21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 79

Versículo (Español)

[21:79] Le hice comprender a Salomón [el veredicto más justo], y a ambos les concedí conocimiento y sabiduría. A David le sometí las montañas y los pájaros para que cantaran junto a él alabanzas a Dios. Así lo hice.

Tafsir de Ibn Kathir

{Y se la hicimos comprender a Salomón. Y a cada uno le concedimos juicio y conocimiento. Y sometimos junto con David a las montañas para que glorificasen, y también a las aves. Y éramos Quienes lo hacían} (79) Y Su dicho: {Y se la hicimos comprender a Salomón. Y a cada uno le concedimos juicio y conocimiento} Dijo Ibn Abī Ḥātim:

Nos narró mi padre; nos narró Mūsā ibn Ismāʿīl; nos narró Ḥammād, de Ḥumayd: que cuando a Iyās ibn Muʿāwiya se le confirió el cargo de juez, al-Ḥasan fue a verlo y lloró. Dijo [19718]«¿Qué te hace llorar?». Dijo [19719]«¡Oh Abū Saʿīd! Me ha llegado que los jueces son: un hombre que se esfuerza (ijtihād) y yerra: está en el Fuego; un hombre a quien la pasión inclina: está en el Fuego; y un hombre que se esfuerza y acierta: está en el Paraíso». Entonces al-Ḥasan al-Baṣrī dijo: «En lo que Allah ha relatado de la noticia de David y Salomón —la paz sea con ambos— y de los profetas, hay un juicio que refuta la palabra de esas gentes». Dijo Allah, Altísimo: {Y (recuerda) a David y a Salomón, cuando juzgaban acerca del sembrado, cuando las ovejas de un pueblo pastaron en él de noche; y Nosotros éramos testigos de su juicio}. Así, Allah elogió a Salomón y no censuró a David. Luego dijo —es decir: al-Ḥasan—: «Ciertamente, Allah impuso a los sabios tres cosas respecto del juicio: que no lo vendan por un precio vil, que no sigan en él la pasión, y que no teman en él a nadie». Luego recitó: {¡Oh David! En verdad, te hemos hecho sucesor en la tierra; juzga, pues, entre la gente con la verdad y no sigas la pasión, no sea que te extravíe del camino de Allah[19720]] }. [ p. 26 ] Y dijo: {Así que no temáis a la gente; temedme a Mí} [al-Māʾida: 44], y dijo: {Y no vendáis Mis aleyas por un precio vil} [al-Māʾida: 44].

Digo: en cuanto a los profetas —la paz sea con ellos—, todos son infalibles, asistidos por Allah, Poderoso y Majestuoso. Y esto es de aquello en lo que no hay discrepancia[19721] entre los sabios verificados, de los primeros y de los posteriores. En cuanto a quienes no son ellos, está establecido en el Ṣaḥīḥ de al-Buẖārī, de ʿAmr ibn al-ʿĀṣ, que dijo: El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si el juez se esfuerza (ijtihād) y acierta, tiene dos recompensas; y si se esfuerza y yerra[19722] tiene una recompensa» [19723] Este ḥadiz refuta explícitamente lo que «Iyās» imaginó: que el juez, si se esfuerza y yerra, está en el Fuego. Y Allah sabe más.

Y en las Sunan: «Los jueces son tres: un juez en el Paraíso y dos jueces en el Fuego: un hombre que conoció la verdad y juzgó conforme a ella: está en el Paraíso; un hombre que juzgó entre la gente con ignorancia: está en el Fuego; y un hombre que conoció la verdad y juzgó en contra de ella: está en el Fuego[19724]

Y cercano a esta historia mencionada en el Corán está lo que narró el Imām Aḥmad en su Musnad, cuando dijo: nos narró ʿAlī ibn Ḥafṣ; nos informó Warqāʾ, de Abī az-Zinād, de al-Aʿraŷ, de Abū Hurayra, que dijo: El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Mientras dos mujeres, con dos hijos de ellas, estaban (juntas), vino[19725] el lobo y se llevó a uno de los dos niños. Entonces litigaron ante David, y él falló a favor de la mayor; y salieron. Entonces Salomón las llamó y dijo: “Traed el cuchillo: lo partiré entre ambas”. La menor dijo: “¡Que Allah tenga misericordia de ti! Es su hijo; no lo partas”. Y falló a favor de la menor» [19726]

