eso dijo el Altísimo: {En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación} es decir: extravío y salida de la verdad hacia lo falso. {Siguen lo que de él es equívoco} es decir: solo toman de él lo equívoco, aquello que pueden tergiversar hacia sus propósitos corruptos y aplicarlo a ellos, por la posibilidad de su expresión para aquello a lo que lo desvían[4747] En cuanto a lo decisivo, no tienen parte en ello, porque los refuta y es prueba contra ellos. Por eso dijo: {buscando la sedición} es decir: extraviar a sus seguidores, haciéndoles creer que argumentan su innovación con el Corán; y esto es prueba contra ellos, no a su favor. Como cuando los cristianos argumentan que el Corán ha expresado que ʿĪsā es el Espíritu de Allah y Su Palabra que Él arrojó a Maryam, y abandonan argumentar con Su palabra [del Altísimo][4748]: {No es sino un siervo a quien agraciamos} [az-Zuḫruf: 59], y con Su palabra: {Ciertamente, el ejemplo de ʿĪsā ante Allah es como el ejemplo de Ādam: lo creó de polvo, luego le dijo: «Sé», y fue} [Āl ʿImrān: 59], y otras aleyas decisivas que declaran explícitamente que es una criatura de las criaturas de Allah, un siervo y un Mensajero de los Mensajeros de Allah.

Y Su palabra: {y buscando su interpretación} es decir: tergiversarlo conforme a lo que quieren[4749] Y dijeron Muqātil y as-Suddī: buscan saber qué acontecerá y cuáles serán las consecuencias de las cosas a partir del[4750] Corán.

Dijo el imām Aḥmad: nos narró Ismāʿīl, nos narró Ayyūb, de ʿAbd Allāh ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša, que dijo: El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— recitó: {Él es Quien ha hecho descender sobre ti el Libro: en él hay aleyas decisivas, ellas son la Madre del Libro, y otras son equívocas [En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación][4751]} hasta Su palabra: {los dotados de entendimiento}. Y dijo: «Cuando veáis a quienes disputan sobre ello, esos son aquellos a quienes Allah se refirió; guardaos de ellos[4752]».

Así aparece este ḥadiz en el Musnad del imām Aḥmad —que Allah tenga misericordia de él— por la vía de Ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša, sin que haya nadie entre ambos.

Y así lo narró Ibn Māǧa por la vía de Ismāʿīl ibn ʿUlayya y ʿAbd al-Wahhāb aṯ-Ṯaqafī, ambos de Ayyūb, de ʿAbd Allāh ibn ʿUbayd Allāh ibn Abī Mulayka, de ella[4753]

Y lo narró Muḥammad ibn Yaḥyā al-ʿAbdī en su Musnad, de ʿAbd al-Wahhāb aṯ-Ṯaqafī, de Ayyūb, con él. Y así lo narró ʿAbd ar-Razzāq, de Maʿmar[4754] de Ayyūb. Y así lo narraron varios de Ayyūb. Y lo narró Ibn Ḥibbān en su Ṣaḥīḥ, del ḥadiz de Ayyūb, con él.

Y siguió a Ayyūb Abū ʿĀmir al-Ḫazzāz[4755] y otros, de Ibn Abī Mulayka. Lo narró at-Tirmiḏī de Bundār, de Abū Dāwūd aṭ-Ṭayālisī, de Abū ʿĀmir al-Ḫazzāz, y lo mencionó. Y así lo narró Saʿīd ibn Manṣūr en su Sunan, de Ḥammād ibn Yaḥyā al-Abbaḥḥ, de ʿAbd Allāh ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša. Y lo narró Ibn Ǧarīr, del ḥadiz de Rūḥ ibn al-Qāsim y Nāfiʿ ibn ʿUmar al-Ǧumaḥī, ambos de Ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša, con él. Y dijo Nāfiʿ en su narración de Ibn Abī Mulayka: me narró ʿĀʾiša, y lo mencionó[4756]

Y este ḥadiz lo narró al-Buḫārī —que Allah tenga misericordia de él— en la explicación de esta aleya, y Muslim en el Libro del Decreto de su Ṣaḥīḥ, y Abū Dāwūd en “as-Sunna” de sus Sunan; los tres, de al-Qaʿnabī, de Yazīd ibn Ibrāhīm at-Tustarī, de Ibn Abī Mulayka, de al-Qāsim ibn Muḥammad, de ʿĀʾiša —que Allah esté complacido con ella—, que dijo: El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— recitó: {Él es Quien ha hecho descender sobre ti el Libro: en él hay aleyas decisivas [ellas son la Madre del Libro, y otras son equívocas][4757]} hasta Su palabra: {Y no reflexionan sino los dotados de entendimiento}. Dijo: Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—: «Cuando veas a quienes siguen lo que de él es equívoco, esos son aquellos a quienes Allah nombró; guardaos de ellos». Esta es la formulación de al-Buḫārī[4758]

