La Luz
النور An-NurVersículo (Español)
[24:22] Que los que hacen obras de bien y los que tienen riqueza no juren dejar de ayudar [a los pobres debido a su participación en la calumnia a Aishah] a sus parientes, a los pobres y a quienes dejaron sus hogares por la causa de Dios, y [es mejor] que los perdonen y los disculpen. ¿Acaso no aman ser perdonados por Dios? Dios es Indulgente, Misericordioso.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y que no juren los que entre vosotros poseen favor y holgura que no darán a los parientes, a los pobres y a los emigrados en el camino de Allah. Que perdonen y pasen por alto. ¿Acaso no amáis que Allah os perdone? Y Allah es Perdonador, Misericordioso} (22)
Dice el Altísimo:
{Y que no juren}
esto proviene de al-aliyya, [ y es: el juramento ] [20936] es decir: que no juren
{los que entre vosotros poseen favor}
es decir: abundancia, limosna y beneficencia,
{y holgura}
es decir: desahogo económico,
{que no darán a los parientes, a los pobres y a los emigrados en el camino de Allah}
es decir: no juréis que no mantendréis los lazos con vuestros parientes, con los pobres y con los emigrados. Y esto
[20937] se halla en el colmo de la delicadeza y la compasión respecto del mantenimiento de los vínculos de parentesco;
por ello dijo:
{Que perdonen y pasen por alto}
es decir: por lo que de ellos haya precedido de ofensa y daño. Y esto forma parte de Su clemencia —glorificado sea—, de Su generosidad y de Su benevolencia con Sus siervos, pese a la injusticia que ellos cometen contra sí mismos.
Esta aleya fue revelada acerca del Siddīq, cuando juró no beneficiar a Misṭaḥ ibn Uthātha con ningún beneficio, después de lo que dijo acerca de ‘Ā’isha, como ya se mencionó en el hadiz. Cuando Allah reveló la absolución de la Madre de los Creyentes, ‘Ā’isha, y las almas creyentes se serenaron y se asentaron, y Allah aceptó el arrepentimiento de quienes, de entre los creyentes, habían hablado sobre ello, y se aplicó el castigo legal a quien se le aplicó
[20938]—dispuso, bendito y exaltado sea—, y a Él pertenecen el favor y la gracia, que el Siddīq se mostrase compasivo con su pariente y consanguíneo, Misṭaḥ ibn Uthātha, pues era hijo de la tía materna del Siddīq; era pobre, sin bienes, y no tenía sino lo que Abū Bakr gastaba en él —Allah esté complacido con él—; y era de los emigrados en el camino de Allah. Y había resbalado con un resbalón
[20939] por el cual Allah aceptó su arrepentimiento, y se le aplicó el castigo legal por ello. El Siddīq —Allah esté complacido con él— era conocido por el bien: poseía mérito y favores tanto con parientes como con extraños.
Cuando descendió esta aleya hasta Sus palabras:
{¿Acaso no amáis que Allah os perdone? Y Allah es Perdonador, Misericordioso}
es decir: pues la retribución es del mismo género que la obra; así como tú perdonas
[20940] al pecador contra ti, Nosotros perdonamos
[20941] a ti; y así como tú pasas por alto, Nosotros pasamos por alto
[20942] de ti.
Entonces el Siddīq dijo:
Sí; por Allah, ciertamente amamos —¡oh, Señor nuestro!— que nos perdones.
Luego volvió a conceder a Misṭaḥ lo que solía darle de manutención, y dijo:
Por Allah, jamás se la retiraré,
en contrapartida de lo que había dicho:
Por Allah, no
[20943] le beneficiaré con ningún beneficio jamás.
Por eso el Siddīq era el veraz (al-Ṣiddīq) [ Allah esté complacido con él y con su hija ] [20944]
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