La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:58] Y [recuerden] cuando les dije: "Entren en esta ciudad [Jerusalén] y coman de ella cuanto deseen en abundancia, pero entren por la puerta prosternándose, suplicando: ¡Perdónanos! Que perdonaré sus pecados, y les concederé aún más a los que hacen el bien".
Tafsir de Ibn Kathir
{وَإِذۡ قُلۡنَا ٱدۡخُلُواْ هَٰذِهِ ٱلۡقَرۡيَةَ فَكُلُواْ مِنۡهَا حَيۡثُ شِئۡتُمۡ رَغَدٗا وَٱدۡخُلُواْ ٱلۡبَابَ سُجَّدٗا وَقُولُواْ حِطَّةٞ نَّغۡفِرۡ لَكُمۡ خَطَٰيَٰكُمۡۚ وَسَنَزِيدُ ٱلۡمُحۡسِنِينَ} (58)
Dice el Altísimo, reprochándoles su desistimiento de la yihād y de entrar en la Tierra Santa, cuando llegaron desde la tierra de Egipto en compañía de Moisés —la paz sea con él—: se les ordenó entrar en la Tierra Santa, que era herencia para ellos de su padre Israel, y combatir a quienes estaban en ella de entre los ‘Amālīqah incrédulos; pero rehusaron combatirlos, se debilitaron y se abatieron. Entonces Allah los arrojó al Tīh como castigo, tal como el Altísimo lo mencionó en la sura al-Mā’idah. Por ello, la más correcta de las dos opiniones es que esta ciudad es Bayt al-Maqdis, como lo afirmaron expresamente as-Suddī, ar-Rabī‘ ibn Anas y Qatādah, [y Abū Muslim al-Aṣfahānī y más de uno; y Allah —Exaltado sea— dijo: { يَا قَوْمِ ادْخُلُوا الأرْضَ الْمُقَدَّسَةَ الَّتِي كَتَبَ اللَّهُ لَكُمْ } hasta el final de las aleyas].[1840][1841][1842][al-Mā’idah: 21-24]
Otros dijeron: es Arīḥā [y se transmite de Ibn ‘Abbās y de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Zayd].[1841] Esto es remoto, pues no está en su ruta, y ellos se dirigían a Bayt al-Maqdis, no a Arīḥā. [Y más remoto aún es el dicho de quien sostuvo que era Egipto; lo narró Faḫr ad-Dīn en su tafsīr. Lo correcto es lo primero, pues se trata de Bayt al-Maqdis].[1842] Esto ocurrió cuando salieron del Tīh tras cuarenta años, junto con Yūša‘ ibn Nūn —la paz sea con él—, y Allah se la abrió (la conquistó) en la víspera del viernes. Aquel día el sol les fue retenido un poco hasta que la conquista fue posible. En cuanto a Arīḥā, es una aldea que no era el objetivo de los Hijos de Israel. Y cuando la conquistaron, se les ordenó entrar por la puerta —la puerta de la ciudad— { سُجَّدًا }, es decir: en agradecimiento a Allah —Altísimo sea— por lo que les había concedido de conquista y victoria, y por devolverles su tierra[1843] y rescatarlos del Tīh y del extravío.
Al-‘Awfī dijo en su tafsīr, de Ibn ‘Abbās, que solía decir respecto a Su dicho: { وَادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا }: es decir, inclinados (rukka‘an).
Ibn Jarīr dijo: nos narró Muḥammad ibn Baššār; nos narró Abū Aḥmad az-Zubayrī; nos narró Sufyān, de al-A‘maš, de al-Minhāl ibn ‘Amr, y de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: { وَادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا }. Dijo: inclinados (rukka‘an)[1844] por una puerta pequeña.[1844]
Lo transmitió al-Ḥākim por la vía de Sufyān, con esta cadena. Y lo transmitió Ibn Abī Ḥātim por la vía de Sufyān —que es ath-Thawrī— con esta cadena.[1845] Y añadió: entraron por sus posaderas.
[Y al-Ḥasan al-Baṣrī dijo: se les ordenó postrarse sobre sus rostros al entrar; ar-Rāzī lo consideró improbable, y transmitió de algunos que lo pretendido por suŷūd aquí es la sumisión, por ser imposible llevarlo a su sentido literal].[1846]
Y dijo Ḫuṣayf: dijo ‘Ikrimah; dijo Ibn ‘Abbās: la puerta estaba antes de la qiblah.
