2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 125

Versículo (Español)

[2:125] Y [recuerden] cuando hice de La Casa [la Ka‘bah] un lugar de reunión y refugio para la gente. "[Oh creyentes] Tomen el sitial de Abraham como lugar de oración". Y cuando indiqué a Abraham e Ismael: "Purifiquen Mi Casa para quienes vengan a hacer el rito de la circunvalación y el retiro espiritual, y los que se inclinen y prosternen durante su oración".

Tafsir de Ibn Kathir

{Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente y un lugar de seguridad; y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración. Y encomendamos a Ibrāhīm e Ismā‘īl: “Purificad Mi Casa para los que dan vueltas (ṭā’ifīn), los que permanecen en retiro (al-‘ākifīn) y los que se inclinan y se postran”} (125) Dijo al-‘Awfī, según Ibn ‘Abbās: Su dicho, Altísimo: {Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente} quiere decir: no satisfacen en ella su deseo; vienen a ella, luego regresan a sus familias, y después vuelven a ella.

Y dijo ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, según Ibn ‘Abbās: {un lugar de retorno para la gente} quiere decir: vuelven.

Ambos los transmitió [40] Ibn Jarīr.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos informó mi padre; nos informó ‘Abd Allāh ibn Rajā’; nos informó Isrā’īl, de Muslim, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho, Altísimo: {Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente} Dijo: vuelven a ella y luego regresan. Dijo: Y se transmitió de Abū al-‘Āliya, y de Sa‘īd ibn Jubayr —en una versión—, y de ‘Aṭā’, y de Mujāhid, y de al-Ḥasan, y de ‘Aṭiyya, y de al-Rabī‘ ibn Anas, y de al-Ḍaḥḥāk, algo semejante. Y dijo Ibn Jarīr: Me narró ‘Abd al-Karīm ibn Abī ‘Umayr; me narró al-Walīd ibn Muslim, que dijo: Dijo Abū ‘Amr —es decir, al-Awzā‘ī—: me narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, acerca de Su dicho, Altísimo: {Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente} Dijo: nadie se aparta de ella creyendo que ya ha satisfecho en ella su deseo.

Y me narró Yūnus, de Ibn Wahb, que dijo: Dijo Ibn Zayd: {Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente} Dijo: vuelven a ella desde todas las ciudades y vienen a ella.

[¡Y qué bien dijo el poeta sobre este sentido, citado por al-Qurṭubī [41]:

“Hizo la Casa un lugar de retorno para ellos... jamás, con el paso del tiempo, satisfacen en ella el deseo”] [42]

Y dijo Sa‘īd ibn Jubayr —en la otra versión—, e ‘Ikrima, y Qatāda, y ‘Aṭā’ al-Jurāsānī: {un lugar de retorno para la gente} esto es: un lugar de reunión.

{y un lugar de seguridad} Dijo al-Ḍaḥḥāk, según Ibn ‘Abbās: es decir, seguridad para la gente.

Y dijo Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ ibn Anas, de Abū al-‘Āliya: {Y cuando hicimos de la Casa un lugar de retorno para la gente y un lugar de seguridad} quiere decir: seguridad frente al enemigo, y que no se porte en ella arma; pues en la jāhiliyya la gente era raptada en sus alrededores, mientras ellos estaban seguros y no eran hechos cautivos.

Y se transmitió de Mujāhid, y ‘Aṭā’, y al-Suddī, y Qatāda, y al-Rabī‘ ibn Anas, dijeron: quien entra en ella está a salvo.

Y el contenido de lo que estos imames explicaron de esta aleya es: que Allah, Altísimo, menciona la nobleza de la Casa y aquello con lo que la describió, legalmente y por decreto, al hacerla un lugar de retorno para la gente; es decir: la hizo un lugar al que las almas anhelan y hacia el que se inclinan, sin satisfacer en ella su deseo, aunque volvieran a ella cada año; como respuesta de Allah, Altísimo, a la súplica de Su íntimo amigo Ibrāhīm, la paz sea con él, en Su dicho: {Haz, pues, que corazones de la gente se inclinen hacia ellos} hasta que dijo: {¡Señor nuestro! Y acepta mi súplica[43]} [ Ibrāhīm: 37-40 ] Y la describe, Altísimo, como un lugar de seguridad: quien entra en ella está a salvo, aunque hubiera hecho lo que hubiera hecho; luego, si entra en ella, está a salvo.

