2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 57

Versículo (Español)

[2:57] Y extendí nubes sobre ustedes [para que les dieran sombra], y les envié el maná y las codornices [y les dije:] "Coman de las cosas buenas que les he provisto"; pero no Me causaron perjuicio alguno [con sus transgresiones], sino que fueron injustos consigo mismos.

Tafsir de Ibn Kathir

{وَظَلَّلۡنَا عَلَيۡكُمُ ٱلۡغَمَامَ وَأَنزَلۡنَا عَلَيۡكُمُ ٱلۡمَنَّ وَٱلسَّلۡوَىٰۖ كُلُواْ مِن طَيِّبَٰتِ مَا رَزَقۡنَٰكُمۡۚ وَمَا ظَلَمُونَا وَلَٰكِن كَانُوٓاْ أَنفُسَهُمۡ يَظۡلِمُونَ} (57) Cuando el Altísimo mencionó lo que apartó de ellos de castigos, comenzó a recordarles —también— lo que derramó sobre ellos de mercedes, y dijo: { وَظَلَّلْنَا عَلَيْكُمُ الْغَمَامَ } Y es el plural de غمامة (ghamāmah); se le llamó así porque «cubre» (يَغُمّ) el cielo, es decir: lo oculta y lo vela. Es la nube blanca; fueron cubiertos con ella en el Tīh (el desierto) para protegerlos del calor del sol. Tal como lo transmitieron al-Nasā’ī y otros, de Ibn ʿAbbās, en el ḥadīṯ de al-Futūn, quien dijo: luego los cubrió en el Tīh con el ghamām.

Dijo Ibn Abī Ḥātim: y se narró de Ibn ʿUmar, al-Rabīʿ b. Anas, Abū Majlaz, al-Ḍaḥḥāk y al-Suddī, algo semejante a lo dicho por Ibn ʿAbbās.

Y dijeron al-Ḥasan y Qatāda: { وَظَلَّلْنَا عَلَيْكُمُ الْغَمَامَ } [ dijo ] [1771] Esto fue en el descampado [1772] los cubrió el ghamām del sol.

Y dijo Ibn Jarīr [1773] Otros dijeron: era un ghamām más fresco que este, y más agradable.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró mi padre; nos narró Abū Ḥuḏayfa; nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid: { وَظَلَّلْنَا عَلَيْكُمُ الْغَمَامَ } [1774] Dijo: no es la nube (saḥāb); es el ghamām en el que Dios vendrá el Día de la Resurrección, y no fue sino para ellos.

Así lo transmitió también Ibn Jarīr, de al-Muṯannā b. Ibrāhīm, de Abū Ḥuḏayfa.

Y de igual modo lo transmitieron al-Ṯawrī y otros, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid. Y parece que pretende —y Dios sabe más— que no es del mismo aspecto (zīy) de esta nube, sino mejor, más agradable y de apariencia más espléndida. Tal como dijo Sunayd en su Tafsīr, de Ḥaǧǧāǧ b. Muḥammad, de Ibn Ǧurayǧ, quien dijo: dijo Ibn ʿAbbās: { وَظَلَّلْنَا عَلَيْكُمُ الْغَمَامَ } Dijo: un ghamām más fresco que este y más agradable; y es aquel en el que Dios vendrá, en Su dicho: { هَلْ يَنْظُرُونَ إِلا أَنْ يَأْتِيَهُمُ اللَّهُ فِي ظُلَلٍ مِنَ الْغَمَامِ وَالْمَلائِكَةُ } [al-Baqara: 210] Y es aquel en el que vinieron los ángeles el día de Badr. Dijo Ibn ʿAbbās: y estaba con ellos en el Tīh.

Y Su dicho: { وَأَنزلْنَا عَلَيْكُمُ الْمَنَّ } Las expresiones de los exegetas difieren respecto del mann: ¿qué es? Dijo ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: el mann descendía sobre ellos en los árboles; iban por la mañana hacia él y comían de él cuanto querían.

Y dijo Muǧāhid: el mann es una goma (ṣamġa). Y dijo ʿIkrima: el mann es algo que Dios hizo descender sobre ellos como el rocío, semejante al ribb espeso.