Y dijeron [Ibn ‘Abbās y][1847] Muŷāhid, as-Suddī, Qatādah y aḍ-Ḍaḥḥāk: es la puerta de al-Ḥiṭṭah, de entre las puertas de Īliyā’ en Bayt al-Maqdis. [Y ar-Rāzī transmitió de algunos que se trataba de una puerta en una de las direcciones de la aldea].[1848]
Y dijo Ḫuṣayf: dijo ‘Ikrimah: dijo Ibn ‘Abbās: entraron de lado. Y dijo as-Suddī, de Abū Sa‘īd al-Azdī, de Abū al-Kanūd, de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd: se les dijo: “Entrad por la puerta en suŷūd”, pero entraron con las cabezas erguidas, es decir, levantando la cabeza, en contra de lo que se les ordenó.
Y Su dicho: { وَقُولُوا حِطَّةٌ }. Ath-Thawrī dijo, de al-A‘maš, de al-Minhāl, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās: { وَقُولُوا حِطَّةٌ } significa: “perdón”; pedid perdón.
Y se transmitió de ‘Aṭā’, al-Ḥasan, Qatādah y ar-Rabī‘ ibn Anas algo semejante.
Y aḍ-Ḍaḥḥāk dijo, de Ibn ‘Abbās: { وَقُولُوا حِطَّةٌ } significa: decid: “Este asunto es verdad”, tal como se os dijo.
Y dijo ‘Ikrimah: decid: “No hay divinidad sino Allah”.
Y dijo al-Awzā‘ī: Ibn ‘Abbās escribió a un hombre —al que nombró— preguntándole por el dicho del Altísimo: { وَقُولُوا حِطَّةٌ }.
Y le escribió: “Reconoced el pecado”.
Y dijeron al-Ḥasan y Qatādah: es decir, “quita de nosotros nuestras faltas”.
{ نَغْفِرْ لَكُمْ خَطَايَاكُمْ وَسَنزيدُ الْمُحْسِنِينَ } Esta es la respuesta al imperativo, es decir: si hacéis lo que os ordenamos, os perdonaremos los pecados y os multiplicaremos las buenas obras.
La síntesis del mandato es que se les ordenó humillarse ante Allah —Altísimo sea— en el momento de la conquista, con la acción y con la palabra; que reconocieran sus pecados y pidieran perdón por ellos; y que agradecieran la gracia cuando esta se presentaba, apresurándose a ello, pues esto es de lo amado por Allah —Altísimo sea—, como dijo el Altísimo: { إِذَا جَاءَ نَصْرُ اللَّهِ وَالْفَتْحُ وَرَأَيْتَ النَّاسَ يَدْخُلُونَ فِي دِينِ اللَّهِ أَفْوَاجًا فَسَبِّحْ بِحَمْدِ رَبِّكَ وَاسْتَغْفِرْهُ إِنَّهُ كَانَ تَوَّابًا } [sura an-Naṣr]. Algunos de los Compañeros lo interpretaron como la abundancia de dhikr y de istighfār en el momento de la conquista y la victoria; e Ibn ‘Abbās lo interpretó como el anuncio al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— de la proximidad de su término en ella, y ‘Umar [ibn al-Ḫaṭṭāb][1849]—que Allah esté complacido con él— lo aprobó. No hay contradicción entre que se le ordenara eso en ese momento y que también se le anunciara su noble alma; por ello, él —la paz sea con él— mostraba una gran humildad en la victoria, como se transmitió que el día de la conquista —la conquista de La Meca— entró por ath-Thaniyyah al-‘Ulyā, humillado ante su Señor, hasta el punto de que su bigote tocaba el mūrik de su montura, agradeciendo a Allah por ello. Luego, cuando entró en la ciudad, se bañó y rezó ocho rak‘āt, y eso fue en ḍuḥā. Algunos dijeron: esta es la oración del ḍuḥā; otros dijeron: más bien es la oración de la conquista. Así, consideraron recomendable para el imām y el amīr, cuando conquisten una ciudad, rezar en ella ocho rak‘āt al inicio de su entrada, tal como hizo Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ —que Allah esté complacido con él— cuando entró en el īwān de Kisrā: rezó allí ocho rak‘āt. Lo correcto es que se separen de dos en dos con taslīm; y se dijo: que las reza todas con un solo taslīm. Y Allah sabe más.