Y dijo ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam: El hombre encontraba allí al asesino de su padre y de su hermano y no se enfrentaba a él, tal como la describió en la sura al-Mā’ida con Su dicho, Altísimo [44]{Allah hizo de la Ka‘ba, la Casa Sagrada, un sustento para la gente} [ al-Mā’ida: 97 ] es decir: se aparta de ellos, por causa de su veneración [45] el mal, como dijo Ibn ‘Abbās: si la gente no peregrinara a esta Casa, Allah haría caer el cielo sobre la tierra. Y esta nobleza no es sino por la nobleza de su primer constructor, el íntimo amigo del Misericordioso, como dijo, Altísimo: {Y cuando asignamos a Ibrāhīm el lugar de la Casa: “No asocies conmigo nada”} [ al-Ḥajj: 26 ] Y dijo, Altísimo: {Ciertamente, la primera Casa establecida para la gente es la que está en Bakkah, bendita y guía para los mundos. En ella hay signos claros: el Maqām de Ibrāhīm; y quien entra en ella está a salvo} [ Āl ‘Imrān: 96, 97 ]

Y en esta aleya noble señaló el Maqām de Ibrāhīm junto con la orden de orar junto a él. Dijo: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Los exégetas discreparon acerca de qué se entiende por “al-maqām”. Dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos informó ‘Umar ibn Shabba al-Numayrī; nos narró Abū Jalaf —es decir, ‘Abd Allāh ibn ‘Īsā—; nos narró Dāwūd ibn Abī Hind, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Dijo: el Maqām de Ibrāhīm es todo el ḥaram. Y se transmitió de Mujāhid y de ‘Aṭā’ algo semejante.

Y dijo [ también ] [46] Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad ibn al-Ṣabbāḥ; nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, que dijo: Pregunté a ‘Aṭā’ acerca de {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Y dijo: oí a Ibn ‘Abbās decir: en cuanto al Maqām de Ibrāhīm mencionado aquí, es este Maqām de Ibrāhīm que [47] está en la mezquita. Luego dijo: Y “Maqām de Ibrāhīm” se cuenta como mucho: “el Maqām de Ibrāhīm” la peregrinación entera. Luego me lo explicó ‘Aṭā’ diciendo: la proclamación (al-ta‘rīf), y dos oraciones en ‘Arafa, y al-Mash‘ar, y Minā, y la lapidación de los jamarāt, y el ṭawāf entre al-Ṣafā y al-Marwa. Dije: ¿Lo explicó Ibn ‘Abbās? Dijo: No; pero dijo: el Maqām de Ibrāhīm es la peregrinación entera. Dije: ¿Oíste eso? Esto es lo que se acepta en conjunto. Dijo: Sí, lo oí de él.

Y dijo Sufyān al-Thawrī, de ‘Abd Allāh ibn Muslim, de Sa‘īd ibn Jubayr: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Dijo: la piedra (al-ḥajar) es el Maqām de Ibrāhīm, profeta de Allah; Allah la hizo misericordia. Se ponía de pie sobre ella e Ismā‘īl le pasaba las piedras. Y si se hubiera lavado la cabeza como dicen, sus pies se habrían separado.

[ Y dijo al-Suddī: el maqām es la piedra que la esposa de Ismā‘īl puso bajo el pie de Ibrāhīm hasta que le lavó la cabeza. Lo transmitió al-Qurṭubī, lo consideró débil y otros lo prefirieron; y al-Rāzī lo transmitió en su tafsīr de al-Ḥasan al-Baṣrī, Qatāda y al-Rabī‘ ibn Anas ] [48]

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró al-Ḥasan ibn Muḥammad ibn al-Ṣabbāḥ; nos narró ‘Abd al-Wahhāb ibn ‘Aṭā’, de Ibn Jurayj, de Ja‘far ibn Muḥammad, de su padre, que oyó a Jābir relatar acerca de la peregrinación del Profeta صلى الله عليه وسلم, que dijo: Cuando el Profeta صلى الله عليه وسلم terminó el ṭawāf, ‘Umar le dijo: ¿Este es el Maqām de nuestro padre Ibrāhīm? Dijo: Sí. Dijo: ¿No lo tomamos, pues, como lugar de oración? Entonces Allah, Poderoso y Majestuoso, reveló: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} [49]

Y dijo ‘Uthmān ibn Abī Shayba: Nos informó Abū Usāma, de Zakariyyā’, de Abū Isḥāq, de Abū Maysara, que dijo: Dijo ‘Umar: Dije: ¡Mensajero de Allah! ¿Este es el Maqām del íntimo amigo de nuestro Señor? Dijo: Sí. Dije: ¿No lo tomamos, pues, como lugar de oración? Entonces descendió: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} [50]

Y dijo Ibn Mardawayh: Nos narró Da‘lāj ibn Aḥmad; nos narró Ghaylān ibn ‘Abd al-Ṣamad; nos narró Masrūq ibn al-Marzabān; nos narró Zakariyyā’ ibn Abī Zā’ida, de Abū Isḥāq, de ‘Amr ibn Maymūn, de ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que pasó junto al Maqām de Ibrāhīm y dijo: ¡Mensajero de Allah! ¿Acaso no nos ponemos de pie en el Maqām del íntimo amigo de nuestro Señor [51]? Dijo: “Sí”. Dijo: ¿No lo tomamos, pues, como lugar de oración? Y no pasó mucho tiempo hasta que descendió: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración}