Y dijo al-Suddī: dijeron: «¡Oh Mūsā! ¿Cómo haremos con lo que hay aquí? ¿Dónde está el alimento?» Entonces Dios hizo descender sobre ellos el mann, y caía sobre el árbol [1775] de jengibre.

Y dijo Qatāda: el mann descendía sobre ellos en su lugar de acampada [1776] como cae la nieve: más blanco que la leche y más dulce que la miel. Caía sobre ellos desde el alba hasta la salida del sol. Cada hombre tomaba de ello lo que le bastaba para ese día; y si excedía eso, se corrompía y no permanecía, hasta que, cuando era el sexto día, para el día de su viernes, tomaba lo que le bastaba para su sexto y su séptimo día, porque era un día festivo en el que no se desplazaba por su sustento ni lo buscaba para nada. Y todo esto fue en el descampado.

Y dijo al-Rabīʿ b. Anas: el mann era una bebida que descendía sobre ellos como la miel; la mezclaban con agua y luego la bebían.

Y dijo Wahb b. Munabbih —cuando se le preguntó por el mann—: pan fino (raqqāq) como el maíz o como la harina cernida (naqī).

Y dijo Abū Ǧaʿfar b. Jarīr: me narró Aḥmad b. Isḥāq; nos narró Abū Aḥmad; nos narró Isrā’īl, de Ǧābir, de ʿĀmir —que es al-Šaʿbī—, quien dijo: esta miel vuestra es una parte de setenta partes del mann.

Y así lo dijo ʿAbd al-Raḥmān b. Zayd b. Aslam: que es la miel.

Y apareció en la poesía de Umayya b. Abī al-Ṣalt, cuando dijo:

Y vio Dios que estaban en un yermo *** sin sembrado ni fruto

Entonces lo hizo fluir sobre ellos, mañaneras, *** y ves sus nubes como vacías y flojas

Miel que gotea y agua dulce *** y leche de alegría, purificada [1777]

Pues «nāṭif» es: lo que fluye; y la «leche marmūr» es: lo puro de ella.

El propósito es que las expresiones de los exegetas son cercanas en la explicación del mann: unos lo interpretaron como alimento y otros como bebida. Y lo aparente —y Dios sabe más— es que [1778] es todo aquello con lo que Dios los favoreció de alimento y bebida [1779] y otras cosas, en lo cual no tenían trabajo ni fatiga. El mann conocido, si se comía solo, era alimento y dulzura; y si se mezclaba con agua, se volvía una bebida agradable; y si se combinaba con otra cosa, se volvía otro tipo. Pero no es eso solo lo que se pretende en la aleya; y la prueba de ello es lo que dijo al-Buḫārī:

Nos narró Abū Nuʿaym; nos narró Sufyān, de ʿAbd al-Malik, de ʿUmar b. Ḥurayṯ [1780] de Saʿīd [1781] b. Zayd —que Dios esté complacido con él—, quien dijo: el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La الكمأة (kam’a, trufa) es del mann, y su agua es cura para el ojo».

Este ḥadīṯ lo transmitió el Imām Aḥmad, de Sufyān b. ʿUyayna, de ʿAbd al-Malik —y es Ibn ʿUmayr—, con él [1782]

Y lo recogieron al-Ǧamāʿa en sus libros, excepto Abū Dāwūd, por vías de ʿAbd al-Malik —y es Ibn ʿUmayr—, con él [1783] Y dijo al-Tirmiḏī: حسن صحيح (ḥasan ṣaḥīḥ). Y lo transmitieron al-Buḫārī, Muslim y al-Nasā’ī por la narración de al-Ḥakam, de al-Ḥasan al-ʿUranī, de ʿAmr b. Ḥurayṯ, con él [1784]

Y dijo al-Tirmiḏī: nos narraron Abū ʿUbayda b. Abī al-Safar y Maḥmūd b. Ġaylān; ambos dijeron: nos narró Saʿīd b. ʿĀmir, de Muḥammad b. ʿAmr, de Abī Salama, de Abī Hurayra, quien dijo: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La ʿaǧwa es del Paraíso, y en ella hay cura contra el veneno; y la kam’a es del mann y su agua es cura para el ojo» [1785]

Al-Tirmiḏī fue el único en recogerlo; luego dijo: este ḥadīṯ es ḥasan ġarīb; no lo conocemos sino por el ḥadīṯ de Muḥammad b. ʿAmr, y sino por el ḥadīṯ de Saʿīd [1786] b. ʿĀmir, de él. Y sobre el tema hay narraciones de Saʿīd b. Zayd, Abī Saʿīd y Ǧābir.