Y Su dicho —Altísimo sea—: { فَبَدَّلَ الَّذِينَ ظَلَمُوا قَوْلا غَيْرَ الَّذِي قِيلَ لَهُمْ }. Al-Buḫārī dijo: me narró Muḥammad; nos narró ‘Abd ar-Raḥmān ibn Mahdī, de Ibn al-Mubārak, de Ma‘mar, de Hammām ibn Munabbih, de Abū Hurayrah —que Allah esté complacido con él—, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Se dijo a los Hijos de Israel: { ادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا حِطَّةٌ }. Pero entraron arrastrándose sobre sus posaderas; y alteraron (la palabra) y dijeron: “ḥiṭṭah: ḥabbah fī ša‘rah”».[1851]
Y lo transmitió an-Nasā’ī, de Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn Ibrāhīm, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Mahdī, con esta cadena, como mawqūf.[1853] Y de Muḥammad ibn ‘Ubayd ibn Muḥammad, de Ibn al-Mubārak, con parte de él como marfū‘, en Su dicho —Altísimo sea—: { حِطَّةٌ }. Dijo: entonces lo cambiaron y dijeron: “ḥabbah”.[1854][1855]
Y dijo ‘Abd ar-Razzāq: nos informó Ma‘mar, de Hammām ibn Munabbih, que oyó a Abū Hurayrah decir: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Allah dijo a los Hijos de Israel: { وَادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا حِطَّةٌ نَغْفِرْ لَكُمْ خَطَايَاكُمْ }. Pero lo cambiaron y entraron por la puerta arrastrándose sobre sus posaderas, y dijeron: “ḥabbah fī ša‘rah”».[1856]
Este es un ḥadīṯ auténtico: lo transmitió al-Buḫārī de Isḥāq ibn Naṣr; Muslim de Muḥammad ibn Rāfi‘; y at-Tirmiḏī de ‘Abd ibn Ḥumayd; todos ellos de ‘Abd ar-Razzāq, con esta cadena.[1857] Y at-Tirmiḏī dijo: ḥasan ṣaḥīḥ.
Y dijo Muḥammad ibn Isḥāq: su alteración[1858] fue como me narró Ṣāliḥ ibn Kaysān, de Ṣāliḥ, mawlā at-Taw’amah, de Abū Hurayrah, y de quien no sospecho, de Ibn ‘Abbās: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Entraron por la puerta —por la que se les ordenó entrar en suŷūd— arrastrándose sobre sus posaderas, mientras decían: “ḥinṭah fī ša‘īrah”».[1859]
Y dijo Abū Dāwūd: nos narró Aḥmad ibn Ṣāliḥ; y nos narró Sulaymān ibn Dāwūd; nos narró ‘Abd Allāh ibn Wahb; nos narró Hišām ibn Sa‘d, de Zayd ibn Aslam, de ‘Aṭā’ ibn Yasār, de Abū Sa‘īd al-Ḫudrī —que Allah esté complacido con él—, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Allah dijo a los Hijos de Israel: { ادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا حِطَّةٌ نَغْفِرْ لَكُمْ خَطَايَاكُمْ }». Luego Abū Dāwūd dijo: nos narró Ŷa‘far ibn Musāfir; nos narró Ibn Abī Fudayk, de Hišām ibn Sa‘d, de manera semejante.[1860][1861]
Así lo transmitió, de forma exclusiva, en el Kitāb al-Ḥurūf, abreviado.