Y así lo narró también at-Tirmiḏī, de Bundār, de Abū Dāwūd aṭ-Ṭayālisī, de Yazīd ibn Ibrāhīm at-Tustarī, con él. Y dijo: “ḥasan ṣaḥīḥ”. Y mencionó que Yazīd ibn Ibrāhīm at-Tustarī se singularizó al mencionar a al-Qāsim en esta cadena, y que lo narraron varios de Ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša, sin mencionar a al-Qāsim. Así dijo[4759]

Y lo narró Ibn al-Munḏir en su Tafsīr por dos vías de an-Nuʿmān ibn Muḥammad ibn al-Faḍl as-Sadūsī —su sobrenombre era ʿĀrim—: nos narró Ḥammād ibn Zayd, nos narró Ayyūb, de Ibn Abī Mulayka, de ʿĀʾiša, con él[4760]

Y lo narró Ibn Abī Ḥātim, y dijo: nos narró mi padre, nos narró Abū al-Walīd aṭ-Ṭayālisī, nos narró Yazīd ibn Ibrāhīm at-Tustarī y Ḥammād ibn Salama, de Ibn Abī Mulayka, de al-Qāsim ibn Muḥammad, de ʿĀʾiša, que dijo: Se preguntó al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— acerca de la palabra de Allah —Poderoso y Majestuoso—: {En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación, siguen lo que de él es equívoco}. Entonces el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Cuando veáis a quienes siguen lo que de él es equívoco, esos son aquellos a quienes Allah nombró; guardaos de ellos»[4761]

Y dijo Ibn Ǧarīr: nos narró ʿAlī ibn Sahl, nos narró al-Walīd[4762] ibn Muslim, de Ḥammād ibn Salama, de ʿAbd ar-Raḥmān ibn al-Qāsim, de su padre, de ʿĀʾiša, que dijo: El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— se aferró a esta aleya: {siguen lo que de él es equívoco buscando la sedición}. Y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Allah os ha advertido; cuando los veáis, reconocedlos». Y lo narró Ibn Mardawayh por otra vía, de al-Qāsim, de ʿĀʾiša, con él[4763]

Y dijo el imām Aḥmad: nos narró Abū Kāmil, nos narró Ḥammād, de Abū Ġālib, que dijo: oí a Abū Umāma relatar, del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, acerca de Su palabra: {En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación, siguen lo que de él es equívoco}. Dijo: «Ellos son los jariyíes». Y acerca de Su palabra: {El día en que unos rostros se emblanquecerán y otros rostros se ennegrecerán} [Āl ʿImrān: 106], dijo: «Ellos son los jariyíes».

Y lo narró Ibn Mardawayh por más de una vía, de Abū Ġālib, de Abū Umāma, elevado (marfūʿ), y lo mencionó[4764]

Este ḥadiz, en su grado mínimo, sería mawqūf como palabra del Compañero; y su sentido es correcto. Pues la primera innovación que ocurrió en el Islam fue la sedición de los jariyíes. Su inicio fue por causa de lo mundano, cuando el Mensajero de Allah[4765]—la paz y las bendiciones de Allah sean con él— repartió los botines de Ḥunayn. Como si ellos, en sus mentes corruptas, hubieran visto que no fue justo en el reparto; entonces lo sorprendieron con esa afirmación. Dijo uno de ellos —y era Ḏū al-Ḫuwayṣira, que Allah le corte el costado—: “Sé justo, pues no has sido justo”. El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— le dijo: «Ciertamente, he fracasado y he perdido si no fuera yo justo. ¿Acaso se me confía a la gente de la tierra y vosotros no confiáis en mí?». Cuando el hombre se dio la vuelta, ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb —y en una versión: Ḫālid ibn al-Walīd— [y no hay lejanía en conciliarlas][4766] pidió permiso al Mensajero para matarlo. Dijo: «Déjalo, pues de la descendencia de este —es decir: de su clase— saldrá un pueblo ante el cual uno de vosotros despreciará su oración comparada con la de ellos, y su ayuno comparado con el de ellos, y su recitación comparada con la de ellos. Saldrán de la religión como sale la flecha de la presa. Dondequiera que los encontréis, matadlos, pues en matarlos hay recompensa[4767] para quien los mate».

