24

La Luz

النور An-Nur
Aya 23

Versículo (Español)

[24:23] Quienes difamen a las mujeres honestas, inocentes y creyentes, serán maldecidos en esta vida y en la otra, y sufrirán un castigo enorme.

Tafsir de Ibn Kathir

{Ciertamente, quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes, son maldecidos en esta vida y en la Otra, y para ellos hay un castigo inmenso.} (23) Esto es una amenaza de Allah, Altísimo, para quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas —expresado conforme a lo que suele ocurrir—, creyentes.

Así, las Madres de los Creyentes son más dignas de entrar en esto que toda mujer casta, y en especial aquella que fue la causa de la revelación, a saber: ‘A’isha, hija del Ṣiddīq, que Allah esté complacido con ambos.

Los sabios —que Allah tenga misericordia de ellos— han consensuado unánimemente que quien la injurie después de esto y la acuse de aquello con lo que fue acusada [ después de esto

que se mencionó ] [20945] en esta aleya, es un incrédulo; porque se opone obstinadamente al Corán. Y respecto del resto de las Madres de los Creyentes hay dos opiniones: la más correcta es que son como ella; y Allah sabe más.

Y Su dicho, Altísimo: {Son maldecidos en esta vida y en la Otra, y para ellos hay un castigo inmenso} como Su dicho: {Ciertamente, quienes ofenden a Allah y a Su Mensajero, Allah los ha maldecido en esta vida y en la Otra, y les ha preparado un castigo humillante} [al-Aḥzāb: 57] [20946]

Y algunos sostuvieron que es específica de ‘A’isha. Dijo Ibn Abī Ḥātim:

Nos narró Abū Sa‘īd al-Ashajj; nos narró ‘Abd Allāh ibn Ḫirāš, de al-‘Awwām, de Sa‘īd ibn Ǧubayr, de Ibn ‘Abbās: {Ciertamente, quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes} [ dijo ] [20947]: fue revelada específicamente acerca de ‘A’isha.

Y así lo dijeron [ Sa‘īd ibn Ǧubayr y ] [20948] Muqātil ibn Ḥayyān. Ibn Ǧarīr lo mencionó de ‘A’isha y dijo:

Nos narró Aḥmad ibn ‘Abda al-Ḍabbī; nos narró Abū ‘Awāna, de ‘Umar ibn Abī Salama, de su padre, que dijo: Dijo ‘A’isha: fui acusada de aquello de lo que fui acusada mientras yo estaba desprevenida, y me llegó la noticia después de ello. Dijo: Mientras el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— estaba sentado junto a mí [20949] cuando le fue revelado, [20950] Dijo: Y cuando le era revelado, le sobrevenía algo semejante al sopor; y le fue revelado mientras estaba sentado junto a mí; luego se incorporó sentado, pasándose la mano por el rostro, y dijo: «Oh ‘A’isha, alégrate». Dijo: Dije: con la alabanza de Allah, no con tu alabanza. Entonces recitó: {Ciertamente, quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes}, hasta que recitó: [20951]{Esos están absueltos de lo que dicen} [an-Nūr: 26] [20952]

Así lo transmitió; y en ello no consta que el dictamen sea exclusivo de ella; más bien consta que ella fue la causa de la revelación, sin excluir a otros. Aunque el dictamen la abarca a ella como a los demás. Y quizá esto sea lo que quiso decir Ibn ‘Abbās y quienes dijeron algo semejante; y Allah sabe más.

Y dijeron al-Ḍaḥḥāk, Abū al-Ǧawzā’ y Salama ibn Nubayṭ: con ello se pretende a las esposas del Profeta en particular, y no a otras mujeres.

Y dijo al-‘Awfī, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: {Ciertamente, quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes}, la aleya: es decir, las esposas del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—; las acusó la gente de la hipocresía, y Allah les impuso la maldición y la ira, y regresaron con la indignación de Allah; y fue [20953] ello respecto de las esposas del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Luego, después de eso, descendió: {Y quienes acusan a las mujeres castas y luego no aportan cuatro testigos} hasta Su dicho: {pues ciertamente Allah es Perdonador, Misericordioso}; Allah hizo descender el azote y el arrepentimiento: el arrepentimiento es aceptado, y el testimonio es rechazado.

