2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 24

Versículo (Español)

[2:24] Si no lo hacen, y por cierto que no podrán hacerlo, teman al fuego, cuyo combustible serán seres humanos y piedras, [un fuego] que ha sido preparado para los que niegan la verdad.

Tafsir de Ibn Kathir

{فَإِن لَّمۡ تَفۡعَلُواْ وَلَن تَفۡعَلُواْ فَٱتَّقُواْ ٱلنَّارَ ٱلَّتِي وَقُودُهَا ٱلنَّاسُ وَٱلۡحِجَارَةُۖ أُعِدَّتۡ لِلۡكَٰفِرِينَ} (24) " ولن ": para la negación de la perpetuidad [1371] Es decir: y no haréis eso jamás. Y esta —también— es otra prueba milagrosa: que informó que este Corán no será jamás contrarrestado con algo semejante [1372] Y así ocurrió: no ha sido contrarrestado desde entonces hasta nuestro tiempo, ni es posible. ¿Y cómo podría lograrse eso para alguien, siendo el Corán la Palabra de Allah, Creador de toda cosa? ¿Y cómo podría asemejarse la palabra del Creador a la palabra de las criaturas?

Quien reflexiona sobre el Corán halla en él, en los aspectos de su inimitabilidad (iʿjāz), artes manifiestas y ocultas, tanto por el lado de la expresión como por el lado del significado. Dijo Allah, Altísimo: { الر كِتَابٌ أُحْكِمَتْ آيَاتُهُ ثُمَّ فُصِّلَتْ مِنْ لَدُنْ حَكِيمٍ خَبِيرٍ } [ Hūd: 1 ] ; así, se hicieron precisas sus expresiones y se detallaron sus significados —o a la inversa, según la discrepancia—. Pues cada uno de sus aspectos, expresión y significado, es elocuente: no se le puede igualar ni aproximar. Informó sobre realidades ocultas pasadas y futuras: sucedieron y acontecieron exactamente como informó, sin diferencia alguna. Ordenó todo bien y prohibió todo mal, como dijo: { وَتَمَّتْ كَلِمَةُ رَبِّكَ صِدْقًا وَعَدْلا } [ al-Anʿām: 115 ] Es decir: veracidad en las noticias y justicia en los dictámenes. Todo él es verdad, veracidad, justicia y guía; no hay en él temeridad, ni mentira, ni invención,

como se encuentra en la poesía de los árabes y de otros: mentiras y exageraciones sin las cuales su poesía no resultaría buena; como se dijo acerca de la poesía: «Lo más dulce de ella es lo más mentiroso». Y encuentras que el poema largo y extenso ha empleado la mayor parte en describir mujeres, o caballos, o vino; o en elogiar a una persona determinada, o a un caballo, o a una camella, o una guerra, o un suceso, o un temor, o una fiera; o alguna escena concreta observada que no aporta nada salvo la capacidad del hablante elocuente para expresar lo oculto o lo sutil, o para hacerlo aparecer como algo claro. Luego encuentras en él un verso, o dos, o más: esos son los versos centrales del poema; y el resto es palabrería sin provecho.

