20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 97

Versículo (Español)

[20:97] Dijo [Moisés]: "Aléjate de nosotros; tu castigo en esta vida será que digas: ‘No se me acerquen’ [y vivirás solo], pero te aguarda una cita ineludible [el Día del Juicio]. Observa [lo que haremos con] lo que consideraste tu divinidad, y a lo cual has adorado: Lo quemaremos y esparciremos sus restos en el mar.

Tafsir de Ibn Kathir

{Dijo: «Vete, pues en la vida te corresponderá decir: “No hay contacto”. Y, ciertamente, tienes una cita que no te será incumplida. Y mira a tu dios, aquel al que has permanecido dedicado: lo quemaremos, luego lo esparciremos en el mar, esparciéndolo»} (97) { Dijo: «Vete, pues en la vida te corresponderá decir: “No hay contacto” } Es decir: así como tomaste y tocaste lo que no debía tomarse ni tocarse del rastro del Mensajero, tu castigo en esta vida es que digas: «No hay contacto»; es decir: que no tengas contacto con la gente ni ellos te toquen.

{ Y, ciertamente, tienes una cita } es decir: el Día de la Resurrección, { que no te será incumplida } es decir: no tienes escapatoria de ella.

Qatādah dijo: { que digas: “No hay contacto” } dijo: es un castigo para ellos, y sus remanentes hoy dicen: «No hay contacto».

Y respecto a Su dicho: { Y, ciertamente, tienes una cita que no te será incumplida } al-Ḥasan, Qatādah y Abū Nahīk dijeron: no te ausentarás de ella.

Y respecto a Su dicho: { Y mira a tu dios } es decir: tu divinidad adorada, { aquel al que has permanecido dedicado } es decir: perseveraste en adorarlo; esto es: el becerro. { lo quemaremos } aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās, y as-Suddī dijeron: lo limó [19483] con limas, y lo arrojó al fuego.

Qatādah dijo: el becerro, siendo de oro, se transformó en carne y sangre; entonces lo quemó con fuego y luego arrojó, es decir: su ceniza [19484] al mar; por eso dijo: { luego lo esparciremos en el mar, esparciéndolo }

Ibn Abī Ḥātim dijo: mi padre nos narró; ʿAbd Allāh ibn Rajā’ nos narró; Isrā’īl nos informó, de Abū Isḥāq, de ʿUmārah ibn [19485]ʿAbd y Abū ʿAbd ar-Raḥmān, de ʿAlī —que Allah esté complacido con él—, quien dijo: Ciertamente, cuando Moisés se apresuró hacia su Señor, el Samirī se dedicó a reunir cuanto pudo de las joyas de las mujeres de los Hijos de Israel; luego lo modeló en forma de becerro. Dijo: entonces Moisés se dirigió al becerro y le aplicó las limas, limándolo con ellas, estando él a la orilla de un río; y nadie bebió de aquella agua, de entre quienes adoraban al becerro, sin que su rostro amarilleara como el oro. Entonces dijeron a Moisés: ¿Cuál es nuestro arrepentimiento [19486]? Dijo: que os matéis unos a otros.

Y así lo dijo as-Suddī: ya ha precedido en la exégesis de la sura «al-Baqarah»; y luego, en el hadiz de «al-Futūn», se expuso eso con amplitud.

[19483] :en F: «ينتحله». [19484] :en F: «luego arrojó su ceniza». [19485] :en F: «de». [19486] :en F, A: «¿qué quiere de nosotros?».

Notas y Referencias

[19483] En F: «ينتحله».

[19484] En F: «luego arrojó su ceniza».

[19485] En F: «de».

[19486] En F, A: «¿qué quiere de nosotros?».