Así dijo. Y lo narró el ḥāfiẓ Abū Bakr b. Mardawayh en su Tafsīr por otra vía, de Abī Hurayra, y dijo: nos narró Aḥmad b. al-Ḥasan [1787] b. Aḥmad al-Baṣrī; nos narró Aslam b. Sahl; nos narró al-Qāsim b. ʿĪsā; nos narró Ṭalḥa b. ʿAbd al-Raḥmān, de Qatāda [1788] de Saʿīd b. al-Musayyib, de Abī Hurayra, quien dijo: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo».

Este ḥadīṯ es ġarīb por esta vía. Y este Ṭalḥa b. ʿAbd al-Raḥmān es un Sulamī wāsiṭī, su kunya es Abū Muḥammad; y se dijo: Abū Sulaymān al-Mu’addib. Dijo sobre él el ḥāfiẓ Abū Aḥmad b. ʿAdī: narró de Qatāda cosas en las que no se le sigue [1789]

Luego dijo [al-Tirmiḏī] [1790] Nos narró Muḥammad b. Baššār; nos narró Muʿāḏ b. Hišām; nos narró mi padre, de Qatāda, de Šahr b. Ḥawšab, de Abī Hurayra: que unas gentes de los compañeros del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijeron: «La kam’a es la viruela de la tierra». Entonces el Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo; y la ʿaǧwa es del Paraíso y es cura contra el veneno».

Este ḥadīṯ lo narró al-Nasā’ī, de Muḥammad b. Baššār, con él [1791] Y de él, de Ġundar, de Šuʿba, de Abī Bišr Ǧaʿfar b. Iyās, de Šahr b. Ḥawšab, de Abī Hurayra, con él [1792] Y de Muḥammad b. Baššār, de ʿAbd al-Aʿlā, de Ḫālid al-Ḥaḏḏā’, de Šahr b. Ḥawšab, con la historia de la kam’a solamente [1793]

Y al-Nasā’ī —también— e Ibn Māǧa narraron del ḥadīṯ de Muḥammad b. Baššār, de Abī ʿAbd al-Ṣamad ʿAbd al-ʿAzīz b. ʿAbd al-Ṣamad, de Maṭar al-Warrāq, de Šahr: con la historia de la ʿaǧwa en al-Nasā’ī, y con ambas historias en Ibn Māǧa [1794]

Y esta vía es interrumpida entre Šahr b. Ḥawšab y Abī Hurayra, pues no lo oyó [1795] de él, como lo prueba lo que narró al-Nasā’ī en «al-Walīma» de sus Sunan, de ʿAlī b. al-Ḥusayn al-Dirhamī [1796] de ʿAbd al-Aʿlā, de Saʿīd b. Abī ʿArūba, de Qatāda, de Šahr b. Ḥawšab, de ʿAbd al-Raḥmān b. Ġanm, de Abī Hurayra, quien dijo: salió el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— mientras ellos mencionaban la kam’a, y algunos decían [1797]«la viruela de la tierra», y dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo» [1798]

Y se narró de Šahr b. Ḥawšab, de Abī Saʿīd y Ǧābir, como dijo el Imām Aḥmad: nos narró Asbāṭ b. Muḥammad; nos narró al-Aʿmaš, de Ǧaʿfar b. Iyās, de Šahr b. Ḥawšab, de Ǧābir b. ʿAbd Allāh y Abī Saʿīd al-Ḫudrī; ambos dijeron: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La kam’a es del mann y su agua es cura para el ojo; y la ʿaǧwa es del Paraíso y es cura contra el veneno» [1799]

Dijo [1800] al-Nasā’ī en «al-Walīma» también: nos narró Muḥammad b. Baššār; nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar; nos narró Šuʿba, de Abī Bišr Ǧaʿfar b. Iyās, de Šahr b. Ḥawšab, de Abī Saʿīd y Ǧābir —que Dios esté complacido con ambos—: que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo» [1801] Luego lo narró —también—, e Ibn Māǧa, por vías, de al-Aʿmaš, de Abī Bišr, de Šahr, de ambos, con él [1802]