Y dijo Ibn Mardawayh: Nos narró Muḥammad [52] ibn Aḥmad ibn Muḥammad al-Qazwīnī; nos narró ‘Alī ibn al-Ḥusayn al-Junayd; nos narró Hishām ibn Khālid; nos narró al-Walīd, de Mālik ibn Anas, de Ja‘far ibn Muḥammad, de su padre, de Jābir, que dijo: Cuando el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se detuvo el día de la conquista de La Meca junto al Maqām de Ibrāhīm, ‘Umar le dijo: ¡Mensajero de Allah! ¿Este es el Maqām de Ibrāhīm del que Allah dijo: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} ? Dijo: “Sí”. Dijo al-Walīd: Dije a Mālik: ¿Así te narró {Y tomad}? Dijo: Sí. Así ocurrió en esta transmisión. Y es extraña.

Y al-Nasā’ī lo transmitió, del ḥadīṯ de al-Walīd ibn Muslim, de modo semejante [53]

Y dijo al-Bujārī: Capítulo sobre Su dicho: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} “mathāba”: vuelven, regresan.

Nos narró Musaddad; nos narró Yaḥyā, de Ḥumayd, de Anas ibn Mālik. Dijo: Dijo ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb: coincidí con mi Señor en tres, o mi Señor coincidió conmigo en tres. Dije: ¡Mensajero de Allah! Si tomaras del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración... Entonces descendió: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Y dije: ¡Mensajero de Allah! Entran a ti el virtuoso y el libertino; si ordenaras a las Madres de los Creyentes el ḥijāb... Entonces Allah reveló la aleya del ḥijāb. Y dijo: Y me llegó la reprensión del Profeta صلى الله عليه وسلم a algunas de sus esposas; entré donde ellas estaban [54] y dije: si no cesáis, Allah sustituirá a Su Mensajero por otras mejores que vosotras, hasta que llegué a una de sus esposas, y ella dijo: ¡‘Umar! ¿Acaso no hay en el Mensajero de Allah quien exhorte a sus mujeres, para que las exhorte tú? Entonces Allah reveló: {Puede que su Señor, si os divorcia, le sustituya por esposas mejores que vosotras} la aleya [ al-Taḥrīm: 5 ]

Y dijo Ibn Abī Maryam: Nos informó Yaḥyā ibn Ayyūb; me narró Ḥumayd, que dijo: Oí a Anas, de ‘Umar, que Allah esté complacido con ambos [55]

Así lo expuso al-Bujārī aquí, y dejó en suspensión la segunda vía de transmisión de su shayj Sa‘īd ibn al-Ḥakam, conocido como Ibn Abī Maryam, el egipcio. Al-Bujārī fue el único, entre los autores de los seis libros, que transmitió directamente de él; los demás transmitieron de él mediante intermediario. Su propósito al dejar en suspensión esta vía es mostrar [56] en ella la conexión del isnād del ḥadīṯ; y no lo encadenó porque en Yaḥyā ibn Abī Ayyūb al-Ghāfiqī hay algo, como dijo el imām Aḥmad acerca de él: es de mala memoria. Y Allah sabe más.

Y dijo el imām Aḥmad: Nos narró Hushaym; nos narró Ḥumayd, de Anas, que dijo: Dijo ‘Umar, que Allah esté complacido con él [57]: coincidí con mi Señor, Poderoso y Majestuoso, en tres. Dije: ¡Mensajero de Allah! Si tomáramos del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración... Entonces descendió: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Y dije: ¡Mensajero de Allah! A tus mujeres entran el virtuoso y el libertino; si les ordenaras cubrirse... Entonces descendió la aleya del ḥijāb. Y las esposas del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se reunieron por celos, y les dije: {Puede que su Señor, si os divorcia, le sustituya por esposas mejores que vosotras} [ al-Taḥrīm: 5 ] Y así descendió [58] Luego Aḥmad lo transmitió de Yaḥyā e Ibn Abī ‘Adī, ambos de Ḥumayd, de Anas, de ‘Umar, que dijo: Coincidí con mi Señor en tres, o mi Señor coincidió conmigo en tres; y lo mencionó [59]

Y al-Bujārī lo transmitió de ‘Amr ibn ‘Awn; y al-Tirmiḏī de Aḥmad ibn Manī‘; y al-Nasā’ī de Ya‘qūb ibn Ibrāhīm al-Dawraqī; e Ibn Mājah de Muḥammad ibn al-Ṣabbāḥ; todos ellos de Hushaym ibn Bashīr, con él [60] Y al-Tirmiḏī —también— lo transmitió de ‘Abd ibn Ḥumayd, de Ḥajjāj ibn Minhāl, de Ḥammād ibn Salama; y al-Nasā’ī de Hannād, de Yaḥyā ibn Abī Zā’ida; ambos de Ḥumayd —y es Ibn Tayrawayh al-Ṭawīl—, con él [61] Y dijo al-Tirmiḏī: ḥasan ṣaḥīḥ. Y el imām ‘Alī ibn al-Madīnī lo transmitió de Yazīd ibn Zuray‘, de Ḥumayd, con él. Y dijo: Esto es de lo auténtico del ḥadīṯ, y es baṣrī. Y el imām Muslim ibn al-Ḥajjāj lo transmitió en su Ṣaḥīḥ con otra cadena y otra formulación, diciendo: Nos narró ‘Uqba ibn Mukram; nos informó Sa‘īd ibn ‘Āmir, de Juwayriya ibn Asmā’, de Nāfi‘, de Ibn ‘Umar, de ‘Umar, que dijo: Coincidí con mi Señor en tres: en el ḥijāb, en los cautivos de Badr, y en el Maqām de Ibrāhīm [62]

