La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:10] Sus corazones tienen una enfermedad y [por su actitud] Dios agrava aún más su enfermedad. Sufrirán un castigo doloroso por haber mentido.
Tafsir de Ibn Kathir
{فِي قُلُوبِهِم مَّرَضٞ فَزَادَهُمُ ٱللَّهُ مَرَضٗاۖ وَلَهُمۡ عَذَابٌ أَلِيمُۢ بِمَا كَانُواْ يَكۡذِبُونَ} (10)
As-Suddī dijo, de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de algunas personas de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, acerca de esta aleya:
{ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ }
dijo: «duda»;
{ فَزَادَهُمُ اللَّهُ مَرَضًا }
dijo: «duda».
Y dijo Muḥammad [1266] ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Abī Muḥammad, de ʿIkrima, o Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho [1267]:
{ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ }
dijo: «duda».
Y lo mismo dijeron Mujāhid, ʿIkrima, al-Ḥasan al-Baṣrī, Abū al-ʿĀliya, ar-Rabīʿ ibn Anas y Qatāda.
Y de ʿIkrima y Ṭāwūs:
{ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ }
es decir: la ostentación (ar-riyāʾ).
Y ad-Ḍaḥḥāk dijo, de Ibn ʿAbbās:
{ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ }
dijo: «hipocresía (nifāq)»;
{ فَزَادَهُمُ اللَّهُ مَرَضًا }
dijo: «hipocresía», y esto es como lo primero.
Y ʿAbd ar-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam dijo:
{ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ }
dijo: «esta es una enfermedad en la religión, y no una enfermedad en los cuerpos; y ellos son los hipócritas. Y la enfermedad es la duda que les entró respecto del Islam».
{ فَزَادَهُمُ اللَّهُ مَرَضًا }
dijo: «les aumentó impureza (rijs)», y recitó:
{ فَأَمَّا الَّذِينَ آمَنُوا فَزَادَتْهُمْ إِيمَانًا وَهُمْ يَسْتَبْشِرُونَ وَأَمَّا الَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ فَزَادَتْهُمْ رِجْسًا إِلَى رِجْسِهِمْ } [ at-Tawba: 124, 125 ] dijo: «mal sobre su mal y extravío sobre su extravío».
Y esto que dijo ʿAbd ar-Raḥmān —que Allah tenga misericordia de él— es bueno: es la retribución del mismo género que la obra. Y así lo dijeron también los primeros; y es análogo a Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَالَّذِينَ اهْتَدَوْا زَادَهُمْ هُدًى وَآتَاهُمْ تَقْوَاهُمْ } [ Muḥammad: 17 ]
Y Su dicho:
{ بِمَا كَانُوا يَكْذِبُونَ }
Y se recitó: «yukadhdhibūn»; y ellos estaban caracterizados por esto y por aquello: pues eran mentirosos que desmentían la verdad, reuniendo ambas cosas. Y al-Qurṭubī y otros exegetas fueron preguntados acerca de la sabiduría de que él —la paz sea con él— se abstuviera de matar a los hipócritas, pese a conocer a algunos de ellos en particular; y mencionaron respuestas a ello, entre ellas lo que está establecido en los dos Ṣaḥīḥ: que dijo a ʿUmar: «Detesto que los árabes se pongan a decir que Muḥammad mata a sus compañeros» [1268] El sentido de esto es el temor de que, a causa de ello, muchos beduinos cambien y se aparten de entrar en el Islam, sin conocer la sabiduría de matarlos, y que su matanza no sería sino por incredulidad; pues ellos lo tomarían únicamente por lo que se les manifiesta, y dirían: «Muḥammad mata a sus compañeros».
Al-Qurṭubī dijo: «Este es el dicho de nuestros sabios y de otros, del mismo modo que él daba a los muʾallafa qulūbuhum pese a conocer la maldad de su creencia».
Ibn ʿAṭiyya dijo: «Y este es el método de los compañeros de Mālik; lo explicitó Muḥammad ibn al-Jahm, y el juez Ismāʿīl, y al-Abharī, e Ibn al-Mājishūn».
Y entre ellas: lo que dijo Mālik —que Allah tenga misericordia de él—: «El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solo se abstuvo respecto de los hipócritas para mostrar a su comunidad que el gobernante no juzga por su propio conocimiento».
Al-Qurṭubī dijo: «Los sabios, desde el primero hasta el último, han coincidido en que el juez no mata basándose en su propio conocimiento, aunque discreparon en el resto de los fallos».