Y ambos lo narraron [1803]—quiero decir: al-Nasā’ī [1804] e Ibn Māǧa— del ḥadīṯ de Saʿīd b. Muslim [1805]; ambos de al-Aʿmaš, de Ǧaʿfar b. Iyās, de Abī Naḍra, de Abī Saʿīd. Al-Nasā’ī añadió: [ y el ḥadīṯ ] [1806] de Ǧābir, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, quien dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo» [1807]

Y lo narró Ibn Mardawayh, de Aḥmad b. ʿUṯmān, de ʿAbbās al-Dūrī, de Lāḥiq b. Ṣawāb [1808] de ʿAmmār b. Razīq [1809] de al-Aʿmaš, como Ibn Māǧa.

Y dijo también Ibn Mardawayh: nos narró Aḥmad b. ʿUṯmān; nos narró ʿAbbās al-Dūrī; nos narró al-Ḥasan [1810] b. al-Rabīʿ; nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de al-Aʿmaš, de al-Minhāl b. ʿAmr, de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Laylā, de Abī Saʿīd al-Ḫudrī, quien dijo: salió hacia nosotros el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— con trufas en su mano, y dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo».

Y lo recogió al-Nasā’ī, de ʿAmr b. Manṣūr, de al-Ḥasan b. al-Rabīʿ [1811]; luego [ lo narró ] [1812] Ibn Mardawayh. Y lo narró también de ʿAbd Allāh b. Isḥāq, de al-Ḥasan b. Salām, de ʿUbayd Allāh b. Mūsā, de Šaybān [1813] de al-Aʿmaš, con él. Y así lo narró al-Nasā’ī de Aḥmad b. ʿUṯmān b. Ḥakīm, de ʿUbayd Allāh b. Mūsā [ con él ] [1814][1815]

Y se ha narrado del ḥadīṯ de Anas b. Mālik —que Dios esté complacido con él—, como dijo Ibn Mardawayh:

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Ibrāhīm; nos narró Ḥamdūn b. Aḥmad; nos narró Ḥawṯara b. Ašras; nos narró Ḥammād, de Šuʿayb b. al-Ḥabḥāb [1816] de Anas: que los compañeros del Mensajero de Dios [1817]—que Dios le bendiga y le conceda paz— discutieron [1818] sobre el árbol que fue arrancado de encima de la tierra, sin tener firmeza; y algunos dijeron: pensamos que es la kam’a. Entonces el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «La kam’a es del mann y su agua es cura para el ojo; y la ʿaǧwa es del Paraíso, y en ella hay cura contra el veneno» [1819]

Este ḥadīṯ está preservado en su fundamento por la narración de Ḥammād b. Salama. Y al-Tirmiḏī y al-Nasā’ī narraron por su vía algo de esto; y Dios sabe más [1820][1821]

[ Y ] [1822] se narró de Šahr, de Ibn ʿAbbās, como lo narró al-Nasā’ī —también— en «al-Walīma», de Abū Bakr Aḥmad b. ʿAlī b. Saʿīd, de ʿAbd Allāh b. ʿAwn al-Ḫarrāz, de Abī ʿUbayda al-Ḥaddād, de ʿAbd al-Ǧalīl b. ʿAṭiyya, de Šahr, de ʿAbd Allāh b. ʿAbbās, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, quien dijo: «La kam’a es del mann, y su agua es cura para el ojo» [1823]

Así pues, como ves, se discrepó respecto de él en lo relativo a Šahr b. Ḥawšab. Y, a mi parecer, es posible que lo haya memorizado y lo haya narrado por todas estas vías; y que lo oyera de algunos compañeros y le llegara de otros. Pues las cadenas hasta él son buenas, y él no se propone mentir. Y el fundamento del ḥadīṯ está preservado del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, como se adelantó en la narración de Saʿīd b. Zayd.

En cuanto a al-salwā, dijo ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: al-salwā es un ave semejante al السُّمَّانى (summānā); comían de ella.