Y dijo Abū Ḥātim al-Rāzī: Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd Allāh al-Anṣārī; nos narró Ḥumayd al-Ṭawīl, de Anas ibn Mālik, que dijo: Dijo ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb: mi Señor coincidió conmigo en tres —o coincidí con mi Señor—. Dije [63]: ¡Mensajero de Allah! Si tomaras del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración... Entonces descendió: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Y dije: ¡Mensajero de Allah! Si cubrieras a las mujeres... Entonces descendió la aleya del ḥijāb. Y la tercera: cuando murió ‘Abd Allāh ibn Ubayy, el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم vino para orar por él. Dije: ¡Mensajero de Allah! ¿Oras por este incrédulo hipócrita? Y dijo: “¡Basta contigo, hijo de al-Khaṭṭāb!”. Entonces descendió: {Y no ores jamás por ninguno de ellos que muera, ni te detengas junto a su tumba} [ al-Tawba: 84 ] [64]

Y este isnād es también auténtico; y no hay contradicción entre esto y aquello, sino que todo es auténtico. Y cuando el mafhūm del número se opone al manṭūq, se le da prioridad a este. Y Allah sabe más.

Y dijo Ibn Jurayj [65]: Me informó Ja‘far ibn Muḥammad, de su padre, de Jābir: que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم hizo ramal en tres vueltas y caminó cuatro, hasta que, cuando terminó, se dirigió al Maqām de Ibrāhīm y oró detrás de él dos rak‘as, luego recitó: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración}

Y dijo Ibn Jarīr: Nos narró Yūsuf ibn Salmān [66]; nos narró Ḥātim ibn Ismā‘īl; nos narró Ja‘far ibn Muḥammad, de su padre, de Jābir, que dijo: El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم tocó la esquina (al-rukn), hizo ramal tres y caminó cuatro; luego avanzó hacia el Maqām de Ibrāhīm, y recitó: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} E hizo del maqām un punto entre él y la Casa, y oró dos rak‘as.

Y esto es un fragmento del ḥadīṯ largo que Muslim transmitió en su Ṣaḥīḥ, del ḥadīṯ de Ḥātim ibn Ismā‘īl [67]

Y al-Bujārī transmitió con su isnād, de ‘Amr ibn Dīnār, que dijo: Oí a Ibn ‘Umar decir: llegó el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, dio siete vueltas a la Casa y oró detrás del maqām dos rak‘as [68]

Todo esto indica que lo que se entiende por “al-maqām” es la piedra (al-ḥajar) sobre la que Ibrāhīm, la paz sea con él, se ponía de pie para construir la Ka‘ba. Cuando el muro se elevó, Ismā‘īl, la paz sea con él, se la trajo para que se pusiera sobre ella y le pasara las piedras, y él las colocaba con su mano para elevar el muro. Cada vez que completaba un lado, se trasladaba al otro, dando vueltas alrededor de la Ka‘ba mientras estaba de pie sobre ella; cada vez que terminaba un muro, la trasladaba al lado contiguo, así, hasta que se completaron los muros de la Ka‘ba, como se expondrá en el relato de Ibrāhīm e Ismā‘īl en la construcción de la Casa, según la transmisión de Ibn ‘Abbās en al-Bujārī. Y las huellas de sus pies eran visibles en ella. Esto no dejó de ser algo conocido, que los árabes reconocían en su jāhiliyya; por eso Abū Ṭālib dijo en su conocida qaṣīda lāmiyya:

“Y la pisada de Ibrāhīm en la roca está húmeda *** bajo sus pies, descalzo, sin sandalia” [69]

Y los musulmanes también alcanzaron a ver eso en ella. Y dijo [70]‘Abd Allāh ibn Wahb: me informó Yūnus ibn Yazīd, de Ibn Shihāb: que Anas ibn Mālik les relató, dijo: Vi el maqām: en él estaba la huella de sus dedos, la paz sea con él, y el arco (ijmāṣ) de sus pies; pero lo borró el roce de la gente con sus manos.