Luego su aparición fue en tiempos de ʿAlī ibn Abī Ṭālib, y los mató[4768] en an-Nahrawān. Después se ramificaron de ellos ramas, tribus, opiniones, pasiones, doctrinas y muchas sectas extendidas. Luego brotaron los qadaríes, luego los muʿtazilíes, luego los ǧahmíes, y otras innovaciones de las que informó el veraz y confirmado, en su dicho: «Y esta comunidad se dividirá en setenta y tres sectas: todas en el Fuego salvo una». Dijeron: {[De][4769]} quiénes son, Mensajero de Allah? Dijo: «Quien esté sobre lo que yo estoy y mis Compañeros». Lo transmitió al-Ḥākim en su Mustadrak con este añadido[4770]

Y dijo el ḥāfiẓ Abū Yaʿlā: nos narró Abū Mūsā, nos narró ʿAmr ibn ʿĀṣim, nos narró al-Muʿtamir, de su padre, de Qatāda, de al-Ḥasan, de Ǧundub ibn ʿAbd Allāh: le llegó, de Ḥuḏayfa —o lo oyó de él—, que relataba del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— que mencionó: «En mi comunidad hay un pueblo que recita el Corán y lo esparce como se esparce el dáqal; lo interpretan con una interpretación distinta de su interpretación». [No][4771] lo sacó[4772]

[Y Su palabra][4773]: {Y nadie conoce su interpretación sino Allah}. Los recitadores discreparon sobre la pausa aquí. Se dijo: en el Nombre Majestuoso, como se adelantó de Ibn ʿAbbās, que dijo: la exégesis es de cuatro tipos: una exégesis por cuya comprensión nadie es excusado; una exégesis que los árabes conocen por sus lenguas; una exégesis que conocen los firmemente arraigados en el conocimiento; y una exégesis que no conoce sino Allah —Poderoso y Majestuoso—. Se transmite este dicho de ʿĀʾiša, ʿUrwa, Abū aš-Šaʿṯāʾ, Abū Nahīk y otros.

Y dijo el ḥāfiẓ Abū al-Qāsim en al-Muʿǧam al-Kabīr: nos narró Hāšim ibn Marṯad[4775], nos narró Muḥammad ibn Ismāʿīl ibn ʿAyyāš, me narró mi padre, me narró Ḍamḍam ibn Zurʿa, de Šurayḥ ibn ʿUbayd, de Abū Mālik al-Ašʿarī, que oyó al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— decir: «No temo para mi comunidad sino tres cosas: que se les multiplique la riqueza y se envidien y se maten; y que se les abra el Libro[4776] y lo tome[4777] el creyente buscando su interpretación: {Y nadie conoce su interpretación sino Allah, y los firmemente arraigados en el conocimiento dicen: “Creemos en ello; [todo procede de nuestro Señor, y no reflexionan sino los dotados de entendimiento]”[4778]} —la aleya—; y que aumente su conocimiento y lo desperdicien sin preocuparse por ello». Muy extraño[4779]

Y dijo el ḥāfiẓ Abū Bakr ibn Mardawayh: nos narró Muḥammad ibn Aḥmad ibn Ibrāhīm, nos informó Aḥmad ibn ʿAmr, nos informó Hišām ibn ʿAmmār, nos informó Ibn Abī Ḥātim[4780] de su padre, de ʿAmr ibn Šuʿayb, de su padre, de Ibn al-ʿĀṣ, del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, que dijo: «El Corán no descendió para que una parte de él desmienta a otra; lo que conozcáis de él, obrad conforme a ello; y lo que sea equívoco de él, creed en ello»[4781]

Y dijo ʿAbd ar-Razzāq: nos informó Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, que dijo: Ibn ʿAbbās solía recitar: «Y nadie conoce su interpretación sino Allah, y dicen los firmemente arraigados: “Creemos en ello”»[4782] Y así lo narró Ibn Ǧarīr, de ʿUmar ibn ʿAbd al-ʿAzīz y Mālik ibn Anas: que creen en ello y no conocen su interpretación. E Ibn Ǧarīr refirió que en la recitación de ʿAbd Allāh ibn Masʿūd: «Su interpretación no está sino junto a Allah, y los firmemente arraigados en el conocimiento dicen: “Creemos en ello”». Y así de Ubayy ibn Kaʿb. Ibn Ǧarīr eligió este dicho.