Y dijo al-Suddī en un relato que mencionó de Abī Mālik y Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās —y de Murra, de Ibn Masʿūd—, y de unas gentes [1824] de los compañeros: al-salwā es un ave semejante al summānā.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró al-Ḥasan b. Muḥammad b. al-Ṣabāḥ; nos narró ʿAbd al-Ṣamad b. ʿAbd al-Wāriṯ; nos narró Qurra b. Ḫālid, de Ǧahḍam, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: al-salwā es el summānā.

Y así lo dijeron Muǧāhid, al-Šaʿbī, al-Ḍaḥḥāk, al-Ḥasan, ʿIkrima y al-Rabīʿ b. Anas —que Dios tenga misericordia de ellos—.

Y de ʿIkrima: en cuanto a al-salwā, es un ave [1825] como un ave que hay en el Paraíso [1826], mayor que el gorrión, o algo parecido.

Y dijo Qatāda: al-salwā es de un ave tirando a rojiza; el viento del sur se la arrea hacia ellos. Y el hombre sacrificaba de ella lo que le bastaba para ese día; y si excedía, se corrompía y no le quedaba, hasta que, cuando era el sexto día para el día de su viernes [1827], tomaba lo que le bastaba para su sexto y su séptimo día, porque era un día de adoración en el que no se desplazaba por nada ni lo buscaba.

Y dijo Wahb b. Munabbih: al-salwā es un ave grasa como la paloma; les venía y tomaban de ella de sábado a sábado. Y en una narración de Wahb, dijo: los Hijos de Israel pidieron a Mūsā —sobre él la paz— carne; y Dios dijo: «Les daré de comer de la carne más insignificante que se conozca en la tierra». Entonces envió sobre ellos un viento que esparció junto a sus moradas al-salwā —y es el summānā [1828]— como de una milla por una milla, a la altura de una lanza hacia [1829] el cielo. Y guardaron para el día siguiente, y la carne apestó y el pan se corrompió.

Y dijo al-Suddī: cuando los Hijos de Israel entraron en el Tīh, dijeron a Mūsā —sobre él la paz—: «¿Cómo haremos con lo que hay aquí? ¿Dónde está el alimento?» Entonces Dios hizo descender sobre ellos el mann, y caía sobre el árbol [1830] de jengibre; y al-salwā, que es un ave semejante al summānā, mayor que él. Entonces uno de ellos miraba al ave: si estaba gorda la degollaba, y si no, la dejaba; y cuando engordaba, venía a él. Y dijeron: «Este es el alimento; ¿y dónde está la bebida?» Entonces se ordenó a Mūsā que golpeara con su vara la piedra, y brotaron [1831] de ella doce manantiales; y cada tribu bebió de un manantial. Y dijeron: «Esta es la bebida; ¿y dónde está la sombra?» Entonces los cubrió el ghamām. Y dijeron: «Esta es la sombra; ¿y dónde está la vestimenta?» Entonces sus ropas [1832] crecían con ellos como crecen los niños, y no se les rasgaba prenda alguna. Eso es lo que dice el Altísimo: { وَظَلَّلْنَا عَلَيْكُمُ الْغَمَامَ وَأَنزلْنَا عَلَيْكُمُ الْمَنَّ وَالسَّلْوَى } Y Su dicho: { وَإِذِ اسْتَسْقَى مُوسَى لِقَوْمِهِ فَقُلْنَا اضْرِبْ بِعَصَاكَ الْحَجَرَ فَانْفَجَرَتْ مِنْهُ اثْنَتَا عَشْرَةَ عَيْنًا قَدْ عَلِمَ كُلُّ أُنَاسٍ مَشْرَبَهُمْ } [al-Baqara: 60].

Y se narró de Wahb b. Munabbih y de ʿAbd al-Raḥmān b. Zayd b. Aslam algo semejante a lo dicho por al-Suddī.

Y dijo Sunayd, de Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, quien dijo: dijo Ibn ʿAbbās: se les crearon en el Tīh ropas que no se rasgaban [1833] ni se ensuciaban. Dijo Ibn Ǧurayǧ: y si el hombre tomaba del mann y del salwā más que el alimento de un día, se corrompía; excepto que tomaban el viernes el alimento del sábado, y no amanecía corrompido.