Y dijo Ibn Jarīr: Nos narró Bishr ibn Mu‘ādh; nos narró Yazīd ibn Zuray‘; nos narró Sa‘īd, de Qatāda: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Solo se les ordenó orar junto a él, y no se les ordenó tocarlo. Esta comunidad se impuso algo que las comunidades anteriores no se impusieron. Y se nos mencionó que hubo quien vio en él la huella de su talón y de sus dedos [71]; y esta comunidad no dejó de tocarlo hasta que se desgastó y se borró.

Digo: Antiguamente el maqām estaba pegado al muro de la Ka‘ba, y su lugar hoy es conocido junto a la puerta, hacia el lado del ḥijr, a la derecha de quien entra por la puerta, en el espacio independiente allí. Y el Amigo íntimo, la paz sea con él, [72] cuando terminó de construir la Casa, lo colocó junto al muro de la Ka‘ba, o bien la construcción terminó en ese punto y lo dejó allí; por eso —y Allah sabe más— se ordenó orar allí al concluir el ṭawāf. Y fue apropiado que fuese junto al Maqām de Ibrāhīm, donde terminó la construcción de la Ka‘ba. Quien lo apartó del muro de la Ka‘ba fue el Príncipe de los Creyentes ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que Allah esté complacido con él [73][ y él ] [74] es uno de los imames guiados y de los califas bien guiados, a quienes se nos ordenó seguir; y es uno de los dos hombres acerca de los cuales el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo: “Seguid a los dos que vengan después de mí: Abū Bakr y ‘Umar”. Y es aquel por cuya conformidad descendió el Corán respecto a la oración junto a él; por ello ninguno de los Compañeros lo reprobó, que Allah esté complacido con todos ellos.

Dijo ‘Abd al-Razzāq, de Ibn Jurayj: Me narró ‘Aṭā’ y otros de nuestros compañeros: Dijeron: el primero que lo trasladó fue ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que Allah esté complacido con él [75] Y ‘Abd al-Razzāq también dijo, de Ma‘mar, de Ḥumayd al-A‘raj, de Mujāhid, que dijo: El primero que retrasó el maqām hasta su lugar actual fue ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que Allah esté complacido con él [76]

Y dijo el ḥāfiẓ Abū Bakr Aḥmad ibn al-Ḥusayn ibn ‘Alī al-Bayhaqī [77]: Nos informó Abū [ al-Ḥusayn ibn ] [78] al-Faḍl al-Qaṭṭān; nos informó el juez Abū Bakr Aḥmad ibn Kāmil; nos narró Abū Ismā‘īl Muḥammad ibn Ismā‘īl al-Sulamī; nos narró Abū Thābit; nos narró al-Darāwardī, de Hishām ibn ‘Urwa, de su padre, de ‘Ā’isha, que Allah esté complacido con ella: que el maqām, en tiempos del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم y en tiempos de Abū Bakr, estaba pegado a la Casa; luego ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que Allah esté complacido con él, lo retrasó. Y este isnād es auténtico, junto con lo anterior.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró mi padre; nos narró Ibn Abī ‘Umar al-‘Adanī, que dijo: Dijo Sufyān — [ es decir, Ibn ‘Uyayna ] [79], y él era el imām de los mequíes en su tiempo—: el maqām estaba en [80] el entorno de la Casa en la época del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم; y ‘Umar lo trasladó a su lugar después del Profeta صلى الله عليه وسلم y después de Su dicho:

{Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Dijo: una riada se lo llevó después de que ‘Umar lo trasladara de su lugar; entonces ‘Umar lo devolvió a él.

Y dijo Sufyān: No sé cuánto había entre él y la Ka‘ba antes de su traslado. Dijo Sufyān: No sé si estaba [81] pegado a ella o no. [82]

Estos relatos se apoyan mutuamente en lo que hemos mencionado. Y Allah sabe más.

Y el ḥāfiẓ Abū Bakr ibn Mardūwayh dijo: Nos narró Abū ‘Amr; nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-Wahhāb; nos narró Ādam; nos narró Sharīk, de Ibrāhīm ibn Muhājir, de Mujāhid, que dijo: Dijo ‘Umar: ¡Mensajero de Allah! Si oráramos detrás del maqām... Entonces Allah reveló: {Y tomad del Maqām de Ibrāhīm un lugar de oración} Y el maqām estaba junto a la Casa, y el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم lo trasladó a este lugar. Dijo Mujāhid: ‘Umar solía opinar, y el Corán descendía conforme a ello [83]

Esto es mursal de Mujāhid, y contradice lo anterior de la transmisión de ‘Abd al-Razzāq, de Ma‘mar, de Ḥumayd al-A‘raj, de Mujāhid: que el primero que retrasó el maqām hasta su lugar actual fue ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, que Allah esté complacido con él. Y esto es más auténtico que la vía de Ibn Mardūwayh, con el apoyo de lo anterior. Y Allah sabe más [84]

Dijo al-Ḥasan al-Baṣrī: Su dicho: {Y encomendamos a Ibrāhīm e Ismā‘īl} Dijo: Allah les ordenó purificarla de la suciedad y de la impureza (al-najas), y que nada de eso la alcanzara.