Y lo transmitieron al-Buẖārī y Muslim en sus dos Ṣaḥīḥ[19727]; y an-Nasāʾī lo tituló en el Libro del Juicio: (Capítulo: el juez hace creer lo contrario del fallo para averiguar la verdad)[19728]

Y así (también) la historia que citó el ḥāfiẓ Abū al-Qāsim ibn ʿAsākir en la biografía de «Salomón —la paz sea con él—» en su Tārīẖ, por la vía de al-Ḥasan ibn Sufyān, de Ṣafwān ibn Ṣāliḥ, de al-Walīd ibn Muslim, de Saʿīd ibn Bišr, de Qatāda, de Muŷāhid, de Ibn ʿAbbās —y mencionó una historia extensa[19729], cuyo resumen es—: que una mujer hermosa en tiempos de los Hijos de Israel, cuatro de sus notables la pretendieron para sí; pero ella se negó a[19730] cada uno de ellos. Entonces se confabularon contra ella y testificaron contra ella ante David —la paz sea con él— que había permitido que un perro suyo se acercase a ella (sexualmente), y que lo había habituado a ello por su parte. Entonces ordenó lapidarla. Cuando llegó la tarde de aquel día, Salomón se sentó y se reunieron con él unos muchachos, como él; se erigió como juez y cuatro de ellos se ataviaron con el atuendo de aquellos (notables), y otro con el atuendo de la mujer; y testificaron contra ella que había permitido que un perro se acercase a ella. Entonces Salomón dijo: «Separadlos entre sí». Y dijo al primero: «¿De qué color era el perro?». Dijo: «Negro». Entonces lo apartó, y llamó al otro y le preguntó por su color. Dijo: «Rojo». Y dijo el otro: «Pardo grisáceo». Y dijo el otro: «Blanco». Entonces ordenó matarlos. Se informó de ello a David, y de inmediato mandó llamar a aquellos cuatro; los interrogó por separado acerca del color de aquel perro, y discreparon entre sí; entonces ordenó matarlos[19731]

Y Su dicho: {Y sometimos junto con David a las montañas para que glorificasen, y también a las aves. Y éramos Quienes lo hacían}: esto fue por la hermosura de su voz al recitar su Libro, el Zabūr. Cuando lo entonaba, las aves se detenían en el aire y le respondían; y las montañas le devolvían el canto responsorial (taʾwīb). Por ello, cuando el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— pasó junto a Abū Mūsā al-Ašʿarī mientras recitaba el Corán de noche, y tenía una voz hermosa [muy] [19732], se detuvo y escuchó su recitación, y dijo: «A este se le han concedido los salmos (mazāmīr) de la familia de David». Él dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! Si hubiera sabido que estabas escuchando[19733], te lo habría embellecido con mayor embellecimiento (taḥbīr)» [19734]

Y Abū ʿUṯmān an-Nahdī dijo: «No he oído sonido de ṣanŷ, ni de barbṭ, ni de mizmar como la voz de Abū Mūsā —Allah esté complacido con él—; y aun así dijo: “Se le ha concedido un mizmar de los mazāmīr de la familia de David”».

Notas y Referencias

[19718] - En F, A: «Entonces dijo».

[19719] - En F, A: «Entonces dijo».

[19720] - Adición de F, A.

[19721] - En F: «aquello en lo que no hay discrepancia».

[19722] - En F: «y yerra».

[19723] - Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (7352).

[19724] - Sunan Abī Dāwūd, n.º (3573); Sunan an-Nasāʾī al-Kubrā, n.º (5922); y Sunan Ibn Māŷa, n.º (2315).

[19725] - En F: «cuando vino».

[19726] - Al-Musnad (2/322).

[19727] - En F: «sus dos Ṣaḥīḥ».

[19728] - Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (6769); Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1720); Sunan an-Nasāʾī al-Kubrā, n.º (5958). Y el capítulo allí es: «amplitud para el juez en decir respecto de algo que no hará: “lo haré”, para que se le aclare la verdad».

[19729] - En F: «larga».

[19730] - En A: «de».

[19731] - Tārīẖ Dimašq (7/565, «manuscrito»).

[19732] - Adición de F, A.

[19733] - En F: «escuchas».

[19734] - El ḥadiz ya ha sido mencionado en Faḍāʾil al-Qurʾān.