[ Dijo Ibn ʿAṭiyya: al-salwā es un ave por consenso de los exegetas; y erró al-Huḏalī al decir que es la miel, y recitó como prueba:

Y la repartió jurando por Dios con empeño: vosotros *** sois más deliciosos que al-salwā cuando lo recojo

Dijo: y pensó que al-salwā era miel [1834] Dijo al-Qurṭubī: la pretensión de consenso no es válida, porque al-Mu’arrij —uno de los sabios de la lengua y del tafsīr— dijo que es la miel, y se apoyó en este verso de al-Huḏalī, y mencionó que así es en la lengua de Kināna, porque con ello se halla consuelo (yuslā) y de ello procede ʿAyn Salwān. Y dijo al-Ǧawharī: al-salwā es la miel, y se apoyó también en el verso de al-Huḏalī; y al-salwāna (con ḍamma) es una cuenta (ḫaraza). Decían: si se vertía sobre ella agua de lluvia y la bebía el enamorado, se consolaba. Dijo el poeta:

Bebí sobre una salwāna agua de nube *** y ni la vida renovada, ¡oh Mayy!, me consuela

Y el nombre de esa agua es al-salwān. Y algunos dijeron: al-salwān es un remedio que cura al afligido y lo consuela; y los médicos lo llaman (mufarriḥ). Dijeron: y al-salwā es también un plural con la forma del singular, como se dice: summānā para singular y plural, y diflā igualmente. Y dijo al-Ḫalīl: su singular es سلواة (salwāh), y recitó:

Y, ciertamente, me sobreviene por tu recuerdo un estremecimiento *** como se sacude la salwāh por la humedad de la lluvia

Y dijo al-Kisā’ī: al-salwā es singular, y su plural es salāwī. Todo ello lo transmitió al-Qurṭubī [1835]] [1836]

Y el dicho del Altísimo: { كُلُوا مِنْ طَيِّبَاتِ مَا رَزَقْنَاكُمْ } Es una orden de permiso, de orientación y de favor. Y Su dicho: { وَمَا ظَلَمُونَا وَلَكِنْ كَانُوا أَنْفُسَهُمْ يَظْلِمُونَ } [al-Baqara: 57], es decir: les ordenamos comer de lo que les proveímos y que adoraran, como dijo: { كُلُوا مِنْ رِزْقِ رَبِّكُمْ وَاشْكُرُوا لَهُ } [Saba’: 15]. Pero desobedecieron e increyeron, y se perjudicaron a sí mismos; ello, pese a lo que presenciaron de signos evidentes, milagros decisivos y prodigios que rompen la costumbre. De aquí se hace patente la virtud de los compañeros de Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— [1837] y que Dios esté complacido con ellos, sobre los demás compañeros de los profetas, por su paciencia, firmeza y ausencia de obstinación, tal como estuvieron con él en sus viajes y campañas, entre ellas el año de Tabūk, en aquel bochorno, calor intenso y penuria: no pidieron una ruptura de la costumbre ni la producción de algo, pese a que eso habría sido fácil para el Mensajero —que Dios le bendiga y le conceda paz—. Pero cuando el hambre los agotó, le pidieron que multiplicara su alimento; reunieron lo que tenían, y llegó a ser del tamaño del lugar donde se arrodilla una oveja; entonces invocó [ a Dios ] [1838] sobre ello, y les ordenó, y llenaron todo recipiente que llevaban. Y del mismo modo, cuando necesitaron agua, pidieron a Dios —Altísimo—, y vino una nube y les llovió; bebieron, dieron de beber a los camellos y llenaron sus odres. Luego miraron y vieron que no había sobrepasado el campamento. Esto es lo más perfecto en el seguimiento: caminar con el decreto de Dios, junto con el seguimiento del Mensajero —que Dios le bendiga y le conceda paz—.

Notas y Referencias

[1771] Adición de ǧـ, ṭ.

[1772] En A: «en el Tīh».

[1773] En ǧـ, ṭ: «Ibn Ǧurayǧ».

[1774] En ǧـ, ṭ: «sobre ellos», y es un error.

[1775] En ṭ: «el árbol», y en b: «los árboles».

[1776] En A: «en su palmeral».