Y dijo Ibn Jurayj: Dije a ‘Aṭā’: ¿qué fue Su encomienda? Dijo: Su orden.

Y dijo ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam: {Y encomendamos a Ibrāhīm} es decir: le ordenamos. Así lo dijo. Y lo aparente es que esta letra se transitivizó con ilā porque está en el sentido de: “Nos adelantamos con una orden” y “revelamos”.

Y dijo Sa‘īd ibn Jubayr, según Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: {“Purificad Mi Casa para los que dan vueltas y los que permanecen en retiro”} Dijo: de los ídolos.

Y dijeron Mujāhid y Sa‘īd ibn Jubayr: {“Purificad Mi Casa para los que dan vueltas”} esto es: de los ídolos, y de la obscenidad (al-rafath), y de la palabra falsa, y de la inmundicia (al-rijs).

Dijo Ibn Abī Ḥātim: Y se transmitió de ‘Ubayd ibn ‘Umayr, y de Abū al-‘Āliya, y de Sa‘īd ibn Jubayr, y de Mujāhid, y de ‘Aṭā’ y Qatāda: {“Purificad Mi Casa”} es decir: “lā ilāha illā Allāh”, del shirk.

En cuanto a Su dicho, Altísimo: {para los que dan vueltas} el ṭawāf alrededor de la Casa es conocido. Y de Sa‘īd ibn Jubayr se transmitió que dijo acerca de Su dicho, Altísimo: {para los que dan vueltas} esto es: quien viene a ella desde la lejanía,

{y los que permanecen en retiro} los residentes en ella. Y así se transmitió de Qatāda y de al-Rabī‘ ibn Anas: que ambos interpretaron “al-‘ākifīn” como su gente residente en ella, tal como dijo Sa‘īd ibn Jubayr.

Y dijo Yaḥyā [ ibn ] [85] al-Qaṭṭān, de ‘Abd al-Malik —es Ibn Abī Sulaymān—, de ‘Aṭā’ acerca de Su dicho: {y los que permanecen en retiro} Dijo: quien acude a ella [86] de las ciudades y permanece junto a ella [87] Y nos dijo —mientras nosotros estábamos como vecinos—: vosotros sois de los ‘ākifīn.

Y dijo Wakī‘, de Abū Bakr al-Hudhalī, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās, que dijo: si está sentado, entonces es de los ‘ākifīn.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró mi padre; nos narró Mūsā ibn Ismā‘īl; nos narró Ḥammād ibn Salama; nos narró Thābit, que dijo: Dijimos a ‘Abd Allāh ibn ‘Ubayd ibn ‘Umayr: no veo sino que hablaré con el gobernador para impedir a quienes duermen en la Mezquita Sagrada, pues se ponen en estado de janāba [88] y ensucian. Dijo: No lo hagas, pues Ibn ‘Umar fue preguntado por ellos, y dijo: ellos son los ‘ākifīn.

[ Y ‘Abd ibn Ḥumayd lo transmitió de Sulaymān ibn Ḥarb, de Ḥammād ibn Salama, con él ] [89]

Digo: En lo auténtico está establecido que Ibn ‘Umar dormía en la mezquita del Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم mientras era soltero [90]

En cuanto a Su dicho, Altísimo: {y los que se inclinan y se postran} Wakī‘ dijo, de Abū Bakr al-Hudhalī, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās: {y los que se inclinan y se postran} Dijo: si está orando, entonces es de los que se inclinan y se postran. Y así lo dijeron ‘Aṭā’ y Qatāda.

Y dijo Ibn Jarīr, que Allah tenga misericordia de él: El sentido de la aleya es: ordenamos a Ibrāhīm e Ismā‘īl purificar Mi Casa para los que dan vueltas. Y la purificación que se les ordenó en la Casa es purificarla de los ídolos, de la adoración de los ídolos en ella y del shirk. Luego planteó una cuestión y dijo: Si se dijera: ¿había, antes de la construcción de Ibrāhīm, junto a la Casa algo de aquello de lo que se ordenó purificarla? Y respondió de dos maneras: La primera: que les ordenó purificarla de aquello que se adoraba junto a ella en tiempos del pueblo de Nūḥ: ídolos y falsos dioses, para que ello fuese una sunna para quienes vinieran después de ellos, puesto que Allah, Altísimo, hizo de Ibrāhīm un imām al que se toma como modelo, como dijo ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd: {“Purificad Mi Casa”} Dijo: de los ídolos que adoran, que los asociadores veneraban.

Digo: Esta respuesta se deriva de que se adoraban ídolos junto a ella antes de Ibrāhīm, la paz sea con él; y establecer esto requiere una prueba del infalible Muḥammad صلى الله عليه وسلم.