Y entre ellos hay quienes hacen pausa en Su palabra: {y los firmemente arraigados en el conocimiento}. Y los siguieron muchos de los exégetas y de la gente de uṣūl, y dijeron: dirigirse con un discurso que no se entiende es algo remoto.

Y narró Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās, que dijo: yo soy de los firmemente arraigados que conocen su interpretación. Y dijo Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: y los firmemente arraigados en el conocimiento conocen su interpretación y dicen: “Creemos en ello”. Y así lo dijo ar-Rabīʿ ibn Anas.

Y dijo Muḥammad ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Ǧaʿfar ibn az-Zubayr: {Y nadie conoce su interpretación} —lo que Él quiso, lo que quiso— {sino Allah, y los firmemente arraigados en el conocimiento dicen: “Creemos en ello”}. Luego remitieron la interpretación de lo equívoco a lo que conocieron de la interpretación de lo decisivo, que no admite para nadie sino una sola interpretación. Así se armonizó el Libro con su dicho, y una parte de él confirmó[4783] a otra; la prueba se hizo efectiva, la excusa se manifestó, lo falso fue removido, la incredulidad fue rechazada.

Y en el ḥadiz se menciona que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— suplicó por Ibn ʿAbbās diciendo: «¡Oh Allah! Haz que comprenda la religión y enséñale la interpretación».

Y entre los sabios hay quienes distinguieron en este lugar, y dijeron: “taʾwīl” se usa en el Corán con dos sentidos. Uno de ellos: taʾwīl con el significado de la realidad de la cosa y aquello a lo que su asunto retorna. De ello es Su palabra: {Y elevó a sus padres sobre el trono, y cayeron ante él prosternados, y dijo: “¡Padre mío! Este es el taʾwīl de mi visión de antes; mi Señor la ha hecho verdadera”} [Yūsuf: 100]; y Su palabra[4784]: {¿Acaso esperan sino su taʾwīl? El día en que llegue su taʾwīl} [al-Aʿrāf: 53], es decir: la realidad de aquello con lo que se les informó acerca del asunto del Retorno. Si por taʾwīl se pretende esto, entonces la pausa es en el Nombre Majestuoso, porque las realidades de los asuntos y su esencia no las conoce con claridad sino Allah —Poderoso y Majestuoso—; y Su palabra {y los firmemente arraigados en el conocimiento} sería un inicio, y {dicen: “Creemos en ello”} su predicado. Pero si por taʾwīl se pretende el otro sentido[4785], que es la explicación, la interpretación y la clarificación de la cosa, como Su palabra: {Informadnos de su taʾwīl} [Yūsuf: 36], es decir: de su explicación; si se pretende este sentido, entonces la pausa es en: {y los firmemente arraigados en el conocimiento}, porque ellos conocen y comprenden aquello con lo que se les habla en este aspecto, aunque no abarquen con conocimiento las realidades de las cosas en su esencia tal como son. Según esto, Su palabra {dicen: “Creemos en ello”} sería un estado (ḥāl)[4786] de ellos; y esto es admisible: que sea del coordinado y no del coordinante, como Su palabra: {Para los pobres emigrantes que fueron expulsados de sus hogares y de sus bienes} hasta Su palabra: {[Y quienes vinieron después de ellos][4787] dicen: “¡Señor nuestro! Perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos [que nos precedieron en la fe][4788]”} la aleya [al-Ḥašr: 8-10]; y como Su palabra: {Y vino tu Señor y los ángeles, fila tras fila} [al-Faǧr: 22], es decir: y vinieron los ángeles en filas, fila tras fila.

Y Su palabra, informando de ellos, que {dicen: “Creemos en ello”} es decir: en lo equívoco. {Todo procede de nuestro Señor} es decir: todo, lo decisivo y lo equívoco, es verdad y veracidad; y cada uno confirma al otro y da testimonio a su favor, porque todo procede de Allah, y nada de lo que procede de Allah es discrepante ni contradictorio, conforme a Su palabra: {¿Acaso no meditan el Corán? Si procediera de otro que Allah, hallarían en él mucha discrepancia} [an-Nisāʾ: 82]. Por eso dijo el Altísimo: {Y no reflexionan sino los dotados de entendimiento} es decir: solo comprenden, razonan y meditan los significados en su debido modo los poseedores de intelectos sanos y entendimientos rectos.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Muḥammad ibn ʿAwf al-Ḥimṣī, nos narró Nuʿaym ibn Ḥammād, nos narró Fayāḍ ar-Raqqī, nos narró ʿAbd Allāh[4789] ibn Yazīd —y había alcanzado a los Compañeros del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—: Anas, Abū Umāma y Abū ad-Dardāʾ, que Allah esté complacido con ellos—, que dijo: nos narró Abū ad-Dardāʾ que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— fue preguntado acerca de los firmemente arraigados en el conocimiento, y dijo: «Aquel cuya mano derecha es piadosa, cuya lengua es veraz, cuyo corazón es recto, y quien es más casto[4790] en su vientre y su sexo: ese es de los firmemente arraigados en el conocimiento»[4791]