Y dijo Ibn Mardawayh: nos narró ‘Abd Allāh ibn Ŷa‘far; nos narró Ibrāhīm ibn Mahdī; nos narró Aḥmad ibn Muḥammad ibn al-Munḏir al-Qazzāz; nos narró Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn Abī Fudayk, de Hišām ibn Sa‘d, de Zayd ibn Aslam, de ‘Aṭā’ ibn Yasār, de Abū Sa‘īd al-Ḫudrī, que dijo: viajamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— hasta que, al final de la noche, atravesamos un paso de montaña[1863] llamado: Ḏāt al-Ḥanẓal. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «El ejemplo de este paso esta noche no es sino como el de la puerta de la que Allah dijo a los Hijos de Israel: { ادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا حِطَّةٌ نَغْفِرْ لَكُمْ خَطَايَاكُمْ }».[1864]
Y Sufyān ath-Thawrī dijo, de Abū Isḥāq, de al-Barā’: { سَيَقُولُ السُّفَهَاءُ مِنَ النَّاسِ } [al-Baqarah: 142]. Dijo: los judíos (dijeron): se les dijo: “Entrad por la puerta en suŷūd”. Dijo: es decir, inclinados (rukka‘an). Y decid: “ḥiṭṭah”, es decir, “perdón”. Pero entraron sobre sus posaderas,
y se pusieron a decir: “ḥinṭah ḥamrā’ fīhā ša‘īrah”, y ese es el dicho del Altísimo: { فَبَدَّلَ الَّذِينَ ظَلَمُوا قَوْلا غَيْرَ الَّذِي قِيلَ لَهُمْ }.[1865]
Y ath-Thawrī dijo, de as-Suddī, de Abū Sa‘d al-Azdī, de Abū al-Kanūd, de Ibn Mas‘ūd: { وَقُولُوا حِطَّةٌ }. Pero dijeron: “ḥinṭah ḥabbah ḥamrā’ fīhā ša‘īrah”.[1866] Entonces Allah reveló: { فَبَدَّلَ الَّذِينَ ظَلَمُوا قَوْلا غَيْرَ الَّذِي قِيلَ لَهُمْ }.
Y Asbāṭ dijo, de as-Suddī, de Murrah, de Ibn Mas‘ūd, que dijo: ellos dijeron: «hūṭṭī sam‘ātā azbah mazbā». Y en árabe significa: un grano de trigo rojo perforado[1867] en el que hay una cebada negra. Ese es Su dicho: { فَبَدَّلَ الَّذِينَ ظَلَمُوا قَوْلا غَيْرَ الَّذِي قِيلَ لَهُمْ }.
Y ath-Thawrī dijo, de al-A‘maš, de al-Minhāl, de Sa‘īd, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: { ادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا }: inclinados (rukka‘an) por una puerta pequeña; pero entraron[1868] por sus posaderas y dijeron: “ḥinṭah”. Ese es el dicho del Altísimo: { فَبَدَّلَ الَّذِينَ ظَلَمُوا قَوْلا غَيْرَ الَّذِي قِيلَ لَهُمْ }.
Y así se transmitió de ‘Aṭā’, Muŷāhid, ‘Ikrimah, aḍ-Ḍaḥḥāk, al-Ḥasan, Qatādah, ar-Rabī‘ ibn Anas y Yaḥyā ibn Rāfi‘.
La síntesis de lo que mencionaron los mufassirūn y de lo que indica el contexto es que alteraron el mandato de Allah de humillarse con la palabra y la acción: se les ordenó entrar en suŷūd, pero entraron arrastrándose sobre sus posaderas, por sus posaderas, con las cabezas erguidas; y se les ordenó decir: “ḥiṭṭah”, es decir: “quita de nosotros nuestros pecados”, pero se burlaron y dijeron: “ḥinṭah fī ša‘īrah”.[1870] Esto constituye el colmo de la oposición y la obstinación; por ello Allah hizo descender sobre ellos Su castigo y Su tormento por su fisq, que es su salida de Su obediencia. Por eso dijo: { فَأَنزلْنَا عَلَى الَّذِينَ ظَلَمُوا رِجْزًا مِنَ السَّمَاءِ بِمَا كَانُوا يَفْسُقُونَ }.
Y aḍ-Ḍaḥḥāk dijo, de Ibn ‘Abbās: todo lo que hay en el Libro de Allah de “ar-riŷz” se entiende por ello el castigo.
Y así se transmitió de Muŷāhid, Abū Mālik, as-Suddī, al-Ḥasan y Qatādah: que es el castigo.
Y Abū al-‘Āliyah dijo: ar-riŷz es la ira.
Y aš-Ša‘bī dijo: ar-riŷz es, o bien la peste, o bien el frío.