[1777] Los versos están en el Tafsīr de al-Ṭabarī (2/94, 95).

[1778] En ǧـ: «que».

[1779] En ǧـ: «o bebida».

[1780] En ǧـ: «Ḥawšab».

[1781] En ǧـ: «Sufyān».

[1782] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (4478), y al-Musnad (1/187).

[1783] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (4639); Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2049); Sunan al-Tirmiḏī, n.º (2067); y al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6667).

[1784] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (5708); Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2049); y al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (10988).

[1785] Sunan al-Tirmiḏī, n.º (3013).

[1786] En ǧـ: «Muḥammad».

[1787] En ǧـ, A y w: «al-Ḥusayn».

[1788] En ǧـ: «ʿUbāda».

[1789] Al-Kāmil de Ibn ʿAdī (4/114).

[1790] Adición de ǧـ, ṭ, A y w.

[1791] Está en al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī con el n.º (6671), de Nuṣayr b. al-Faraǧ, de Muʿāḏ b. Hišām, con él. No lo hallé de Muḥammad b. Baššār; y al-Mizzī lo mencionó de Muḥammad b. Baššār en Tuḥfat al-Ašrāf (10/112).

[1792] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6673).

[1793] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6672).

[1794] Sunan Ibn Māǧa, n.º (3400).

[1795] En ǧـ: «no oyó».

[1796] En ǧـ: «al-Dahrimī».

[1797] En ǧـ: «y algunos de ellos mencionaban».

[1798] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6670).

[1799] Al-Musnad (3/48).

[1800] En ǧـ, ṭ: «y dijo».

[1801] No lo hallé en la edición impresa de al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī.

[1802] Sunan Ibn Māǧa, n.º (3453); y no lo hallé en la edición impresa de al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī.

[1803] En ǧـ: «y ambos lo narraron».

[1804] En ǧـ y w: «al-Nasā’ī, del ḥadīṯ de Ǧarīr».

[1805] En ǧـ: «Maslama».

[1806] Adición de ǧـ y w.

[1807] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6676, 6677), y Sunan Ibn Māǧa, n.º (3453); pero en Sunan al-Nasā’ī aparece: de Ǧarīr, de al-Aʿmaš; y Dios sabe más.

[1808] En ǧـ: «Ṣawān».

[1809] En ǧـ: «Zurayq».

[1810] En ǧـ: «al-Ḥusayn».

[1811] No lo hallé en la edición impresa de al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī.

[1812] Adición de ǧـ, ṭ, A y w.

[1813] En ǧـ: «Sufyān».

[1814] Adición de ǧـ, ṭ y A.

[1815] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6678).

[1816] En ǧـ: «Ibn al-Ḥiǧāb», y en A: «Ibn al-Ḥaǧǧāǧ».

[1817] En ǧـ: «los compañeros del Profeta».

[1818] En ǧـ: «recordaron juntos».

[1819] Ibn ʿAdī lo narró en al-Kāmil (2/370) por la vía de Ḥassān b. Siyāh, de Ṯābit, de Anas, con algo semejante.

[1820] En ǧـ: «y Dios —Bendito y Altísimo— sabe más».

[1821] Sunan al-Tirmiḏī, n.º (3119), y al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (11262).

[1822] Adición de ṭ.

[1823] Al-Sunan al-Kubrā de al-Nasā’ī, n.º (6669).

[1824] En ǧـ, ṭ: «y de unas gentes».

[1825] En ǧـ: «pues es un ave».

[1826] En w: «en el Paraíso».

[1827] En ǧـ: «viernes».

[1828] En ǧـ: «al-summān».

[1829] En ǧـ: «en».

[1830] En ǧـ: «sobre árboles».

[1831] En ǧـ y b: «y brotó».

[1832] En ǧـ: «su vestimenta».

[1833] En ǧـ: «no se gastaban».

[1834] Al-Muḥarrar al-Waǧīz de Ibn ʿAṭiyya (1/229).

[1835] Tafsīr al-Qurṭubī (1/408).

[1836] Adición de ǧـ, ṭ, b, A y w.

[1837] En ṭ: «las bendiciones de Dios y Su paz sean sobre él».

[1838] Adición de ǧـ, ṭ, b, A y w.