Dijo: «Y entre ellas lo que dijo ash-Shāfiʿī: lo que impidió al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— matar a los hipócritas fue lo que ellos manifestaban de Islam, pese al conocimiento de su hipocresía; porque lo que manifiestan anula lo anterior». Y esto lo refuerza su dicho —sobre él la oración y la paz— en el ḥadīṯ, cuya autenticidad es unánime, en los dos Ṣaḥīḥ y otros: «Se me ha ordenado combatir a la gente hasta que digan: “No hay divinidad sino Allah”; y cuando la digan, protegerán de mí sus vidas y sus bienes, salvo por su derecho; y su cuenta es ante Allah —Poderoso y Majestuoso—» [1269]
Y el sentido de esto es: que a quien la dice se le aplican exteriormente las normas del Islam; si la cree, hallará la recompensa de ello en la Morada Postrera; y si no la cree, no le beneficiará en la Otra Vida el que en este mundo se le haya aplicado el fallo, ni el haber sido mezclado con la gente de la fe:
{ يُنَادُونَهُمْ أَلَمْ نَكُنْ مَعَكُمْ قَالُوا بَلَى وَلَكِنَّكُمْ فَتَنْتُمْ أَنْفُسَكُمْ وَتَرَبَّصْتُمْ وَارْتَبْتُمْ وَغَرَّتْكُمُ الأمَانِيُّ حَتَّى جَاءَ أَمْرُ اللَّهِ }
la aleya [ al-Ḥadīd: 14 ] ; pues se mezclan con ellos en parte del lugar de la congregación; pero cuando se haga efectiva la realidad debida, se separarán de ellos y quedarán rezagados tras ellos:
{ وَحِيلَ بَيْنَهُمْ وَبَيْنَ مَا يَشْتَهُونَ } [ Sabaʾ: 54 ] Y no se les permitirá postrarse con ellos, como lo expresan los aḥādīṯ.
Y entre ellas lo que dijo alguno de ellos: que no los mató solo porque temía su mal mientras él —la paz sea con él— estuviera entre ellos, recitándoles las aleyas de Allah como evidencias claras; en cambio, después de él, se les mata si manifiestan la hipocresía y los musulmanes la conocen.
Mālik dijo: «El hipócrita en la época del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— es el zindīq de hoy».
Digo: los sabios han discrepado acerca de la ejecución del zindīq cuando manifiesta la incredulidad: si se le pide arrepentimiento o no; o si se distingue entre que sea propagandista (dāʿiya) o no; o si reincide en su apostasía o no; o si su Islam y su retorno fueron por iniciativa propia o después de que se le descubriera. Son opiniones, cuyo desarrollo, fundamentación y atribución se hallan en el Libro de los Aḥkām.
(Advertencia)
El dicho de quien sostuvo que él —sobre él la oración y la paz— conocía a algunos hipócritas en particular solo se apoya en el ḥadīṯ de Ḥudhayfa ibn al-Yamān acerca de nombrar a aquellos catorce hipócritas en la expedición de Tabūk, que intentaron atentar contra el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en la oscuridad de la noche, junto a un paso allí: resolvieron espantar la camella para que cayera de ella; entonces Allah le reveló su asunto, y Ḥudhayfa fue informado de ello. Y quizá la abstención de matarlos se debió a alguna de estas consideraciones, o a otras; y Allah sabe más.
En cuanto a otros distintos de estos, Allah —Exaltado sea— dijo:
{ وَمِمَّنْ حَوْلَكُمْ مِنَ الأعْرَابِ مُنَافِقُونَ وَمِنْ أَهْلِ الْمَدِينَةِ مَرَدُوا عَلَى النِّفَاقِ لا تَعْلَمُهُمْ نَحْنُ نَعْلَمُهُمْ }
la aleya.
Y Allah —Exaltado sea— dijo:
{ لَئِنْ لَمْ يَنْتَهِ الْمُنَافِقُونَ وَالَّذِينَ فِي قُلُوبِهِمْ مَرَضٌ وَالْمُرْجِفُونَ فِي الْمَدِينَةِ لَنُغْرِيَنَّكَ بِهِمْ ثُمَّ لا يُجَاوِرُونَكَ فِيهَا إِلا قَلِيلا مَلْعُونِينَ أَيْنَمَا ثُقِفُوا أُخِذُوا وَقُتِّلُوا تَقْتِيلا }
En ello hay prueba de que no se le incitó contra ellos ni se llegó a sus personas en particular; más bien se le mencionaban sus atributos, y él los reconocía por fisonomía en algunos de ellos, como dijo Allah —Exaltado sea—:
{ وَلَوْ نَشَاءُ لأرَيْنَاكَهُمْ فَلَعَرَفْتَهُمْ بِسِيمَاهُمْ وَلَتَعْرِفَنَّهُمْ فِي لَحْنِ الْقَوْلِ }
Y entre los más célebres por la hipocresía estaba ʿAbd Allāh ibn Ubayy ibn Salūl; y Zayd ibn Arqam testificó contra él por aquellas palabras ya mencionadas en las características de los hipócritas. Y, pese a ello, cuando murió, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— oró por él y presenció su entierro, como se hace con el resto de los musulmanes. Y ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb —que Allah esté complacido con él— le reprochó esto, y él dijo: «Detesto que los árabes se pongan a decir que Muḥammad mata a sus compañeros».
Y en una versión en el Ṣaḥīḥ: «Se me dio a elegir y elegí».
Y en otra versión: «Si yo supiera que, si aumentara por encima de setenta, Allah lo perdonaría, aumentaría».
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