Y Sa‘īd ibn Ŷubayr dijo: es la peste.
Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Abū Sa‘īd al-Ašajj; nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Ḥabīb ibn Abī Ṯābit, de Ibrāhīm ibn Sa‘d —es decir, Ibn Abī Waqqāṣ—, de Sa‘d ibn Mālik, Usāmah ibn Zayd y Ḫuzaymah ibn Ṯābit —que Allah esté complacido con ellos—, que dijeron: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «La peste es riŷz: un castigo con el que fueron castigados quienes os precedieron».[1873]
Y así lo transmitió an-Nasā’ī por la vía de Sufyān ath-Thawrī, con esta cadena.[1874] Y el origen del ḥadīṯ está en los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de Ḥabīb ibn Abī Ṯābit: «Si oís de la peste en una tierra, no entréis en ella», el ḥadīṯ.[1875]
Dijo[1876] Ibn Jarīr: me informó Yūnus ibn ‘Abd al-A‘lā, de Ibn Wahb, de Yūnus, de az-Zuhrī, que dijo: me informó ‘Āmir ibn Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ, de Usāmah ibn Zayd, del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Este dolor y enfermedad es riŷz con el que fueron castigadas algunas naciones antes de vosotros».[1877] Y el origen de este ḥadīṯ está recogido en los dos Ṣaḥīḥ, por la vía de az-Zuhrī, y por la vía de Mālik, de Muḥammad ibn al-Munkadir y Sālim Abī an-Naḍr, de ‘Āmir ibn Sa‘d, con un sentido semejante.[1878]
Notas y Referencias
[1839] En B: «de su entrada».
[1840] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1841] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1842] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1843] En Ŷ: «su tierra».
[1844] En Ŷ: «es decir, inclinados (rukka‘an)».
[1845] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (2/113), al-Mustadrak (2/262) y Tafsīr Ibn Abī Ḥātim (1/182).
[1846] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1847] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1848] Adición de Ŷ, Ṭ, B, A y W.
[1849] Adición de Ŷ.
[1850] En Ŷ: «me narró Muḥammad ibn».
[1851] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (4479).
[1852] En Ŷ, Ṭ: «ibn».
[1853] As-Sunan al-Kubrā de an-Nasā’ī, n.º (10989).
[1854] En Ŷ: «y dijo: ḥinṭah».
[1855] As-Sunan al-Kubrā de an-Nasā’ī, n.º (10990).
[1856] En Ŷ, Ṭ: «ša‘īrah».
[1857] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (4641); Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (3015); y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (2956).
[1858] En Ŷ, Ṭ: «yutadhayyiluhum».
[1859] Y lo transmitió aṭ-Ṭabarānī en su tafsīr (2/112) por la vía de Muḥammad ibn Isḥāq, de Ṣāliḥ ibn Kaysān, de Abū Hurayrah, de Muḥammad ibn Abī Muḥammad, de Sa‘īd o ‘Ikrimah, de Ibn ‘Abbās.
[1860] En Ŷ: «con algo semejante».
[1861] Sunan Abī Dāwūd, n.º (4006).
[1862] En Ŷ: «nos narró».
[1863] En Ŷ: «ḍarbah».
[1864] Y lo transmitió al-Bazzār en su Musnad, n.º (1812), por la vía de Isḥāq ibn Bahlūl, de Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn Abī Fudayk, con un sentido semejante. Y al-Hayṯamī dijo en al-Maŷma‘ (6/144): «Sus transmisores son fiables».
[1865] En Ŷ: «ša‘rah».
[1866] En Ŷ: «ša‘rah».
[1867] En Ŷ: «manqūšah» (grabada).
[1868] En Ŷ: «entran».
[1869] En Ŷ: «cambiaron lo que se ordenó».
[1870] En Ŷ, A: «ša‘īrah».
[1871] En Ŷ: «nos narró».
[1872] En A: «castigó Allah».
[1873] Tafsīr Ibn Abī Ḥātim (1/186).
[1874] As-Sunan al-Kubrā de an-Nasā’ī, n.º (7523).
[1875] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (5728); y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2218).
[1876] En Ŷ: «Y dijo».
[1877] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (2/116).
[1878] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (3473, 6974); y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2218).