La segunda respuesta: que les ordenó que consagraran [ en ] [91] su construcción a Allah, Único, sin asociado, y que la construyeran purificada del shirk y de la duda, como dijo, Glorificado sea: {¿Acaso quien cimentó su edificio sobre el taqwā de Allah y Su complacencia es mejor, o quien cimentó su edificio al borde de un barranco a punto de derrumbarse?} [ al-Tawba: 109 ] Dijo: así también Su dicho: {Y encomendamos a Ibrāhīm e Ismā‘īl: “Purificad Mi Casa”} es decir: construid Mi Casa sobre pureza del shirk hacia Mí y de la duda, como dijo al-Suddī: {“Purificad Mi Casa”} construid Mi Casa para los que dan vueltas.

Y el resumen de esta respuesta: que Allah, Altísimo, ordenó a Ibrāhīm e Ismā‘īl, la paz sea con ambos, que construyeran la Ka‘ba en Su Nombre, Único, sin asociado, para los que dan vueltas alrededor de ella, los que permanecen en retiro junto a ella, y los que oran hacia ella de entre los que se inclinan y se postran, como dijo, Altísimo: {Y cuando asignamos a Ibrāhīm el lugar de la Casa: “No asocies conmigo nada, y purifica Mi Casa para los que dan vueltas, los que están de pie, y los que se inclinan y se postran”} las aleyas [ al-Ḥajj: 26-37 ]

[ Los juristas discreparon: ¿qué es mejor, la oración junto a la Casa o el ṭawāf? Mālik dijo: el ṭawāf para la gente de las ciudades es mejor que la oración junto a ella. Y la mayoría dijo: la oración es mejor en términos absolutos. Y la fundamentación de cada uno se menciona en el Libro de los Aḥkām ] [92]

Con ello se pretende refutar a los asociadores que asociaban a Allah junto a Su Casa, fundada sobre Su adoración, Único, sin asociado, y aun así impedían a sus gentes creyentes acceder a ella, como dijo, Altísimo: {Ciertamente, quienes no creen y apartan del camino de Allah y de la Mezquita Sagrada que hicimos para la gente, por igual para el residente en ella y el forastero; y a quien pretenda en ella una desviación injusta, le haremos gustar un castigo doloroso} [ al-Ḥajj: 25 ]

Luego mencionó que la Casa solo fue fundada para quien adora a Allah, Único, sin asociado, ya sea mediante ṭawāf o mediante oración. Así, en la sura al-Ḥajj mencionó sus tres partes: estar de pie, inclinarse y postrarse; y no mencionó a los ‘ākifīn porque ya había precedido: {por igual para el residente en ella y el forastero}. Y en esta aleya noble mencionó a los que dan vueltas y a los ‘ākifīn, y se contentó con mencionar la inclinación y la postración sin el estar de pie, porque se sabe que no hay inclinación ni postración sino después de estar de pie. Y en ello hay también una refutación a quienes no peregrinan a ella de entre la Gente de los dos Libros: judíos y cristianos; pues creen en el mérito y la grandeza de Ibrāhīm, el íntimo amigo, y saben que él construyó esta Casa para el ṭawāf en el ḥajj y la ‘umra y otras cosas, y para el i‘tikāf y la oración junto a ella, y ellos no hacen nada de eso. ¿Cómo, pues, pueden ser [93] seguidores del íntimo amigo, si no hacen lo que Allah legisló para él? Y Mūsā ibn ‘Imrān y otros profetas, la paz sea con ellos, peregrinaron a la Casa, como informó de ello el infalible que no habla por capricho: {No es sino revelación que se revela} [ al-Najm: 4 ]

La elipsis del discurso, entonces, es: {Y encomendamos a Ibrāhīm e Ismā‘īl} [ es decir: Nos adelantamos revelando a Ibrāhīm e Ismā‘īl ] [94]{“Purificad Mi Casa para los que dan vueltas, los que permanecen en retiro y los que se inclinan y se postran”} es decir: purificadla del shirk y de la duda, y construidla consagrada a Allah, como fortaleza para los que dan vueltas, los que permanecen en retiro y los que se inclinan y se postran. Y de esta aleya se toma la purificación de las mezquitas, y de Su dicho, Altísimo: {En casas a las que Allah ha permitido que se eleven y en las que se mencione Su Nombre; en ellas se Le glorifica mañana y tarde} [ al-Nūr: 36 ] Y de la Sunna, por numerosos ḥadīṯ, acerca de la orden de purificarlas, perfumarlas y otras cosas, y de preservarlas de la suciedad y de las impurezas [95] y cosas semejantes. Por eso dijo, la paz sea con él: “Las mezquitas solo fueron construidas para aquello para lo que fueron construidas” [96] Y he reunido sobre ello un tratado aparte; y a Allah pertenece la alabanza y el favor.