Y dijo el imām Aḥmad: nos narró ʿAbd ar-Razzāq, nos narró Maʿmar, de az-Zuhrī, de ʿAmr ibn Šuʿayb, de su padre, de su abuelo, que dijo: El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— oyó a un grupo discutir y dijo: «Solo perecieron quienes os precedieron por esto: enfrentaron el Libro de Allah, una parte contra otra. Y el Libro de Allah solo fue hecho descender[4792] para que una parte confirme a otra; no desmintáis una parte con otra. Lo que sepáis de él, decidlo; y lo que ignoréis, encomendadlo a Quien lo conoce»[4793]

Y [ya][4794] se adelantó la narración de Ibn Mardawayh de este ḥadiz, por la vía de Hišām ibn ʿAmmār, de Ibn Abī Ḥāzim[4795] de su padre, de ʿAmr ibn Šuʿayb, con él.

Y dijo el ḥāfiẓ Abū Yaʿlā Aḥmad ibn ʿAlī ibn al-Muṯannā al-Mawṣilī en su Musnad: nos narró Zuhayr ibn Ḥarb, nos narró Anas ibn ʿIyāḍ, de Abū Ḥāzim, de Abū Salama, y no lo considero sino de Abū Hurayra: que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «El Corán descendió en siete aḥruf; y la disputa en el Corán es incredulidad —tres veces—. Lo que conozcáis de él, obrad conforme a ello; y lo que ignoréis de él, devolvedlo a quien lo conoce».

Esta cadena es auténtica, pero tiene un defecto por la palabra del narrador: «no lo considero sino de Abū Hurayra»[4797]

Y dijo Ibn al-Munḏir en su Tafsīr: nos informó Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Ḥakam, nos informó Ibn Wahb, que dijo: me informó Nāfiʿ ibn Yazīd, que dijo: se dice: los firmemente arraigados en el conocimiento son los humildes ante Allah, los que se someten a Allah en Su complacencia; no se arrogan[4798] sobre quienes están por encima de ellos, ni desprecian a quienes están por debajo de ellos. [Y por eso dijo el Altísimo: {Y no reflexionan sino los dotados de entendimiento} es decir: solo comprenden, razonan y meditan los significados en su debido modo los poseedores de intelectos sanos o entendimientos rectos][4799]

Notas y Referencias

[4736] En A y R: «puede».

[4737] En A y R: «puede».

[4738] Adición de Ǧ, R, A y W.

[4739] En Ǧ y R: «se cree».

[4740] Adición de Ǧ y R.

[4741] Adición de A y W.

[4742] En R: «son».

[4743] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (2/55).

[4744] En W: «y el estado».

[4745] En A: «fueron descritas».

[4746] En Ǧ: «no».

[4747] En Ǧ: «lo desvían».

[4748] Adición de Ǧ y R.

[4749] En A: «lo que quieren».

[4750] En Ǧ, R y A: «en».

[4751] Adición de Ǧ, R, A y W.

[4752] En A: «guardaos de ellos».

[4753] Al-Musnad (6/48) e Ibn Māǧa en as-Sunan, n.º (47).

[4754] En R: «Yaʿmar».

[4755] En H, Ǧ, R y A: «al-Ḫarrāz».

[4756] ʿAbd ar-Razzāq en su Tafsīr, n.º (376); e Ibn Ḥibbān en su Ṣaḥīḥ (1/47) «al-Iḥsān»; y at-Tirmiḏī en as-Sunan, n.º (2993); y Saʿīd ibn Manṣūr en as-Sunan, n.º (492); e Ibn Ǧarīr en su Tafsīr (6/191).

[4757] Adición de Ǧ, R, A y W.

[4758] Al-Buḫārī en su Ṣaḥīḥ, n.º (4547); Muslim, n.º (2665); y Abū Dāwūd en as-Sunan, n.º (4598).