En cuanto al Corán, todo él es elocuente en el grado más extremo de la balāgha para quien conoce esto en detalle y en conjunto, de entre quienes comprenden el habla de los árabes y las variaciones de la expresión. Si consideras sus relatos, los hallarás en el colmo de la dulzura, ya sean extensos o concisos, se repitan o no; y cada vez que se repite, se vuelve más dulce y más elevado: no se desgasta por la abundancia de repetición, ni los sabios se hastían de él. Si aborda la amenaza y la intimidación, trae de ello aquello ante lo cual se erizan las montañas macizas y firmes; ¿qué pensar entonces de los corazones que comprenden? Y si promete, trae aquello que abre los corazones y los oídos, y anhela la Morada de la Paz y la vecindad del Trono del Misericordioso, como dijo en la exhortación: { فَلا تَعْلَمُ نَفْسٌ مَا أُخْفِيَ لَهُمْ مِنْ قُرَّةِ أَعْيُنٍ جَزَاءً بِمَا كَانُوا يَعْمَلُونَ } [ as-Sajda: 17 ] Y dijo: { وَفِيهَا مَا تَشْتَهِيهِ الأنْفُسُ وَتَلَذُّ الأعْيُنُ وَأَنْتُمْ فِيهَا خَالِدُونَ } [ az-Zujruf: 71 ] Y dijo en la advertencia: { أَفَأَمِنْتُمْ أَنْ يَخْسِفَ بِكُمْ جَانِبَ الْبَرِّ } [ al-Isrāʾ: 68 ] , { أَأَمِنْتُمْ مَنْ فِي السَّمَاءِ أَنْ يَخْسِفَ بِكُمُ الأرْضَ فَإِذَا هِيَ تَمُورُ أَمْ أَمِنْتُمْ مَنْ فِي السَّمَاءِ أَنْ يُرْسِلَ عَلَيْكُمْ حَاصِبًا فَسَتَعْلَمُونَ كَيْفَ نَذِيرِ } [ al-Mulk: 16, 17 ] Y dijo en el escarmiento: { فَكُلا أَخَذْنَا بِذَنْبِهِ } [ al-ʿAnkabūt: 40 ] , Y dijo en la exhortación: { أَفَرَأَيْتَ إِنْ مَتَّعْنَاهُمْ سِنِينَ ثُمَّ جَاءَهُمْ مَا كَانُوا يُوعَدُونَ مَا أَغْنَى عَنْهُمْ مَا كَانُوا يُمَتَّعُونَ } [ ash-Shuʿarāʾ: 205-207 ] Y otras clases de elocuencia, balāgha y dulzura. Y si los versículos vienen en materia de normas, órdenes y prohibiciones, abarcan la orden de todo maʿrūf: bello, beneficioso, bueno y amado; y la prohibición de todo lo feo, vil y despreciable; como dijo Ibn Masʿūd y otros de los salaf: Cuando oigas a Allah, Altísimo, decir en el Corán: { يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا } presta oído, pues es un bien que ordena o un mal que prohíbe. Por ello dijo, Altísimo: { يَأْمُرُهُمْ بِالْمَعْرُوفِ وَيَنْهَاهُمْ عَنِ الْمُنْكَرِ وَيُحِلُّ لَهُمُ الطَّيِّبَاتِ وَيُحَرِّمُ عَلَيْهِمُ الْخَبَائِثَ وَيَضَعُ عَنْهُمْ إِصْرَهُمْ وَالأغْلالَ الَّتِي كَانَتْ عَلَيْهِمْ } el versículo [ al-Aʿrāf: 157 ] . Y si los versículos vienen describiendo el retorno (al-maʿād) y sus horrores, y describiendo el Paraíso y el Fuego, y lo que Allah ha preparado en ambos para Sus aliados y Sus enemigos —delicias y jaḥīm, placeres y castigo doloroso—, anuncian y advierten y amonestan; llaman a realizar las buenas obras y a evitar las reprobables; desapegan de la vida mundanal y hacen desear la otra; afirman sobre el camino óptimo; guían al sendero recto de Allah y a Su ley firme; y apartan de los corazones la inmundicia de Shayṭān el maldito.

Por ello está establecido en los dos Ṣaḥīḥ, de Abū Hurayra —que Allah esté complacido con él—: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No hay profeta entre los profetas sin que se le haya dado de los signos aquello por lo cual los seres humanos creyeron; y ciertamente lo que se me dio fue una revelación que Allah me reveló; así pues, espero ser el que tenga más seguidores [1373] el Día de la Resurrección». La formulación [1374] es la de Muslim. Y su dicho: «y ciertamente lo que se me dio fue una revelación»; es decir: aquello con lo que fui distinguido entre ellos: este Corán milagroso [1375] para que los seres humanos lo contrarresten; a diferencia de otros libros divinos, pues no son milagro [ según muchos sabios ] [1376] Y Allah sabe más. Y él —la paz y las bendiciones sean con él— posee signos que indican su profecía y su veracidad en lo que trajo, que no entran bajo enumeración. Y a Allah pertenecen la alabanza y el favor.