Y dijo Ibn Ǧarīr: Nos narró al-Qāsim; nos narró al-Ḥusayn; nos narró Hušaym; nos informó al-‘Awwām ibn Ḥawšab, de un shayj [20954] de Banū Asad, de Ibn ‘Abbās — dijo: Explicó la sura an-Nūr; y cuando llegó a esta aleya: {Ciertamente, quienes acusan a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes, son maldecidos}, la aleya— dijo: acerca de ‘A’isha y de las esposas del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—; y es ambigua, y no hay para ellos arrepentimiento. Luego recitó: {Y quienes acusan a las mujeres castas y luego no aportan cuatro testigos} hasta Su dicho: {excepto quienes se arrepientan después de eso y se enmienden}, la aleya [an-Nūr: 4, 5], dijo: Así, estableció para estos un arrepentimiento, y no estableció para quien calumnie a aquellas un arrepentimiento. Dijo: Entonces algunos de la gente estuvieron a punto de levantarse hacia él y besarle la cabeza, por lo bien que explicó la sura an-Nūr [20955]

Así, su dicho: «y es ambigua», es decir: general en la prohibición de calumniar a toda mujer casta, y en su maldición en esta vida y en la Otra.

Y así lo dijo ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam: Esto es acerca de ‘A’isha; y quien haga hoy también algo semejante con las musulmanas, tendrá lo que Allah —Poderoso y Majestuoso— ha dicho; pero ‘A’isha fue el paradigma de ello.

Ibn Ǧarīr optó por su generalidad, y es lo correcto; y apoya la generalidad [20956] lo que narró Ibn Abī Ḥātim:

Nos narró Aḥmad ibn ‘Abd al-Raḥmān —el sobrino de Ibn Wahb—; nos narró mi tío; nos narró Sulaymān ibn Bilāl, de Thawr ibn Zayd, de Abū al-Ġayth [20957] de Abū Hurayra; que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Evitad las siete destructoras». Se dijo: Oh Mensajero de Allah, ¿cuáles son? Dijo: «Asociar copartícipes a Allah, la hechicería, matar el alma que Allah ha prohibido salvo con derecho, consumir usura, consumir los bienes del huérfano, dar la espalda el día del avance (en combate), y calumniar a las mujeres castas, desprevenidas, creyentes».

Lo sacaron ambos en los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de Sulaymān ibn Bilāl, con él [20958]

Y dijo el ḥāfiẓ Abū al-Qāsim al-Ṭabarānī: Nos narró Muḥammad ibn ‘Amr ibn Ḫālid al-Ḥaḏḏā’ al-Ḥarrānī; me narró mi padre, (ḥ) y nos narró Abū Šu‘ayb al-Ḥarrānī; nos narró mi abuelo Aḥmad ibn Abī Šu‘ayb; nos narró Mūsā ibn A‘yan, de Layth, de Abū Isḥāq, de Ṣila ibn Zufar, de Ḥuḏayfa, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Calumniar a una mujer casta derriba la obra de cien años» [20959]

Notas y Referencias

[20945] - Adición de F, A.

[20946] - En F: «y en la Otra, y para ellos hay un castigo humillante», y es un error.

[20947] - Adición en F, A.

[20948] - Adición en F, A.

[20949] - En F, A: «junto a mí, sentado».

[20950] - En F, A: «Allah, Altísimo, le reveló».

[20951] - En F, A: «llegó».

[20952] - Tafsīr al-Ṭabarī (18/82).

[20953] - En F: «y fue».

[20954] - En F, A: «al-‘Awwām ibn Ḥawšab, de Ḥawšab, de un shayj».

[20955] - Tafsīr al-Ṭabarī (18/83).

[20956] - En F, A: «lo correcto».

[20957] - En A: «al-Muġayyib».

[20958] - Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (2766), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (89).

[20959] - Al-Mu‘ǧam al-Kabīr de al-Ṭabarānī (3/196). Y dijo al-Haythamī en al-Maǧma‘ (6/279): «En él está Layth ibn Abī Sulaym, y es débil; aunque su ḥadiz puede considerarse aceptable; y el resto de sus transmisores son los transmisores del Ṣaḥīḥ».