[4759] Sunan de at-Tirmiḏī, n.º (2993, 2994).

[4760] Tafsīr de Ibn al-Munḏir, como en ad-Durr (2/148); y lo narró al-Bayhaqī en Dalāʾil an-Nubuwwa (6/546) por la vía de Ḥammād ibn Zayd, con él.

[4761] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (2/64) y Musnad de aṭ-Ṭayālisī, n.º (1433).

[4762] En A: «Abū al-Walīd».

[4763] Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (6/192); y lo narró al-Āǧurrī en aš-Šarīʿa (p. 332).

[4764] Aḥmad en al-Musnad (5/262); y lo narró aṭ-Ṭabarānī en al-Kabīr (8/325); e Ibn Abī Ḥātim en su Tafsīr (2/60) por la vía de Abū Ġālib, con él.

[4765] En W: «el Profeta».

[4766] Adición de Ǧ y R.

[4767] En R: «recompensa», y es un error.

[4768] En Ǧ y R: «y los mató».

[4769] En Ǧ y R: «y de».

[4770] Al-Mustadrak (1/28), del ḥadiz de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr; el añadido es su dicho: «todas en el Fuego salvo una». Ibn al-Wazīr lo debilitó y lo atribuyó a Ibn Ḥazm; y el shayj Nāṣir al-Albānī tiene un estudio en el que estableció la autenticidad de este añadido; véase as-Silsila aṣ-Ṣaḥīḥa, n.º (204).

[4771] En Ǧ: «y no».

[4772] El ḥāfiẓ Ibn Ḥaǧar lo mencionó en al-Maṭālib al-ʿĀliya (3/300) y lo atribuyó a Abū Yaʿlā, pero lo citó del ḥadiz de ʿĀʾiša.

[4773] Adición de W.

[4774] En R: «lo conoce».

[4775] En H, Ǧ, R y A: «Mazīd».

[4776] En R y A: «los libros»; y en W: «se les abran los libros».

[4777] En Ǧ: «para que lo tome».

[4778] Adición de A y W.

[4779] Aṭ-Ṭabarānī en al-Kabīr (3/292). Al-Hayṯamī dijo en Maǧmaʿ az-Zawāʾid (1/128): «en él está Muḥammad ibn Ismāʿīl ibn ʿAyyāš de su padre, y no oyó de su padre».

[4780] En Ǧ, R, A y W: «Ḥāzim».

[4781] Y lo narró Ibn aḍ-Ḍurays en Faḍāʾil al-Qurʾān, e Ibn Saʿd en aṭ-Ṭabaqāt al-Kubrā (4/1/197); su isnād es ḥasan.

[4782] ʿAbd ar-Razzāq en su Tafsīr, n.º (377).

[4783] En Ǧ: «unos de ellos».

[4784] En A: «y dijo».

[4785] En A: «el último».

[4786] En R: «estado», y es un error.

[4787] Adición de A y W.

[4788] Adición de A y W.

[4789] En W: «ʿUbayd Allāh».

[4790] En A y W: «más casto».

[4791] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (2/72); y lo narró aṭ-Ṭabarī (6/207); y aṭ-Ṭabarānī en al-Kabīr, como en ad-Durr (2/151), por la vía de ʿAbd Allāh ibn Yazīd, con él. Al-Hayṯamī dijo en Maǧmaʿ az-Zawāʾid (6/324): «ʿAbd Allāh ibn Yazīd es débil».

[4792] En Ǧ, R, A y W: «descendió».

[4793] Al-Musnad (2/185); y lo narró Ibn Māǧa, n.º (85); y al-Baġawī en Šarḥ as-Sunna (1/260) por la vía de ʿAmr ibn Šuʿayb, con él. Al-Būṣīrī dijo en «Zawāʾid Ibn Māǧa» (1/58): «su isnād es auténtico y sus hombres son fiables».

[4794] Adición de A.

[4795] En Ǧ, R y A: «Ḥātim».

[4796] En A: «pues ciertamente».

[4797] Abū Yaʿlā en al-Musnad, n.º (6016). Por su vía lo narró Ibn Ḥibbān en su Ṣaḥīḥ (1/146) «al-Iḥsān». Y lo narró Aḥmad en al-Musnad (2/300) y an-Nasāʾī en al-Kubrā (5/33) por la vía de Anas ibn ʿIyāḍ, con él. En la versión de an-Nasāʾī no aparece la duda «no lo considero».

[4798] En Ǧ y A: «se engrandecen».

[4799] Adición de Ǧ, R y A.