[ Algunos teólogos han establecido el iʿjāz por una vía que abarca la postura de Ahl as-Sunna y la postura de los muʿtazila en la ṣarfah, y dijeron: Si este Corán es milagroso en sí mismo, de modo que los seres humanos no pueden traer algo semejante ni está en sus capacidades contrarrestarlo, entonces se ha logrado lo pretendido, que es lo requerido. Y si estuviera en su posibilidad contrarrestarlo con algo semejante y no lo hicieron pese a su intensa enemistad hacia él, eso sería una prueba de que proviene de Allah: por haberlos desviado de contrarrestarlo, aun teniendo capacidad para ello. Este método, aunque no es satisfactorio —porque el Corán en sí mismo es milagroso y los seres humanos no pueden contrarrestarlo, como hemos establecido—, sin embargo sirve a modo de concesión, debate y defensa de la verdad. Con este método respondió Faḫr ad-Dīn en su tafsīr a su cuestión sobre las suras breves como al-ʿAṣr y { إِنَّا أَعْطَيْنَاكَ الْكَوْثَرَ } ] [1377]

Y Su dicho, Altísimo: { فَاتَّقُوا النَّارَ الَّتِي وَقُودُهَا النَّاسُ وَالْحِجَارَةُ أُعِدَّتْ لِلْكَافِرِينَ } En cuanto a al-waqūd, con la wāw en fatḥa, es aquello que se arroja al fuego para avivarlo, como la leña y lo semejante; como dijo: { وَأَمَّا الْقَاسِطُونَ فَكَانُوا لِجَهَنَّمَ حَطَبًا } [ al-Jinn: 15 ] Y dijo, Altísimo: { إِنَّكُمْ وَمَا تَعْبُدُونَ مِنْ دُونِ اللَّهِ حَصَبُ جَهَنَّمَ أَنْتُمْ لَهَا وَارِدُونَ } [ al-Anbiyāʾ: 98 ]

Y lo que se pretende con «las piedras» aquí es: las enormes piedras de azufre, negras, duras y fétidas; son las piedras de mayor calor cuando se calientan. Que Allah nos proteja de ellas.

Dijo ʿAbd al-Malik ibn Maysara az-Zarrād [1378] de ʿAbd ar-Raḥmān ibn Sābiṭ, de ʿAmr ibn Maymūn, de ʿAbd Allāh ibn Masʿūd, acerca de Su dicho, Altísimo: { وَقُودُهَا النَّاسُ وَالْحِجَارَةُ } dijo: son piedras de azufre; Allah las creó el día que creó los cielos y la tierra, en el cielo más bajo, preparándolas para los incrédulos. Lo narró Ibn Jarīr, y esta es su formulación; e Ibn Abī Ḥātim; y al-Ḥākim en su Mustadrak, y dijo: «según la condición de los dos shayjs» [1379]

Y dijo as-Suddī en su tafsīr, de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd, y de gente de los Compañeros: { فَاتَّقُوا النَّارَ الَّتِي وَقُودُهَا النَّاسُ وَالْحِجَارَةُ } En cuanto a las piedras, son piedras en el fuego, de azufre negro; con ellas se les castiga junto con el fuego.

Y dijo Mujāhid: piedras de azufre, más fétidas que un cadáver. Y dijo Abū Jaʿfar Muḥammad ibn ʿAlī: [ son ] [1380] piedras de azufre. Y dijo Ibn Jurayj: piedras de azufre negro en el fuego. Y me dijo ʿAmr ibn Dīnār: son más duras que estas piedras y más grandes.