La gente discrepó acerca de quién fue el primero en construir la Ka‘ba. Se dijo: los ángeles, antes de Ādam. Esto se transmitió de Abū Ja‘far al-Bāqir Muḥammad ibn ‘Alī ibn al-Ḥusayn; lo mencionó al-Qurṭubī y citó su formulación, y en ello hay extrañeza. Y se dijo: Ādam, la paz sea con él. ‘Abd al-Razzāq lo transmitió de Ibn Jurayj, de ‘Aṭā’ y Sa‘īd ibn al-Musayyib y otros: que Ādam la construyó con cinco montes: de Ḥirā’, y Ṭūr Sīnā’, y Ṭūr Zaytā, y el monte Líbano, y al-Jūdī. Y esto también es extraño. Y se transmitió algo semejante de Ibn ‘Abbās, Ka‘b al-Aḥbār y Qatāda; y de Wahb ibn Munabbih: que el primero en construirla fue Shīth, la paz sea con él. Y la mayoría de quienes mencionan esto lo toman de los libros de la Gente del Libro: cosas que ni se confirman ni se desmienten, y no se puede depender de ellas por sí solas. En cambio, si se autentica un ḥadīṯ sobre ello, entonces se acepta con plena conformidad.

Notas y Referencias

[40] Adición de F, A y al-Bujārī.

[41] En T: «al-maqṣūd» (“lo pretendido”).

[42] En A: «ḥaysūn».

[43] En A: «jāwazū» (“pasaron”).

[44] En A: «ansāban» (“linajes”).

[45] En A: «qatlah» (“su muerte”).

[46] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4726).

[47] Tafsīr de ‘Abd al-Razzāq (1/341, 342).

[48] En F, A: «‘Uyayna».

[49] En T: «fayaqūl» (“entonces dice”).

[50] En T: «wāḥid» (“uno”).

[51] En F, A: «bimakān» (“en un lugar”).

[52] En A: «innahū idhā» (“que, cuando…”).

[53] Adición de F, A y al-Ṭabarī.

[54] En F, A: «yaltamisān» (“buscan”).

[55] En T: «faḥamalūhā» (“entonces la llevaron”).

[56] En T: «kharrajāh» (“lo sacaron”).

[57] En F, A: «ḥattā idhā atayā» (“hasta que, cuando llegaron”).

[58] En F, A: «wa-lā abra’» (“y no me absuelvo”).

[59] En A: «wa-lā aḍwā’».

[60] En F: «fa’akhadha» (“entonces tomó”).

[61] En F: «‘alayhi» (“sobre él”).

[62] En A: «zākiya» (“pura”).

[63] En F: «qad balaghta Minā». Y es un error.

[64] En T: «‘adadtu» (“conté”); y en A: «‘adhartu» (“excusé”).

[65] En A: «ra’āhu» (“lo vio”).

[66] En A: «‘aybatuhā» (“su alforja/bolsa”).

[67] En F: «fasallamtu minhu» (“entonces me despedí de él”).

[68] Lo transmitió al-Ṭabarī en su tafsīr (15/180).

[69] En T, F, A: «qawmuhu Miṣr» (“su pueblo, Egipto”).

[70] En A: «hunna» (“ellas”).

[71] En F: «Jibrīl, la paz sea con él, a Mūsā, la paz sea con él»; y en A: «Jibrīl a Mūsā, la paz sea con él».

[72] Adición de A.

[73] En A: «bal» (“más bien”).

[74] En A: «ḥattā yatatabba‘» (“hasta que siga/indague”).

[75] En T: «ḥattā yakūna mithla al-ḥajar» (“hasta que sea como la piedra”).

[76] En A: «wa-annī yakūnu hādhā al-salām bihādhā» (“y que yo sea este saludo con este”).

[77] En F, A: «faqāla lahu» (“entonces le dijo”).

[78] Adición de F, A y al-Ṭabarī.

[79] En A: «mā ḥājatuk» (“¿qué necesitas?”).

[80] En T: «ba‘udat» (“se alejó”).

[81] Adición de A.

[82] En A: «‘abdan» (“un siervo”).

[83] En T: «kitābihi al-‘azīz» (“Su Libro poderoso”).

[84] Lo transmitió al-Ṭabarī en su tafsīr (15/183).

[85] El verso en el tafsīr de al-Qurṭubī (1/66).

[86] El verso es de Burj ibn Mushir al-Ṭā’ī, y está en el tafsīr de al-Qurṭubī (1/66).

[87] En Ṭ: «takūn» (“sea”).

[88] Faḍā’il al-Qur’ān (p. 29).

[89] Faḍā’il al-Qur’ān (p. 29).

[90] Al-Musnad (4/146) y Sunan al-Nasā’ī al-Kubrā, n.º (8034).

[91] Faḍā’il al-Qur’ān (p. 29).

[92] Faḍā’il al-Qur’ān (p. 77, 78).

[93] Adición de Ibn Mājah.

[94] Sunan Ibn Mājah, n.º (1340).

[95] Y en su isnād está Muḥammad ibn Ḥumayd al-Rāzī, y es matrūk (abandonado).

[96] Sunan Abī Dāwūd, n.º (1469, 1470).