Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:133] [Los que rechazan el Mensaje] dicen: "¿Por qué no nos muestra un milagro de su Señor [que compruebe su profecía]?" Pero si ya les han llegado pruebas evidentes en los primeros Libros revelados.
Tafsir de Ibn Kathir
{وَقَالُواْ لَوۡلَا يَأۡتِينَا بِـَٔايَةٖ مِّن رَّبِّهِۦٓۚ أَوَلَمۡ تَأۡتِهِم بَيِّنَةُ مَا فِي ٱلصُّحُفِ ٱلۡأُولَىٰ} (133)
Dice el Altísimo, informando acerca de los incrédulos en lo que dicen:
{ لَوْلا }
esto es: «¿por qué no…?»
{ يَأْتِينَا }
Muhammad
{ بِآيَةٍ مِنْ رَبِّهِ }
esto es: ¿con un signo que indique su veracidad en que es el Mensajero de Allah?
Dijo Allah, Altísimo sea:
{ أَوَلَمْ تَأْتِهِمْ بَيِّنَةُ مَا فِي الصُّحُفِ الأولَى }
esto es: el grandioso Corán que Allah le reveló
[19588] siendo él iletrado, no dominaba la escritura ni había estudiado con la Gente del Libro; y, sin embargo, han venido en él las noticias de los antiguos, de lo que hubo de ellos
[19589] en los tiempos pretéritos, de un modo que concuerda con lo que atestiguan los libros anteriores —los auténticos de entre ellos—; pues el Corán es dominante sobre ellos: confirma lo verdadero y esclarece el error de lo falsificado que hay en ellos y contra ellos. Y esta aleya es como la palabra del Altísimo en la sura «Al-ʿAnkabūt»:
{ وَقَالُوا لَوْلا أُنزلَ[19590]عَلَيْهِ آيَاتٌ مِنْ رَبِّهِ قُلْ
[19591]إِنَّمَا الآيَاتُ عِنْدَ اللَّهِ وَإِنَّمَا أَنَا نَذِيرٌ مُبِينٌ * أَوَلَمْ يَكْفِهِمْ أَنَّا أَنزلْنَا عَلَيْكَ الْكِتَابَ يُتْلَى عَلَيْهِمْ إِنَّ فِي ذَلِكَ لَرَحْمَةً وَذِكْرَى لِقَوْمٍ يُؤْمِنُونَ } [ Al-ʿAnkabūt: 50, 51 ] Y en el Ṣaḥīḥ, del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, se transmite que dijo:
«No hay profeta sino que se le han concedido de los signos aquello en cuya semejanza los seres humanos creyeron; y, ciertamente, lo que a mí se me ha concedido es una revelación que Allah me reveló; y espero ser el que tenga más seguidores de entre ellos el Día de la Resurrección»
[19592]
Y únicamente se mencionó aquí el más grandioso de los signos que se le concedieron —la paz sea con él—, que es el Corán; y él tiene de los milagros lo que no puede delimitarse ni enumerarse, tal como está consignado en sus libros y establecido en sus lugares.