[ Y se dijo: lo que se pretende con ellas son las piedras de los ídolos y los pares (andād) que se adoraban en lugar de Allah, como dijo: { إِنَّكُمْ وَمَا تَعْبُدُونَ مِنْ دُونِ اللَّهِ حَصَبُ جَهَنَّمَ } el versículo [ al-Anbiyāʾ: 98 ] . Lo transmitieron al-Qurṭubī y Faḫr ad-Dīn, y lo prefirió frente a lo primero. Dijo: porque que el fuego prenda en piedras de azufre no es algo reprobable; por ello, hacer que sean esas piedras es más apropiado. Pero lo que dijo no es fuerte. Pues cuando el fuego se aviva con piedras de azufre, eso es más intenso en su calor y más poderoso en su ardor; especialmente según lo que mencionaron los salaf: que son piedras de azufre preparadas para ello. Luego, que el fuego prenda en estas piedras —también— es algo observado: este yeso se convierte en piedras y se trabaja con fuego hasta que llega a ser así. Y del mismo modo, el resto de las piedras: el fuego las calcina y las quema. Esto se mencionó únicamente para indicar el calor de este fuego con el que fueron amenazados, la intensidad de su combustión y la fuerza de su llama, como dijo: { كُلَّمَا خَبَتْ زِدْنَاهُمْ سَعِيرًا } [ al-Isrāʾ: 97 ] Así también al-Qurṭubī consideró más probable que lo que se pretende son las piedras con las que se aviva el fuego para que se caliente y se intensifique su llama. Dijo: para que ello sea un castigo más severo para sus moradores. Dijo: Y ha venido en un ḥadīṯ del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— que dijo: «Todo lo dañino está en el fuego». Pero este ḥadīṯ no está preservado ni es conocido [1381] Luego dijo al-Qurṭubī: y se ha interpretado con dos sentidos: El primero: que todo el que daña a la gente entra en el fuego [1382] Y el segundo: que todo lo que daña está en el fuego, y con ello se dañan sus moradores: de entre las fieras, los reptiles y demás ] [1383]

Y Su dicho, Altísimo: { أُعِدَّتْ لِلْكَافِرِينَ } Lo más evidente es que el pronombre en { أُعِدَّتْ } retorna al fuego cuyo combustible son los seres humanos y las piedras. Y es posible que retorne a las piedras, como dijo Ibn Masʿūd. No hay contradicción entre ambas opiniones en el sentido, pues ambas se implican mutuamente.

Y { أُعِدَّتْ } es decir: fue dispuesta y preparada para los incrédulos en Allah y en Su Mensajero; como dijo [ Muḥammad ] [1384] ibn Isḥāq, de Muḥammad, de ʿIkrima, o Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { أُعِدَّتْ لِلْكَافِرِينَ } es decir: para quien esté en algo semejante a lo que vosotros estáis: la incredulidad.

Muchos imames de Ahl as-Sunna han inferido de este versículo que el Fuego existe ya ahora, por Su dicho: { أُعِدَّتْ } es decir: fue dispuesto y preparado. Han llegado numerosos aḥādīṯ al respecto, entre ellos: «El Paraíso y el Fuego disputaron»; y entre ellos: «El Fuego pidió permiso a su Señor y dijo: “Señor, una parte de mí devora a otra parte de mí”; y le permitió dos exhalaciones: una exhalación en invierno y una exhalación en verano». Y el ḥadīṯ de Ibn Masʿūd: “Oímos un estruendo y dijimos: ‘¿Qué es esto?’; entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Esta es una piedra que fue arrojada desde el borde de Yahannam hace setenta años; ahora ha llegado a su fondo»”. Y está en Muslim [1385] Y el ḥadīṯ de la oración del eclipse, y el de la noche del Isrāʾ, y otros aḥādīṯ mutawātir en este sentido. Los muʿtazila discreparon por su ignorancia en esto, y los secundó el juez Mundhir ibn Saʿīd al-Balūṭī, juez de al-Andalus.

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Notas y Referencias

[1371] En جـ, ب, أ y و: «التأبيد في المستقبل».

[1372] En جـ, ط y أ: «أبد الآبدين ودهر الداهرين».

[1373] En جـ: «تبعا».

[1374] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (4981), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (152).

[1375] En ط: «المفهم».

[1376] Adición de جـ, ط, ب y أ.

[1377] Adición de جـ, ط y ب.

[1378] En جـ: «الرزاز».

[1379] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (1/381), Tafsīr Ibn Abī Ḥātim (1/85) y al-Mustadrak (2/61).

[1380] Adición de جـ.

[1381] Lo transmitió al-Ḫaṭīb en Tārīḫ Baġdād (11/299), por la vía de al-Mufīd, de al-Ašajj, de ʿAlī —que Allah esté complacido con él—, elevado (marfūʿ).

[1382] En أ: «عذب في النار».

[1383] Adición de جـ, ط, ب, أ y و.

[1384] Adición de جـ.

[1385] Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2844).